Reflexion sobre santidad cristiana

Reflexiones sobre santidad cristiana.

 

Haciendo un estudio de la Biblia, podemos apreciar que el tema central desde Génesis hasta Apocalipsis, es la santidad.

He escuchado muchos cristianos que dicen que lo que Dios quiere para el ser humano es que el ser humano sea feliz ó con la variante que lo que Dios quiere para él que ya cree en Jesús, es que sea feliz, (algunos añaden que también tenga su mejor vida ahora).

La Biblia muestra evidencia de que lo que Dios quiere en primer lugar para el ser humano, y en particular para el que cree en Jesús, es santidad, es obedecerlo.

Porque Dios es santo, santo, santo (100% santo) y nos ha hecho a su imagen y semejanza y quiere que seamos a su imagen y semejanza también en santidad.

Padre que desea su hijo sea feliz.

Un padre que desea que su hijo sea feliz en primer lugar antes que serle obediente, va a criar un hijo irresponsable.

El padre le reclama a su hijo, que tiene su cuarto sucio, desarreglado, que se está drogando en su cuarto, que se embriaga, pero el hijo le recuerda al padre, tú dijiste que querías que yo fuera feliz, y esto me hace feliz.

El padre debió haberle dicho y demandado, obediencia en primer lugar y si el hijo puede ser feliz dentro de obedecerlo que bueno.

Eres dueño de un negocio y por tanto jefe de tus empleados.

Le dices a tu empleado que quieres que él sea feliz en ese empleo.

El empleado llega tarde, se toma mucho tiempo para comer, se llega a ausentar sin justificación y sin avisar, a veces llega borracho, intoxicado a trabajar.

Le reclamas y te dice, tú me dijiste que querías que yo fuera feliz en este empleo, y lo soy, porque llego a la hora que quiero, y si no quiero no vengo.

Le debiste haber dicho y demandado que te fuera obediente y si dentro de eso puede ser feliz, que bueno para él.

Abraham lo sabía.

Abraham sabía que lo que Dios quería de él era obediencia antes que su felicidad.

Dios le pidió a Abraham que le ofreciera a su hijo Isaac en sacrificio.

Si Abraham, hubiera tenido esa idea de que: “Dios quiere que yo sea feliz, pero si ofrezco a mi hijo único Isaac en sacrificio eso no me hace feliz, me hace triste, entonces esa no debe ser la voz de Dios, sino la del diablo”, y hubiera dicho: aléjate satanás, entonces en ese caso hipotético, Abraham al no tener bien sentada la base de que lo que quería Dios de él era ante todo obediencia, entonces Abraham no hubiera pasado la prueba que Dios le puso.

Pero Abraham, sabía bien que Dios quería de él en primer lugar obediencia, aún y cuando fuera en contra de sus sentimientos, aún y cuando el mandato de Dios a obedecer no lo hiciera feliz.

Lamentablemente muchos cristianos hoy en día, tiene la idea de que lo que Dios quiere de ellos ante todo es su felicidad, cuando en realidad lo que Dios quiere de ellos ante todo es santidad y obediencia.

No hay versículo que diga Sed felices porque yo soy feliz, pero sí existe el versículo Sed santos porque yo soy santo.

Insisto que a lo largo de toda la Biblia, se encuentra la evidencia y pasajes y textos que señalan que lo que Dios quiere de su pueblo es santidad.

He notado que el problema de muchos cristianos es que son débiles espiritualmente y flojos, su cuerpo físico lo atienden bien, toman tres comidas al día, duermen, descansan mucho tiempo, pero le dedican máximo un par de horas el fin de semana, a aprender de Dios, por medio de la Biblia y alguna enseñanza breve y con tan poquito alimento espiritual, y con su flojera y descuido no llegan a conocer a Dios, y su carácter.

Raro es el cristiano que ha sido enseñado en su congregación sobre los atributos de Dios, raro es el cristiano que por su cuenta ha estudiado los atributos de Dios.

Ningún cristiano tiene excusa para no saber sobre Dios y su carácter sus atributos, ningún cristiano que tenga una Biblia, y ya que puede contar con la guía del Espíritu Santo se puede excusar, de no saber sobre Dios, sus atributos, su santidad, porque no fue al seminario, o instituto bíblico.

Dios es santo y por lo tanto no puede pasar por alto el pecado.

Dios es justo y no puede dejar al pecador no arrepentido (aunque crea en Jesús) sin castigo.

Dios es santo y sin santidad nadie podrá llegar a verlo, aún y cuando se trate de una persona que crea en Jesús, y haya nacido de nuevo, porque el Espíritu Santo lo hizo una nueva criatura, si tal creyente no muere en 100% de santidad no podrá ir al cielo y ver a Dios.

Un cristiano genuino, que aún guarda rencor al prójimo, que no le ha perdonado sus ofensas a otro, no está al 100% de santidad.

Un cristiano no puede llegar al cielo diciendo, bueno creo en Jesús, nací de nuevo, tengo 80% de santidad, 10% de lujuria, 5% de falta de perdón al prójimo, y 5% de robo porque no pagué deudas que contraje.

Santidad al 100% es la necesaria para poder ver a Dios y entrar al cielo.

El estándar de santidad, es la ley moral de Dios, y no la opinión de uno.

Un cristiano justifica su pecado, por su opinión.

Un cristiano quiere el último disco compacto de su cantante cristiano favorito, pero razona, no tengo mucho dinero, ese cantante ya es millonario, mejor lo descargaré de internet sin pagarlo, buscaré de donde bajarlo sin pagar.

Este cristiano normalmente no entraría a una tienda a robarse un disco compacto, pero el internet ahora le permite hacerse del disco compacto sin pagarlo, es decir robarlo.

Justifica su pecado de robo, con su razonamiento de que no tiene mucho dinero y porque el cantante ha de tener mucho dinero.

Pero será juzgado por la ley moral de Dios, y eso es un robo, ese cristiano muere en ese pecado y no muere en 100% de santidad, no puede ver a Dios, y su destino es el infierno.

Ese cristiano que robó por internet el disco compacto, debe arrepentirse realmente de su pecado, y resarcir el daño, comprando ahora y pagando por una copia legítima del disco, debe confesarle su pecado a Dios.

Un cristiano justicia su pecado de fornicación, porque dice bueno no me casé con mi pareja, estamos viviendo juntos, pero es por amor verdadero, y le seré fiel.

Pero no será juzgado por su opinión sino por la ley moral de Dios, del Dios 100& santo.

Dios no puede dejar sin castigo, al creyente en Jesús, aún y cuando haya nacido de nuevo, si este creyente en Jesús está en pecado, y no admite su pecado y por no admitir su pecado no se arrepiente de él.

Si tú como creyente en Jesús, aún y nacido de nuevo, estás con un poquito de pecado, si estás con un poquito de lujuria, de masturbación, de robo por no pagar deudas por robar discos y libros por internet, por no dar nada de fruto para el reino de Dios con tus talentos, no estás al 100% de santidad y si mueres así, no puedes llegar al cielo a ver a Dios, aún y cuando seas creyente en Jesús, aún y cuando hayas nacido de nuevo, aún y cuando tengas el bautismo del Espíritu Santo, aún y cuando hables en lenguas, y hagas milagros, tendrías tu destino en el infierno.

Jesús tendría que decirte, no todo el que me dice Señor, Señor, entrará al reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, el que obedece su ley moral.

Y tú le dirías Señor, pero yo creo en ti, nací de nuevo, tengo el bautismo del Espíritu Santo, hablo en lenguas, en tu nombre eché fuera demonios.

Y él te diría. Nunca te conocí, Apártate de mí, hacedor de maldad, (Mateo 7 : 21 – 23)

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Sean perfectos como su Padre en los cielos es perfecto – Completa Santificación.

Sean perfectos como su Padre en los cielos es perfecto – Completa Santificación.

“Sed pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” Mateo 5 : 48

 

El ser perfectos como manda Jesús, es que luego de:

Arrepentirse de pecados y creer en Jesús, Dios Hijo, Dios en carne y hueso que siendo santo y sin pecado, murió en lugar del pecador, recibiendo la muerte que uno como pecador merecía recibir y de que luego que los pecados de uno sean expiados (limpiados) por el derramamiento de su sangre santa.

Uno viva una nueva vida obedeciendo las leyes morales de Dios.

El ser perfecto al que se refiere Jesús, no se refiere a que una vez que creas en El, tengas:

Perfecta salud

Perfectas finanzas

Perfecta familia y relaciones perfectas.

No significa que luego de creer en Jesús, solamente te pasarán cosas buenas en compañía de gente buena contigo.

El ser perfecto al que Jesús se refería no es que una vez que creas en El, tendrás una vida perfecta en el plano material, ni de que tendrás tu mejor vida ahora.

En Mateo 5 : 48 Jesús nos manda ser perfectos, lo cual se explica en los dos mandamientos más grandes que Jesús enseñó.

“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y toda tu mente.

Y el segundo…amarás a tu prójimo como a ti mismo”  Mateo 22 : 36 – 37.

Watermark

Jesús le dijo a un joven rico como practicar esa perfección a la que se refería en Mateo 5 : 48.

En Mateo 5 : 19 – 23, un joven rico le dice a Jesús que guarda los mandamientos, no mata, no adultera, no dice mentiras, honra a su padre y su madre, ¿pero qué  más? Pregunta el joven.

“Jesús le dijo:  Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dalo a los pobres, ven y sígueme”   Además nótese que Jesús le dijo que lo siguiera a El y no a una religión.

Pero el joven, prefirió irse, tenía muchas posesiones y eso fue más importante para él que ser perfecto en amar a Dios y su prójimo, seguramente tenía temor de perder su riqueza y no recuperarlas en esta vida, aquí en la tierra, aunque Jesús le prometió que si hacía lo que El dijo, tendría tesoro en el cielo.   El joven rico, prefirió vivir su mejor vida ahora en la tierra, que tener su mejor vida en el cielo.

Su temor a la pérdida de riqueza fue mayor que su amor a Dios y al prójimo.

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor, echa fuera el temor…. El que teme no ha sido perfeccionado en el amor”   1a Juan 4 : 18.

En otros textos del Nuevo Testamento, somos llamados a la perfección de la que habló Jesús.

“Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo!”  Efesios 4 : 13.

“Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna”  Santiago 1 : 4.

“Por tanto dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección, no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios”

Hebreos 6 : 1

Así que todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios”  Filipenses 3 : 15

En el texto anterior, el apóstol Pablo da a entender que él junto con un grupo, están en esa posición de perfección (en amor a Dios y al prójimo).

En Hebreos 12 : 23 vemos una escena celestial, en la cual aparecen los espíritus de los justos ó santos de Dios, ya hechos perfectos.

“A la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos”  Hebreos 12 : 23.

Si Jesús nos mandó en Mateo 5 : 48 a ser perfectos, en el sentido explicado anteriormente, es porque:

Nos manda algo que es posible que hagamos.

Es algo que es nuestra responsabilidad.

Pero Jesús nos mandó ser perfectos en esta vida, Su mandato en Mateo 5 : 48 es para llevarse a cabo en esta vida, no para dejarlo solo para la vida en el cielo.

Sería contrario al mandato de Jesús, pensar que en esta vida, no debemos ni podemos ser perfectos (en el amor a Dios y al prójimo) y que por algún milagro será al morir que podremos ser perfectos.

Aún y cuando la muerte física vino como un mal sobre la raza humana, debido al pecado original de Adán, esa muerte física no tendría el poder milagroso de hacerlo a uno perfecto.

Sería atribuirle un milagro divino y de transformación a la muerte física, la cual vino como castigo a la raza humana, por el pecado original.

Atribuirle poder al postrer enemigo, es decir a la muerte, el poder de dar la perfección y completa santidad ó entera santificación, a un creyente en Jesús, suena difícil de creer, suena ilógico.

¿Acaso la muerte física tiene un poder de dar perfección y completa santidad ó entera santificación, acaso el Espíritu Santo no tiene ese poder y entonces la muerte tiene que entrar en acción, ante la impotencia de Dios y su Espíritu Santo en santificar a un creyente en Jesús?

“Y el postrer enemigo que será destruido, es la muerte”  1a Corintios 15 : 26.

La muerte física hará que el espíritu, se desprenda del cuerpo físico corruptible, y la verdadera esencia del ser humano su espíritu quede libre del cuerpo físico, pero la naturaleza pecadora del ser humano está en su verdadera esencia en el espíritu, no en el cuerpo físico, por lo tanto, esa naturaleza pecadora en la esencia del ser humano, en su espíritu, debe ser quitada.

Entonces para entrar al cielo, el creyente en Jesús ya debe ser perfecto (en el amor a Dios y al prójimo) y estar  completamente santificado.

De hecho sin santidad nadie verá al Señor como dice en Hebreos 12 : 24.

De hecho nadie con mancha, puede entrar al cielo, nadie que no sea ya perfecto puede entrar al cielo.

“No entrará en ella, cosa inmunda, o que hace abominación y mentira…” Apocalipsis 21 : 27.

Como la Biblia enseña que después de la muerte física solo se puede ir al cielo ó  al infierno, (sólo hay 2 opciones), entonces la perfección y completa santificación debe ser alcanzada en esta vida para poder entrar al cielo y ver a Dios.

Recordemos entonces que para poder entrar al cielo y ver a Dios es necesario:

1 Arrepentirse de pecado, dejar de pecar. El Señor Jesús cuando empezó su ministerio en la tierra, llamaba a los pecadores a arrepentirse de sus pecados.

“Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir:  Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”

Mateo 4 : 17

El pecador que no reconoce haber pecado contra Dios y que por lo tanto se merece el juicio y castigo de Dios, no puede ver su necesidad de salvación, y por lo tanto no puede ver la necesidad de creer en Jesús el único salvador, y si no puede ver que como pecador merece el justo juicio y castigo de Dios, y que Dios ofrece la salvación por medio de creer en Jesús, no podrá valorar y apreciar el amor y misericordia de Dios.

2 Creer en Jesús, Dios Hijo el que murió en lugar del pecador, recibiendo el castigo que el pecador merecía.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”  Juan 3 : 16.

3 Nacer de nuevo, nacer a la vida espiritual, ser hecho una nueva criatura, esto sólo lo puede obrar el Espíritu Santo.

“Respondiendo Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” Juan 3 : 3

4 Y estar en santidad (al 100%) al momento de la muerte física.

“Seguid la paz con todos, y la santidad sin la cual nadie verá al Señor”  Hebreos 12 : 14

Solo el estar en santidad al 100%, nos permitirá ver a Dios, y entrar al cielo.

Un creyente en Jesús, nacido de nuevo, que aún está en algún pecado, y está al 95% ó 75% de santidad, no puede morir y ver a Dios, la santidad debe ser al 100%. Para entrar al cielo no hay una fila que diga santidad menor al 100% entre por aquí.

No puede uno entrar al cielo con 90% de santidad, 5% de lujuria y 5% de falta de perdón al prójimo.

Dios es Santo, 100% Santo y no tolera el pecado.

Entonces se requiere santidad al 100% para ver a Dios y entrar al cielo, y esto implica:

Arrepentimiento completo de pecado, no más pecado, no tener pecado escondido, no tener pecado no admitido, no tener pecado no confesado, no estar en práctica de pecado.

Y andar en santidad obedeciendo los mandamientos morales de Dios.

Jesús enseñó que solo los que se mantienen obedeciendo a Dios, podrán entrar al cielo.

“No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”    Mateo 7 . 21

Se requiere santidad y ser perfecto, sin mancha, para entrar al cielo, entonces, un creyente con espíritu con naturaleza pecadora, no puede entrar al cielo.

No veo como pueda ser posible que alguien con pecado, ni siquiera con su espíritu con la naturaleza pecadora original pueda entrar al cielo y ver a Dios. No puedo ver como sea posible que un creyente en Jesús aún y nacido de nuevo, con 99% de santidad y 1% de pecado pueda entrar al cielo y ver a Dios.

Si tú crees que eso es posible, necesitas  estudiar los atributos de Dios, para tener presente que:

Dios es omnisciente, y no ignora el pecado de nadie.

Dios es santo y no puede tolerar el pecado, ni siquiera un poquito de pecado.

Dios es justo y no puede dejar al que tiene  pecado (aunque sea un poquito)  sin castigo.

Entonces, tenemos un elemento adicional como requisito para ver a Dios y entrar al cielo.

Repasando, se requiere:

1 Arrepentirse de pecado.  Si alguien no admite su pecado, no se puede arrepentir y si no hay arrepentimiento, no se deja el pecado, y se debe dejar el mal camino de pecado, si un pecador no admite que está en pecado contra Dios, y no reconoce que es merecedor de su juicio y castigo, entonces ese pecador no puede sentir ni ver ninguna necesidad de salvación.

2 Creer en Jesús, porque su sangre nos expía (limpia) de pecado y por nuestra fe en Jesús, somos justificados (declarados no culpables).

3 Nacer de nuevo, nacer a la vida espiritual, ser regenerado.

4 Estar al 100% de santidad al momento de la muerte física.

5 Estar en completa y entera santificación (espíritu perfecto sin mancha de naturaleza pecadora) al momento de la muerte, por lo menos al momento justo previo a la muerte física, pero puede ser mucho antes.

Jesús nos mandó ser perfectos en esta vida, lo más seguro es que nuestro cuerpo físico no estará perfecto al morir, pero nuestro espíritu si debe ser perfecto en santidad y completa santificación antes de morir, nuestro espíritu debe estar en completa santificación ó entera santificación antes de morir físicamente, para poder ver a Dios y entrar al cielo.

De los puntos anteriormente señalados, algunos los debemos hacer nosotros como arrepentirnos y creer, eso solo lo podemos hacer nosotros, Dios no lo puede hacer por nosotros ni nos obliga a hacerlo. Ningún ser humano le podrá reprochar a Dios, es que no me regalaste fe para creer en Jesús y por eso no creí en El, porque la fe para creer en Jesús no es ningún regalo de Dios, el regalo de Dios es la salvación y cada ser humano tiene en si mismo la posibilidad de poder poner su fe en Jesús, o no ponerla ó ponerla en un santo, un buda, una virgen, etc.

Pero el nacer de nuevo, eso solamente lo puede hacer el Espíritu Santo de Dios.

En cuanto a andar en santidad, nos corresponde a nosotros el obedecer a Dios y sus mandamientos, su ley moral (Mateo 7 : 21).

“Si me amáis guardad mis mandamientos”  Juan 14 : 15

Es nuestra responsabilidad el hacer la voluntad de Dios y andar en santidad.

Nosotros nos consagramos a Dios, nos corresponde a nosotros crucificar nuestra carne, morir al pecado, presentar nuestros cuerpos como un sacrificio vivo al Señor.

Y Dios nos santifica, El obra en nosotros la completa santificación.

Y el mismo Dios de paz os santifique por completo, y todo vuestro ser espíritu y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”  1ª Tesalonincenses 5 : 23.

Dios es quien nos santifica completamente con el propósito de preservar nuestro espíritu irreprensible de pecado (de tener el espíritu perfecto y sin mancha de pecado), al regreso de Jesús, ó al momento del rapto de la iglesia, ó al momento de la muerte física.

Para entonces poder entrar al cielo, como espíritus de hombres justos hechos perfectos como dice Hebreos 12 : 23.

“Santifícalos en tu verdad…para que también ellos sean santificados en la verdad”

Juan 17 : 17 – 19.

“…ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo”   Romanos 15 : 16.

“… así como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a si mismo por ella, para santificarla..”

Efesios 5 . 26.

“… a los llamados santificados en Dios Padre”  Judas 1

 

Nosotros haremos nuestra parte en ir hacia la perfección (Hebreos 6 :1):

Muriendo al pecado.

“Limpiémonos de toda contaminación de carne y espíritu perfeccionando la santidad en el temor de Dios”  2ª Corintios 7 : 1.

“Os ruego que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo”  Romanos 12 : 11.

Y Dios hará su parte en santificarnos.

“Santificaos pues y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios. Y guardad mis estatutos y ponedlos por obra. Yo Jehová que os santifico”  Levítico 20 : 7 – 8.

Cuando reconocemos y admitimos que hemos pecado contra Dios, admitimos que somos pecadores que merecemos el juicio y castigo de Dios, y nos arrepentimos de nuestro pecado, creyendo en Jesús es el principio de un camino que debemos recorrer en santidad, obedeciendo a Dios.

Cuando el Espíritu Santo nos hace nacer de nuevo, si obedecemos a Dios, andando en santidad, y creemos que El nos puede dar completa santificación, vamos en camino al cielo para poder ver a Dios.

Nada de lo que podamos hacer puede ser considerado una obra que nos pueda comprar la salvación, la salvación es de Dios, por su gracia y la pone a nuestro alcance mediante nuestra fe en Jesús. El ser humano no puede hacer absolutamente nada para borrar o expiar su pecado, solo la sangre que derramó Jesús, es capaz de expiar ó limpiar el pecado del ser humano, solo hay 2 opciones, el pecador sufre el juicio y castigo de Dios que merece por su pecado ó pone su fe en Jesús como el Dios encarnado que sufrió el castigo en sustitución del pecador.

Dios te regala la salvación pero es tu responsabilidad cuidar tu salvación, si ya has recibido de Dios el regalo de la salvación cuida tu salvación, andando en santidad y si llegas a pecar, se rápido para arrepentirte, dejar el pecado, confesarlo a Dios y levantarte, pero si luchas aún con pecado y has hecho tu parte en consagrarte a Dios, en mortificar tu carne, pide a Dios que obre en ti la completa santificación.

La completa ó entera santificación no significa que uno quede imposibilitado para pecar.

Porque seguimos viviendo en un mundo caído y Satanás aun puede tentar y uno está en un cuerpo físico corruptible.

Pero si aún después de que Dios le da a uno la entera santificación, uno peca es por decisión de uno, no me pueden forzar a pecar.

En tal caso, uno debe ser pronto para arrepentirse y confesarle a Dios su pecado.

Porque sin santidad al 100% nadie verá al Señor.

Aún si:

En el pasado te arrepentiste de pecado.

Crees en el Señor Jesús.

Has nacido de nuevo, has sido hecho nueva criatura regenerada, por la obra del Espíritu Santo.

Te has consagrado a Dios.

Has sido completamente santificado, por la obra de Dios en ti.

Y llegas a pecar por tu decisión, y mueres en pecado, mueres mientras pecas, ó mueres con pecado no admitido, no arrepentido, no confesado, entonces NO mueres en santidad al 100% y no puedes ver a Dios, ni entrar al cielo.

La sangre de Jesús, no puede expiar el pecado que no admites, el pecado que quieres esconder, el pecado del cual no te arrepientes y no abandonas, y el pecado que no confiesas a Dios.

Invitación.

Eres un creyente en Jesús, que ya has nacido de nuevo, porque el Espíritu Santo te hizo una nueva criatura, te dio vida espiritual, aún llegas a luchar contra el pecado, caes en pecado y te levantas, conságrate a Dios, haz morir tu carne y pide a Dios obre en ti la completa santificación.

Reflexión.

A lo largo de la Biblia, de principio a fin, se puede apreciar que lo primero que Dios quiere del ser humano es la santidad.

Algunos predicadores señalan equivocadamente que lo primero que Dios quiere para el ser humano, es que el ser humano sea feliz.

Dios quiere que el que cree en Jesús y ha nacido de nuevo, le obedezca y ande en santidad.

“Sed santos porque yo soy Santo”  Levítico 20 : 7

Dios nos hizo a su imagen y semejanza, y Dios es Santo, y quiere que seamos santos como El, a su imagen y semejanza en santidad también.

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Los cristianos que roban y creen que aunque son ladrones irán al cielo. Como andar en santidad en formas prácticas.

Los cristianos que roban y creen que aunque son ladrones irán al cielo. Formas prácticas de andar en santidad.

“No robarás”  Exodo 20 : 15

Algunos verdaderos cristianos nacidos de nuevo han caído desgraciadamente en practicar el robo, ya sea por ignorancia ó por auto-justificación.

Pero la ignorancia y la auto-justificación no son excusa ni justificante para cometer pecados, transgrediendo las leyes de Dios.

El estándar al cual referirse en este tema es la ley moral de Dios, y la ley moral de Dios es la de no dañar al prójimo robándole.

Normalmente un cristiano no pensaría en robar un banco ó una tienda, normalmente un cristiano no pensaría en entrar a una tienda de música y robarse un CD, robarse un disco compacto de música, pero es importante pensar en que ahora el internet y otros medios electrónicos pueden ser utilizados para ésto, precisamente para que el cristiano en lugar de robarse un CD físico se robe la música del CD descargándola por internet sin pagar por ella, cuando el autor del CD, lo ha puesto a la venta y no para distribución gratuita.

Tal vez alguien hizo la copia indebida (los dvds y los discos compactos que compras físicamente verás que tienen una leyende de derechos reservados, prohibiendo la reproducción total ó parcial, precisamente porque la intención del autor, cantante, empresa de discos ó videos, es poner el material a la venta), y esa persona ya actuó mal haciendo la copia indebida, ilegal y la subió al internet para distribuirla, y tu la encuentras allí y se te hace fácil descargarla.

Pero es un asunto moral y Dios te juzgará conforme a su ley moral que prohíbe el robo, no te juzgará por lo que tu opines del tema.

Un cristiano que se auto justifique pensando que no tiene dinero para comprar la música en disco compacto ó en mp3 de su cantante cristiano favorito, un dvd de una película, ó algún software, y que en lugar de comprarlo decide adquirir una copia barata ilegal del CD, ó copia ilegal del dvd (copias pirata) ó descargar la música ó el software del internet, ilegalmente sin pagar, está incurriendo en un robo, algunos cristianos ó que se dicen cristianos llegan a intentar justificar su robo incluso diciendo que el cantante del cual están descargando la música, ya es millonario y no le perjudicará.

Algunos cristianos ó que se dicen cristianos, dicen que ese robo se justifica pues el material será utilizado para ministración.

El querer cambiarle de nombre al robo (llamándole ministración, etc.)  no elimina el pecado.

Si un cristiano entra a una librería cristiana y se roba una Biblia, la saca sin pagarla está cometiendo un robo, si argumenta que es la palabra de Dios y que no se debe pagar por ella, solo está tratando de justificar su robo y auto-justificarse, pero el robo es una trangresión a las leyes morales de Dios.

Aún y cuando ese cristiano se quiera auto-justificar pensando en que esa música ó software se utilizará para ministrar, el hecho de ministrar con productos robados, de ninguna manera debe ser.

El cristiano que ha incurrido en este pecado debe arrepentirse de su pecado de robo, dejar de cometerlo, y en cuanto sea posible y como evidencia práctica de su arrepentimiento resarcir el daño al ó los autores del material robado, al cantante a la disquera, etc, comprando una copia legal del material, y destruyendo el material robado.

Eso es una evidencia práctica de arrepentimiento, es como si la persona le robó a su hermano su aparato ipod y luego dice arrepentirse de cometer el robo y no le regresa su ipod, eso no es evidencia de un verdadero arrepentimiento, pero si realmente está arrepentido de haberlo robado le devolverá su aparato.

Ya Dios enseñaba desde el Antiguo Testamento que el que peca robando, debe arrepentirse de su pecado, devolviendo lo robado, véase el siguiente texto:

“Y cuando yo dijere al impío, de cierto morirás, si él se convirtiere de su pecado, e hiciera según el derecho y la justicia, si el impío restituye la prenda, devolviere lo que hubiere robado, y caminare en los estatutos de la vida, no haciendo iniquidad, vivirá ciertamente y no morirá”  Ezequiel 33 : 14 – 15

Cuando Zaqueo se convirtió de su camino pecador al creer en el Señor Jesús, se arrepintió de su pecado, con acciones acorde a su genuino arrepentimiento, devolviendo dinero a quienes había defraudado.

“Entonces Zaqueo puesto en pie, dijo al Señor, He aquí Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno se lo devuelvo cuadruplicado”  Lucas 19 : 8

Siempre tienes la otra opción de no arrepentirte de tu pecado, de no resarcir el daño económico de tu robo cuando si lo pudiste hacer  y de que muriendo en pecado no arrepentido, pagues por tu propio pecado en el lago de fuego y azufre siendo torturado por siempre como merecido castigo por tu pecado de robo de música por internet, sólo que en el lago de fuego y azufre ya no tendrás tu ipod para poder escuchar tu música robada.

“El que robaba, no robe más”  Efesios 4 : 28

Seguid la paz con todos, y la santidad,  sin la cual nadie verá al Señor”  Hebreos 12 : 14

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?

Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. ”  Mateo  7 : 21- 23 

Nótese del texto anterior que Jesús mismo dice que los cristianos tienen como requisito obedecer a Dios para entrar al reino de los cielos, los pecados que cometa el cristiano, aún las buenas obras y milagros hechos en su nombre de ninguna manera neutralizan ni minimizan los pecados que practica, ó los que haya practicado sin arrepentirse luego.

Si ya has nacido de nuevo, cuida la salvación, obedece a Dios, no sea que aunque creas en el Señor Jesús y te consideres cristiano, aunque hayas nacido de nuevo porque el Espíritu Santo te hizo una nueva criatura, no estés obedeciendo a Dios, al robar música ó peliculas por internet ó en copias pirata, y al morir en ese pecado, te encuentres con la sorpresa que de el Señor Jesús te diga:

Nunca te conocí, apártate de mí, hacedor de maldad.

 

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