Lenta Destrucción

Lenta Destrucción

Una anciana de 90 años de edad salía de la iglesia un domingo, cuando fue asaltada a plena luz del día por un joven de 19 años, como el joven atacante no logró sacarle dinero, la arrastró y el joven de 19 años, violó a la anciana de 90 años que acababa de salir de la iglesia.

Un joven de 20 años, que estaba en una alberca (piscina) pública, atacó sexualmente a un niño de 10 años, luego argumentó que lo hizo porque tuvo una “urgencia sexual”.

Y así como esos casos hay muchos más.

Si usted se encarga de investigar y estar informado, ya sabe que estos casos mencionados específicamente y muchos más casos similares, tienen algo en común.

Si usted se mantiene bien informado no hace falta que le mencione detalles.

Para quién desconoce los detalles de estos casos, mencionaré:

Que ambos casos ocurrieron en países Europeos “de primer mundo” de Europa del oeste.

El hombre que violó a la anciana de 90 años en Dusseldorf, Alemania, no se llamaba Hans ni tenía un apellido que terminara en er. El hombre que atacó sexualmente al niño de 10 años en Viena, Austria tampoco se llamaba Hans ni tenía ningún apellido terminado en er.

Los crímenes fueron cometidos por migrantes, normalmente las autoridades y medios locales encubren los detalles porque no es “políticamente correcto” mencionar que esos atacantes eran y aquí si lo puedo señalar, eran migrantes musulmanes. Si eran migrantes legales más penoso aún, , porque no son solo unos pocos casos, sino muchísimos similares.

Desgraciadamente, y por lo general, los migrantes que reciben, documentos y ayudas económicas por parte del gobierno, no lo aprecian, no lo valoran, pues lo reciben gratis, no les costó ningún trabajo ni esfuerzo.

Pero aún así, la solución no ha estado en que el gobierno les haya dado a refugiados, una calidad migratoria legal y autorización para trabajar. En Alemania una encuesta reveló que, con base en sus resultados, se podía concluir razonablemente que de 1 millón 100 mil refugiados, que habían recibido y que tenían documentación legal para trabajar, solamente el 13% tenían empleo y estaban siendo productivos y ayudando a la economía.

En los países europeos, que han recibido este tipo de migrantes, es común ver en horarios hábiles de trabajo, a jóvenes en edad laboral, en la calle, sin hacer nada productivo, y no se preocupan por trabajar, al recibir ayudas económicas.

El caso de la anciana de 90 años violada por el migrante, ocurrió en Dusseldorf, Alemania, el joven provenía de un país predominantemente musulmán, Marruecos.

El caso del hombre que atacó sexualmente al niño de 10 años, ocurrió en Viena, Austria, el hombre era un migrante que provenía de un país musulmán, Iraq.

Los incidentes que ocurrieron en la noche del año nuevo, 31 de diciembre de 2015, no solamente involucraron las aproximadamente 1,200 mujeres atacadas sexualmente y/ó violadas en Colonia, Alemania, ese tipo de incidentes ocurrió también en otras ciudades de Alemania.

Las autoridades, encubrieron la noticia, no era cómodo admitir que los crímenes sexuales habían sido cometidos por migrantes, a quienes el mismo gobierno les dio la entrada y “bendición” de quedarse en el país como refugiados.

Pero este tipo de incidentes que han estado destruyendo a Europa, están ocurriendo en muchos más países, la gente local, ya no puede caminar con tranquilidad en su propia ciudad, debido al riesgo y peligro que representa, el caminar en sus propias calles y recibir ataques de los migrantes musulmanes.

Antes era atractivo, el visitar algunas ciudades de Europa, y conocer esas ciudades y sus atractivos, actualmente desgraciadamente, el visitar algunas ciudades de Europa, parece más una actividad de turismo de aventura y riesgo, caminar por calles de París y ver tantos migrantes musulmanes viviendo en la calle, en tiendas de campaña, es impactante si llegó usted a conocer la Europa de antes de los migrantes, aunque tal vez eso no le parezca tan espantoso si usted procede de San Francisco ó de Los Angeles, y ha andado por las calles del centro y está acostumbrado a esos paisajes de tiendas de campaña y personas sin hogar, y ya es usted todo un experto en caminar por esas calles sin pisar heces fecales humanas y sin pisar agujas tiradas por todo el piso (utilzadas por esas personas para drogarse), ó tal vez tampoco le espante mucho si usted ha caminado por las calles de Hastings en Vancouver.

Tal vez no se impresione tanto si usted ha visto la zona de personas sin techo en Anaheim, cerca del estadio de beisbol.

Migrantes musulmanes, tanto los migrantes económicos ilegales, como los migrantes legales refugiados, destruyendo lentamente Europa.

Para luego dar paso a lo que viene, que será después de un tiempo mucho peor, como nunca antes ha ocurrido.


Cristianos son llevados a prisión y otros son quemados vivos

Cristianos son llevados a prisión y otros son quemados vivos

 

En un día como hoy, un domingo, muchas personas que profesan fe en Jesús Dios Hijo, se reúnen en algún lugar, la reunión empieza con un espectáculo musical, y luego un chiste para continuar con la persona al frente hablando de cómo tener la mejor vida ahora, de cómo declarar que cosas buenas le vendrán a uno, de orar y declarar para tener la casa que uno quiere, el coche que uno desea, una plática en la que el tema es como hacerse de cosas materiales, de tener salud perfecta.

Pero en otros lugares, las personas que profesan fe en Jesús Dios hecho carne y hueso, no les interesan las posesiones materiales, ni su objetivo es tener su mejor vida ahora, ni se preocupan por declarar que tendrán salud perfecta.

Esos otros cristianos, no se reúnen para presenciar un espectáculo musical, ni para escuchar chistes, ni para escuchar mensajes de prosperidad material y salud física.

Sus reuniones son distintas y llegan a tener un alto precio.

Acabo de leer unos reportes, que no son divulgados en los canales de noticias de difusión general.

Uno de estos reportes informa acerca de personas cristianas, incluso unos que eran musulmanes y se convirtieron al cristianismo y fueron sentenciados a 45 años de cárcel, por cometer el crimen de reunirse y de organizar iglesias en casa. Esto ocurrió en Irán.

En Nigeria se reporta de un pastor y su familia que fueron quemados vivos por unos musulmanes, quienes también quemaron 95 casas.

Y pocos cristianos de occidente conocen el alto precio de ser cristiano en Corea del Norte.

La vida de los cristianos en Corea del Norte, en Irán, en Nigeria, implica profesar su fe en Jesús con los riesgos de terminar en prisión y de terminar muerto.  Para ellos la prioridad es mantener su fe firme en Jesús, a pesar de esos riesgos, un mensaje de prosperidad y salud y declarar cosas buenas no les sirve ni ayudaría en nada.

Pero en días como hoy domingo en el mundo occidental se llega a escuchar a muchas personas desde el púlpito decir cosas como: “acepta a Jesús y todo será felicidad”, ó “descubre como ser un campeón en la vida y tener tu mejor vida ahora” ó “declara que tendrás el coche, ó el caballo que deseas”.

Lamentablemente, muchas personas escuchan esos mensajes y están adormecidas.

Esas personas que están adormecidas por un mensaje de prosperidad material y salud, les caería bien si pudieran escuchar a los cristianos que viven en países donde el profesar fe en Jesús, el poseer una Biblia puede significar terminar en prisión ó terminar muertos por profesar esa fe en Jesús, esos cristianos no viven su mejor vida ahora, de hecho llegan a perder posesiones materiales, llegan a perder su libertad y llegan a perder esta vida terrenal, pero manteniendo firme su fe en Jesús hasta la muerte tendrán su mejor vida a partir de la muerte física.


¿Qué es el diezmo Bíblico? ¿Es un mandato para los cristianos que viven bajo el pacto de la sangre de Jesús?

¿Qué es el diezmo Bíblico?

¿Es un mandato para los cristianos que viven bajo el pacto de la sangre de Jesús?

Las Ofrendas

El Diezmo Bíblico.

El diezmo que la Biblia, señala, se encuentra en el viejo pacto entre Dios e Israel.

Consistía en:

–          10% del producto agrícola “Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es, es cosa dedicada a Jehová” Levítico 27 : 30   “Indefectiblemente diezmarás todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año” Deuteronomio 14 : 22.

–          10% del ganado vacuno y ovejuno. “Y todo diezmo de vacas ó de ovejas, de todo lo que pasa debajo de la vara, el diezmo será consagrado a Jehová”. Levítico 27 : 32. Solamente vacas y ovjeas, y no otro tipo de animales.

Las leyes y ordenamientos del viejo pacto son muy específicas, eran dadas por Dios para ser observadas al pie de la letra y ningún hombre tiene la autoridad para modificarlas.

Uso de los diezmos:

–          Para los sacerdotes levitas: “Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión”. Números 18 : 21.

–          Para que lo comiera y disfrutara el dador del diezmo junto con su familia, en una celebración en el lugar que Dios indicara. “Sino que el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre para su habitación, ése buscaréis y allá iréis. Y allí llevaréis vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos, y la ofrenda de vuestras manos, vuestros votos, vuestras ofrendas voluntarias, y las primicias de vuestras vacas y de vuestras ovejas; y comeréis allí delante de Jehová vuestro Dios, y os alegraréis, vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en la cual Jehová tu Dios te hubiere bendecido” Deuteronomio 12 : 5 – 7. “Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para poner allí su nombre, el diezmo del grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados para que aprendas a temer a Jehová tu Dios todos los días” Deuteronomio 14 : 23, en éste último pasaje incluso da instrucciones específicas de que si el camino era tan largo que no fuera posible cargar con esos diezmos de producto agrícola y ganadero, el dador del diezmo debía venderlo y entonces llevar el dinero al lugar indicado por Dios y ya en ese lugar comprar comida y bebida (vino y sidra) para entonces celebrar comiendo y bebiendo junto con su familia. Deuteronomio 14 : 24 -26.

–          Para compartir y que pudieran comer los sacerdotes levitas, las viudas, huérfanos y los extranjeros radicados en Israel. “Al fin de cada tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año, y lo guardarás en tus ciudades. Y vendrá el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, el huérfano y la viuda que hubiere en tus poblaciones, y comerán y serán saciados; para que Jehová tu Dios te bendiga en toda obra que tus manos hicieren.” Deuteronomio 14: 28 – 29. “Cuando acabes de diezmar todo el diezmo de tus frutos en el año tercero, el año del diezmo, darás también al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda, y comerán en tus aldeas, y se saciarán. Y dirás delante de Jehová tu Dios: He sacado lo consagrado de mi casa, y también lo he dado al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda, conforme a todo lo que me has mandado, no he transgredido tus mandamientos, ni me he olvidado de ellos” Deuteronomio 26 : 12 – 13 Este último pasaje enfatiza que el mandamiento de Dios con estos ordenamientos rituales específicos, obligaban a que el diezmo se utilizara para ser compartido en fecha específica con los menos afortunados, con los menos privilegiados, como los huérfanos, viudas, y extranjeros radicados en Israel.

–          Para que lo comiera y disfrutara el dador del diezmo junto con su familia, sus siervos y los sacerdotes levitas. “Ni comerás en tus poblaciones el diezmo de tu grano, de tu vino ó de tu aceite, ni las primicias de tus vacas, ni de tus ovejas, ni los votos que prometieres, ni las ofrendas voluntarias, ni las ofrendas elevadas de tus manos; sino que delante de Jehová tu Dios las comerás, en el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, y el levita que habita en tus poblaciones; te alegrarás delante de Jehová tu Dios de toda la obra de tus manos” Deuteronomio 12 : 17 – 18.

Este es el diezmo bíblico dado por Dios y que junto con otros cientos de leyes (613 ordenamientos) formaban parte del viejo pacto entre Dios e Israel.

Estos ordenamientos dados por Dios eran muy específicos y variados, y ningún hombre puede añadir ó modificar las leyes dadas por Dios en el viejo pacto.

El diezmo bíblico, no aplicaba para ingresos por actividades comerciales, salarios, rentas, ni a herencias, sino solamente sobre lo indicado en la ley y para ser utilizado exactamente como lo especificaba la ley, utilizado para esos fines específicos, en fecha especificada y lugar especificado por Dios. El diezmo bíblico del viejo pacto no consistía en dinero, ni cantidades fijas, se puede ver en Levítico 27 al comienzo del capítulo la mención del dinero de la época, los siclos de plata en la versión Reina Valera 1960.

Este diezmo bíblico que Dios dio a Moisés para que lo obedeciera el pueblo de Israel, era para que junto con todos los demás ordenamientos y rituales, todos en conjunto formaran parte del viejo pacto entre Dios e Israel, dados para que Israel obedeciera a Dios en todo ( no solo en algunos de estos cientos de ordenamientos) y para que Dios bendijera a Israel.

Podemos ver en los textos bíblicos del diezmo tal cual fue ordenado por Dios en el viejo pacto, que los principales propósitos eran:

Proveer un sustento a los sacerdotes levitas que no tenían heredad ni tierras para trabajarlas (Números 18 : 20, Deuteronomio 10 : 19).

Para ser disfrutados y comidos en una celebración, en la que los aprovechara el dador del diezmo y los compartiera para proveer sustento a las viudas, huérfanos y los extranjeros radicados en Israel.

Viejo Pacto entre Dios e Israel.

El diezmo junto con otros cientos de ordenamientos todos en conjunto formaban el viejo pacto entre Dios e Israel.

Este pacto era para que Israel obedeciera en todas y cada uno de los cientos de ordenamientos y Dios les diera bendición. (Deuteronomio 5 : 2 – 3, Deuteronomio 29 . 1, Deuteronomio 29 . 9).

Para que el pueblo de Israel entrara en ese pacto con Dios. Deuteronomio 29 . 12.

Si Israel obedecía ese antiguo pacto con todas sus leyes, recibiría bendición de Jehova, pero si el pueblo de Israel no obedecía en todas y cada una de las leyes y ordenamientos del viejo pacto, recibíría maldición, como señala Deuteronomio 28 (1-2, 15).

Cierto que el diezmo del viejo pacto era de Dios (Levítico 27 : 30 y 32) y debía darse de acuerdo con las especificaciones antes comentadas, y el pueblo de Israel debía darlo conforme a tales ordenamientos específicos, pero el pueblo de Israel no guardaba el viejo pacto, no guardaba todas y cada una de sus leyes, incluído el diezmo, por eso el pasaje de Malaquías 3 : 7 – 11, muestra a Dios, reclamando al pueblo de Israel no cumplir con ese ordenamiento del diezmo (Malaquías 3 : 7 – 8)  y les recuerda que por no estar cumpliendo con los ordenamientos de ese viejo pacto están bajo maldición y son malditos (Malaquías 3 : 9 y Deuteronomio 28 : 15),  pero que si cumplen con ese ordenamiento recibirán bendición (Malaquías 3 : 10), como dice Deuteronomio 28 : 1 – 2.

Nuevo Pacto en la sangre que Jesús derramó en la cruz.

Jesús establece el nuevo pacto entre Dios y el pueblo de Israel, pero pocos Israelitas, pocos judíos reconocieron a Jesús como el Mesías y por lo tanto fueron pocos quienes entraron al nuevo pacto.

Pero los gentiles (los no Israelitas, los no judíos) nunca estuvieron bajo ningún pacto con Dios.

Para los gentiles no es un nuevo pacto, es el único pacto.

Jesús al tomar la cena antes de ser crucificado, al tomar la copa dijo: “Esta es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada” Marcos 14 : 24.

Cuando Jesús derramó su sangre en la cruz y murió, el velo del templo se rasgó en dos de arriba hacia abajo, no por casualidad, sino por obra de Dios, mostrando que el viejo pacto terminaba, ya no se requería del viejo pacto con todos sus ordenamientos, ni rituales, ni sacrificios de sangre efectuados en el templo, ya no se requerían rituales con la sangre de corderos sin mancha ya no se requerían sacerdotes levitas a quienes darles el diezmo.

El cordero de Dios, que es Jesús, había sido sacrificado por nuestros pecados, Dios mismo hecho carne y sangre, él único sin pecado y con el poder de poner su vida y volverla a tomar, murió en la cruz en sustitución del pecador, trayendo un nuevo pacto entre Dios e Israel, un pacto mucho mejor y superior al viejo pacto entre Dios y su pueblo Israel y trayendo así el primer y único pacto entre Dios y los gentiles (los no judíos).

Los gentiles nunca han estado bajo el antiguo pacto entre Dios e Israel, los gentiles nunca han estado, ni están bajo los ordenamientos del diezmo ni de hacer sacrificios de corderos.

Así el nuevo pacto entre Dios e Israel, eliminó todas las leyes y rituales relacionados con el templo y los sacerdotes levitas y todos los cientos de ordenamientos y rituales contenidos en el viejo pacto.

Sin la necesidad de sacerdotes levitas, desaparece la necesidad del diezmo para mantenerlos.

Bajo el nuevo pacto, entre Dios e Israel,  el creyente en Jesús, es el templo del Espíritu Santo (1ª Corintios 6 : 19) y el creyente no judío, es hecho sacerdote pero no para sacrificios de sangre ni rituales del viejo pacto, pero para sacrificios espirituales. 1ª Pedro 2 : 5, Apocalipsis 1 : 6.

El Nuevo Pacto entre Dios e Israel elimina el viejo pacto entre Dios e Israel con todas sus leyes y ordenamientos rituales. Este es el primer y único pacto entre Dios y los no judíos.

Cuando surgen los primeros cristianos de pueblos gentiles (es decir fuera de Israel), surge el tema de si debían guardar los ordenamientos del viejo pacto entre Dios e Israel de la también llamada ley de Moisés.

Esto porque los primeros creyentes en Jesús eran judíos y cuando los no judíos empiezan a creer en Jesús, algunos judíos, decían que los no judíos además de creer en Jesús, debían observar mandamientos de la ley de Moisés como por ejemplo circuncidarse, abstenerse de comer carne de cerdo y otras.

Como este asunto era importante, se realizó una junta para tratar el tema, la junta se llevó a cabo en Jerusalén, a donde acudieron Pablo y Bernabé.

Algunos judíos creyentes en Jesús, decían que era necesaria la circuncisión y además guardar toda la ley de Moisés del viejo pacto la que incluye cientos de ordenamientos.

Pedro señaló que ahora Dios no hacía distinción entre los cristianos judíos y gentiles, recriminándoles el querer imponer la ley de Moisés, un yugo que ni sus padres ni ellos habían sido capaces de guardar.

Reunidos los apóstoles y ancianos con toda la iglesia se decide sobre el asunto y se escriben cartas comunicando la decisión , informando que:

En cuanto a aquéllos que inquietaban a los nuevos creyentes no judíos, diciéndoles que se debían circuncidar y guardar la ley de Moisés (viejo pacto entre Dios e Israel) que les había parecido bien al Espíritu Santo y a ellos no imponer ninguna carga más que:

Abstenerse de lo sacrificado a los ídolos.

Abstenerse de sangre, de ahogado y fornicación.

Es decir que analizando el asunto los apóstoles con el Espíritu Santo, ante la inquietud de aquéllos que aún querían imponer rituales del viejo pacto, solo mencionan los puntos antes mencionados.

No hay más requerimiento ni obligación de circuncisión, ni del diezmo del viejo pacto, ni de guardar el sábado para los cristianos, ni de usar el talit (manto de oración), ya sean judíos ó gentiles.

Si al Espíritu Santo le pareció bien no imponer ordenamientos del viejo pacto, más que estos puntos, de tal forma que el Espíritu Santo obró por medio de ellos para que esto fuera comunicado en cartas a los primeros cristianos y en el libro de Hechos en el Nuevo Testamento en la Biblia para nosotros los cristianos actuales, ningún hombre puede decir que al Espíritu Santo se le olvidó incluir otras cargas ó rituales, ningún pastor, ningún ministro cristiano, ningún sacerdote católico que sea inteligente y honesto puede blasfemar del Espíritu Santo, diciendo que el Espíritu Santo se equivocó y se olvidó de señalar que ahora es necesario alterar el viejo pacto entre Dios e Israel para cobrarles un diezmo en dinero a los creyentes en Jesús no judíos.

Sin embargo los pastores, los ministros religiosos ignorantes ó deshonestos, dicen que a pesar de lo que señaló el Espíritu Santo, si se debe cobrar a los miembros de su iglesia un diezmo. Un diezmo sin base bíblica.

Esto porque algunos pastores, ministros religiosos prefieren dar lástima con su ignorancia y con su deshonestidad, aparentando que saben pero porque tienen mayor interés en cobrar el diezmo.

Ningún hombre puede imponer y añadir cargas y ordenamientos del viejo pacto encima de lo que Dios por medio del Espíritu Santo dejó asentado en la Biblia en Hechos 15 : 28 -29.

De tal forma que para los cristianos que ahora están bajo su primer pacto entre Dios y los gentiles, y que es un pacto por cierto mucho mejor que el viejo pacto entre Dios e Israel, ahora un pacto en la sangre del Dios que se hizo carne y sangre en Jesús, ya sean judíos ó gentiles, no están bajo el yugo de observar las leyes y rituales, como guardar el sábado, dar el diezmo, etc. (Hebreos 8 : 6 – 7) y algunos otros ordenamientos que si los estudia con cuidado incluso le parecerán ridículos.

El viejo pacto que tenía Dios con Israel queda ya sin validez, ya no está vigente.

Existe ahora un nuevo pacto entre Dios e Israel y el primer y único pacto entre Dios y los gentiles (los no judíos)

Jesús abolió el viejo pacto entre Dios e Israel, es decir Jesús al derramar su sangre para expiación de pecados, abolió la ley de los mandamientos y sus ordenanzas de aquel viejo pacto, y entonces Jesús con su derramamiento de sangre para expiación de pecados, trajo un nuevo pacto entre Dios e Israel.

Mientras que los gentiles no tenían ningún pacto con Dios, anteriormente los gentiles tenían que entrar a pacto con Dios pero solo mediante Israel, cuando decidían adoptar el seguir los mandamientos del pacto de Israel,  es decir que para los gentiles, es decir los no-judíos no hay un nuevo pacto, pues no hay viejo pacto, es decir para los gentiles, ó digamos para los cristianos no judíos, solo hay un pacto, que es el que trajo Jesús con su derramamiento de sangre para expiación de pecados y con su muerte vicaria (en lugar del pecador) en la cruz.

“Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne.

 En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.

Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,  aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz”  Efesios 2 :  11 – 15

El nuevo pacto que trajo Jesús, se enfoca al corazón del hombre, lo que hay en su corazón y sale del mismo, y no en las formas externas y rituales.

Jesús en su ministerio empezó a enseñar esto, mostrando como lo que hay en el corazón del hombre y sale de él es más importante y está ahora por encima de las formas y rituales del viejo pacto.

Como cuando Jesús dijo: “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” Mateo 5 : 27 – 28.

Bajo el nuevo pacto las leyes morales de Dios que tienen que ver con amar a Dios y amar al prójimo como a uno mismo son vigentes.

Y cuando Jesús habló a los fariseos acerca del sábado, cuando ellos le recriminan que Jesús y sus discípulos estaban haciendo cosas no permitidas hacer en sábado bajo la ley de Moisés, y Jesús utilizando incluso la historia de cuando David tomó los panes de la proposición que no estaba permitido que comiera él ni sus hombres, Jesús muestra y enseña que es más importante la misericordia y lo que hay en el corazón del hombre que los sacrificios y rituales y formas externas. Mateo 12 : 1 – 8.

Así que el nuevo pacto en Jesús y su sangre resalta y enfatiza el corazón del hombre y no las formas externas ni rituales específicos del viejo pacto. Pone la base moral por encima de las formas y rituales.

Es por eso que las leyes morales de Dios que tienen que ver con el corazón del hombre son válidas, el no cometer homicidio, el no adulterar, como vimos en el pasaje anterior Jesús incluso dice que quien ve a una mujer con lujuria ya está cometiendo adulterio en su corazón. El nuevo pacto tiene que ver con lo interno del hombre con lo que hay en su corazón y puede salir de su corazón, no con los rituales y formas externas.

El diezmo del viejo pacto era un ritual que tenía que ver con disponer de sustento a los sacerdotes levitas y proveer de alimento para utilizarlo específicamente en una celebración y compartirlo con aquéllos que no tenían ingresos bajo un método y ritual muy específico y detallado en cuanto a lugares y fechas, era un ritual, una forma externa y no una ley moral. Este ritual estaba relacionado en parte con los sacerdotes levitas, quienes ya no son vigentes a partir del nuevo pacto.

Si bien el nuevo pacto puede validar el amar al prójimo como a uno mismo, pero no bajo rituales ni formas externas específicas del viejo pacto.

Por eso el apóstol Pablo nunca enseñó el diezmo, ni lo exigió nunca,  porque el diezmo era un ritual, una ley ritual , de formas externas y era parte del viejo pacto ya no aplicable bajo el nuevo pacto en la sangre de Jesús.

El apóstol Pablo ciertamente se dirigía básicamente a gentiles en sus cartas, y por eso no los mandaba a seguir los rituales judíos del viejo pacto, aún y cuando se puede ver que Pablo por lo menos llevó a cabo un ritual judío, para mantenerse idenficado con los judíos y no parecerles ajeno.

Así que Pablo entendiendo que el viejo pacto entre Dios e Israel, no aplicaba para los gentiles ahora creyentes en Jesús, no les enseñó a practicar el diezmo de ese viejo pacto ya sin vigencia, sino que Pablo guiado por el Espíritu Santo enseña a los nuevos cristianos gentiles, y les  dice en cuanto al dar “Cada uno dé como propuso en su corazón, no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” 2ª Corintios 9 : 7.

Es decir que ahora bajo el nuevo pacto que Jesús trajo para Israel, y el único pacto para los creyentes no judíos,  el cristiano da como vea y se proponga él mismo en su corazón, ya no por necesidad ni por obligación de un ordenamiento y ley del viejo pacto que ya no es vigente, ni debe dar porque los ministros lo obligan, lo intimidan, lo manipulan, ý lo chantajean ó amenazan.

Bajo el nuevo pacto, ó el pacto (único con los gentiles creyentes en Jesús) lo que hay en el corazón del cristiano y que se refleja incluso en sus actos es lo importante. El cristiano (no judío) no está bajo las formas externas ni rituales del viejo pacto que era para el pueblo de Israel.

Por lo tanto el cristiano no judío ahora bajo su primer y único pacto en la sangre de Jesús, no tiene la obligación de guardar rituales que corresponden al viejo pacto para el pueblo de Israel, y así el cristiano (no judío) no tiene obligación de dejar de hacer ciertas actividades el sábado, bajo las especificaciones del viejo pacto y esto entendiendo que Jesús trajo un nuevo pacto para el pueblo de Israel y el primer y único pacto para los no judíos, entonces aplica para el cristiano tanto judío (mesiánico) como gentil.

Así el cristiano (no judío) no estando bajo su primer pacto con Dios, tiene libertad para comer carne de puerco y camarones (prohibidos en la ley del viejo pacto para Israel) excepto sean alimentos sacrificados a ídolos.

Así el cristiano no judío ahora puede dentro de su primer y único pacto con Dios,  vestir prendas de ropa de materiales combinados, lo cual estaba prohibido en la ley del viejo pacto para Israel.  Asi el cristiano actual puede tener libertad para usar una prenda de vestir que sea parte algodón y parte lino, mientras que el Israelita del viejo pacto tenía que usar una prenda que fuera 100% algodón ó 100% lino pero nunca una combinación ó compuesto de materiales diferentes.

El cristiano no judío, no está bajo el viejo pacto que era para Israel, ni ninguno de sus rituales y no está bajo la obligación del diezmo que especificaba el viejo pacto para Israel, ni está bajo la obligación de ningún tipo ni modelo de diezmo, el viejo pacto quedó abolido e invalidado con la sangre derramada de Jesús y quedó evidente al rasgarse el velo del templo, y el nuevo pacto no impone al cristiano ningún tipo de diezmo.

Dar diezmo bajo el viejo pacto cumplir esa ley modificada y no guardar los demás ordenamientos del viejo pacto. Escoger solo algunos ordenamientos del viejo pacto “a la carta”.

Algunos ministros religiosos enseñan a los creyentes no judíos, que si les aplican algunos pero solo algunos mandamientos de los 613 que eran solamente para el pueblo de Israel, y enseñan que aplican solamente los que les conviene a su iglesia, como por ejemplo dar el diezmo.

Y así enseñan deshonestamente que no es necesario ahora que los varones sean circuncidados, pero que si es obligatorio dar diezmo.

Pero eso ni siquiera hace sentido, porque si dentro de esa falsa enseñanza quisieran enseñar que a los creyentes no judíos ahora les aplica el viejo pacto para Israel, lo cual es absurdo, por lo menos su ridícula enseñanza debería ser que todos los ordenamientos les aplican.

Porque en todo caso el hombre no puede decidir que parte de la ley de Dios, si le aplica y cual no, el hombre no puede tomar la ley de Dios y decir ésta si me gusta y me la aplico y ésta no me gusta y la modifico, y ésta no me conviene y no la aplico.

El hombre no puede escoger un ordenamiento del viejo pacto como el diezmo y eliminar parte del mismo en cuanto al producto agrícola y ganadero, eliminar la parte que dice es para disfrute del dador, eliminar la parte que dice es para compartir con viudas, huérfanos y extranjeros inmigrados.

El hombre no puede modificar el ordenamiento de Dios del diezmo en el viejo pacto para decir que ahora aplica al 10% de ingresos monetarios. El hombre no puede añadir ni quitar nada a las leyes que Dios dió a Israel, no puede añadir que ahora es el 10% de ingresos, ni puede eliminar que es para el dador y viudas y huérfanos. Y el hombre no puede hacer esto, porque dentro de esa misma ley, mandamientos y enseñanzas y ordenamientos, se encuentra la instrucción expresa de no hacerlo, de no añadir ni quitar nada a esos ordenamientos, y así quedó escrito en la misma ordenanza y mandamiento, así quedó escrito en la torah. Una añadidura ó eliminación oral a la palabra escrita quedó prohibida dentro del propio pacto entre Dios e Israel.

Ni siquiera el pueblo de Israel en tiempos antiguos de su viejo pacto, tenían la posibilidad de modificar la ley de Dios, según quisieran.

“Ahora, pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis y poseáis la tierra que Jehová el Dios de vuestros padres os da.

 No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno.”  Deuteronomio 4 : 1 – 2

El hombre no tiene autoridad por encima de Dios para modificar la ley dada por Dios a Israel bajo el viejo pacto.

Y el hombre no puede decir que una ley del viejo pacto modificada por el hombre, aplica en el nuevo pacto mientras todas las demás leyes del viejo pacto no aplican.

Porque la ley del viejo pacto es todo el conjunto de 613 leyes para observarse todas y cada una de ellas.

El que está bajo la ley, si no las guarda todas y cada una de ellas es maldito.

“Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto se hace culpable de todos” Santiago 2 : 10

Si vas a guardar la ley ó enseñar a guardar la ley, como el diezmo ( y tiene que ser el que está en la ley de Moisés no modificándolo) pero faltas en otros puntos de la ley, te haces culpable de todos los puntos de la ley, si vas a enseñar eso das lástima por tu ignorancia ó por tu falta de honestidad.

La ley de Dios del viejo pacto es toda la ley, esos 613 ordenamientos muy específicos, todos juntos, para obedecerse todos y no para escoger como carta de restaurante cuales si quieres obedecer y cuáles no.

Si guardas la ley debes guardarla toda, ó eres transgresor de toda la ley y eres maldito.

Si das el diezmo, pero comes camarones ó carne de puerco, no guardas el sábado, (no el domingo, no puedes cambiar la ley de Dios) eres transgresor de toda la ley de Dios del viejo pacto y eres maldito.

“Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley” Santiago 2 :11

“Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida que está obligado a guardar toda la ley” Gálatas 5 : 3

Si vas a observar, si vas a enseñar  uno de los ordenamientos y rituales de la ley del viejo pacto, como el diezmo tiene que ser el bíblico no puedes modificarlo para decir que es ahora el 10% de ingreso en dinero, y entonces además te debes circuncidar por ejemplo y no puedes decir pero en lugar de circuncidarme el prepucio mejor me circuncido otra cosa, no puedes modificar la ley de Dios  y entonces deberías guardar toda la ley, todos y cada uno de los cientos de ordenamientos y rituales y si fallas a uno solo eres maldito.

“Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios” Romanos 3 : 19

“Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquél que no permanece en todas las cosas escritas en el libro de la ley para hacerlas. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldiciones porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero” Gálatas 3 : 10 y 13.

Del diezmo del botín que dio Abraham.

El hecho aislado de cuando Abraham, dio el diezmo de todo el botín obtenido al despojar a los que robaron los bienes de Sodoma y Gomorra (Génesis 14 : 20, Hebreos 7 : 4), no se puede tomar como una ley moral establecida por Dios, y ni siquiera como un mandato para aquélla época. Abraham no dio diezmo de sus propios bienes, ni lo hizo una costumbre.

Lo que hizo Abraham, fue dar un diezmo del botín, es decir dio un diezmo de aquéllos bienes de los cuales despojó a quienes primeramente se habían robado esos bienes de Sodoma y Gomorra (Génesis 14), Abraham dio el diezmo del botín (Hebreos 7 : 4) y no de sus propios bienes.

Lo cual está muy lejos de ser un texto que se deba considerar como una base para dar diezmos actualmente de los bienes personales.

Es posible apreciar que en la historia antigua, varias culturas tenían la imposición de un impuesto de algún porcentaje para tributar al rey, como en la antigua Babilonia había un impuesto de un diez por ciento y en el antiguo Egipto un impuesto de 5 por ciento.

No existen más datos para saber si es que Melquisedec quien era rey y sacerdote de Salem, había impuesto algún porcentaje como tributo ó impuesto, y si acaso Abraham que no habitaba en Salem, ofreció voluntariamente dar el impuesto acostumbrado en Salem, no existen datos al respecto.

El hecho de que Abraham haya dado algo a Melquisedec como rey y sacerdote, no es por tanto un fundamento bíblico para obligar a un diezmo en la actualidad, pero tiene más que ver con el rey y sacerdote que habría de venir, para ser rey por siempre, Jesús el Cristo.

Los ministros que predican y enseñan el diezmo.

Algunos ministros religiosos enseñan el diezmo pero lo que enseñan y dicen que aplica es un diezmo modificado a su conveniencia,  para decir que ahora el diezmo es el 10% de los ingresos de la persona y los debe entregar en la iglesia.

Algunos ministros enseñan tal cosa  por una lamentable ignorancia legítima de lo que representa y significa el viejo pacto entre Israel y Dios y el único pacto entre Dios y los gentiles.

Esa ignorancia legítima se puede remediar  con el conocimiento de lo que significa el pacto que trajo Jesús,  para que entonces esos ministros hagan como aconseja Pablo, procuren hacer las cosas honradamente delante de Dios y los hombres y puedan enseñar el dar bajo el pacto pero enseñándolo de acuerdo a la Biblia y honesta y honradamente.

Algunos ministros desgraciadamente, enseñan el diezmo en forma deshonesta, sabiendo que el viejo pacto entre Dios e Israel nunca fue ni es aplicable a los no judíos. pero quieren imponer un diezmo modificado a las personas, tratando de manipularlas, de chantajearlas moralmente, incluso intimidarlas, pero el problema con esos ministros es aún más grave, es un problema de fondo, además de que tales ministros que enseñan un diezmo no bíblico sino diezmo modificado,  quedan en evidencia como ignorantes ante todos los demás que si conocen la verdad y la diferencia y el significado del viejo pacto entre Dios e Israel y el único pacto entre Dios y gentiles en la sangre de Jesús, lo cual es muy grave pues el ministro en principio debería saber más que sus congregantes para poder entonces enseñarles.

Como debe dar el cristiano entonces.

Como lo hemos visto, y dice el apóstol Pablo, no por obligación, ni porque tus líderes y pastores te intimiden, ni amenacen, ni chantajeen, ni porque reciten versículos del viejo pacto,  sino como te propongas en tu corazón. Como y cuando y donde te lo propongas en tu corazón, dando con alegría y gusto, agradecido a Dios, no dando porque te sientas obligado.

Si quieres tu obedecer aún así una ley modificada del viejo pacto, sería bueno analices porque lo quieres hacer, ¿Por sentirte más espiritual?,  ¿Para calmar tu conciencia por pecados que aún cometes?

Ahora bajo el nuevo pacto son muchas formas en las que el cristiano puede dar.

El cristiano estando ahora bajo el nuevo pacto en la sangre del Señor Jesús, no está obligado a dar un porcentaje fijo (ni 10% ni ningún otro) como una receta ritualista ni forma religiosa, para dar en la iglesia ó congregación. Ni debe dejarse intimidar ni manipular porque los ministros le digan que si no da el 10% de sus ingresos no recibirá bendición, ó recibirá maldición.

He escuchado de algunas Iglesias ó congregaciones, que no acostumbran recoger dinero durante sus reuniones ó servicios, sino que tienen instaladas unas urnas en alguna parte de sus instalaciones donde las personas pueden depositar sus ofrendas, a la hora de entrar ó salir, y tienen mucho éxito. El cristiano verdadero y comprometido con Dios y con Jesús, puede planear un monto para dar y depositar en la urna, y lo hace sin manipulaciones, ni intimidaciones, ni presión y lo hace gustosamente.

Quienes no son cristianos verdaderos ó son cristianos que están en pecado y no ofrendan, tiene problemas mucho más graves que no dar ofrendas y mucho del tiempo de una reunión en la iglesia se debería aprovechar para tratar ese asunto en lugar de tratar de manipularlos e intimidarlos para dar dinero.

Desgraciadamente en algunas congregaciones ó iglesias se sigue predicando la prosperidad material, y los ministros al frente prometen que si los asistentes dan dinero, les irá bien en todas las cosas. Además como se trata de hacer sentir bien a los asistentes y que sigan acudiendo para dar su dinero, se busca no ofenderlos con predicaciones sobre pecado, ni arrepentimiento, sino solamente con cosas agradables a los oídos delicados de cristianos comodines y/ó en pecado como dice 2ª Timoteo 4 : 2 – 5.

Y por eso están los unos para los otros, unos al frente para no atreverse a hablar de verdades bíblicas, de sana doctrina, que no se atreven a llamar al pecado, pecado y no se atreven a llamar al arrepentimiento, sino que adormecen espiritualmente a los asistentes con historias bonitas y con un mundo rosa y de puras bendiciones, y eso sí, les manipulan e intimidan inventando un diezmo no bíblico para que den el 10% de todos sus ingresos, y los otros sentados con oídos delicados, sin estudiar por sí mismo la Biblia para ver si es cierto lo que les dicen, y felices de estar en un lugar donde no se predica de pecados ni de arrepentimiento, ni de santificación, pero si se les promete que mientras den el 10% de sus ingresos religiosamente, tendrán “su mejor vida ahora”.

El verdadero cristiano comprometido con Dios, tiene ahora más libertad y opciones para dar para la obra de Dios, y para apoyar a quienes trabajan en ella.

La mayor satisfacción que puede tener es dar anónimamente, sin anotar su nombre en un sobre, no para recibir halagos de los demás sino para solo recibir aprobación de Dios, no para estar en los libros contables ni estadísticas de los hombres de la iglesia, sino para estar en las estadísticas de Dios y haciéndolo no a cambio de que Dios le de otras cosas, no como trueque ni intercambio.

El cristiano verdadero y comprometido con Dios, verá el sentido de apoyar primeramente a la iglesia donde acude, y apoyar para el mantenimiento y gastos relativos, ya sea en dinero, ó materiales según sus posibildades. Tal vez no tenga empleo y pueda disponer por un tiempo de ofrecer sus servicios sin cobrar, solo por un tiempo claro, pues el cristiano también tiene necesidades que se satisfacen utilizando dinero para comprar alimento, pagar alquiler, hipotecas, etc.

Antes de que el cristiano piense en dar ofrendas, debe pensar en ser obediente a Dios, y pagar sus deudas, pagar a otros el dinero que no les ha pagado, pagar sus abonos de créditos vencidos, etc. Comenzando así por ser obediente a Dios y por dar un buen testimonio.

El cristiano ordenado idealmente puede planear su presupuesto, para apartar el dinero necesario para comprar ropa, alimentos, alquiler, y para ofrendar, para evitar dar mucho dinero en un momento de emoción y luego no tener para pagar el alquiler y dar mal testimonio al casero.

El cristiano según sus posibilidades puede tal vez comprar una despensa al pastor ó ministro de su iglesia, llevarlo un día a comer y comprarle ropa, en fin hay muchas formas en que se puede apoyar con las cargas financieras tanto a los pastores ó ministros de la iglesia como en los gastos y actividades de la misma, comprar algo de los alimentos para el día de campo de la iglesia, pagar por materiales de la escuela dominical, etc.

El cristiano verdadero puede identificar a las viudas en su iglesia y buscar apoyarlas económicamente, con alimentos, etc.

El cristiano comprometido con Dios, puede si tiene los recursos financieros y le motiva esto, investigar para encontrar ministerios cristianos serios y honestos que apoyen a huérfanos, investigar si su iglesia apoya misioneros y ver la forma de apoyarlos.


No eran tan gigantes como dicen ¿ó si?

Un punto que he insistido, es que la persona que lee la Biblia, está alejado miles de años de su contexto original y esto muchas veces no permite apreciar la riqueza de lo que contienen sus textos, y es peor aún cuando sólo se lee la Biblia, ya que leer no es lo mismo que estudiar.

Algunos entusiastas lectores de la Biblia, al leer la historia de Génesis 6, donde se habla de gigantes, llegan a suponer ingenuamente que solamente se trataba de seres humanos altos.

Más adelante en la Biblia, se mencionan gigantes, cuando los espías enviados por Josué dan la mala noticia de que los gigantes los veían a ellos (a los Israelitas) como langostas.

La historia de David y Goliat es famosa, el texto bíblico señala a Goliat como un gigante, no como una persona alta.

Algunos maestros de Biblia, de escuela en la iglesia, hablan de gigantes, pero lamentablemente no pueden ilustrar la lección ó la clase con un video de los gigantes de la época Bíblica, con lo cual los niños, los chicos, y los jóvenes no pueden tener una idea clara de que era eso de los gigantes.

Como tú no puedes, como vos no podés, ir a un zoológico a ver a un gigante, te daré una idea.

La persona que te mostraré a continuación, ya murió, se llamaba André, y a diferencia de los gigantes Bíblicos, André era un ser humano, no como los gigantes de la Biblia, pero lo muestro para dar una idea.

Si conoces a André, podrías tal vez, tal vez, llegar a imaginarte a los verdaderos gigantes Bíblicos, que eran mucho más grandes que André y con otras características muy peculiares.

Aquí una foto de André

 

 

Mientras conoce a André tenga en mente que él apenas sería un pequeño hombre comparado con los gigantes de la época de Noé.

En la entrevista siguiente, podrá apreciar su físico impresionante, ponga atención en su rostro, su voz, sus manos, en esa entrevista pesaba 213 kilos (470 libras) había bajado de peso, pues antes pesaba 254 kilos (560 libras)

André comenta en la entrevista que cuando entraba a un bar, nadie le buscaba pelea. André sería más pequeño que Goliat si se les comparara, si alguien se enfrentaba a Goliat era una tontería a menos que tuviera la seguridad de tener el respaldo de Dios. Ningún ser humano en su sano juicio, le buscaría la pelea a un gigante bíblico.

Una vez André en una sola sentada se tomó 117 cervezas, pero note como se ve el tamaño de una lata de tamaño regular de cerveza en mano de André.

 

Note el tamaño de las manos de André al apretar el cuello de una persona.

 

Por razones muy particulares que no explicaré ahora, los esqueletos y huesos que se han hallado de gigantes no están en exhibición para el público en los museos.

Pero había una vez en que en un museo en medio oriente se exhibieron unas hachas gigantes, imagínese el tamaño de manos y de gigante que manejaría esos instrumentos.

 

André aparece en una foto cargando a 4 mujeres al mismo tiempo, se narra que una vez tuvo un altercado en un bar y André salió persiguiendo a 4 hombres, que atemorizados se subieron a su auto y lo cerraron, después de que André no pudo abrir el auto lo levantó y lo volteó completamente hacia abajo, con los 4 hombres dentro.

Y recuerde que André solamente sería un hombre pequeño, comparado con los gigantes de Noé.

Abajo la entrevista a André

 

 


Costumbre practicada por creyentes pero que no es Bíblica

Costumbre practicada por creyentes pero que no es Bíblica

Muchas personas que son creyentes en Dios, y creyentes en Jesús,  acostumbran dar gracias a Dios, por los alimentos que tienen para comer, y muchos creyentes piden a Dios que “bendiga” los alimentos.

Mientras que el dar gracias a Dios es algo con bases bíblicas, el pedir a Dios que “bendiga los alimentos” no tiene ninguna base bíblica.

Deuteronomio 8 : 10 dice: ”Y comerás y te saciarás y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado”.

En los versos anteriores, Dios muestra al pueblo de Israel que los llevará a una tierra buena, de trigo y cebada y vides, higueras, tierra de aceite, de olivos y miel, tierra en la que no habrá escasez de pan, por lo tanto, el pueblo de Israel, en agradecimiento por los alimentos que tendrían, bendecirían a Jehová, pero no bendecirían el alimento, para que milagrosamente se volviera limpio ó nutritivo.

Existe una antigua bendición judía para dar gracias a Dios, antes de tomar los alimentos:

Baruj ata Adonai Elohenu melej ha olam ha motzi lehem min ha aretz

Bendito eres tu Señor Dios nuestro, Rey del universo, que nos das pan de la tierra.

Así los judíos, bendicen a Dios, por proporcionar el alimento, pero creo que a los antiguos judíos no pensarían en  pedir a Dios, que “bendijera los alimentos” para que milagrosamente se li9mpiaran ó milagrosamente se volvieran nutritivos, pues desde un principio cuando Dios, creó las cosas, Dios vio que eran buenas.

Incluso Jesús, en la llamada última cena, lo que hace al partir el pan es bendecir a Dios, excepto que unas malas traducciones, lo muestran bendiciendo el pan, pero Jesús, siendo judío, seguía las costumbres y enseñanzas judías. (Mateo 26 : 26 y Lucas 24 : 30).

Pero la costumbre que tienen algunos creyentes, costumbre de orar pidiendo a Dios que bendiga los alimentos, no tiene base bíblica.

Veamos ahora si es relevante, si tiene alguna validez, ó no es necesaria, ó si tiene algún efecto.

En primer lugar, y puede parecer chistoso, pero se debe tener tacto, pues si por ejemplo un grupo de creyentes en Dios y Jesús, son invitados a comer a casa de una familia no creyente, y un creyente, ora en voz alta:

“Dios por favor bendice estos alimentos para que nos hagan bien”, la mujer anfitriona que se ha esmerado en cocinar los alimentos, se pudiera sentir ofendida,  pensando ¿acaso estos creyentes piensan que no cocine con esmero, higiene y cariño?

¿Acaso estos creyentes piensan que les estoy dando alimentos rancios, y corren el peligro de sufrir una infección estomacal, ó indigestión?

Caso similar en un restaurant, aunque entiendo que es raro que ocurra algo así, pudiera pasar.

Ahora en la vida real, hay verdaderos creyentes en Jesús,  legítimos, nacidos de nuevo, bautizados en agua y en espíritu santo, que hablan lenguas, y expulsan demonios, y que oran con sinceridad 3 veces al día, algo así como:

Dios bendice estos alimentos para que sean nutritivos y provechosos para mi cuerpo.

Sin embargo en la vida real, el creyente, que ha dicho esa oración, para la cena, llega a pasar noches terribles de indigestión, ó infección estomacal.

Haga memoria y recuerde cuantas veces le ha pasado algo así.

Y sin embargo, en la vida real, esos creyentes, llegan a padecer enfermedades e incluso llegan a morir por algunas cuestiones relacionadas con su salud, por cuestiones relacionadas con su alimentación, de hecho con una mala alimentación, y eso ocurre en la vida real y con todo y esa oración.

Si un creyentes en Dios, un verdadero y genuino creyente en Jesús, ya sea Católico, Protestante, Anglicano, Evangélico, cristiano no denominacional ó de la denominación que sea, si este creyente se alimenta 3 veces al día con una Big Mac, papas fritas, y Coca Cola y las 3 veces del día, ora pidiendo a Dios, que bendiga los alimentos para que le sean nutritivos, la oración no hará que Dios obre milagros 3 veces al día, para eliminar las calorías, ni para eliminar la grasa, ni el azúcar, de tan desbalanceado alimento diario, Dios no obrará ninguna  “transubstanciación” de los alimentos, como tampoco la oración en la comunión ó Eucarestía no convierte milagrosamente pan en vino en sangre ni cuerpo de Jesús.

Si el creyente en Dios y creyente en Jesús, es de los que acostumbra bendecir las cosas, ó declarar las cosas, y antes de comer su Big Mac y sus papas ó patatas fritas, y su enorme Coca Cola, “declara” que esos alimentos le serán nutritivos, que tendrán menos calorías, declara que son bajos en grasas y declara la Coca Cola y le dice a la Coca Cola que ahora no tiene calorías por el poder de la palabra que dice el creyente, en la vida real, la Big Mac, las papas fritas y la Coca Cola que no creen en Jesús, ni creen en las palabras declaradas, seguirán teniendo las mismas calorías, la misma grasa y la misma azúcar, no se operará ningún milagro en los alimentos por declararlos bendecidos ó declararlos nutritivos.

Supongo a ningún creyente se le ocurriría pedir a Dios, “Dios bendice esta película llena de violencia, lujuria y ocultismo que veré ahora para que me sea de provecho”, ni a nadie se le ocurriría declarar que la película que verá llena de violencia, lujuria será edificante, pues aunque lo haga, la película seguirá llena de contenido nada edificante.

En la vida real, las cosas no funcionan así.

Si el creyente va a merendar una enorme rebanada de pastel de chocolate y helado de chocolate con jarabe de chocolate, y antes de eso, ora pidiendo a Dios, que bendiga el “alimento” para que le sea provechoso y nutritivo, en realidad estará gastando su saliva en la oración inútilmente, después de orar y cenar eso, las calorías consumidas serán las mismas, y la lectura de azúcar en la sangre será la misma con ó sin oración por bendición del pastel y helado.

Si el creyente pide a Dios:  “Dios bendice las 4 botellas de vino que me beberé yo solo, para que me sean nutritivas y no me embriague”, con todo y oración, se embriagará y le harán daño.

Las cosas no funcionan así.

Como dije anteriormente, y esta es la reflexión, hay verdaderos creyentes en Jesús, pero que han sustituido con una actividad religiosa, el orar pidiendo a Dios que bendiga los alimentos, para que milagrosamente se vuelvan nutritivos, y acuden  a esa oración, en lugar de ejercer responsabilidad con su propio cuerpo, templo del Espíritu Santo, y tratarlo como tal, amándose a sí mismo, para darle el mantenimiento y cuidado que el cuerpo físico se merece.

Cuando el creyente cambia la responsabilidad de vigilar y cuidar su alimentación, por una cómoda actividad religiosa de pedirle a Dios bendiga el alimento, como esperando que ahora la responsabilidad es de Dios, de obrar el milagro y que el alimento me haga bien,  coma lo que coma, es cuando esa actividad se repite continuamente, día a día, año con año, que ese creyente, verdadero creyente en Jesús y todo, con oraciones por bendición de alimentos y todo, aún así puede llegar a sufrir enfermedades crónicas (diabetes, anemia, niveles altos de colesterol, etc.) e incluso la muerte con causa directa con una mala alimentación.

Bendigamos a  Dios, que nos provee el alimento, pero debemos ejercer nuestra responsabilidad, de cuidar el cuerpo físico, ¿acaso no es el templo del Espíritu santo? y cuidar nuestra alimentación.


Cuando Dios manda la enfermedad, cuando Dios no sana, cuando buscar sanidad con médicos y cuando buscar la sanidad divina.

Cuando Dios manda la enfermedad, cuando Dios no sana, cuando buscar sanidad con médicos y cuando buscar la sanidad divina.

¿Dios sana siempre?

¿Hay ocasiones en que Dios manda la enfermedad y la muerte?

¿Un creyente en Jesús debe buscar solamente la sanidad divina ó debe buscar la sanidad de los médicos?

Empezaré mencionando que lamentablemente ha habido casos en que algunos creyentes en Jesús,  han estado envueltos en casos en que sus hijos han enfermado y los padres alegando la sanidad por fe, han negado la atención médica a sus hijos, no los han llevado al médico, “declarando sanidad por fe” y sus hijos han muerto, en varios de estos casos, los padres han enfrentado cargos por homicidio negligente, al negar a sus hijos atención médica, peor aún los falsos maestros religiosos, han dicho que los padres son culpables en tales casos y ha sido su falta de fe la que ha causado la muerte de sus hijos.

Pero veremos que en la vida real, Dios y Jesús no siempre sanan, y no se puede culpar a la persona que no fue sanada por falta de fe, es ridiculo culpar al enfermo o a los padres de un hijo enfermo que no sane diciendoles que es por falta de fe de ellos, tales aseveraciones falsas y ridículas provienen de falsos maestros y de personas que ignoran casi todo sobre como funciona el universo.

En la vida real vemos que:

Hay ocasiones en que Dios envía la enfermedad y la muerte.

Dios no siempre sana, incluso en casos en que la persona es un legítimo creyente en Jesús, incluso en casos en que los padres de un hijo enfermo, son legítimos creyentes en Jesús.

Y eso considerando que Dios y Jesús si pueden sanar aún en la actualidad.

Un creyente en Jesús debe buscar atención médica y en ocasiones en que la medicina no brinde solución es conveniente buscar la sanidad divina.

Aaaa

¡Vean ahora que yo soy único!
    No hay otro Dios fuera de mí.
Yo doy la muerte y devuelvo la vida,
    causo heridas y doy sanidad.
    Nadie puede librarse de mi poder.

Deuteronomio 32 : 39

Dios envía enfermedad.

La Biblia narra muchos casos en que Dios envía enfermedad, en ocasiones era como un castigo, caso de la hermana de Moisés en Exodo 4 :11 cuando Dios le envía la lepra.

Dios mandó lepra al rey Azarías en 2 Reyes 15 : 5

Deuteronomio 28: 22,27, 35 mencionan una lista de aflicciones sobre Israel por desobediencia.

En 2 Crónicas 21:18 Dios envía una enfermedad mortal al rey Joram y dice que hará lo mismo con el pueblo de Israel en el versículo  14 y 15.

2 Crónicas 26: 16-21 narra que Dios mandó una lepra al rey Uzías que le duró el resto de su vida.

Por cierto el Dios del Antiguo Testamento es el mismo Dios del Nuevo Testamento y no cambia, no es que Dios Padre sea un Dios y Jesús Dios hijo sea otro Dios, son un mismo y solo Dios.

Los casos anteriores son casos en que Dios envía enfermedad como castigo, pero veamos otros casos:

Dios envía muerte que no es castigo, Dios envía la muerte a un inocente.

Dios mandó la muerte sobre el bebé del rey David, 2 Samuel 12: 15-18, el que cometió el pecado era David, él debía morir, David era el pecador y bajo la ley de Moisés debía morir, el bebé no había pecado.

Jesús dice que matará a los hijos de la iglesia de Tiatara, Apocalipsis 2 : 23.

Buscar la sanidad a través de la medicina, de los médicos es correcto.

Un creyente en Jesús hace bien en buscar primeramente la sanidad a través de los médicos.

Es porque en el antiguo pensamiento judío se tenía en mente que generalmente la enfermedad era castigo de Dios, (como en los pasajes anteriores) que algunos autores bíblicos veían mal que alguien del pueblo de Dios buscará la sanidad en los médicos y no en Dios, pues Dios había dicho que era su sanador, por ejemplo en 2 Crónicas 16 :12 el autor critica al rey Asa diciendo que el rey Asa buscó su sanidad en los médicos y no en Dios, aunque en realidad no hizo mal en buscar su sanidad en los médicos, pero si eso no funcionaba hubiera hecho bien en buscarla de Dios.

Por ejemplo en la Biblia tenemos el caso en que el rey David parece que buscó el sabio consejo de los médicos y lo aceptó en lugar de empeñarse tercamente en pedir a Dios una curación divina.

“Cuando el rey David era viejo y avanzado en días, le cubrían de ropas pero no se calentaba.

Le dijeron, por tanto, sus siervos: Busquen para mi señor el rey una joven virgen, para que esté delante del rey y lo abrigue, y duerma a su lado, y entrará en calor mi señor el rey.

Le dijeron, por tanto, sus siervos: Busquen para mi señor el rey una joven virgen, para que esté delante del rey y lo abrigue, y duerma a su lado, y entrará en calor mi señor el rey.

Y buscaron una joven hermosa por toda la tierra de Israel y hallaron a Abisag sunamita, y la trajeron al rey.

Y la joven era hermosa: y ella abrigaba al rey, y le servía: pero el rey nunca la conoció”eyes

1 Reyes 1 : 1 – 4

En esa época era una recomendación y práctica médica el disponer que una persona joven transmitiera el calor a una persona en edad avanzada.

El historiador Flavio Josefo narra:

“David ahora estaba en años, y su cuerpo por el paso del tiempo, se volvió frío y adormecido, tanto así que no podía calentarse cubriéndose con muchas ropas; y cuando los médicos se juntaron, acordaron este consejo, que una hermosa virgen, escogida de todo el país, debiera dormir al lado del rey, y esta mujer transmitiera calor al rey y fuera un remedio para su entumecimiento. Fue encontrada en la ciudad una mujer, de hermosura superior a las demás mujeres (su nombre era Abishag), quien durmiendo con el rey, no hizo más que comunicar calor a él, porque él era tan viejo que no podía conocerla como un esposo conoce a su esposa, pero de ésta mujer hablaremos más adelante”   Flavio Josefo Antigüedades de los judíos 7 : 14 – 3

Se dice que incluso Galen recomendaba este tipo de tratamiento en algunos casos similares (Galen Método de Medicina VIII 7).

Así que esta mujer fue conseguida únicamente como “Receta Médica” para servir al rey, estar delante de él sirviéndole de tal forma que pudiera transmitirle calor y evitar que el rey entrara entumecimiento por el frío, así pudo haber dicho el rey David esta mujer joven me la recetó el médico.

A usted señor no se le ocurra decirle a su esposa ý su pastor que el remedio bíblico para su entumecimiento y frio en la noche es una mujer joven para dormir con usted, no saque el texto de contexto como pretexto, usted no es el rey David y ese remedio no es para usted.

Aaaa

El creyente hará bien en buscar su sanidad en los médicos y si esto no funciona es perfectamente lógico y correcto que acuda al señor Jesús y Dios Padre por sanidad divina, eso fue lo que hizo una mujer que sufría una enfermedad durante 12 años y creyó que Jesús la podía sanar puede leer la historia en Lucas 8 : 43 – 48, la mujer había acudido a los médicos, gastó su dinero pero no había podido conseguir su sanidad así,  entonces recurrió a Jesús,  y la mujer recibió su sanidad de Jesús.

Incluso en la actualidad, Jesús puede sanar, y para ello él no necesita de intermediarios ni predicadores, ni que la gente asista a eventos de milagros.

Pero es absurdo que un creyente en Jesús se empecine y sea terco en pedir su sanidad divina a Jesús y negarse a la atención médica, ya sea para sus hijos ó para sí mismo, y que actúe así declarando sanidad por fe, sin acudir al médico y sin seguir instrucciones del médico ó tomar medicinas.

Buscar la sanidad divina. Sanidad por milagros

Aún así después de consultar al médico terrenal, el creyente en Jesús puede consultar a Jesús para ver si Jesús prefiere otro método para la sanidad, cuando por ejemplo la primera opinión médica es una cirugía o un tratamiento costoso que el creyente no pueda cubrir.

Dios entonces y Jesús pueden sanar milagrosamente algunas veces simple y sencillamente, en ocasiones esa sanidad no es permanente, por ejemplo en casos de alguna persona que no es creyente en Jesús, pero aún así Jesús la sana y la persona no tiene un arrepentimiento para convertirse en genuino creyente en Jesús, y regresa a su vida pecaminosa y desaparece esa sanidad.

En algunos casos Jesús puede sanar milagrosamente mediante el uso de algún elemento que no tiene ninguna propiedad curativa como el lodo, saliva ó agua (Juan 9 : 6 -7), yo conocí el caso de una persona que se arrepintió y creyó en Jesús, en un extraño evento quedó mal de su vista y luego Jesús lo sanó ordenandose lavar con agua los ojos, si no mal recuerdo en un lugar particular,  pero ese fue un caso muy peculiar desde el principio, si puede ocurrir pero se da con poca frecuencia.

Ese tipo de sanidad que por ejemplo obró Jesús con los ciegos al sanarlos con lodo, saliva y agua, no es sanidad mágica, y ni el lodo, ni el agua, ni la saliva tienen propiedades curativas en si mismas.

En el libro de Tobías (libro de la época del segundo templo) hay un relato en el cual un ángel de Dios es enviado a Tobías con un remedio medicinal para sus ojos, y le dice que use la hiel de pescado para sanar sus ojos (Tobías 11 : 11 -13).

También existe sanidad milagrosa proporcionada por seres espirituales distintos a Dios y a Jesús, muchas veces esos seres espirituales actúan bajo el disfraz de seres buenos, pero aunque puede haber una sanidad real el costo es muy alto, en cuanto a lo espiritual.

Si quiere usted sanidad divina pídala directamente a Jesucristo así como lo hacían los enfermos en la época en que Jesús anduvo sobre la tierra,  pídale la sanidad pero directamente al Señor Jesucristo a Dios Hijo, no la pida a ángeles ó santos, pues ahí es cuando otros seres espírituales llegan a intervenir contra la persona que acude a eso por pedir algo en contra del orden de Dios, y enmascarados como seres buenos aunque si pueden dar sanidad real llegan a causar más graves daños sobre todo espirituales a la persona que incurre en eso.

Los ángeles de Dios tal vez en alguna época tuvieron la función de enseñar al ser humano las propiedades medicinales de algunas hierbas como veremos a continuación, ó quien sabe si acaso tuvieron la función de enseñar propiedades medicinales de algun animal como en el libro de Tobit, pero los ángeles de Dios no tienen la función de ser sanadores, eso si los vemos en la Biblia, por el contrario son buenos para dejar a la gente ciega (como en Sodoma) y para dejar a una persona muda (Zacarías) pero no trabajan de sanadores, por otra parte los ángeles malos esos si pueden sanar realmente pero lo hacen engañosamente haciendose pasar por buenos y creando problemas mucho más graves a la persona que acude con ellos ya sea directamente, ó cuando la persona acude con santos y vírgenes y en particular con algunos muy pocos cirujanos síquicos que son utilizados por ángeles malos para realizar sanidades milagrosas, pero la persona al acudir a otros seres espirituales al acudir a magia y curandería milagrosa en contra del orden de Dios se hace víctima de esos seres malévolos, porque transgrede las leyes morales de Dios, y al hacerlo da entrada al mal a su vida, puede perder la sanidad al poco tiempo o durar sano para morir de otra cosa, y muriendo en pecado ir al infierno y todo por buscar la sanidad con otra fuente distinta a Jesucristo, en contra de la voluntad y orden de Dios.

La medicina naturista, hierbas y frutas pueden proporcionar sanidad en algunos casos.

Aún hoy en día Dios y Jesús pueden sanar, pero tenga en mente que en ocasiones aunque lo pueden hacer, no lo hacen, a veces cuando se le pide a Dios ayuda en ese sentido para que no le importa, a veces llega a dar una respuesta corta, críptica, es de pocas palabras, parco para hablar digamos, no es platicador, muy rara vez contesta con palabras directas, recuerdo el caso de un conocido que tenía una afección en los ojos, los médicos le dieron un diagnóstico, pero se empeño en orar a Dios, y según me contó, Dios solo le dijo una palabra, el nombre de un fruto, cuando me relató su testimonio, si sabía yo que ese pequeño fruto era conocido por ayudar en problemas de la vista entre algunos otros problemas físicos.

Si usted consulta fuentes confiables, verá que ese fruto efectivamente tiene propiedades que ayudan a mejorar algunas condiciones de los ojos entre otros. Pero Dios por lo que me contó solo le dio esa palabra, no le dijo mira mijito ve así y así y tal, eso si me suena a Dios, no es muy platicador, a veces hasta parece que le molesta contestar, pero bueno este creyente en Jesús, pudo haber hecho el mismo su investigación y encontrar ese fruto y sus propiedades curativas, pero bueno tanto estuvo molestando a Dios con eso que Dios le dio el nombre del fruto.

Eso me recuerda la parábola del hombre que fue a molestar a su vecino en la noche  a pedirle pan y el vecino se levantó para darle eso y que ya lo dejara de molestar, recuerde esa parábola cuando ande cayendo en desánimo.

Es cierto entonces, que como parte de la solución médica en algunos casos también se puede acudir a plantas y frutas, pues hasta cierto punto para eso fueron diseñadas por Dios, esa era la dieta que el designó en un principio al ser humano.

Leí en el texto judío de Jubileos que después del diluvio, Dios asignó a ángeles para que le enseñaran a Noé las propiedades curativas de las plantas y que Noé las había anotado (Jubileos 10 : 10 -13), no le veo nada raro a la historia y bien pudiera ser verdad tiene sentido.

No todas las enfermedades vienen de Dios ni de demonios.

No toda enfermedad es enviada por Dios como castigo, y hay cristianos que creen que toda enfermedad es causada por pecado ó por demonio, cosa ridícula, en ocasiones la enfermedad y malestar físico puede ser causado por parásitos pero no espirituales, puede ser que esa inflamación del vientre, esos gases y dolor de cabeza sean provocados por parásitos y el creyente en Jesús deba ser desparasitado con mebendazol, en lugar de ponerse a declarar sanidad física y jugar a la guerra espiritual, muchas veces las enfermedades son porque vivimos en un cuerpo mortal que aunque tiene un diseño divino formidable de auto-restauración y renovación, tiene fallas, es el envase mortal en el que vivimos en esta era, y también porque vivimos en un mundo imperfecto.

Entonces:

Dios en ocasiones envía las enfermedades y la muerte.

Dios no siempre sana

El creyente en Jesús hace bien en ver la opción de medicina naturista, ver la atención del médico y si eso no funciona ó no tiene el dinero para cubrirla pide sanidad a Jesús, el puede sanar aún hoy en día y lo hace a visita a domicilio, no es indispensable acudir a una cruzada de milagros, ni es necesario acudir con alguien que tenga don de sanidad, Jesús puede sanar hoy en día igual que lo hizo hace casi 2 mil años, cuando anduvo en Israel, sanando a enfermos.

Si tiene usted una enfermedad y no han funcionado las opciones de medicina naturista y los médicos no le han podido ayudar, pida su sanidad directamente a Jesucristo, no la pida a virgenes, santos ni la busque con curanderos, y cirujanos siquicos, ni por medio de magia ni hechicería, o le irá irremediablemente peor, porque entonces otros seres espirituales malévolos se aprovecharían de su ignorancia.de las leyes y el orden de Dios.

Y recuerde que no toda enfermedad es causada por demonios, vigile su dieta, cuide su envase corporal y mortal, vigile su alimentación, investigue sobre que son las vacunas  hay algunas que no conviene aplicarse, haga ejercicio.

Aaaa


El concepto judío de que la mujer era un ser inferior al hombre. La mujer debe estar en total sumisión y la mujer no debe tener cargos de autoridad en la iglesia ni enseñar.

El concepto judío de que la mujer era un ser inferior al hombre. La mujer debe estar en total sumisión y la mujer no debe tener cargos de autoridad en la iglesia ni enseñar.

En el Nuevo Testamento vemos que el apóstol Pablo dice por ejemplo que la mujer debe estar en total sumisión y no debe tener cargos de autoridad en la iglesia ni enseñar (1ª Timoteo 2 : 11 -12).

En la época del apóstol Pablo, existía en la cultura y sociedad de la época, incluso entre los judíos una noción de que la mujer era un ser inferior al hombre.

Ese concepto quedó plasmado en literatura de la época del segundo templo y contemporánea al apóstol Pablo.

Así se puede encontrar ese concepto en las obras de Flavio Josefo, de Filón de Alejandría y también en el libro de Eclesiástico incluído en la versión griega – septuaginta LXX del Antiguo Testamento.

 

 

Se puede notar la influencia de ese concepto y pensamiento judío en los escritos del apóstol Pablo.

 

Este tema lo abordo en mi libro:

Pasajes del Nuevo Testamento en su Contexto Judío e Histórico