Por gracia sois salvos por medio de la fe. La salvación es el regalo de Dios, pero la fe no es el regalo de Dios, sino la mano que se extiende para tomar la salvación que Dios da.

Por gracia sois salvos por medio de la fe. La salvación es el regalo de Dios, pero la fe no es el regalo de Dios, sino la mano que se extiende para tomar la salvación que Dios da.

“ Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;  no por obras, para que nadie se gloríe” Efesios 2 : 8 – 9.

Algunas personas han tomado como base éste pasaje en forma aislada para interpretar y concluir que la fe es un regalo de Dios, y que por lo tanto una persona ni siquiera es capaz por si misma de tener fe en Dios, ó fe para creer en Jesús.

Sin embargo es importante no considerar este pasaje en forma aislada, ya que existen muchos pasajes que nos muestran como es la fe.

Jesús recrimina a quienes tienen poca fe y felicita a los que tienen fe.

“En varios pasajes podemos apreciar como Jesús recrimina y reprocha a quienes carecen de fe, y por el contrario Jesús felicita a quienes tienen fe.

Por ejemplo en Mateo 8 : 5 – 13, encontramos el pasaje que habla de la fe del centurión.

Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole,

y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado.

Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.

Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.

Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

10 Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.

11 Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos;

12 mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

13 Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora”

Este mismo acontecimiento lo encontramos en Lucas

Después que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le oía, entró en Capernaum.

Y el siervo de un centurión, a quien éste quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir.

Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo.

Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto;

porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga.

Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo;

por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero dí la palabra, y mi siervo será sano.

Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que le seguía: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.

10 Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.” Lucas 7 : 1 – 10.

Notamos tanto en el relato de Mateo 8 versículo 10, como en el relato de Lucas 7 versículo 9 que cuando Jesús, escuchó al centurión y como este creyó que ni siquiera era necesario que Jesús fuera a su casa, sino que bastaba con su palabra de autoridad para sanar a su siervo, Jesús se maravilló del centurión y dijo a los presentes que ni siquiera en Israel había hallado tanta fe.

En este acontecimiento del cual fueron testigos Mateo y Lucas, ambos coinciden y anotan que Jesús se maravilló, se sorprendió de la fe del centurión.

Si la fe fuera un regalo que Dios diera ó que Jesús que es Dios hecho carne y hueso diera como regalo ó como don, no tendría sentido que Jesús se maravillara de la fe que el centurión tuvo.

No tendría sentido que Dios y Jesús dieran como regalo ó don la fe y luego se maravillen de la persona que tiene fe, si Dios y Jesús dieran la fe como regalo ó como don, tampoco tendría sentido que Dios y Jesús reprocharan a las personas que no tienen fe.

Hay un pasaje que habla con claridad indicando que sin fe es imposible agradarle a Dios.

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11 : 6.

Encontramos otro pasaje que muestra que Jesús no hizo muchos milagros en Nazaret, debido a la falta de fe de la gente ahí.

“ Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos” Mateo 13 : 58.

Podemos ver en el pasaje cuando Jesús caminó sobre el agua, como le recriminó fuertemente a Pedro su falta de fe.

“En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.

23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.

24 Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.

25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.

26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: !!Un fantasma! Y dieron voces de miedo.

27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: !!Tened ánimo; yo soy, no temáis!

28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.

29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.

30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !!Señor, sálvame!

31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.

33 Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.” Mateo 14 : 22 -33

Nótese en el versículo 31 que Jesús le recrimina a Pedro que haya dudado, y le llama claramente hombre de poca fe.

No tendría sentido que Jesús culpara ó felicitara a las personas por algo que Dios diera como don, si la fe fuera un don ó regalo de Dios, sería injusto e ilógico que Jesús recriminara a las personas por algo que no estuviera en su capacidad tener.

Pero es lógico y tiene sentido que Jesús y Dios recriminen a las personas por una falta de fe que no tengan cuando está en ellos la capacidad de tenerla.

Veamos otro pasaje en el cual Jesús sana a una mujer que ha tenido fe en Jesús.

“ Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada,

44 se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre.

45 Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?

46 Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha salido poder de mí.

47 Entonces, cuando la mujer vio que no había quedado oculta, vino temblando, y postrándose a sus pies, le declaró delante de todo el pueblo por qué causa le había tocado, y cómo al instante había sido sanada.

48 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz” Lucas 8 : 43 – 48.

Jesús dijo que su fe la había salvado, Jesús pudo saber que la mujer estiró su mano con fe para tocar el borde de su manto.

Lo cual es una buena ilustración de cómo funciona la fe.

La fe es como la mano que se extiende para tomar la salvación que nos da Dios por medio de Jesucristo.

La fe es cuando la gente se movía acercándose a Jesús, porque creían con fe que Jesús los podía sanar.

La fe no es un regalo de Dios.

El interpretar que Dios es quien da la fe, para que luego la persona tenga fe para salvación es un error, que distorsiona el evangelio, y luego con ese error algunos enseñan que en lugar de tener fe en Jesucristo para salvación como enseña Juan 3 : 16, lo que hay que hacer es una obra de orar a Dios para pedirle fe, lo cual es un grave error..

  1. J. I. Packer en su libro “Fundamentalism and the Word of God” menciona que este asunto es a veces representado como si Dios diera la fe al pecador primero, y entonces, cuando el pecador le trae su fe a Dios, Dios le da la salvación.
  2. Sir Robert Anderson en su libro “The Gospel and its Ministry” de 1876, señala que la aseveración de que la fe es un regalo es un error.y que este asunto es representado como si Dios le diera primero la fe al pecador, y cuando el pecador le trae la fe de vuelta, Dios le diera la salvación. Es como si un panadero que se rehúsa a dar pan a las personas con manos vacías, y entonces el panadero primero les da una moneda equivalente al precio del pan, para luego entonces a cambio del dinero que él mismo les da, les de la pieza de pan. Anderson señala que el decir que la fe es el regalo de Dios, no solo es destruir el versículo 9 (el siguiente versículo) sino destruir la fuerza de todo el pasaje.

Vemos entonces que el leer el pasaje de Efesios 2 : 8 asumiendo que la fe es el regalo, es no solo destruir el sentido del versículo 9, sino mal interpretar todo el pasaje.

Asi la salvación que Dios ofrece por gracia, gratuitamente, por medio de la fe en Jesucristo.

La fe no es ningún regalo de Dios, la salvación es el regalo de Dios, pero la persona tiene que poner su fe en Jesús para entonces recibir el regalo de  la salvación en Jesús, dicha salvación es por gracia, Dios no la cobra, la da gratis cuando tu pones tu fe creyendo en Jesús.

Si la fe para creer en Jesús para salvación fuera un regalo de Dios, imagina lo que pasaría, con esta ilustración simple.

Un pecador muere y el día de su juicio, argumenta que no pudo creer en Jesús para salvación pues Dios no le dio la fe necesaria para creer en Jesús, por lo tanto no se le puede juzgar por no creer en Jesús, no se le puede juzgar como culpable de algo que estaba realmente imposibilitado para hacer porque Dios no le dio esa capacidad de tener fe.

El juzgarlo como culpable de no creer en Jesús, cuando era imposible que lo hiciera (por no haberle dado la fe para ello) legalmente sería injusto.

En el día del juicio ante el trono de Dios, ningún ser humano podrá exponer como argumento de defensa que Dios no le dió el regalo de fe para poder creer en Jesús, porque la fe para creer en Jesús no es ningún regalo de Dios.

Entonces Dios sería terriblemente injusto si la posibilidad de una salvación real solamente la pusiera al alcance de algunos a quienes El les regala la fe, aquí no es que Dios no sea soberano, aquí es que hay que entender que Dios ES JUSTO,  y perfectamente justo, Dios no puede hacer discriminación de seres humanos en ese sentido.

Es precisamente por eso que Juan 3 : 18 señala que el que no cree en Jesús es condenado porque no ha creído en Jesús el Cristo el HIjo de Dios, es decir a quien no cree en Jesús, se le cuenta como culpa el no creer en Jesús, esto es lógico y válido legal y moralmente si el ser humano tiene en si mismo y por si mismo la posiblilidad de creer en Jesús, de extender su mano para recibir la salvación, y entonces al pecador que  no cree en Jesús, el pecador que no extendie su mano para recibir la salvación, el pecador que rechaza la salvación,  se le cuenta como culpa, precisamente porque pudo haber aceptado y recibido la salvación y no lo hizo.

Dios ha puesto la salvación al alcance de todo ser humano.

Dios ha dotado al ser humano de:

Libre voluntad,

Y además:

Dios  diseñó y dotó al ser humano con la capacidad de ejercer un acto de fe en creer en alguien, ya sea creer en Jesús para salvación, es decir el extender la proverbial mano para recibir la salvación, creer en Jesús como Dios hecho carne y hueso que ocupó  el lugar del pecador en la cruz, para recibir en sustitución el castigo que el pecador merecía,  ó bien el creer en alguien que no puede de ninguna forma dar salvación, sea un “santo”, una virgen, un buda, etc. ó tambien el simplemente no creer, no ejercer fe alguna,  pero ésto no por falta de capacidad del ser humano.

Desgraciadamente es evidente que algunas personas usan su fe para ponerla en algún “santo” en alguna virgen, en buda, etc. en quienes no hay salvación del justo juicio de Dios.

La fe no es ninguna obra de la cual uno se pueda gloriar.

Leon Morris en su libro The Atonement ilustra cómo funciona la fe, con la anécdota de un muchacho sediento que extiende su vaso para recibir el regalo de la bebida fría, el hecho de que haya extendido su vaso no es ningún mérito, su vaso fue solo el medio para recibir el regalo de la bebida fría y así funciona la fe. La fe no es un mérito, sino el medio por el cual se recibe el regalo de salvación. Fe es la mano extendida para recibir el regalo de Dios.

Si alguien se encuentra a la deriva en el mar, y un barco se acerca para rescatarlo y salvarlo y le arroja una cuerda para subirlo al barco, la fe sería como la mano que se extiende para tomarse de la cuerda creyendo que lo subirán al barco para ser rescatado.

La persona que es rescatada de esta forma no se puede gloriar en que extendió su mano para tomar la cuerda y ser rescatado, es decir no se puede gloriar en decir que fue su esfuerzo de extender la mano para recibir la cuerda salvadora lo que lo salvó, no fue su obra ni su esfuerzo lo que lo salvó, lo que lo salvó fue que alguien tuvo misericordia de él y le lanzó la cuerda.  Así como tampoco una persona que extiende su mano para recibir un chaleco salvavidas se puede gloriar de que extendio la mano y su obra y esfuerzo lo salvó, ni tampoco una persona que pide dinero en la calle se puede gloriar de que hizo una obra ó trabajo al extender su mano para recibir las monedas que alguien le regaló.

De igual forma la fe no es ninguna obra y por no ser ninguna obra nadie se puede gloriar de haber tenido fe en Jesús para recibir el regalo de salvación que Dios da por medio del sacrificio de expiación de Jesús en la cruz.

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La Taza de Fe - Romanos 5:2

La salvación  de Dios se da libremente a todos, a través de creer en Jesús y su sacrificio en la cruz. Nosotros recibimos su salvación  por la fe. ¡ Así que voltea tu taza de fe ¡

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comentario biblico Efesios 2 : 8 – 9

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es la fe un regalo de dios o no