Juan 3 : 16 Explicación de Porque de tal manera amó Dios al mundo

Juan 3 : 16 Explicación de: Porque de tal manera amó Dios al mundo…

¿Que relación tiene el amor de DIos por el mundo con la muerte de Jesús en la cruz hace unos dos mil años?

Para muchas personas no tiene sentido el amor de Dios con el hecho de que Jesús murió hace dos mil años en una cruz para luego resucitar, no le ven una relación a un hecho con el otro.

Para que puedas dimensionar el amor de Dios, primero necesitas entender que Dios aborrece al pecador y que Dios es justo y no puede dejar al pecador sin castigo y que Dios mismo en su amor dispuso que fuera Jesús (Dios Hijo) quien ocupara el lugar del pecador para recibir el castigo que el pecador merecía.

Luego de que entiendas como Dios aborrece al pecador y que lo debe juzgar y castigar, y si tienes un sentido de culpa de ser transgresor de las leyes morales de Dios y merecer su castigo, sólo entonces podrás ver la necesidad de salvación de ese justo y merecido castigo y solo así podrás valorar y apreciar el amor y misericordia de Dios y el significado y la importancia de la muerte de Jesús.

Juan 3 : 16 dice:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”   Juan 3 : 16

¿Pero qué significa eso de que de tal manera amó Dios al mundo…..?

Para entender a que se refiere Juan 3 : 16, primero debemos entender lo siguiente:

– Dios es el Creador del Universo

– Dios es perfecto

– Dios estableció leyes morales en su universo

– Dios es el juez de todo el Universo

– Dios siendo perfecto y siendo juez de todo el universo, de toda la tierra, no puede pasar por alto las transgresiones a su ley, es decir, los pecados.

– Dios siendo juez justo y perfecto tiene que castigar a los pecadores.

– Dios siendo santo y perfecto aborrece a los pecadores.

Veamos con más detalles éste punto:

Dios Santo y perfecto, no pasa por alto los pecados, aborrece al pecador.

Dios ha puesto leyes morales y como juez de toda la tierra tiene que ejercer justicia y castigo a quien transgrede sus leyes.

Dios aborrece el pecado y al pecador. Contrario a la frase inventada de que Dios odia al pecado pero ama al pecador, ese concepto de que Dios ama al pecador no existe en la Biblia, ningún versículo dice que Dios ama al pecador, por el contrario, varios textos señalan con claridad que Dios aborrece al pecador, y varios textos señalan que es por eso y el juicio de Dios, que Dios ha acabado con pecadores, como en la época del diluvio de Noé, donde la maldad de los hombres era continua y Dios decide acabar con la humanidad con un diluvio, ó como en el caso de Sodoma y Gomorra donde los habitantes eran pecadores continuos y no había ni siquiera diez justos lo cual vemos cuando Abraham intercede por Sodoma.

-Dios de ninguna manera se complace en los pecadores y malvados, Dios no pasa por alto el pecado.

-Dios aborrece al pecador y al que justifica al malvado.

Veamos los siguientes textos que hablan de que Dios aborrece al pecador.

“Dios es juez justo, Y Dios está airado contra el impío todos los días” Salmo 7 : 11.

“Jehová prueba al justo;
Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece.

 Sobre los malos hará llover calamidades;
Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos.

Porque Jehová es justo, y ama la justicia;
El hombre recto mirará su rostro. ”  Salmos 11 :  5 – 7

“Los insensatos no estarán delante de tus ojos;
Aborreces a todos los que hacen iniquidad.

 Destruirás a los que hablan mentira;
Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová
” Salmos 5 : 5 – 6

El que justifica al impío, y el que condena al justo,
Ambos son igualmente abominación a Jehová
” Proverbios 17 : 15

Dios es perfecto y como vemos en los textos anteriores aborrece a los que transgreden sus leyes morales, Dios aborrece a los pecadores, Dios aborrece a los que obran maldad.

Y Dios abomina a los que justifican a los pecadores.

Si sabemos que los pecadores son los que transgreden las leyes de Dios y sabemos que algunas de las leyes morales de Dios, son el no adorar ni servir a otros dioses, el no adorar estatuas ni imágenes, no incurrir en adivinación, ni brujería, ni fornicación, ni adulterio, ni lujuria, ni borracheras, ni robos, ni engaños, por poner algunos ejemplos, entonces podemos entender que cuando Dios aborrece al pecador significa que Dios aborrece a los adúlteros, fornicarios, adivinos, hechiceros, engañadores, mentirosos, ladrones, los que adoran imágenes, a los que piden prestado y no pagan, a los que cometen lujuria viendo pornografía..

Dios es juez de toda la tierra y no pasa por alto el pecado, es justamente porque había pecadores, en el mundo en la época de Noé, que Dios mandó el diluvio para matar a toda la humanidad, salvo a Noé y su familia, es justo porque en Sodoma y Gomorra había pecadores, que Dios destruyó esas ciudades para matar a sus habitantes.

¿Suena eso a que Dios ama al pecador?

De ninguna manera, más bien la historia del diluvio, la de Sodoma y Gomorra, la historia de cuando Dios decide destruir Ninive (aunque luego no lo hizo cuando la gente se convirtió de su mal camino) son confirmación de lo que muestra la Biblia en los textos anteriores, textos que muestran el carácter y justicia de Dios y que Dios aborrece a los pecadores.

Ya vimos que Dios aborrece al pecador, consideremos ahora lo siguiente:

Dios como juez de toda la tierra, tiene que ejercer justicia.

Dios es el Creador y como suprema autoridad ha puesto leyes morales, ha creado agentes con libre voluntad, le ha dado al ser humano libre voluntad para actuar.

Dios es el juez de toda la creación, el juez de toda la tierra.

El ser humano finalmente tiene que rendir cuentas ante su creador, ante Dios, y ser juzgado por los actos que comete en vida, los actos que realiza haciendo uso de su libre voluntad.

El ser humano transgrede las leyes de Dios, cometiendo transgresiones a las leyes morales que Dios estableció, cometiendo malos actos, pecando, haciendo cosas tales como mentir, robar, defraudar, no cumplir con deudas, cometer lujuria, relaciones sexuales fuera del matrimonio, etc.

Basta una sola infracción ó transgresión a la ley moral de Dios, para ser transgresor de la misma y la ignorancia de las leyes morales de Dios, no eliminan la culpa del transgresor, ni tampoco los buenos actos que cometa el transgresor neutralizan sus pecados.

Dios como juez justo de toda la creación tiene que ejercer justicia y dictar sentencia.

La justa justicia de Dios demanda la muerte del pecador, Dios tiene que hacer justicia y el pecador luego de la primera muerte física, al ser juzgado y encontrado culpable de transgredir las leyes de Dios, debe recibir el justo castigo por sus pecados, Dios lo juzga y castiga con una segunda muerte, que es ser torturado sin fin en el lago de fuego y azufre, una tortura, sufrimiento y castigo sin fin merecido y justo, por haber transgredido las leyes morales del Creador, de la máxima autoridad

Dios como Creador y juez está obligado a ejercer justicia y no está obligado a ejercer misericordia. Así que Dios Jehová como juez Supremo, tiene la obligación de ejercer castigo contra el pecador.

En realidad Dios no puede ignorar al pecador dejándolo sin castigo, pues si hiciera eso, Dios estaría fallando como juez Supremo y las leyes morales que ha establecido no se estarían cumpliendo.

“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”  Romanos 6 : 23

Ilustración de justicia.

Si una persona planeara asesinar a tu ser más querido y lleva a cabo el asesinato, es capturado con la evidencia incriminatoria, y al ser presentado ante el juez, el juez dijera, cierto este hombre transgredió la ley y cometió un homicidio, y supongamos el homicidio en tu localidad se castiga con el resto de vida en prisión, ó tal vez la muerte.

En este ejemplo el juez diría, el sujeto se encuentra culpable de homicidio y la pena aplicable a tal delito es vida en prisión. Pero el juez dice:  Sé que este hombre es un homicida, no hay duda, y yo soy el juez puesto para hacer justicia y castigar al culpable, pero soy una persona que amo a los seres humanos, soy un juez amoroso y aunque este sujeto es culpable de homicidio, y la ley contempla que debe ser puesto en prisión por el resto de su vida,  lo dejaré en libertad como si no hubiera pasado nada, dejándolo libre para que pueda cometer más crímenes.

¿Sería ese juez un juez bueno ó un juez malo? ¿Aún suponiendo que el asesino dijera lo lamento, justificaría eso que el juez lo dejara en libertad, sin aplicarle la ley?

Ese juez sería malo como juez, no estaría haciendo su función, ni aplicando la ley, si el asesino dijera lo siento, eso no justificaría dejarlo sin castigo, el juez no estaría haciendo aplicar la ley.

De hecho, la persona que justifica al culpable es una abominación ante Dios.

“El que justifica al impío (al culpable), y el que condena al justo, ambos son igualmente abominación a Jehová”  Proverbios 17 : 15

De igual forma Dios como juez Supremo y perfecto tiene que aplicar la ley, no puede dejar al pecador sin castigo y sin aplicarle la ley.

El pecador transgredió la ley de Dios y merece la muerte, la paga del pecado es la muerte (Romanos 6 . 23).

Si Dios deja al pecador sin aplicarle la ley, sin muerte, entonces Dios sería mal juez. El transgredir las leyes de Dios demanda muerte. El ignorar las leyes morales de Dios no es excusa ni justificación.

Ya vimos entonces que Dios aborrece al pecador, que es juez justo y tiene que hacer justicia castigando al pecador y que no está obligado a tener misericordia.

Antes de proseguir consideremos:

Dios es perfecto y santo, aborrece al pecador, y tiene que hacer justicia, castigando con muerte al pecador, Dios no está obligado a tener misericordia del pecador porque ciertamente es culpable de transgredir su ley.

Con base en lo anterior, ¿Quién tiene problemas?

Dios no tiene ningún problema, con lo mencionado anteriormente. El pecador es quien se enfrenta a un grave problema, tú y yo, vos y yo tenemos serios problemas, porque eso significa que como en un momento ú otro hemos pecado, si hemos pecado somos pecadores y por lo tanto Dios nos aborrece por ser pecadores y Dios debe hacer justicia y Dios nos debe castigar con tortura eterna en el lago de fuego.

Eso si es un grave problema para todos nosotros que hemos pecado contra Dios. Es de hecho, el mayor problema al que se enfrenta todo ser humano.

¿Y quién nos podrá salvar de eso? Si Dios tiene que ejercer justicia y no pasa por alto nuestro pecado ¿Entonces que se puede hacer para salvarnos de nuestro merecido y justo castigo en el lago de fuego, acaso el hecho de que Dios aparte de ser justo, sea amor nos puede ayudar?

Aunque Dios aborrece al pecador, y como Juez tiene que aplicar justicia, también Dios puede ejercer misericordia y amor.

Es el carácter de amor en Dios que lo mueve a tener misericordia de quien no la merece, del pecador que ha cometido homicidios, robos, fornicaciones, lujuria, mentiras, que ha pedido dinero prestado y no lo devuelve, que se ha embriagado, que se ha drogado, que comete inmoralidad sexual, con relaciones sexuales fuera del matrimonio, que no perdonó a otro sus ofensas, etc.

La misericordia y amor de Dios, es la que lo mueve a que en lugar de darle al pecador su justo castigo, le tenga precisamente algo que no se merece misericordia, para no sufrir el justo castigo que se merece.

Pero Dios no puede perdonar nada más así al pecador, pues como hemos visto si deja al culpable, al pecador sin castigo sería mal juez.

Entonces ¿Cómo puede Dios resolver el problema de hacer aplicar su ley y dar castigo al pecador, pero al mismo tiempo tener misericordia y ofrecer salvación al pecador?

Solamente el Creador y Juez de todo el Universo, puede disponer de un método que sea justo, que cumpla con aplicar Su ley y que a la vez pueda ofrecer la salvación del castigo eterno del pecador.

Dios dispuso que el pecador tenga una forma de salvarse del merecido castigo que le corresponde por transgredir las leyes de Dios, y en lugar de ser torturado sin fin en el lago de fuego y azufre, el pecador pueda después de morir físicamente, pasar la eternidad en vida sin fin y en paz con Dios.

Dios mismo se hizo ser humano de carne y hueso en Jesús el Cristo, el Hijo de Dios. Jesús el Hijo de Dios, se vistió de ser humano para venir al mundo y cumplir con la misión de salvación. No se trata de 3 Dioses, sino de un sólo Dios en 3 personas. y fue una de las personas de la trinidad, Jesús el Hijo de Dios, el que se hizo de carne y hueso para venir al mundo.

Dios dispuso que a Jesús el Cristo, quien nunca pecó, se le imputen y carguen los pecados del pecador y Dios ejerció el juicio sobre Jesucristo, para que él muriera tomando el lugar del pecador.

Para que Jesucristo siendo inocente y sin pecado, cargara con los pecados del pecador y recibiera la ira y aborrecimiento que Dios tiene contra el pecado y el pecador, ese sacrificio que Dios mismo ofreció para sí mismo, en la muerte inmerecida de Jesús, el el sacrificio de propiciación, el cual aplaca la ira de Dios contra el pecador, en lugar de que el pecador reciba la ira de Dios, Jesús bebió la copa de la ira de Dios contra el pecador.

Solamente Dios el Creador tiene la autoridad y capacidad para disponer un método de justicia que transfiera los pecados del pecador a un ser divino perfectamente inocente y para que el castigo que merece el pecador sea aplicado a Jesucristo y con esto se dé por cumplida y satisfecha la justica de Dios y se haga cumplir la ley de Dios.

Solamente Jesucristo que es Dios hecho humano tiene tan alto valor que su muerte y su sangre inocente derramada, sirvieron para cubrir el castigo justo que por transgredir las leyes de Dios merecen todos los seres humanos. La sangre del Señor Jesús, que derramó en la cruz, sirvió para limpiar el pecado de todo ser humano, pero sólo tiene eficacia, sólo funciona para el pecador que cree en Jesús, que pone su fe en Jesús,  esa sangre santa que derramó Jesús en la cruz, es la que limpia y borra el pecado, es la expiación del pecado, para todo pecador que cree en Jesús.

Pero la muerte no puede retener a su creador y Jesucristo resucitó, porque Jesús puso su vida, nadie tenía la autoridad ni poder para quitársela realmente, él puso su vida, entregó su espíritu, y tenía poder para tomar su vida nuevamente y resucitar.

Dios en su amor  dispuso de esa forma, que el pecador que crea en Jesucristo pueda llegar a gozar de vida eterna junto a Dios, en lugar de que el pecador sea torturado y castigado sin fin en el lago de fuego que es donde realmente debería pasar la eternidad como sentencia y castigo justo por sus pecados, porque al pecar está primeramente pecando contra Dios, y el pecar contra la máxima autoridad del Universo merece una tortura y castigo sin fin en el lago de fuego y azufre.

Entonces a pesar de que Dios aborrece el pecado y al pecador, y a pesar de que para Dios es una abominación el que justifica al pecador, Dios en su amor, ha tenido misericordia de los pecadores.

Dios ha amado aún a los pecadores, por quien es El, no por lo que somos los pecadores, no hay nada en los pecadores que pueda motivar ó despertar el amor de Dios, no hay nada en los pecadores que pueda ameritar ó merecer el amor de Dios y sin embargo Dios ha tenido amor por la humanidad en general, por todo el mundo, no sólo por unos cuantos, no sólo por unos escogidos, no sólo por unos predestinados, no existe la predestinación para salvación, Dios ha tenido misericordia de nosotros pecadores y en esa misericordia, el amor de Dios ha dispuesto el sistema para que en lugar de que nosotros pecadores seamos castigados con justicia por nuestros pecados con un castigo eterno, tengamos vida eterna.

Se necesita un inmenso amor en Dios, para que siendo el Creador, el Dios Todo Poderoso, creador del universo,  El mismo, se hiciera humano en Jesús y sufriera inmerecidamente cargando con los pecados de los verdaderos pecadores, para salvarlos de su merecido castigo y en lugar de eso,  darles vida eterna.

Dios no requiere acompañantes en el cielo, El es Dios, es auto-suficiente, no tiene ninguna necesidad, ni de compañía ni nada, no hizo el universo porque se sientiera solo, no se hizo humano para ser el salvador de los pecadores  porque necesite poblar el cielo, hizo el universo porque le plació hacerlo, se requiere grande misericordia y amor para que Dios se haya hecho humano y morir en la forma en que Jesús (Dios hecho carne y hueso) murió por pecadores y transgresores de su ley a los que Dios aborrece.

Dios ha demostrado su amor por nosotros aún siendo pecadores, aún y cuando merecíamos, debido a nuestros pecados, su odio y justo castigo.

El Señor Jesús el Cristo, murió por ti no porque tu fueras su amigo, no porque tu fueras el amigo de Dios, sino porque como pecador eres ó eras el enemigo de Dios, y el Señor Jesús Cristo murió en tu lugar para reconciliarte con Dios.

“Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo…” Romanos 5 : 10

“Pero Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”  Romanos 5 : 8.

Nosotros pecadores, de ninguna forma merecemos esa misericordia de Dios, se requiere el gran amor de Dios para que siendo El el Creador, se haya hecho un ser humano y haya sido crucificado cargando con nuestros pecados y ocupando nuestro lugar.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”   Juan 3 : 16

Las anteriores palabras son dichas por Jesús, que es Dios mismo hecho carne y hueso, y nótese que dijo dos cosas claves.

– Al mundo

– Para todo aquel

Esas palabras hablan de generalidad, y descartan el hecho de que Dios haya puesto la salvación a través del Señor Jesús para solo unos cuantos electos, ó elegidos ó predestinados, de ninguna forma, ya que el Señor Jesús dice “amó al mundo” y “para todo aquél”.

Como también dice en las cartas de Juan, véase 1 Juan 2 : 2 “El es la propiciación por nuestros pecados y no solamente por los nuestros sino también por todo el mundo”.  Aquí la Reina Valera ha añadido las palabras “por los”, pero en el original griego dice “sino tamibén por todo el mundo”, lo cual enfatiza lo dicho por Jesús, que la salvación en El, está disponible para todo el mundo, para todo ser humano, sin excepciones.

Asi que como dice el diccionario Vine, lo que se indica en ese versículo es que la provisión está hecha para todo el mundo, de tal manera que nadie está, por predeterminación divina, excluído del alcance de la misericordia de Dios.

Asi que Dios dispuso el camino de salvación para todos los seres humanos, incluidos aquéllos seres humanos que vivieron antes de Jesucristo aún los que no eran del pueblo de Israel (véase Isaías 45 : 22). Asi Dios puso la salvación y redención a través de Jesús el Cristo, a la disposición de todo el mundo, de todos los seres humanos, desde Adán y Eva, hasta los últimos seres humanos que vivan durante el reino milenial de Jesús sobre la tierra.

Hay otro texto bíblico que muestra que Dios Padre por medio de Dios Hijo el Señor Jesús, estaba obrando para reconciliar a todo el mundo, no sólo a unos cuantos sino a todo el mundo pecador, consigo mismo.

Dios estaba en Cristo, reconciliando consigo al mundo…” 2a Corintios 5 : 19

La salvación por medio de Jesús el Cristo, entonces estaba a disposición de Adán, Eva, de Caín, de Abel, de Matusalén, de Noé, de los seres humanos que vivían en cualquier continente antes de que el Señor Jesús cumpliera su ministerio en Israel.

De hecho Dios desea que todo ser humano (no solamente algunos) pueda quedar a salvo del justo castigo que merece, como lo muestran los siguientes textos bíblicos:

“Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad ”  1a Timoteo ” : 3-4

“El Señor no retarda su promesa….sino que es paciente con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”  2a Pedro 3 : 9

Gracias a la sangre y muerte de Jesucristo es que Moisés en lugar de tener castigo eterno por sus pecados, puede tener vida eterna, es gracias a la sangre de Jesucristo el Cordero De Dios que Moisés pudo estar en el monte en la transfiguración conociendo en persona a Jesús el Hijo De Dios,  la sangre de corderos sin mancha ni de cabríos podía realmente expiar el pecado de Moisés para librarlo del castigo eterno, el sistema sacrificial de corderos era sólo una sombra de lo que sería Jesús el Cordero de Dios, pero es la sangre inocente de Dios hecho carne y hueso en Jesús el Mesías, el Cristo, la que realmente dió expiación al pecado de Moisés, para darle vida eterna.

Cuando el Señor Jesús dice “Para todo aquel”  que crea en Jesús, significa no solamente para unos escogidos, no existe la predestinación de que algunos hagan lo que hagan se salvarán y otros no.  Dios de ninguna manera predestina a unos a salvación y a otors a condenación. Cada persona ha sido dotada por Dios de libre voluntad para elegir, y para elegir si creer en Jesús ó no. Jesús que es Dios hecho carne y hueso, sabe de este asunto mejor que cualquier ser humano y cada ser humano es responsable de si cree ó no cree en Jesús.

Así la salvación a través del Señor Jesús el Cristo, el Mesías, quien murió para pagar el castigo merecido del pecador, y quien resucitó y fué al cielo con el Padre Celestial, está disponible para toda persona, judío y no judío, incluso para todos aquéllos que no vivían en Israel, cuando Jesús resucitó, esa salvación disponible para todo aquél que crea en Jesús, por eso el Señor Jesús, mandó a los apóstoles a predicar el evangelio por todas parte a toda persona, porque si bien esa salvación estaba disponible, incluso para los que vivían en esa época en otros continentes, en Asia en América, la salvación es únicamente y solamente a través del Señor Jesús el Cristo.

De ninguna forma la salvación está disponible por ningún otro camino, ni por ninguna otra persona, sino solamente a través del Señor Jesús, el Cristo, el Hijo De Dios, Dios mismo hecho carne y hueso.

Asi que entonces todo pecador que cree en Jesús el Cristo puede en lugar de recibir su merecido castigo eterno, vida eterna.

Creyendo que Jesús es quien ha dicho ser, Dios mismo hecho carne y hueso, el Hijo de Dios. Creyendo que Jesús el Cristo, ha cargado con tus pecados, ocupando tu lugar, para que el juicio de Dios por tus pecados viniera sobre Jesús, que siendo inocente fue torturado y crucificado, sufriendo la muerte inmerecida, recibiendo la ira de Dios contra el pecador, cuando eres tú quien pecó, cuando vos eres el que merece el castigo de muerte por tus pecados.

“Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El.

El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”  Juan 3 : 17 – 18

Arrepiéntete de tu mal camino y deja de pecar.

¿Crees en el Señor Jesús, Dios hecho carne y hueso, y que murió en tu lugar, para limpiar tu pecado?

 

Nuestro Dios es un Dios de justicia, pero también un Dios de misericordia. A través de la sangre de Jesús, la misericordia de Dios está disponible para nosotros. Nos corresponde a nosotros decidir si lo aceptamos o no. No queremos estar acampando en

Nuestro Dios es un Dios de justicia, pero también un Dios de misericordia. A través de la sangre de Jesús, la misericordia de Dios está disponible para nosotros. Nos corresponde a nosotros decidir si lo aceptamos o no. No queremos estar acampando en “El Bosque del Pecado” cuando llegue el día de juicio.

Ilustración de Caricatura Alegre  (Joyful Toons) de Mike Waters, usada de acuerdo con sus políticas de utilización.

Aaaa


Expiación de pecados – Corderos sin mancha y el Cordero de Dios.

Expiación de pecados – Corderos sin mancha y el Cordero de Dios.

Los requisitos que Dios estableció para que el pueblo de Israel tuviera expiación por sus pecados, enlistaban como lo vemos en Levítico 4:

Un becerro sin defectos, en otros pasajes se pueden ver otros animales pero siempre debía ser un animal sin defecto alguno.

El pecador que presentaba el animal para el sacrificio debía poner su mano sobre la cabeza del animal y degollarlo.

Podemos ver que la práctica dictada por Dios, incluía mojar los dedos en la sangre del animal decapitado rociándola hacia el velo.

El resto de la sangre del animal se derramaba en el lugar del holocausto.

Dios establecía que haciendo este ritual de sacrificar un animal inocente y sin defecto era expiación por el pecado y el pecador tendría perdón, expiación por su pecado, limpieza de su pecado.

Es importante notar entonces que en este proceso de expiación de pecados se requería:

Un animal sin defecto.

Que el pecador que presentara al animal por haber transgredido la ley de Dios, es decir por su pecado cometido, le pusiera su mano sobre su cabeza y lo degollara él mismo, él mismo lo matara cortándole la cabeza. El pecador mataba al animal y veía el derramamiento de sangre inocente del animal sin defecto.

El sacerdote era quien rociaba y derramaba la sangre.

Cumpliendo estas acciones, éste ritual, el pecador tenía expiación por su pecado y perdón.

De éste ritual podemos ver que:

El pecador debe ser castigado con muerte.

El becerro sin defecto ocupa el lugar del pecador, el becerro es quien muere en lugar del pecador.

El pecador tiene que reconocer y admitir su culpa, su pecado, debe reconocer que pecó transgrediendo las leyes de Dios, para entonces saber que está en falta ante Dios y llevar al animal para sacrificio.

El pecador tiene que creer que llevando el animal para el sacrificio, tendrá expiación y perdón por sus pecados. Si un pecador no creyera que este ritual y sacrificio le traería expiación, no llevaría al animal y no realizaría el ritual y por lo tanto su pecado no sería perdonado.

El pecador debía poner su mano sobre la cabeza del animal como si el pecador le transfiriera su pecado al animal a sacrificar.

El pecador mismo era quien debía matar al animal degollándolo, cortándole cruelmente la cabeza al animal inocente, al becerro sin defecto. El pecador mismo debía hacer este cruel acto, matando al animal inocente y viendo su sangre inocente que se derramara.

Cuando el becerro sin defecto se mata y su sangre inocente se derrama, entonces hay expiación y perdón del pecado.

Dios no perdonaba al pecador, si el pecador no mataba y derramaba la sangre inocente del cordero sin mancha. Un cordero sin culpa que moría por los pecados del pecador.

Podemos apreciar que como la ley de Dios fue transgredida, Dios como juez tenía que ejercer justicia y que los buenos actos ó buenas obras que hiciera el pecador, de ninguna manera neutralizaban sus transgresiones a la ley de Dios ó pecados. Una vez que se cometía el pecado, no había fórmula distinta para que el pecado fuera perdonado, ni el recitar oraciones, ni el hacer buenos actos podían de ninguna manera traer expiación y perdón del pecado.

Dios de ésta forma estaba estableciendo un sistema para que en lugar de que el pecador fuera castigado con muerte, sus transgresiones y pecados fueran simbólicamente transferidas al becerro al ponerle la mano sobre la cabeza, y así el becerro sin defecto fuera matado ocupando el lugar del transgresor ó pecador y que el becerro derramara su sangre inocente para que así la justicia de Dios quedara satisfecha.

Este simbolismo permite ver que no es que Dios perdonara así nada más al pecador, el pecado demandaba juicio de Dios y castigo de Dios con la muerte del pecador, pero el becerro era quien ocupaba el lugar del pecador y moría derramando su sangre, era muerto como un sustituto del pecador.

Sin la muerte del becerro sin mancha en sustitución del pecador, el pecador no tenía expiación de pecados.

En pocas palabras moría el pecador como resultado del juicio y sentencia de Dios, ó bien un sustituto que debía ser el cordero (u otro animal) sin mancha que ocupaba el lugar del pecador para derramar su sangre inocente y morir sin haber cometido los pecados que se le transferían simbólicamente.

Aun así este ritual de sacrificio es un simbolismo, ya que en realidad un animal no tiene la validez legal ante el sistema judicial de Dios, para recibir el castigo y sentencia en sustitución de un ser humano para que el ser humano al morir físicamente no vaya al lago de fuego para recibir castigo eterno.

“Porque la sangre de toros y machos cabríos no puede quitar los pecados” Hebreos 10 : 4

Aún así, es muy importante conocer y entender este concepto de la expiación y del sacrificio del cordero sin mancha, es clave para entender la salvación en Jesús, es tan importante que incluso en el reino milenial de Jesús, se reanudará la realización de éstos sacrificios.

Muy pocas veces he visto que se enseñe sobre esto, y estoy seguro que si en alguna iglesia se hiciera como ejercicio un ritual de éste tipo en el que alguien tuviera que tomar un cuchillo y cortarle la cabeza a un corderito inocente y ver su sangre derramada y la cabeza separada del cuerpo y la muerte del animal, muchos quedarían impactados por decir lo menos.

Y si se llegara a realizar éste simulacro en alguna iglesia, dudo mucho que se repitiera. Seguramente después de la conmoción, nauseas y desmayos de algunas personas, muchos acusarían crueldad animal contra el inocente corderito, y acusarían del trauma causado a los niños por presenciar tan cruel y sangrienta escena.

Si tu cada vez que cometes un pecado, incluso ya como cristiano nacido de nuevo, tuvieras que matar un cordero sin mancha y derramar su sangre, cortándole la cabeza, y tuvieras que vivir ese impacto de matarlo tú mismo de forma cruel a ese animal inocente, creo que ó lo pensarías seriamente antes de volver a pecar, o ante la frecuencia de tu pecado te volverías insensible a matar corderos inocentes, cortándoles la cabeza.

Como la sangre de animales y corderos sin mancha no sirve en realidad para que el ser humano quede a salvo de la ira y merecido castigo de Dios en el infierno como justo juicio por sus pecados, pagando condena eterna en el lago de fuego, entonces era necesario el derramamiento de sangre y muerte de Jesús, Dios mismo hecho carne y hueso.

Jesús el Cordero de Dios – Expiación y propiciación por nuestros pecados.

Por lo tanto era necesario que Dios diera provisión de un Cordero Santo sin mancha capaz de hacer expiación por los pecados de los seres humanos y capaz de librarlos del castigo eterno en el lago de fuego.

Jesús, el Hijo de Dios, Dios mismo hecho carne y hueso es ese Cordero de Dios.

Dios quiso quebrantar a Jesús, poniendo su vida en expiación por el pecado, como señala Isaías 53 : 10

Jesús fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, el castigo nuestro fue sobre él.

“El fue herido por nuestras transgresiones, fue molido por nuestros pecados, el castigo que nos trajo paz fue sobre él, y por sus heridas somos sanados” Isaías 53 : 5

Como cordero fue llevado al matadero, Isaías 53 : 7

Jesús es el Cordero de Dios, el cordero que provee Dios y que quita el pecado. Juan 1 : 29.

Jesús, Dios hecho carne y hueso con su sacrificio en la cruz, con el derramamiento de su sangre inocente, es la propiciación ante Dios por nuestros pecados, es decir, que aplaca la ira de Dios contra el pecador y nos hace propicios, favorecidos y aceptados por Dios.

Dios hizo que Jesús sea la propiciación de nuestros pecados por la fe en su sangre como señala Romanos 3 : 24 – 25.

Jesús es propiciación por nuestros pecados como indica 1ª Juan 2 :. 2.

Solamente el Creador y Juez de todo el universo, El que ha dispuestos las leyes morales que regulan a los seres humanos, puede proveer el proceso judicial que satisfaga la ley de Dios y que al mismo tiempo disponga misericordia y que libre de culpa al transgresor de sus leyes, al pecador.

A continuación la letra del Himno Sólo de Jesús la sangre, que es bastante apropiado para este estudio, aunque el original en inglés tiene más estrofas y algunas de ellas que con mucha precisión describen el sacrificio de Jesús y la importancia de su sangre derramada.

Como la estrofa que en inglés dice – Nothing for sin can atone, Nothing but the blood of Jesus, que se podría traducir como:  Nada puede expiar el pecado, nada excepto la sangre de Jesús.

De cualquier forma abajo muestro primeramente la letra en españól y más abajo en inglés.

Himno  – Sólo de Jesús la Sangre

¿Qué me puede dar perdón?
Solo de Jesús la sangre.
¿Y un nuevo corazón?
Solo de Jesús la sangre.
Coro:
Precioso es el raudal,
que limpia todo mal;
No hay otro manantial,
solo de Jesús la sangre.
Fue el rescate eficaz,
Solo de Jesús la sangre;
Trajo santidad y paz,
Solo de Jesús la sangre.

Veo para mi salud,
Solo de Jesús la sangre.
Tiene de sanar virtud,
Solo de Jesús la sangre.

Cantaré junto a sus pies,
Solo de Jesús la sangre.
El Cordero digno es,
Solo de Jesús la sangre

Hymn – Nothing but the blood of Jesus

  1. What can wash away my sin?
    Nothing but the blood of Jesus;
    What can make me whole again?
    Nothing but the blood of Jesus.

    • Refrain:
      Oh! precious is the flow
      That makes me white as snow;
      No other fount I know,
      Nothing but the blood of Jesus.
  2. For my pardon, this I see,
    Nothing but the blood of Jesus;
    For my cleansing this my plea,
    Nothing but the blood of Jesus.
  3. Nothing can for sin atone,
    Nothing but the blood of Jesus;
    Naught of good that I have done,
    Nothing but the blood of Jesus.
  4. This is all my hope and peace,
    Nothing but the blood of Jesus;
    This is all my righteousness,
    Nothing but the blood of Jesus.
  5. Now by this I’ll overcome—
    Nothing but the blood of Jesus;
    Now by this I’ll reach my home—
    Nothing but the blood of Jesus.
  6. Glory! Glory! This I sing—
    Nothing but the blood of Jesus,
    All my praise for this I bring—
    Nothing but the blood of Jesus.

Abajo un canto al Señor Jesús el Cristo – Yeshua Hamashiach (Jesús el Mesías) Yeshua Adonenu (Jesús nuestro Señor)

Aaaa