¿Puede Dios perdonar al pecador así nada más perdonándolo y ya ?

¿Puede Dios perdonar al pecador así nada más perdonándolo y ya ?

¿Si Dios perdona al pecador que pasa con la justicia de Dios?

Dios tiene que ejercer justicia.

 

Para ilustrar el problema plantearé el siguiente escenario:

 

Para marcar el punto que quiero mostrar presentaré una ilustración.

Una noche llegas a tu casa y encuentras gran conmoción,  mucha gente y vecinos que rodean tu casa, varios vehículos de emergencia, policía, ambulancias están ahí.

Un policía te informa que una persona entró a tu casa y estaba robando, pero lo descubrieron tus familiares y al ser descubierto se volvió contra tu familia, y los atacó, violó a las mujeres de tu casa, y luego asesinó a todos los miembros de tu familia que se encontraban en tu casa.

Llegó la policía y lo atrapó con la evidencia de su crimen, con las manos ensangrentadas y el arma que utilizó para matar a tus familiares, y el botín en un costal.

Llega el día del juicio, el fiscal presenta la evidencia que demuestra contundentemente que el acusado es culpable de los delitos de robo, violación y homicidio.

En el lugar donde vives, la ley en vigor establece que la persona que comete asesinato debe aplicársele la pena de muerte.

El juez habiendo visto toda la evidencia contundente que demuestra que el acusado es culpable, dice: yo soy un juez compasivo y amoroso y por lo tanto este hombre culpable de haber robado, culpable de haber violado a las mujeres y de haber asesinado a tus familiares, se puede ir libre, no le aplicaré la ley que dicta pena de muerte, y lo dejo libre porque soy un juez amoroso.

¿Qué pensarías de tal juez?

Ese juez sería un pésimo juez, que en lugar de ser justo y aplicar la ley al culpable, deja al criminal sin el castigo que establece la ley, de nada sirve una ley si no se hace cumplir, un juez que no hace cumplir la ley, es peor que inútil y es tan culpable como el criminal al cual deja sin castigo.

Incluso aunque el criminal admitiera su culpabilidad, incluso aunque se arrepintiera luego de sus crímenes haría bien, pero la ley aún así se le debe aplicar, en esta ilustración la pena de muerte es la que se le debe aplicar.

La ley establece que el que ha cometido crímenes debe sufrir por sus malos actos, y eso es independientemente de que se arrepienta ó que pudiera componer su camino.

Si el juez es compasivo y amoroso, aún así debe aplicar la ley porque para eso está puesto como juez, y tal vez aunque le duela en su corazón, debe aplicarle la pena de muerte al criminal.

Dios es Santo y es el juez de toda la tierra, Dios es el juez que juzga a todo ser humano, todo ser humano le tendrá que rendir cuenta de sus actos ante Dios.

El ser humano es pecador, el ser humano transgrede las leyes morales de Dios, cuando un ser humano adora a alguien distinto a Dios, cuando adora imágenes, estatuas, cuando la persona miente, engaña, roba, codicia, cuando la persona no cubre sus deudas, cuando pide prestado y no paga de vuelta y por lo tanto roba, cuando la persona comete lujuria aún sin concretarla físicamente.

Entonces el ser humano es pecador y es culpable de transgredir las leyes morales de Dios.

Dios no puede pasar por alto el pecado que cometió el pecador, porque Dios es Santo, Dios no puede ignorar el pecado cometido por el pecador pues Dios todo lo sabe, Dios no puede dejar sin castigo al pecador porque Dios es juez perfectamente justo.

Entonces vemos que Dios es el juez de todo ser humano y debe ser justo, y debe castigar al pecador, debe aplicar la ley del castigo divino sobre el pecador, Dios no puede dejar sin castigo al pecador, porque sería pésimo juez.

Y entonces si Dios además de ser juez justo, es Dios misericordioso y amoroso ¿cómo puede Dios ser juez y a la vez tener misericordia del pecador?

¿Puede Dios perdonar así nada más?

Dios no puede perdonar nada más así al pecador, porque entonces sería mal juez como el juez de la ilustración anterior.

Dios como juez está obligado a ejercer justicia al que transgrede sus leyes morales y a aplicar el castigo divino contra el que violó dichas leyes morales establecidas por Dios.

Dios no está obligado a tener misericordia del pecador, de hecho como juez no debe tener misericordia.

Si Dios es Santo y juez justo no debe dejar sin castigo al pecador.

He ahí el gran problema.

En realidad, y legalmente, Dios no perdona así nada más al pecador.

El pecador debe morir – Porque la paga del pecado es la muerte – Romanos 6 : 23.

Pero como todo ser humano sufre la muerte física, ese no sería en realidad un castigo divino.

Dios establece el justo castigo para el pecador de sufrir la segunda muerte, que es ser echado al lago de fuego y azufre para recibir sufrimiento y tortura por los malos actos cometidos por el pecador, por los pecados, es decir por las transgresiones a la ley de Dios.

Para el pecador el problema es entonces, cómo puede escapar y salvarse del justo castigo que merece recibir de Dios. El pecador no puede sobornar al juez divino, aunque el pecador decida hacer buenas obras, bajo la ley divina, dichas buenas obras no lo exentan de que se le aplique la ley.

Para Dios el problema pareciera ser que debe castigar al pecador, pero si Dios en su misericordia y amor quiere darle una salida al pecador, una salida que sea legal y una salvación al pecador, en la que se siga cumpliendo la aplicación de la ley, ¿cómo lo puede hacer Dios?

¿Cómo puede Dios aplicar la ley y castigo al pecador, cosa que debe hacer como juez justo, pero al mismo tiempo como Dios misericordioso y de amor, darle una salvación de ese castigo merecido?

Dios en su misericordia y amor, tomó forma humana en Dios Hijo, el Señor Jesús, que siendo Santo, nunca habiendo pecado, ocupó el lugar del pecador en una cruz hace dos mil años.

Para que Jesús siendo Dios Hijo, el Dios hecho carne y hueso, siendo Santo y sin pecado, tomara sobre sí mismo los pecados de todos los seres humanos, para morir como criminal y pecador sin serlo.

Dios mismo hizo las funciones de Juez, como Dios Padre, para aplicar la justicia sobre Dios Hijo, Jesús.

Jesús tomó el lugar del pecador, tomó tu lugar.

Dios Hijo – el Señor Jesús, tomó tus pecados sobre él, y Jesús recibió el castigo que él no merecía, un castigo que tú merecías como transgresor de la ley de Dios.

Jesús, Dios Hijo, recibió en tu lugar la ira de Dios Padre contra el pecador.

Solamente Dios Hijo, el Señor Jesús, siendo santo y sin pecado podía ocupar el lugar de todos los pecadores del mundo y derramar su sangre inocente para borrar (expiar) los pecados de todos los seres humanos.

Solamente la muerte de Dios Hijo, del Señor Jesús tiene el valor legal divino para dejar satisfecha y cumplida la ley de Dios, en el sentido que el pecador debe ser castigado, el Señor Jesús, recibió el castigo en sustitución del pecador.

Dios mismo en su amor y misericordia tuvo el plan perfecto para actuar como juez pero se puso a sí mismo Dios Hijo, Jesús, para ocupar el lugar del pecador, ese lugar que te correspondía a ti.

De esa forma Dios ejerció justicia y aplicó su ley Divina pero también en su amor y misericordia dispuso para ti una salvación del castigo que te mereces por transgredir las leyes morales de Dios, por pecar contra él.

Porque el ser humano que adora a alguien que no es Dios, que comete lujuria, fornicación, robo, que no paga deudas, que engaña, está transgrediendo las leyes de Dios, está pecando contra Dios, y merece el castigo divino, de recibir retribución por sus pecados, sufriendo tortura sin fin en el lago de fuego y azufre, un castigo inconcebible para la mente humana.

Dios puso esta salvación del castigo divino a disposición de todo ser humano, pero solo funciona para aquél pecador que reconociendo que ha pecado ante Dios, y que merece el castigo de Dios, se arrepiente de haber pecado contra Dios, deja sus malos caminos y cree en el Señor Jesús, como el que ocupó el lugar que te correspondía a ti como pecador en la cruz, creyendo que Jesús murió para que tu no tengas que morir la segunda muerte cayendo al lago de fuego para recibir tu merecido castigo, sino que puedas tener vida eterna en paz con Dios.

Dios no te perdona así nada más, él mismo en Jesús ocupó el lugar tuyo como pecador para así poder actuar como Dios Padre en el juez justo y aplicar la ley y juzgar y al mismo tiempo como Dios Hijo en Jesús, recibir el castigo legal en sustitución tuya.

Aaaa