Costumbre practicada por creyentes pero que no es Bíblica

Costumbre practicada por creyentes pero que no es Bíblica

Muchas personas que son creyentes en Dios, y creyentes en Jesús,  acostumbran dar gracias a Dios, por los alimentos que tienen para comer, y muchos creyentes piden a Dios que “bendiga” los alimentos.

Mientras que el dar gracias a Dios es algo con bases bíblicas, el pedir a Dios que “bendiga los alimentos” no tiene ninguna base bíblica.

Deuteronomio 8 : 10 dice: ”Y comerás y te saciarás y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado”.

En los versos anteriores, Dios muestra al pueblo de Israel que los llevará a una tierra buena, de trigo y cebada y vides, higueras, tierra de aceite, de olivos y miel, tierra en la que no habrá escasez de pan, por lo tanto, el pueblo de Israel, en agradecimiento por los alimentos que tendrían, bendecirían a Jehová, pero no bendecirían el alimento, para que milagrosamente se volviera limpio ó nutritivo.

Existe una antigua bendición judía para dar gracias a Dios, antes de tomar los alimentos:

Baruj ata Adonai Elohenu melej ha olam ha motzi lehem min ha aretz

Bendito eres tu Señor Dios nuestro, Rey del universo, que nos das pan de la tierra.

Así los judíos, bendicen a Dios, por proporcionar el alimento, pero creo que a los antiguos judíos no pensarían en  pedir a Dios, que “bendijera los alimentos” para que milagrosamente se li9mpiaran ó milagrosamente se volvieran nutritivos, pues desde un principio cuando Dios, creó las cosas, Dios vio que eran buenas.

Incluso Jesús, en la llamada última cena, lo que hace al partir el pan es bendecir a Dios, excepto que unas malas traducciones, lo muestran bendiciendo el pan, pero Jesús, siendo judío, seguía las costumbres y enseñanzas judías. (Mateo 26 : 26 y Lucas 24 : 30).

Pero la costumbre que tienen algunos creyentes, costumbre de orar pidiendo a Dios que bendiga los alimentos, no tiene base bíblica.

Veamos ahora si es relevante, si tiene alguna validez, ó no es necesaria, ó si tiene algún efecto.

En primer lugar, y puede parecer chistoso, pero se debe tener tacto, pues si por ejemplo un grupo de creyentes en Dios y Jesús, son invitados a comer a casa de una familia no creyente, y un creyente, ora en voz alta:

“Dios por favor bendice estos alimentos para que nos hagan bien”, la mujer anfitriona que se ha esmerado en cocinar los alimentos, se pudiera sentir ofendida,  pensando ¿acaso estos creyentes piensan que no cocine con esmero, higiene y cariño?

¿Acaso estos creyentes piensan que les estoy dando alimentos rancios, y corren el peligro de sufrir una infección estomacal, ó indigestión?

Caso similar en un restaurant, aunque entiendo que es raro que ocurra algo así, pudiera pasar.

Ahora en la vida real, hay verdaderos creyentes en Jesús,  legítimos, nacidos de nuevo, bautizados en agua y en espíritu santo, que hablan lenguas, y expulsan demonios, y que oran con sinceridad 3 veces al día, algo así como:

Dios bendice estos alimentos para que sean nutritivos y provechosos para mi cuerpo.

Sin embargo en la vida real, el creyente, que ha dicho esa oración, para la cena, llega a pasar noches terribles de indigestión, ó infección estomacal.

Haga memoria y recuerde cuantas veces le ha pasado algo así.

Y sin embargo, en la vida real, esos creyentes, llegan a padecer enfermedades e incluso llegan a morir por algunas cuestiones relacionadas con su salud, por cuestiones relacionadas con su alimentación, de hecho con una mala alimentación, y eso ocurre en la vida real y con todo y esa oración.

Si un creyentes en Dios, un verdadero y genuino creyente en Jesús, ya sea Católico, Protestante, Anglicano, Evangélico, cristiano no denominacional ó de la denominación que sea, si este creyente se alimenta 3 veces al día con una Big Mac, papas fritas, y Coca Cola y las 3 veces del día, ora pidiendo a Dios, que bendiga los alimentos para que le sean nutritivos, la oración no hará que Dios obre milagros 3 veces al día, para eliminar las calorías, ni para eliminar la grasa, ni el azúcar, de tan desbalanceado alimento diario, Dios no obrará ninguna  “transubstanciación” de los alimentos, como tampoco la oración en la comunión ó Eucarestía no convierte milagrosamente pan en vino en sangre ni cuerpo de Jesús.

Si el creyente en Dios y creyente en Jesús, es de los que acostumbra bendecir las cosas, ó declarar las cosas, y antes de comer su Big Mac y sus papas ó patatas fritas, y su enorme Coca Cola, “declara” que esos alimentos le serán nutritivos, que tendrán menos calorías, declara que son bajos en grasas y declara la Coca Cola y le dice a la Coca Cola que ahora no tiene calorías por el poder de la palabra que dice el creyente, en la vida real, la Big Mac, las papas fritas y la Coca Cola que no creen en Jesús, ni creen en las palabras declaradas, seguirán teniendo las mismas calorías, la misma grasa y la misma azúcar, no se operará ningún milagro en los alimentos por declararlos bendecidos ó declararlos nutritivos.

Supongo a ningún creyente se le ocurriría pedir a Dios, “Dios bendice esta película llena de violencia, lujuria y ocultismo que veré ahora para que me sea de provecho”, ni a nadie se le ocurriría declarar que la película que verá llena de violencia, lujuria será edificante, pues aunque lo haga, la película seguirá llena de contenido nada edificante.

En la vida real, las cosas no funcionan así.

Si el creyente va a merendar una enorme rebanada de pastel de chocolate y helado de chocolate con jarabe de chocolate, y antes de eso, ora pidiendo a Dios, que bendiga el “alimento” para que le sea provechoso y nutritivo, en realidad estará gastando su saliva en la oración inútilmente, después de orar y cenar eso, las calorías consumidas serán las mismas, y la lectura de azúcar en la sangre será la misma con ó sin oración por bendición del pastel y helado.

Si el creyente pide a Dios:  “Dios bendice las 4 botellas de vino que me beberé yo solo, para que me sean nutritivas y no me embriague”, con todo y oración, se embriagará y le harán daño.

Las cosas no funcionan así.

Como dije anteriormente, y esta es la reflexión, hay verdaderos creyentes en Jesús, pero que han sustituido con una actividad religiosa, el orar pidiendo a Dios que bendiga los alimentos, para que milagrosamente se vuelvan nutritivos, y acuden  a esa oración, en lugar de ejercer responsabilidad con su propio cuerpo, templo del Espíritu Santo, y tratarlo como tal, amándose a sí mismo, para darle el mantenimiento y cuidado que el cuerpo físico se merece.

Cuando el creyente cambia la responsabilidad de vigilar y cuidar su alimentación, por una cómoda actividad religiosa de pedirle a Dios bendiga el alimento, como esperando que ahora la responsabilidad es de Dios, de obrar el milagro y que el alimento me haga bien,  coma lo que coma, es cuando esa actividad se repite continuamente, día a día, año con año, que ese creyente, verdadero creyente en Jesús y todo, con oraciones por bendición de alimentos y todo, aún así puede llegar a sufrir enfermedades crónicas (diabetes, anemia, niveles altos de colesterol, etc.) e incluso la muerte con causa directa con una mala alimentación.

Bendigamos a  Dios, que nos provee el alimento, pero debemos ejercer nuestra responsabilidad, de cuidar el cuerpo físico, ¿acaso no es el templo del Espíritu santo? y cuidar nuestra alimentación.

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Cuando Dios manda la enfermedad, cuando Dios no sana, cuando buscar sanidad con médicos y cuando buscar la sanidad divina.

Cuando Dios manda la enfermedad, cuando Dios no sana, cuando buscar sanidad con médicos y cuando buscar la sanidad divina.

¿Dios sana siempre?

¿Hay ocasiones en que Dios manda la enfermedad y la muerte?

¿Un creyente en Jesús debe buscar solamente la sanidad divina ó debe buscar la sanidad de los médicos?

Empezaré mencionando que lamentablemente ha habido casos en que algunos creyentes en Jesús,  han estado envueltos en casos en que sus hijos han enfermado y los padres alegando la sanidad por fe, han negado la atención médica a sus hijos, no los han llevado al médico, “declarando sanidad por fe” y sus hijos han muerto, en varios de estos casos, los padres han enfrentado cargos por homicidio negligente, al negar a sus hijos atención médica, peor aún los falsos maestros religiosos, han dicho que los padres son culpables en tales casos y ha sido su falta de fe la que ha causado la muerte de sus hijos.

Pero veremos que en la vida real, Dios y Jesús no siempre sanan, y no se puede culpar a la persona que no fue sanada por falta de fe, es ridiculo culpar al enfermo o a los padres de un hijo enfermo que no sane diciendoles que es por falta de fe de ellos, tales aseveraciones falsas y ridículas provienen de falsos maestros y de personas que ignoran casi todo sobre como funciona el universo.

En la vida real vemos que:

Hay ocasiones en que Dios envía la enfermedad y la muerte.

Dios no siempre sana, incluso en casos en que la persona es un legítimo creyente en Jesús, incluso en casos en que los padres de un hijo enfermo, son legítimos creyentes en Jesús.

Y eso considerando que Dios y Jesús si pueden sanar aún en la actualidad.

Un creyente en Jesús debe buscar atención médica y en ocasiones en que la medicina no brinde solución es conveniente buscar la sanidad divina.

Aaaa

¡Vean ahora que yo soy único!
    No hay otro Dios fuera de mí.
Yo doy la muerte y devuelvo la vida,
    causo heridas y doy sanidad.
    Nadie puede librarse de mi poder.

Deuteronomio 32 : 39

Dios envía enfermedad.

La Biblia narra muchos casos en que Dios envía enfermedad, en ocasiones era como un castigo, caso de la hermana de Moisés en Exodo 4 :11 cuando Dios le envía la lepra.

Dios mandó lepra al rey Azarías en 2 Reyes 15 : 5

Deuteronomio 28: 22,27, 35 mencionan una lista de aflicciones sobre Israel por desobediencia.

En 2 Crónicas 21:18 Dios envía una enfermedad mortal al rey Joram y dice que hará lo mismo con el pueblo de Israel en el versículo  14 y 15.

2 Crónicas 26: 16-21 narra que Dios mandó una lepra al rey Uzías que le duró el resto de su vida.

Por cierto el Dios del Antiguo Testamento es el mismo Dios del Nuevo Testamento y no cambia, no es que Dios Padre sea un Dios y Jesús Dios hijo sea otro Dios, son un mismo y solo Dios.

Los casos anteriores son casos en que Dios envía enfermedad como castigo, pero veamos otros casos:

Dios envía muerte que no es castigo, Dios envía la muerte a un inocente.

Dios mandó la muerte sobre el bebé del rey David, 2 Samuel 12: 15-18, el que cometió el pecado era David, él debía morir, David era el pecador y bajo la ley de Moisés debía morir, el bebé no había pecado.

Jesús dice que matará a los hijos de la iglesia de Tiatara, Apocalipsis 2 : 23.

Buscar la sanidad a través de la medicina, de los médicos es correcto.

Un creyente en Jesús hace bien en buscar primeramente la sanidad a través de los médicos.

Es porque en el antiguo pensamiento judío se tenía en mente que generalmente la enfermedad era castigo de Dios, (como en los pasajes anteriores) que algunos autores bíblicos veían mal que alguien del pueblo de Dios buscará la sanidad en los médicos y no en Dios, pues Dios había dicho que era su sanador, por ejemplo en 2 Crónicas 16 :12 el autor critica al rey Asa diciendo que el rey Asa buscó su sanidad en los médicos y no en Dios, aunque en realidad no hizo mal en buscar su sanidad en los médicos, pero si eso no funcionaba hubiera hecho bien en buscarla de Dios.

Por ejemplo en la Biblia tenemos el caso en que el rey David parece que buscó el sabio consejo de los médicos y lo aceptó en lugar de empeñarse tercamente en pedir a Dios una curación divina.

“Cuando el rey David era viejo y avanzado en días, le cubrían de ropas pero no se calentaba.

Le dijeron, por tanto, sus siervos: Busquen para mi señor el rey una joven virgen, para que esté delante del rey y lo abrigue, y duerma a su lado, y entrará en calor mi señor el rey.

Le dijeron, por tanto, sus siervos: Busquen para mi señor el rey una joven virgen, para que esté delante del rey y lo abrigue, y duerma a su lado, y entrará en calor mi señor el rey.

Y buscaron una joven hermosa por toda la tierra de Israel y hallaron a Abisag sunamita, y la trajeron al rey.

Y la joven era hermosa: y ella abrigaba al rey, y le servía: pero el rey nunca la conoció”eyes

1 Reyes 1 : 1 – 4

En esa época era una recomendación y práctica médica el disponer que una persona joven transmitiera el calor a una persona en edad avanzada.

El historiador Flavio Josefo narra:

“David ahora estaba en años, y su cuerpo por el paso del tiempo, se volvió frío y adormecido, tanto así que no podía calentarse cubriéndose con muchas ropas; y cuando los médicos se juntaron, acordaron este consejo, que una hermosa virgen, escogida de todo el país, debiera dormir al lado del rey, y esta mujer transmitiera calor al rey y fuera un remedio para su entumecimiento. Fue encontrada en la ciudad una mujer, de hermosura superior a las demás mujeres (su nombre era Abishag), quien durmiendo con el rey, no hizo más que comunicar calor a él, porque él era tan viejo que no podía conocerla como un esposo conoce a su esposa, pero de ésta mujer hablaremos más adelante”   Flavio Josefo Antigüedades de los judíos 7 : 14 – 3

Se dice que incluso Galen recomendaba este tipo de tratamiento en algunos casos similares (Galen Método de Medicina VIII 7).

Así que esta mujer fue conseguida únicamente como “Receta Médica” para servir al rey, estar delante de él sirviéndole de tal forma que pudiera transmitirle calor y evitar que el rey entrara entumecimiento por el frío, así pudo haber dicho el rey David esta mujer joven me la recetó el médico.

A usted señor no se le ocurra decirle a su esposa ý su pastor que el remedio bíblico para su entumecimiento y frio en la noche es una mujer joven para dormir con usted, no saque el texto de contexto como pretexto, usted no es el rey David y ese remedio no es para usted.

Aaaa

El creyente hará bien en buscar su sanidad en los médicos y si esto no funciona es perfectamente lógico y correcto que acuda al señor Jesús y Dios Padre por sanidad divina, eso fue lo que hizo una mujer que sufría una enfermedad durante 12 años y creyó que Jesús la podía sanar puede leer la historia en Lucas 8 : 43 – 48, la mujer había acudido a los médicos, gastó su dinero pero no había podido conseguir su sanidad así,  entonces recurrió a Jesús,  y la mujer recibió su sanidad de Jesús.

Incluso en la actualidad, Jesús puede sanar, y para ello él no necesita de intermediarios ni predicadores, ni que la gente asista a eventos de milagros.

Pero es absurdo que un creyente en Jesús se empecine y sea terco en pedir su sanidad divina a Jesús y negarse a la atención médica, ya sea para sus hijos ó para sí mismo, y que actúe así declarando sanidad por fe, sin acudir al médico y sin seguir instrucciones del médico ó tomar medicinas.

Buscar la sanidad divina. Sanidad por milagros

Aún así después de consultar al médico terrenal, el creyente en Jesús puede consultar a Jesús para ver si Jesús prefiere otro método para la sanidad, cuando por ejemplo la primera opinión médica es una cirugía o un tratamiento costoso que el creyente no pueda cubrir.

Dios entonces y Jesús pueden sanar milagrosamente algunas veces simple y sencillamente, en ocasiones esa sanidad no es permanente, por ejemplo en casos de alguna persona que no es creyente en Jesús, pero aún así Jesús la sana y la persona no tiene un arrepentimiento para convertirse en genuino creyente en Jesús, y regresa a su vida pecaminosa y desaparece esa sanidad.

En algunos casos Jesús puede sanar milagrosamente mediante el uso de algún elemento que no tiene ninguna propiedad curativa como el lodo, saliva ó agua (Juan 9 : 6 -7), yo conocí el caso de una persona que se arrepintió y creyó en Jesús, en un extraño evento quedó mal de su vista y luego Jesús lo sanó ordenandose lavar con agua los ojos, si no mal recuerdo en un lugar particular,  pero ese fue un caso muy peculiar desde el principio, si puede ocurrir pero se da con poca frecuencia.

Ese tipo de sanidad que por ejemplo obró Jesús con los ciegos al sanarlos con lodo, saliva y agua, no es sanidad mágica, y ni el lodo, ni el agua, ni la saliva tienen propiedades curativas en si mismas.

En el libro de Tobías (libro de la época del segundo templo) hay un relato en el cual un ángel de Dios es enviado a Tobías con un remedio medicinal para sus ojos, y le dice que use la hiel de pescado para sanar sus ojos (Tobías 11 : 11 -13).

También existe sanidad milagrosa proporcionada por seres espirituales distintos a Dios y a Jesús, muchas veces esos seres espirituales actúan bajo el disfraz de seres buenos, pero aunque puede haber una sanidad real el costo es muy alto, en cuanto a lo espiritual.

Si quiere usted sanidad divina pídala directamente a Jesucristo así como lo hacían los enfermos en la época en que Jesús anduvo sobre la tierra,  pídale la sanidad pero directamente al Señor Jesucristo a Dios Hijo, no la pida a ángeles ó santos, pues ahí es cuando otros seres espírituales llegan a intervenir contra la persona que acude a eso por pedir algo en contra del orden de Dios, y enmascarados como seres buenos aunque si pueden dar sanidad real llegan a causar más graves daños sobre todo espirituales a la persona que incurre en eso.

Los ángeles de Dios tal vez en alguna época tuvieron la función de enseñar al ser humano las propiedades medicinales de algunas hierbas como veremos a continuación, ó quien sabe si acaso tuvieron la función de enseñar propiedades medicinales de algun animal como en el libro de Tobit, pero los ángeles de Dios no tienen la función de ser sanadores, eso si los vemos en la Biblia, por el contrario son buenos para dejar a la gente ciega (como en Sodoma) y para dejar a una persona muda (Zacarías) pero no trabajan de sanadores, por otra parte los ángeles malos esos si pueden sanar realmente pero lo hacen engañosamente haciendose pasar por buenos y creando problemas mucho más graves a la persona que acude con ellos ya sea directamente, ó cuando la persona acude con santos y vírgenes y en particular con algunos muy pocos cirujanos síquicos que son utilizados por ángeles malos para realizar sanidades milagrosas, pero la persona al acudir a otros seres espirituales al acudir a magia y curandería milagrosa en contra del orden de Dios se hace víctima de esos seres malévolos, porque transgrede las leyes morales de Dios, y al hacerlo da entrada al mal a su vida, puede perder la sanidad al poco tiempo o durar sano para morir de otra cosa, y muriendo en pecado ir al infierno y todo por buscar la sanidad con otra fuente distinta a Jesucristo, en contra de la voluntad y orden de Dios.

La medicina naturista, hierbas y frutas pueden proporcionar sanidad en algunos casos.

Aún hoy en día Dios y Jesús pueden sanar, pero tenga en mente que en ocasiones aunque lo pueden hacer, no lo hacen, a veces cuando se le pide a Dios ayuda en ese sentido para que no le importa, a veces llega a dar una respuesta corta, críptica, es de pocas palabras, parco para hablar digamos, no es platicador, muy rara vez contesta con palabras directas, recuerdo el caso de un conocido que tenía una afección en los ojos, los médicos le dieron un diagnóstico, pero se empeño en orar a Dios, y según me contó, Dios solo le dijo una palabra, el nombre de un fruto, cuando me relató su testimonio, si sabía yo que ese pequeño fruto era conocido por ayudar en problemas de la vista entre algunos otros problemas físicos.

Si usted consulta fuentes confiables, verá que ese fruto efectivamente tiene propiedades que ayudan a mejorar algunas condiciones de los ojos entre otros. Pero Dios por lo que me contó solo le dio esa palabra, no le dijo mira mijito ve así y así y tal, eso si me suena a Dios, no es muy platicador, a veces hasta parece que le molesta contestar, pero bueno este creyente en Jesús, pudo haber hecho el mismo su investigación y encontrar ese fruto y sus propiedades curativas, pero bueno tanto estuvo molestando a Dios con eso que Dios le dio el nombre del fruto.

Eso me recuerda la parábola del hombre que fue a molestar a su vecino en la noche  a pedirle pan y el vecino se levantó para darle eso y que ya lo dejara de molestar, recuerde esa parábola cuando ande cayendo en desánimo.

Es cierto entonces, que como parte de la solución médica en algunos casos también se puede acudir a plantas y frutas, pues hasta cierto punto para eso fueron diseñadas por Dios, esa era la dieta que el designó en un principio al ser humano.

Leí en el texto judío de Jubileos que después del diluvio, Dios asignó a ángeles para que le enseñaran a Noé las propiedades curativas de las plantas y que Noé las había anotado (Jubileos 10 : 10 -13), no le veo nada raro a la historia y bien pudiera ser verdad tiene sentido.

No todas las enfermedades vienen de Dios ni de demonios.

No toda enfermedad es enviada por Dios como castigo, y hay cristianos que creen que toda enfermedad es causada por pecado ó por demonio, cosa ridícula, en ocasiones la enfermedad y malestar físico puede ser causado por parásitos pero no espirituales, puede ser que esa inflamación del vientre, esos gases y dolor de cabeza sean provocados por parásitos y el creyente en Jesús deba ser desparasitado con mebendazol, en lugar de ponerse a declarar sanidad física y jugar a la guerra espiritual, muchas veces las enfermedades son porque vivimos en un cuerpo mortal que aunque tiene un diseño divino formidable de auto-restauración y renovación, tiene fallas, es el envase mortal en el que vivimos en esta era, y también porque vivimos en un mundo imperfecto.

Entonces:

Dios en ocasiones envía las enfermedades y la muerte.

Dios no siempre sana

El creyente en Jesús hace bien en ver la opción de medicina naturista, ver la atención del médico y si eso no funciona ó no tiene el dinero para cubrirla pide sanidad a Jesús, el puede sanar aún hoy en día y lo hace a visita a domicilio, no es indispensable acudir a una cruzada de milagros, ni es necesario acudir con alguien que tenga don de sanidad, Jesús puede sanar hoy en día igual que lo hizo hace casi 2 mil años, cuando anduvo en Israel, sanando a enfermos.

Si tiene usted una enfermedad y no han funcionado las opciones de medicina naturista y los médicos no le han podido ayudar, pida su sanidad directamente a Jesucristo, no la pida a virgenes, santos ni la busque con curanderos, y cirujanos siquicos, ni por medio de magia ni hechicería, o le irá irremediablemente peor, porque entonces otros seres espirituales malévolos se aprovecharían de su ignorancia.de las leyes y el orden de Dios.

Y recuerde que no toda enfermedad es causada por demonios, vigile su dieta, cuide su envase corporal y mortal, vigile su alimentación, investigue sobre que son las vacunas  hay algunas que no conviene aplicarse, haga ejercicio.

Aaaa


Vacunas – Sus riesgos.

Vacunas – Sus riesgos.

Normalmente usted no tomaría un alimento, sin saber que és, de dónde procede, qué contiene, porque usted cuida su cuerpo y tiene precaución con los alimentos que ingiere, y si un alimento anteriormente le ha causado malestar, cuando se lo ofrezcan, le prenderá un foco de alarma de precaución.

Si eso hace con los alimentos que pone dentro de su cuerpo, porque habría de hacer una excepción y meter en su cuerpo elementos y sustancias sin saber qué son, qué contienen, qué efectos pueden tener, y confía ciegamente en que le digan que será bueno para su salud ó para la salud de su familia.

Aunque suene raro, eso es lo que pasa con las vacunas, muchas personas, confían ciegamente en que son buenas para su salud y permiten que entren a su cuerpo elementos y sustancias de las cuales no tienen ninguna información.

Esto aplica para personas en general, pero para los cristianos que consideran a Dios y la Biblia, les invito a reflexionar, cierto la ciencia média cuando es practicada con honestidad y sin poner los intereses financieros por encima de la salud de los pacientes puede ser útil.

Pero también es interesante recordar que Dios diseñó el cuerpo, como un sistema biológico sofisticado, capaz de combatir los embates de elementos externos, cuando se cuida y se le proporcionan en el sistema de entrada (alimentación) elementos y sustancias que el cuerpo, diseñado con tanta sofisticación por Dios, puede utilizar para combatir atacantes externos, como virus y otros.

Seguramente no veía usted a los antiguos hombres de Dios, a Noé y su familia preparándose para recibir la vacuna en época de invierno, ni aplicando vacunas contra el virus del papiloma humano a sus hijas, y eso por varias razones, pero la principal es porque no necesitaban vacunas, si cuidaban su alimentación, su cuerpo y cuidar ciertos ordenamientos básicos dados por Dios, desde tiempo de Adán.

Si le interesa cuidar su cuerpo y su salud y la salud de su familia, le sugiero hacer una investigación de las vacunas, sus riesgos, los daños y muertes que éstas han causado.

He hecho mi investigación y por eso es que considero que este es un tema importante para la población en general y en particular para la comunidad cristiana, que luego sufre de problemas y reclama a Dios, cuando tiene problemas de salud, cuando resulta ser que ellos mismos en su ignorancia han sido los que han provocado el problema de salud al permitir que les metieran sustancias y elementos que les dañan la salud.

¿Usted cree que el cuerpo humano, que un bebé requiere de aluminio? Y sin embargo al vacunarlo le están metiendo aluminio a su cuerpo.

Bebés y niños que han gozado de excelente salud, después de ser vacunados, empiezan a presentar diversos problemas de salud, problemas de autismo, y otros e incluso la muerte.

Jovencitas adolescentes que han recibido la tan publicitada vacuna Gardasil contra el virus del papiloma humano, han sufrido graves problemas de salud y mentales.

Abajo pondré un enlace a un sitio con información que le puede ser útil.

Vacunas One

 

Vacunas Two

 

 Sitio vactruth.com y videos que debe ver


Brote de Ebola que cruza fronteras, algo hecho por primera vez por el mortal virus

Brote de Ebola que cruza fronteras, algo hecho por primera vez por el mortal virus

5 de agosto 2014

Scientific American ha publicado (30 julio 2014) un artículo con este título.

Es de resaltar lo siguiente:

Hasta este año, casi todos los casos ocurrían en areas remotas donde los desafortunados que contraían la enfermedad eran aislados y no podían viajar, limitando así su dispersación.

Este brote, reportado primeramente por la WHO in Marzo, es muy, muy diferente. Esta dándose en las esquinas contiguas de tres países, Sierra Leona, Guinea y Liberia, que tienen fronteras muy porosas y donde nunca antes se había visto. Tiene la distinción única de llegar a ser el más grande brote de Ebola jamás registrado, con más de 600 muertes y 1,200 infectados a la fecha. La cepa que esta causando esto, dicen los investigadores, is disimilar genéticamente a las cepas previas.

Es casi imposible proyectar la extensión de la enfermedad.

Esta es la primera vez que el Ebola ha alcanzado una ciudad con un aeropuerto internacional y ha cruzado límites internacionales.

Enlace al artículo de Scientific American

Watermark


Terror por Ebola – Pasajera que llega al aeropuerto de Gatwick (Reino Unido) muere.

Terror por Ebola – Pasajera que llega al aeropuerto de Gatwick (Reino Unido) muere.

4 agosto 2014

“Y oiréis de guerras y rumores de guerras, mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca, pero aún no es el fin.

Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.

Y todo esto será principio de dolores”   Evangelio según San Mateo 24 : 6 -8

Se reporta que personal del aeropuerto Gatwick (Reino Unido) tiene temores, luego de que una pasajera, se colapsó y murió luego de bajar de un avión tras bajar de un Jet de Gambia Bird proveniente de Sierra Leona.

La mujer se puso mal al salir del avión, un trabajador del aeropuerto reportó la mujer sudaba mucho y vomitaba.

Se puso el avión en cuarentena y se investiga si la mujer murió de Ebola.

El virus del Ebola ha matado 256 personas en Sierra Leona y ha matado 826 en el Oeste de Africa desde que empezó el brote en febrero.

Más información en Mirror (Reino Unido)


Enfermedades de microondas. Riesgos en el uso del horno de microondas.

Recomiendo leer el artículo del Dr. Joseph Mercola sobre los riesgos del uso del horno de microondas.

En el artículo se mencionan algunos síntomas relacionados con el mismo como son:

  • Insomnio, sudores nocturnos y problemas de sueño
  • Dolor de cabeza y mareos
  • Inflamación de los ganglios linfáticos y un sistema inmunológico debilitado
  • Deterioro cognitivo
  • Depresión e irritabilidad
  • Nauseas y pérdida del apetito
  • Problemas en los ojos
  • Micción frecuente y sed extrema

Enlace al articulo.