¿Que hacer para no ir al infierno ?

¿Que hacer para no ir al infierno ?

Porque todo ser humano por transgredir las leyes de Dios, debe ser castigado a condena perpetua en el infierno para ser torturado como justo castigo por transgredir las leyes morales del Dios Creador.

Dios es el Creador del Universo y en su Universo estableció sus leyes.

Dotó al ser humano de libre voluntad, pero estableció leyes morales.

Dios es santo, sin mal moral y por lo tanto odia el mal, pero el mal no es un ente, el mal lo comete la persona, por eso Dios odia al transgresor de sus leyes morales, es decir, Dios odia al pecador.

Las leyes de Dios marcan que quien las transgrede debe morir, la primera muerte es solo física, pero la segunda muerte es ser castigado por siempre en el lago de fuego y azufre, después de haber sido juzgado por las transgresiones a las leyes morales de Dios (los pecados).

La ignorancia de las leyes de Dios no lo exenta a uno de castigo.

Dios es el juez de todo el universo, de toda la tierra y como juez debe ejercer castigo y juicio sobre el pecador, si dejara sin castigo al pecador, Dios sería mal juez.

Dios juzgará a toda persona por los actos que hayan cometido en vida.

Basta que hayas robado una sola monedita, que hayas engañado a alguien, para que hayas transgredido las leyes morales de Dios, es decir para que hayas pecado contra Dios y te hagas merecedor de Su justo juicio y castigo eterno.

Si en realidad te interesa no acabar en el infierno para luego en la segunda muerte ser echado al lago de fuego, primero debes entender que tienes un muy grave problema.

Eres un transgresor de las leyes morales de Dios y pecas contra Dios cuando adoras a otro que no es Dios.

Cuando adores ídolos ó imágenes, cuando adoras ó le oras a santos ó vírgenes, siendo que solamente Jesús el Cristo, Dios Hijo, es el único mediador entre Dios y los seres humanos.

Eres pecador cuando has orado ó invocado ángeles ó guías espirituales.

Eres pecador cuando eres seguidor, adorador y has hecho pacto con santos, con demonios, con Lucifer (también conocido con el alias Satanás).

Eres pecador y transgresor de las leyes de Dios cuando has consultando tu futuro en horóscopos, cuando consultas con adivinos, brujos, hechiceros, o tú mismo practicas la brujería, hechicería, santería, vodoo, etc.

Has pecado contra Dios cuando pediste prestado dinero u otra cosa y no lo devolviste convirtiéndote en ladrón.

Has pecado contra Dios, al cometer inmoralidad sexual incluso solo en tu mente, aunque no la hayas concretado físicamente, al masturbarte, cometer lujuria, fornicación, adulterio.

Basta con que solo una vez te hayas masturbado, ó tenido relaciones sexuales fuera del matrimonio, ó que seas homosexual para ser un transgresor de las leyes morales de Dios.

Son sus leyes morales por las que serás juzgado, no por tu opinión sobre tus actos.

Si has incurrido y sigues incurriendo en borracheras eres transgresor de las leyes morales de Dios, la embriaguez es un pecado, no importa si tu cuerpo tiene una reacción alérgica al alcohol, la solución radical a eso es la abstinencia total de alcohol.

El que te alteres tu juicio usando drogas es un pecado contra Dios.

Esos son algunos ejemplos, de lo que es transgresión a la ley de Dios, de un pecado.

Si has quebrantado una sola de las leyes morales de Dios, estás en pecado.

Si has cometido aunque sea sólo un pecado, y seguramente lo has hecho eres un pecador.

Eso te trae el problema más grande que puedas jamás tener.

Porque Dios aborrece al pecador. Como lo dice claramente la Biblia en varios pasajes como:

“Aborreces a todos los que hacen iniquidad. Destruirás a los que hablan mentira. Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová” Salmo 5 : 5 – 6

“Dios es juez justo. Y Dios está airado contra el impío todos los días” Salmo 7 : 11

Porque has transgredido Sus leyes, las leyes que estableció el Creador del Universo, la máxima autoridad que existe.

Y si has transgredido sus leyes, mereces el justo castigo de Dios, mereces ser torturado para siempre en el lago de fuego.

Juicio

Todo ser humano después de la muerte física, sigue existiendo y será presentado delante de Dios, para recibir juicio, se abrirá un libro y esa persona será juzgada por todas las cosas que hizo, y sus acciones serán vistas ante la ley de Dios, del Dios único que no tiene principio ni fin, del Dios que es juez de todo el universo y que no puede pasar por alto las transgresiones a su ley.

Esa persona entonces escuchará todas sus acciones, todos sus actos que transgredieron la ley de Dios, cuando mintió, cuando robó aún y cuando fue una sola monedita, cuando engañó, cuando cometió lujuria, cuando pidió prestado dinero y no lo pagó, cuando otro lo ofendió y éste no le perdonó la ofensa.

Sentencia.

Al leer todos sus actos que han sido transgresiones a la ley de Dios, se le encontrará CULPABLE, de transgredir las leyes del Dios Creador.

Se le dictará sentencia. Por haber transgredido las leyes de Dios, de la Suprema Autoridad del Universo, no leyes de hombres mortales, entonces la sentencia es ser castigado con tortura interminable en el lago de fuego y azufre.

Acaso en ese momento esta persona ya sentenciada a tortura eterna, mirando la majestad de Dios, y viendo que comparado con El, no es nada, cobre ánimo y se atreva a proferir palabra pidiendo misericordia, no se atreve a querer sobornar a Dios, pues aunque haya sido millonario en la tierra, ahí en esa triste realidad no posee ya nada y ve y experimenta la realidad de que quien tiene el poder para juzgarlo y sentenciarlo al fuego es Dios.

En esa situación, ningún ángel, ningún espíritu ni nadie puede ayudarte.

Y se atreva a decir, Señor, ten misericordia, no me mandes al lago de fuego, ¿hay alguna otra opción?

A lo que Dios podría responder que como juez de todo el Universo, El tiene que ejercer justicia, y castigar al transgresor de sus leyes, porque si no lo hiciera sería mal juez, pero El es juez justo y sus castigos son justos, y NO está obligado a tener misericordia de nadie.

Y un pecado, basta uno sólo para hacerlo a uno pecador, y Dios tiene que ejercer justicia y aplicar su ley, el pecador debe morir, si Dios no aplicara justicia sería un mal juez, Dios no pasa por alto el pecado, porque Dios es Santo y juez justo, y no deja pasar por alto lo que hace el pecador.

Los buenos actos que uno haga de ninguna forma borran ó neutralizan nuestros pecados. El dar dinero en la iglesia, el ayudar a los pobres, el leer la Biblia, el recitar oraciones de ninguna forma neutraliza ó borra nuestros pecados.

Pero cuando reconoces que has pecado contra Dios y reconoces por tanto que Dios como juez justo te tiene que castigar y que el castigo que como pecador mereces es la muerte segunda en el lago de fuego, para que seas torturado eternamente porque has transgredido las leyes morales de Dios, y te puedes ver como pecador que merece el justo castigo de Dios, puedes ver tu grave problema.

El justo castigo que mereces del Juez Divino es la segunda muerte, es ser castigado por siempre en el lago de fuego y azufre.

Dios en su misericordia ha dispuesto que si tú te arrepientes de tus pecados contra El, para dejar tus malos caminos, y reconoces que has pecado contra Dios, mereciendo Su justo castigo y crees que Jesús es el Hijo de Dios, Dios mismo hecho carne y hueso, y que él ocupó tu lugar para ser crucificado y muerto en la cruz, recibiendo el castigo de muerte que tú debías recibir, creyendo que Jesús ocupó tu lugar, que él pago el precio por el castigo que tu mereces, entonces creyendo eso, Dios te justifica por tu fe en Jesús.

Eso significa que si tú crees en Jesús conforme a lo anterior, a pesar de que eres realmente un pecador CULPABLE, Dios te dicta juicio como No Culpable, pues Jesús el Cristo ocupó tu lugar como pecador, y tú pones tu fe en El.

Así Jesús murió en tu lugar, por tus pecados, para que tú no tengas que ir al infierno por tus pecados, ni ser torturado para siempre en el lago de fuego.

Jesús murió ocupando tu lugar, recibió en sustitución tuya el juicio y castigo penal correspondiente al juicio de Dios.

La salvación que Dios dispone a través de creer en Jesús, está a disposición de todo ser humano, pero solo funciona para aquél que se arrepiente de su pecado, dejando sus malas obras y creyendo en Jesús el Cristo, Dios Hijo, como el que ocupó su lugar en la cruz.

Jesús luego de morir, resucitó con poder, pues es Dios mismo hecho carne y hueso, es Dios Hijo, y el puso su vida, y la muerte no lo puede retener.

Jesús partió luego al cielo con el Padre Celestial, para sentarse a la derecha del Padre Celestial que ocupa su trono en el reino de los cielos, pero a su tiempo, él mismo,  Jesús el Hijo de Dios, regresará a la tierra para recibir todos los reinos de la tierra, y para gobernarlos con vara de hierro, con justicia, llenando la tierra con su gloria y con el reino de Dios.

Jesús será el Rey sobre toda la tierra, Rey sobre Israel y sobre todos los demás reyes que él ponga sobre las demás naciones, por eso se le llama Rey de Reyes.

¿Reconoces que eres un pecador y transgresor de las leyes de Dios, que has pecado contra el Supremo Creador y Juez del Universo?

¿Reconoces que al pecar contra Dios, mereces recibir Su justo juicio y Su justo castigo, y que te mereces la tortura sin fin, por haber transgredido sus leyes morales?

¿Crees tú que Jesús es el Hijo de Dios, Dios mismo hecho carne y hueso, y sabiendo que has pecado contra Dios, y que mereces el justo castigo de Dios en el infierno, Crees tú que Jesús murió como pago por tus pecados, que Jesús ocupó tu lugar en la cruz y recibió tu castigo?

Las cosas que hizo Jesús, algunas de ellas, pues hizo muchas y que están escritas en los evangelios, fueron escritas para que creas que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios y para que creyendo en él, puedas tener vida eterna, aún después de la muerte física. (Juan 20 : 31).

Si tú ya crees así en Jesús, entonces ya puedes ser justificado por El por tus pecados, arrepiéntete de tus pecados, no volviendo a cometerlos, renunciándolos, para mantener tu condición limpia ante Dios.

Algunas personas creyendo esta verdad, tendrán un corazón dispuesto y Dios obrará en ellos, por medio de su Espíritu Santo para que puedan nacer de nuevo, pasar de la muerte espiritual a la vida espiritual, tener una nueva naturaleza espiritual, lo cual como señaló Jesús,  es requisito indispensable para entrar al cielo y no ir al infierno que es a donde todo ser humano debería ir como castigo a sus transgresiones a la ley de Dios.