Como cuidar mi salvación. Como andar en santidad. Como se infiltra Satanas en los cristianos.

Como cuidar mi salvación. Como andar en santidad. Como se infiltra Satanas en los cristianos.

Jesús señaló que para tener vida eterna es necesario creer en El, en Jesús el hijo de Dios, Jesús el Hijo de Dios es el único que nos lleva a Dios Padre, también enseño que para entrar al cielo es necesario nacer de nuevo, lo cual es obra del Espíritu Santo de Dios (Juan 3 : 3).

Pero Jesús enseñó que además de esos requisitos, los que entrarán al cielo son los que hacen la voluntad de Dios Padre.

Jesús dijo:

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” Mateo 7 : 21.

Así que como señala Jesús, una vez que la persona cree en El, y que el Espíritu Santo hace que la persona nazca de nuevo, sea regenerada, sea hecha una nueva criatura, entonces es necesario mantenerse en obediencia a Dios Padre, y no pecar más.

De esta forma se cuida la salvación que Dios da por medio de Jesús, su Hijo único, de Jesús que es Dios mismo que se hizo carne y hueso.

Cuando los discípulos le dijeron a Jesús, aquí están tu madre y hermanos, Jesús respondió:

“Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano y hermana y madre”  Mateo 12 : 50

Jesús dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos” Juan 14 : 15

El apóstol Pedro nos amonesta a ser santos y apartados del mal cuando dice: “sino como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir, porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo” 1ª Pedro 1 : 15 -16.

Recordemos que como señala la Biblia: -sin santidad nadie verá al Señor- Hebreos 12 : 14

Entonces existen formas prácticas para que el cristiano nacido de nuevo, se mantenga haciendo la voluntad de Dios Padre, obedeciendo sus leyes morales, y absteniéndose de hacer cosas malas, evitando el transgredir las leyes morales de Dios, y cuidando de no caer en las trampas del diablo que buscan alejarlo de Dios y que buscan engañar al cristiano sutilmente y disfrazadamente para que transgreda las leyes de Dios y para que incluso se aleje y aparte de Dios, aunque sea poco a poco.

Algunos cristianos dicen:  “me hablan de que cuide mi salvación, como nos exhorta el apóstol Pablo, pero no me dicen como se cuida, como puedo cuidarla”.

Pablo dice que siendo obedientes, nos ocupemos en nuestra salvación para ser hijos de Dios sin mancha (Filipenses 2 : 12 – 15).

Es necesario entonces como también dice en Hebreos que obedezcamos la palabra de Dios, para no descuidar una salvación tan grande (Hebreos 2 : 1 – 3) y que Jesús es autor de salvación para los que le obedecen (Hebreos 5 : 9).

Obediencia a las leyes morales de Dios, en la vida cristiana.

Formas prácticas de cuidar mi salvación.

La vida nueva en Cristo, es ante todo, el arrepentirse del pecado, el andar en una nueva vida moral de acuerdo a la voluntad de Dios, obedeciendo a Dios, aún en medio de dificultades y situaciones difíciles. De eso se trata la verdadera vida cristiana, en imitar a Cristo obedeciendo a Dios, la vida cristiana no se trata de que a partir de que creas en Jesús, solamente te ocurran cosas hermosas todo el tiempo en compañía de gente que te quiera y te trate bien todo el tiempo.

Así que a continuación enlisto algunas cosas prácticas (algunos ejemplos) para que el cristiano nacido de nuevo se mantenga en la voluntad de Dios Padre, obedeciendo sus leyes morales, ó por decirlo de otra forma, cuidando su salvación, andando en obediencia a Dios.

Esta lista muestra algunas formas prácticas pero no es limitativa a todas las formas prácticas de cuidar la salvación. Son formas prácticas de mantenerse en santidad, obedeciendo a Dios, y evitando el incurrir en pecados, y evitando caer en las trampas que pone el diablo para que los cristianos se alejen de Dios y caigan en pecado.

El cristiano perdona las ofensas de los otros.

El cristiano que quiere cuidar su salvación, obedece a Dios, guarda sus leyes morales, y perdona al prójimo que le ofende.

Recordemos que Dios no perdona al cristiano que no perdone sus ofensas a otros.

“Mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas” Mateo 6 : 14 – 15.

En el caso de un hermano en la fe que peca conra ti que eres un cristiano genuino nacido de nuevo,  Jesús enseñó en forma particular, que le debes reprender, esa es tu obligación moral para con un hermano ó hermana en la fe, y que si se arrepiente entonces lo perdones.

“Mirad por vosotros mismo, Si tu hermano pecare contra ti, repréndele y si se arrepintiere, perdónale”  Lucas 17 : 3

Esto no quiere decir que tu le guardes rencor o tengas malos deseos para él, mientras él no se arrepienta, pero si tu hermano en la fe peca contra tí, y no reconoce su pecado, y tu vas y le dices te perdono, lo más probable es que no reconociendo su pecado, no valore tus palabras y acción de perdón.

Pero si tu hermano en la fe, reconoce su pecado, y se arrepiente de pecar contra Dios y contra tí, y te pide lo perdones, y tu le dices que lo perdonas, podrá valorar tu perdón.

Es tan importante y crucial este concepto, pero desafortunadamente no se enseña en la mayoría de las congregaciones.

Hoy en día en casi todas las congregaciones, se le invita a la gente a rápidamente hacerle a Jesús el favor de aceptarlo, sin decirle a la gente que han pecado contra Dios, al hacer tal y tal cosa, y la gente no se arrepiente realmente de su pecado, y así nunca se puede valorar el perdón de Dios, ni comprender porque murió Jesús.

Ilustraré así la clave del perdón al hermano en la fe.

Supón que tienes un hermano en la fe, y éste peca contra ti diciendo falso testimonio, mentiras acerca de ti, porque hay una posición disponible en el ministerio de tu congregación pero solo es una posición y tu la quieres y él tambien la quiere.

Entonces el empieza a correr mentiras de que tu has molestado sexualmente a menores de edad, y has robado dinero de la congregación y sus ministerios, lo hace porque quiere que seas eliminado de la posibilidad de ocupar esa posición y el quedarse con la misma.

Así que peca contra Dios y contra tí, levantando falso testimonio en tu contra.

Pero tu te enteras que el dijo esas cosas, y vas con él y le dices: te perdono, pero él no tiene remordimiento ni arrepentimiento, y niega que el dijo esas cosas, y NO VALORA tu perdón, lo desprecia, no es para él porque no reconoce su pecado.

Jesús señaló que tu deber primero es reprenderle, hacerle ver que al decir esas mentiras, primero que nada pecó contra Dios, y luego contra tí, perjudicandote, cuando llegue el momento en que el se arrepienta de su pecado y te pida perdón, entonces tu debes decirle te perdono, para que él valore tu perdón, una vez que reconozca que hizo mal, y entre tanto, tu no debes guardarle ningún rencor ningún mal deseo, en todo caso puedes llevar el caso ante Dios en oración para que te haga justicia.

El cristiano cubre sus deudas, regresa el dinero que tomó prestado, regresa las cosas que le prestaron y lo hace oportunamente, en el tiempo acordado con la otra persona ó incluso antes.

El cristiano que pide prestado dinero ó bien otra cosa y no lo regresa comete un robo y es un ladrón, se debe arrepentir realmente, tener remordimiento y regresar el dinero ó el bien, si no regresas el dinero que tomaste prestado y mueres, mueres en el pecado de robo, sin tiempo de arrepentimiento ni de regresar lo que tomaste, lo cual ya fue robo, pues nunca lo regresaste. La Biblia nos amonesta a pagar lo que debemos y no deber nada a nadie (Romanos 13 : 7 – 8).

“El impío toma prestado y no paga” Salmo 37 : 21.

Ser santo como Dios es Santo, es cuestion de moralidad, honestidad.

Te cobraron de menos, lo honesto y moral es hacerle ver el error al otro, para que te cobre el precio justo pactado, a tí no te gustaría que alquien se aprovechara de tu error cuando cobras de menos, hazle ver la diferencia y paga lo justo, si el otro tiene la gracia y en todo conocimiento te ofrece un descuento, entonces lo puedes aceptar.

Pagaste y te dieron como cambio, más dinero por error, regresa el dinero que recibiste de más, te devolvieron dinero por una compra que hiciste, y de acuerdo con las políticas procedió la devolución, pero te dieron dinero de más, regresa lo que recibiste de más.

Andar en santidad es poner en práctica las leyes morales de Dios, desde las cosas más pequeñas hasta las más grandes, en la vida diaria, en todas nuestras actividades.

Dando fruto.

Mucho ó poco, según lo cual será recompensado por Dios, pero el problema es no dar absolutamente ningún fruto con lo que le dio el Señor, por no dar absolutamente ningún fruto, cuando tenía con que hacerlo el siervo del Señor fue echado al infierno, no tenía justificación válida para no haber dado absolutamente ningún fruto (Mateo 25 : 14 – 30).

Pagando por las cosas, no robando, no robando al descargar de internet ilegalmente, música, software, etc. O haciéndose de copias ilegales de lo mismo.

El querer autojustificarse por robos cometidos a través de descargas ilegales de internet, no borra el pecado de robo.

Es vital que el cristiano ande en santidad, resistiendo activamente la tentación, que cuando llegue a pecar, se arrepienta inmediatamente para dejar de pecar, que genuinamente haya remordimiento del pecado y arrepentimiento real,  reponiendo lo que se robó, eliminando de su ipod ó equipo electrónico lo que se robó descargándolo ilegalmente de internet, cuando se trata de música, libros, software, programas que son puestos para la venta pero el cristiano busca la manera de en lugar de comprarlos, robarselos mediante una descarga ilegal de internet.

Algunos cristianos no pensarían en entrar a una tienda y robarse un CD, pues si fueran capturados cometiendo el robo, sufrirían el justo castigo por su robo, y sin embargo, roban a través de descargas ilegales de internet ó comprar copias ilegales (piratas de los CD´s ó DVD´s).

Eliminando la pornografía que descargó, etc.

Las arenas movedizas del pecado. Cuando el cristiano se auto-justifica en sus pecados, diciendo que ya es salvo y ya no puede caer al infierno.

Esto además es porque el pecado son como arenas movedizas en las que si el cristiano cae, y si no es pronto para arrepentirse, estas arenas movedizas de pecado lo van hundiendo más y más cada vez, y el pecado no arrepentido e inconfeso va haciendo que el cristiano se vaya auto-justificando en su pecado, y va cayendo más y más en otros pecados.

Para ilustrar esto, repito aquí brevemente un caso real que mencioné en otro artículo, el lamentable caso de un ministro cristiano, que empezó a distanciarse de su esposa, ante la petición de la esposa, otro ministro fue a verlo, el esposo de la mujer y ministro admitió que estaba viendo pornografía, continuó así y conoció a una mujer por internet, buscó divorciarse de su esposa para casarse con una mujer bruja, así las cosas.

Cuando el otro ministro cristiano le dijo que dejara todo eso, el primer ministro y esposo de la mujer le respondió: No quiero.

Ayer leí el caso de un pastor cristiano capturado por la policía en Florida (Estados Unidos de América), además de ser pastor trabajaba en un hotel de Disney, fue arrestado cuando en su trabajo estaba por seducir a un menor de edad, de acuerdo con el reporte de la policía, este pastor mientras estaba en su trabajo estaba viendo pornografía al mismo tiempo que estaba escribiendo un sermón para dar en su iglesia.

Por eso es tan importante andar en santidad obedeciendo a Dios, por eso insiste Jesús no todo el que le dice Señor va a entrar al cielo, aunque le digan Señor yo fui pastor y prediqué el evangelio, cuando por otra parte, lamentablemente hay cristianos unos que no son pastores ni ministros ni líderes y otros que si son pastores, lideres ó ministros que un día ceden a la tentación, ceden a los deseos de la carne y le echan una mirada a la pornografía, al rato es más tiempo el que pasan en la pornografía, al rato conocen a alguien y están en fornicación y adulterio ó abusando sexualmente de niños.

Jesús dice los que van a entrar son los cristianos nacidos de nuevo que obedecen a Dios Padre (Mateo 7 : 21). Reitero esas son las palabras de Jesús, Dios mismo que se hizo carne y hueso, que murió y resucitó.

El cristiano nacido de nuevo sigue siendo responsable de sus actos y de sus pecados, y mientras no tenga remordimiento de conciencia y genuino arrepentimiento para confesarlos a Dios y dejar de pecar, se mantiene en pecado no inconfeso, no arrepentido, y por lo tanto no perdonado por Dios, y si el cristiano aunque sea nacido de nuevo muere en esa condición de pecado, cae al infierno, pues no muere en santidad y sin santidad nadie puede ver a Dios.

La sangre de Jesucristo puede limpiar el pecado del pecador, pero siempre y cuando exista genuino arrepentimiento y el pecador confiese su pecado a Dios. Como dice el texto:

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad” 1a Juan 1 : 9.

Pero si el criatiano nacido de nuevo comete pecado y no se arrepiente, se auto-justifica, no reconoce su pecado y no lo confiesa, Dios no lo puede perdonar.

Y es que lamentablemente hay algunos cristianos a quienes no les gustan esas palabras de Jesús en el sentido que los que entrarán al cielo son los que obedecen al Padre Celestial, y tales cristianos  justifican su pecado pensando que así entraran al cielo, porque dicen que como la salvación es un regalo, ya la tienen para siempre y no quieren tomar responsabilidad por sus propios actos, no quieren responsabilizarse ni admitir culpabilidad por sus pecados. Esos cristianos deberían pasar más tiempo estudiando la Biblia y orando para que Dios les ayude a entenderla, y para que logren conocer la justicia de Dios y su santidad, en lugar de pasar tiempo esclavizados a sus equipos electrónicos perdiendo el tiempo. Porque de esa forma es como Satanás toma ventaja de ellos.

Trampas del diablo, cosas que parecen inofensivas ó hasta buenas.

Otra forma práctica de andar en obediencia a Dios, cuidando la salvación, es no cayendo en las trampas del diablo, unas sutiles y otras no tanto, las cuales pone para atraer a los cristianos que quieren tener más experiencias espirituales.

El diablo cuenta con varias cosas que le pueden atraer al cristiano que desea un avance espiritual, pero el cristiano que no ejerce discernimiento, y que no pide ayuda de Dios precisamente para discernir y no caer en las trampas más disfrazadas del diablo, llega a caer en experiencias espirituales y metafísicas que son de Satanás pero están disfrazadas de inofensivas ó incluso están disfrazadas de ser experiencias cristianas.

El cristiano debe ejercer discernimiento pedir la ayuda y orientación de Dios, y hacer su diligente tarea de investigación antes de involucrarse en diversas actividades como algunas que mencionaré a continuación.

Cristianos que piensan que la santidad de Dios es compatible con otras prácticas espirituales, llegan a involucrarse en cosas que no son de Dios, y son entradas a demonios, como por ejemplo:

Método Silva

Reiki

Sanaciones con “guías espirituales”

Rosacruces

Sociedades secretas como la masonería.

Con un disfraz de “mover cristiano” existe en el repertorio de Satanás cosas como:

Movimiento de la “risa santa”

“Misticismo cristiano” ó “cristianismo místico”

“Metafísica cristiana”

Mover de aparecer oro, diamantes y demás cosas.

Existen algunos satanistas que se hacen pasar por predicadores cristianos y son muy famosos, pues tienen sus programas de televisión y algunos de ellos van por el mundo haciendo eventos y cruzadas, pero como ellos en realidad son siervos de Satanás, algo de lo que realizan en sus eventos es que transfieren demonios sobre los cristianos ingenuos que acuden a sus cruzadas y eventos.  En mis artículos sobre satanismo en la iglesia, abordo este tema con más detalles, aquí en mi sitio profeciaenlabiblia.wordpress.com

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Para que el cristiano no pierda la salvación, aún y cuando viva en pecado, aún y cuando continúe pecando y aún y cuando muera con pecados no arrepentidos ni confesados.

Si ese es tu caso, es decir, has creído en que Jesús derramó su sangre y murió en tu lugar, y has nacido de nuevo, has sido hecho una nueva criatura mediante el obrar del Espíritu Santo que te ha regenerado, pero aún deseas tener la tranquilidad y seguridad de que al morir irás al cielo aún y cuando continúes pecando, aún y cuando sigues practicando pecados de los cuales no te arrepientes, y quieres tener la seguridad y confianza de que si mueres en pecado, irás al cielo y no al infierno, entonces haz lo siguiente:

Dile a Dios que contrario a lo que Jesús ha dicho y lo que dice la Biblia, que siendo nacido de nuevo es necesario obedecerlo y andar en santidad, ó si se llega a pecar arrepentirse y confesarle tus pecados ( Mateo 7 :  21 – 23, Hebreos 5 : 9, 1ª Juan 1 : 9) dile que quieres tener la tranquilidad de poder pecar, de no perdonar sus ofensas a otros, de no admitir culpabilidad ni tener remordimiento ni arrepentimiento de los pecados que cometas y aún en esa condición, morir e ir al cielo.

Dile a Dios que quieres tener la seguridad de poder morir suicidándote, de morir mientras cometes fornicación, adulterio, de morir mientras estás viendo pornografía, de morir sin pagar a otros el dinero que les debes (es decir robándoles), morir mientras estás embriagado y aún así tener la seguridad de ir al cielo.

Pídele a Dios que haga una excepción contigo, pídele que sea mal juez y juez injusto, que pase por alto tu pecado del cual no admites culpabilidad, que ignore tu pecado del cual no te arrepientes ni sientes remordimiento, que te perdone cuando tú no perdonas a otros sus ofensas, pídele a Dios que haga una excepción contigo.

Pero hay un gran problema.

Dios no hace excepciones, es juez justo y si tú habiendo creído en que Jesús murió por tus pecados y habiendo nacido de nuevo por obra del Espíritu Santo, pecas y mueres sin haber admitido tu culpa, sin remordimiento y sin arrepentimiento, sin confesar tu pecado ante Dios, entonces a tu muerte física, Dios te pondrá con los hipócritas, en el infierno para que seas castigado justa y merecidamente, con un mayor castigo porque conociendo la voluntad de Dios y sus leyes morales, no las guardaste y las menospreciaste, pensando que no mereces perder tu salvación inicial y pensando que por haber nacido de nuevo tienes derecho a pecar de cualquier forma, porque en realidad lo que quieres es pecar cómoda y confiadamente, imaginándote que por haber nacido de nuevo ya estás exento de rendirle cuenta a Dios por tus pecados cometidos después de nacer de nuevo.

Como cristiano nacido de nuevo, tienes que morir físicamente en santidad para poder ver al Señor en el cielo, porque sin santidad nadie verá al Señor (Hebreos 12 : 14).

Si no perdonas a otros sus ofensas contra ti, entonces Dios no te perdonará tus ofensas (Mateo 6 : 14 – 15)

Porque es conveniente que conozcas el carácter y justicia de Dios revelado en la Biblia, y saber que Dios no puede pasar por alto tus pecados por los cuales no te arrepientes ni le confiesas, porque Dios aún en el caso del cristiano que ha sido justificado por su fe en Jesús, si ese justificado a quien se le ha dicho de cierto vivirás, si peca confiando en que ha sido justificado, su justicia no será recordada (Ezequiel 33 : 12 – 13).

El siervo del Señor que confiadamente empezó a pecar, fue llamado a cuentas por sorpresa y recibió mayor castigo que otros porque conociendo la voluntad de su Señor, no lo obedeció (Lucas 12 : 42 – 48).

Ese siervo del Señor que fue llamado a cuentas cuando fue sorprendido en pecado fue puesto con los hipócritas en el infierno (Mateo 24 : 45 – 51).

En relación con como cuidar la salvación, te puede interesar el siguiente estudio, el enlace abajo:

Sean perfectos como su Padre es Perfecto – Completa Santificación.

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Orando persistentemente, no cayendo en desánimo, teniendo fe en Dios. Pase lo que pase y se vean las cosas como se vean, persiste en la oración, mantén tu fe en Dios.

Orando persistentemente, no cayendo en desánimo, teniendo fe en Dios. Pase lo que pase y se vean las cosas como se vean, persiste en la oración, mantén tu fe en Dios.

Siendo persistentes como la viuda con el juez injusto, como el hombre que fue a tocar la puerta a la medianoche hasta que le abrieran.

Jesús cuando enseñó a orar a Dios Padre, también recalcó la importancia de ser persistentes, esto lo enfatizó con dos ilustraciones.

La primera ilustración de una viuda que pedía continuamente a un juez que le hiciera justicia, el juez no tenía temor de Dios, ni le interesaba hacer justicia. Esta ilustración usa una viuda precisamente para enfatizar que se trataba de una mujer sin el apoyo de un marido, ni con influencias ni conocidos en el gobierno ni nada por el estilo, que tan sólo podía contar con su persistencia para ir continuamente con el juez a pedirle justicia. Para esta viuda era muy importante que el juez le hiciera justicia, a ella le interesaba mucho que le hiciera justicia y por eso insistía diariamente pidiendo justicia, no dándose por vencida.

El juez que no tenía temor de Dios, ni interés en hacerle justicia a la viuda, después de que la viuda estuvo por un tiempo acudiendo con él para pedirle justicia, accedió a hacerle justicia, no por ser buen juez sino porque la viuda ya no fuera más con él y le colmara la paciencia. (Lucas 18 : 1 – 8).

Esa ilustración habla de la perseverancia de la viuda.

Jesús con esta ilustración enseñaba a orar continuamente, a insistir a Dios y no caer en desánimo si la respuesta a la oración no llega pronto. Si la respuesta a la oración que hacemos a Dios siempre llegara en menos de 30 minutos como si fuera pizza a domicilio, si esa respuesta siempre llegara pronto, Jesús no hubiera enseñado ésta parábola ó ilustración, pues no hubiera sido necesaria.

La otra ilustración que usa Jesús para recalcar la importancia de la persistencia en la oración, es la de un hombre que a medianoche va a casa de un amigo, para pedirle comida para un amigo que ha llegado a hospedarse con él, él de la casa se despierta a medianoche, está cómodamente ya acostado en su cama, y por la importunidad, por lo inoportuno de los toques a su puerta a medianoche prefiere levantarse y darle al otro lo que pide, con tal de no ser molestado más. (Lucas 11 : 5 – 8).

Había un predicador hace muchos años que decía que si una persona oraba a Dios pidiendo algo y lo pedía más de una vez era que la persona no tenía fe en que Dios contestara su oración. Por lo visto este hombre no entendía la Biblia, ni entendía la realidad, eso es falso.

Por el contrario, si una persona, si un cristiano tiene fe en Dios, si tiene fe en que Dios es capaz de contestarle su oración, entonces pedirá y pedirá y persistirá en su oración, porque sabe que Dios es capaza de contestar su petición, porque sabe que Dios es capaz de hacerle justicia, porque sabe que Dios es TodoPoderoso como para hacer lo que la persona pide en oración.

Pero si la persona luego de un tiempo, pensara algo como, mm. Tal vez Dios no es capaz de sanarme, ó Dios no es capaz de hacerme justicia, ó le he pedido a Dios por provisión de un empleo, pero tal vez le he pedido a Dios algo muy difícil para El, si llega a pensar en algo así, si llega a caer en desánimo y en falta de fe en Dios, entonces dejará de orar a Dios.

Pero en la vida cristiana también se debe vencer el enemigo del desánimo, que a veces trata de atacarnos, esos dardos del enemigo, y esa voz del enemigo que dice, Es inútil que sigas orando, Dios no te ha contestado, le has pedido algo muy difícil, eso de tener un hijo, eso de que te sane, es algo absurdo.

Jesús dice que el vencedor heredará todas las cosas, se refiere a heredar en la vida eterna, pero se refiere a vencer en la vida terrenal, a vencer cosas como el desánimo en la vida terrenal.

A veces puede que el cristiano está orando, tratando de no caer en desánimo, ora con persistencia, y tiene fe en Dios, pero las cosas empiezan a verse mal, se ven cada vez peor, parece que se complica la situación, como cuando Pedro bajo de la barca para unirse con Jesús caminando en el mar, pero Pedro empezó a ver las olas grandes y empezó a dudar.

Pero el cristiano sabe que aunque vea crecer las olas de la adversidad, Jesús dijo que no decaiga el ánimo, que persista en oración.

¿Por qué a veces la respuesta a la oración tarda? Puede ser por varias razones, pero lo más importante es que Jesús enseñó que seamos persistentes en la oración.

¿Lo que presentas a Dios en oración es muy importante para tí?

¿Lo es tanto como para la viuda que iba con el juez injusto y tan importante como lo era para el hombre que fue a tocar a medianoche la puerta de su amigo?

Entonces persiste en la oración.

Perseverar y no darse por vencidos confiando en Dios y Jesús, no importa lo que pase, eso quiero ilustrar ahora con dos historias.

Así lo más importante para los cristianos, es seguir a Jesús, permanecer fieles a ël y a Dios, sin importar que las circunstancias nos sean adversas, en ocasiones Dios le permite a Satanás que actúe contra nosotros, y esto le permite ver a Dios si en medio de los problemas y situaciones adversas permanecemos fieles a El.

Canto de ánimo y aliento.

El siguiente himno tiene una letra muy apropiada para cuando el cristiano pasa por momentos difíciles, es el himno Roca Sólida de Edward Mote, existen algunas traducciones al español pero por cuidar las rimas se ha perdido algó de su fuerza en la letra original, así que presentó una traducción, en la cual pretendí cuidar el sentido original sin ocuparme de que las estrofas rimen, pues considero lo más importante es la letra original para animarnos como cristianos.

Himno Roca Sólida de Edward Mote

Mi esperanza está puesta en nada menos

Que la sangre de Jesús y su justicia

No me atrevo en confiar en la más fina estructura

Sino apoyarme completamente en el nombre de Jesús

Coro

En Cristo la roca firme, estoy parado

Toda la demás tierra es arena que se hunde

Cuando la oscuridad oculta Su amoroso rostro

Yo descanso en Su inmutable gracia

En cada alto y tormentoso ventarrón

Mi ancla se mantiene dentro del velo

—-

Su promesa, Su pacto, Su sangre

Me sostienen en la abrumadora inundación

Cuando todo a mi alrededor de mi alma se vence

El entonces es toda mi esperanza y sostén.

—-

Cuando El venga con sonido de trompeta

Que sea yo en El encontrado

Vestido en Su justicia solamente

Sin culpa para presentarme delante del trono

 

Aaaa


Dios ama al pecador y odia al pecado – ¿Cierto ó falso? .

Dios ama al pecador y odia al pecado – ¿Cierto ó falso?

Es común el escuchar ésta frase popular que a veces, sin duda, la pronuncian personas bien intencionadas.

Se entiende que ésta frase es una modificación de una frase de San Agustín de Hipona (Aurelius Agustinus Hipponensis), a quien se le atribuye la frase: Ama al pecador, odia al pecado.

Lo que es cierto es que en la Biblia, no se encuentra ni la frase de Dios ama al pecador y odia al pecado, ni tampoco se encuentra en la Biblia la frase de Ama al pecador y odia al pecado.

Lo mejor sería ver que dice la Biblia, que revela la misma acerca del carácter de Dios, y su opinión y sentir por el pecador.

Si después de un estudio y análisis llegamos a la conclusión de que Dios ama al pecador se podría concluir que el pecador no tiene problemas y que puede continuar cometiendo pecado, pero si después de un análisis honesto se concluye que la evidencia que muestra la Biblia, es que Dios odia al pecador y no sólo al pecado, entonces el pecador está en graves problemas, pues un Dios justo tiene que ejercer juicio y castigo contra el pecador (de lo contrario sería mal juez)  y entonces el pecador se enfrentaría al más grave problema de su existencia, a menos que pueda tener salvación al justo castigo que se merece por su pecado. Pero de ser asi, ¿Quién podría salvar al pecador del odio y castigo del mismo Dios?

Pecado y pecador van unidos y son inseparables.

El empleado irresponsable.

Supongamos que usted es dueño de un negocio, usted es dueño y jefe de su propio negocio, y usted tiene un empleado que continuamente llega tarde, se toma mucho más tiempo del permitido para el almuerzo, se sale del trabajo mucho antes de su horario fijado.

Además llega a tener ausencias continuas, argumentando diversas razones y en ocasiones ni siquiera intenta explicar sus ausencias, no muestra remordimiento alguno, ni el menor intento por cubrir sus tiempos de ausencia, ni el menor interés por corregir su situación, pero es el primero a la hora de formarse para recibir su comprobante de pago de salario.

Usted como dueño del negocio, tiene un problema, y le llama al empleado para que le rinda cuentas, y usted le dice que sus actos irresponsables demuestran que es un empleado irresponsable.

El empleado le argumenta que en realidad el culpable es la irresponsabilidad, que usted debe estar en contra de la irresponsabilidad y actuar contra ella, pero que usted como un buen jefe cristiano debe amarlo a él, y no tomar acciones en su contra, le argumenta que así como Dios ama al pecador y odia el pecado así usted debe amarlo a él, (al empleado irresponsable) y debe pagarle su salario completo, a pesar de sus ausencias, pero que usted en todo caso, debe enojarse solamente contra la irresponsabilidad, no contra el empleado irresponsable, este empleado irresponsable le dice contundentemente que usted debe ser igual a Dios, que solamente debe enojarse contra la irresponsabilidad y el ausentismo laboral, pero que no debe proceder en contra del empleado irresponsable, y que debe ejercer un amor cristiano y pagarle su sueldo completo.

Usted no puede tomar acciones contra la irresponsabilidad, usted no puede decirle al empleado, bueno entonces te puedes ir y te pagaré tu salario completo y puedes continuar así, ahora sal de mi oficina y ve y dile a la irresponsabilidad que venga a mi oficina porque tengo que hablar seriamente con ella.   Eso sería absurdo. Si el jefe actúa de esa forma, queriendo hablar con “la irresponsabilidad” y quierendo regañar al “ausentismo laboral” y castigarlos a ellos, pronto será puesto en un manicomio.

El empleado es quien comete los actos irresponsables, y él debe ser sometido a disciplina, la irresponsabilidad no es un ente al que usted puede someter a disciplina y castigo, usted debe disciplinar y castigar al empleado irresponsable. El empleado es quien quebranta el reglamento laboral, y el empleado irresponsable es quien debe sufrir el castigo y disciplina correspondiente a sus faltas y violaciones a su contrato de empleo.

La irresponsabilidad no es una persona y no puede ser castigada y disciplinada, es el empleado irresponsable quien debe ser disciplinado y castigado.

El hijo desobediente.

Ahora suponga usted como madre ó padre, tiene un hijo pequeño, y le da instrucciones de que no juegue con la pelota dentro de la casa, clara y específicamente le prohibe jugar con la pelota dentro de la casa, mientras usted sale por unos momentos.

Cuando usted regresa a la casa un poco más tarde, encuentra que existen varios artículos rotos, floreros, el televisor está roto, y ve que el chico ha estado jugando con la pelota dentro de la casa, desobedeciendo su instrucción, no habiendo acatado su orden y prohibición.

Cuando usted está a punto de tomar al niño para aplicar disciplina corporal, cosa que es Bíblica, vea los siguientes textos:

“El que detiene el castigo, a su hijo aborrece, mas el que lo ama, desde temprano lo corrige” Proverbios 13 : 24

“No rehúses corregir al muchacho, porque si lo castigas con vara, no morirá.

Lo castigarás con vara y librarás su alma del Seol” Proverbios 23 : 13 – 14.

Bueno, justo cuando usted está a punto de aplicar disciplina bíblica al hijo desobediente, su hijo le dice, debes amarme a mí que he sido desobediente, y no castigarme, pero debes castigar a la desobediencia, amarme a mi tu hijo desobediente y no castigarme, sino darme un regalo, y tu enojo y castigo lo debes aplicar sobre la desobediencia.

Usted no puede decirle a su hijo, está bien te puedes ir sin castigo, y al contrario te daré un premio, ahora vete a jugar con tu pelota dentro de la casa y ve y dile a desobediencia que venga porque tengo que hablar con ella seriamente y castigarla.  Absurdo.

El hijo es quien ha sido desobediente y él es quien tiene que ser disciplinado, usted estaría justamente enojado con él porque le ha desobedecido y haría justicia en disciplinarlo y castigarlo por su desobediencia.

El asesino

Imagine el caso de un criminal, un hombre asesinó a otro hombre con un cuchillo.

Le hizo varias heridas con el cuchillo, provocándole la muerte, fue un acto intencional.

El asesino es presentado delante del juez, con la evidencia, ya validada por científicos que han encontrado sus huellas en el cuchillo, la sangre del muerto, etc.

Además el asesino, confiesa su crimen.

El juez le indica al asesino que la ley marca que debe pasar el resto de su vida en la prisión.

Pero el asesino le responde al juez:

Usted debe actuar como un buen juez cristiano y no odiarme a mi, sino odiar el cuchillo.

El juez dice, cierto yo lo amo a usted señor asesino, pero odio el cuchillo, pasen el cuchillo a custodia con los policías, para que metan a ese cuchillo asesino a la cárcel de por vida.  Absurdo.

El asesino es quien cometió el asesinato. El asesino es merecedor del castigo.

Pecador es quien comete pecado, pecador es quien transgrede las leyes morales de Dios y merece juicio y castigo de Dios.

El pecador es quien comete el pecado, el pecador es responsable por sus pecados.

Y es por eso que Dios debió expulsar a Adán y Eva del paraíso (del Edén) cuando pecaron, Dios no podía decirles, bueno se pueden quedar ustedes pecadores, pero debo expulsar del Edén al pecado. Absurdo.

¿Qué revela la Biblia, acerca del sentir que tiene Dios por el pecador?

Veamos los siguientes textos:

“Y se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Jehová Dios de Jehová Dios de Israel…”  1 Reyes 11 : 9

El anterior texto es claro y contundente al mostrar que Dios se enojó con Salomón por sus pecados, y de ninguna forma indica algo absurdo como decir que Dios se enojó contra los pecados, y seguía feliz con Salomón.

“Abominación son a Jehová los perversos de corazón” Proverbios 11 : 20

“Dios es juez justo, y Dios está airado contra el impío todos los días” Salmo 7 : 11

“Jehová prueba al justo;
Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece.

 Sobre los malos hará llover calamidades;
Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos.

Porque Jehová es justo, y ama la justicia;
El hombre recto mirará su rostro. ”  Salmos 11 :  5 – 7

“Los insensatos no estarán delante de tus ojos;
Aborreces a todos los que hacen iniquidad.

 Destruirás a los que hablan mentira;
Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová
” Salmos 5 : 5 – 6

“Porque Jehová abomina al perverso”  Proverbios 3 : 32

“Abominación son a Jehová los perversos de corazón”  Proverbios 11 : 20

Si traspasareis el pacto de Jehová vuestro Dios que él os ha mandado, yendo y honrando a dioses ajenos, e inclinándose a ellos. Entonces la ira de Jehová se encenderá contra vosotros, y pereceréis prontamente de esta buena tierra que él os ha dado” Josué 23 . 16

Es precisamente porque Dios es Santo, y justo que El aborrece al pecador.

Dios no obra con maldad, Dios es perfecto y por eso aborrece al practicante de maldad, al pecador.

Ejemplos bíblicos de la ira de Dios contra el pecador (aún y cuando sean parte de su pueblo) y del castigo ejercido sobre ellos.

Hay muchos ejemplos a lo largo de la Biblia, expondré sólo unos cuantos:

Ha leído usted como en tiempos de Noé, los habitantes de la tierra cometían abundante pecado, y Dios no castigó al pecado y perdonó a los habitantes de la tierra, lo que hizo Dios fue ejercer juicio y castigo contra los pecadores, al grado de algo que a muchos no les gusta entender y aceptar.

Si Dios solo odiara el pecado pero amara al pecador, los habitantes pecadores del tiempo de Noé, no hubieran tenido ningún problema. pero como Dios si odia a los pecadores, los pecadores se enfrentaron a un grave problema.

Dios fue el autor intelectual y material del diluvio que mató a todos los habitantes de la tierra, incluyendo niños y bebés inocentes, incluyendo animales, Dios mató a todos los habitantes salvo Noé su familia y animales que entraron al Arca.

Si los habitantes de Sodoma y Gomorra, si esos pecadores vivieran en un mundo en el que Dios solo odia el pecado pero ama al pecador, esos habitantes pecadores no hubieran tenido ningún problema, pero como Dios odia al pecador, si se enfrentaron a un grave problema.

Dios fue si no el autor material, por lo menos fue el autor intelectual, de la destrucción con fuego que eliminó del mapa a Sodoma y Gomorra, matando a los pecadores, a todos sus habitantes, incluyendo niños y bebés inocentes, salvo Lot su esposa y sus dos hijas, que salieron antes de que el fuego cayera, aunque luego la esposa de Lot, desobedeciendo a medio camino, perdió su salvación inicial, la perdió a medio camino por desobedecer aún y cuando ya había salido de la ciudad.

Otros ejemplos son:

“Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová, y lo oyó Jehová, y ardió su ira, y se encendió en ellos fuego de Jehová, y consumió uno de los extremos del campamento” Números 11 : 1.

“Pero los hijos de Israel cometieron una prevaricación en cuanto al anatema; porque Acán hijo de Carmi….tomó del anatema, y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel.

Y los de Hia mataron de ellos unos treinta y seis hombres….Y Jehová dijo a Josué: … Israel ha pecado y aún han quebrantado mi pacto que yo les mandé y también han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido y aun lo han guardado entres sus enseres” Josué 7 : 1 -11.

En Hechos 5 : 1 – 11 vemos como Ananías y su esposa que habían ya creído en Jesús, y habían conocido la luz, llegaron a mentir en cuanto al dinero obtenido por la venta de su propiedad y de esta forma mintieron a Dios, quien los juzgó inmediatamente matándolos en el momento de sostener su mentira en cuanto al dinero obtenido y entregado por la venta. Para Ananías y su esposa quienes ya habían creído en Jesús, fue más importante el conservar algo de dinero, que el mantenerse en santidad y en honestidad ante Dios.

Consideraciones:

El mal entendimiento de que Dios ama al practicante del pecado, deriva de una falta de conocimiento de Dios, del desconocimiento del carácter de Dios, del desconocimiento de los atributos de Dios, de desconocer acerca de su santidad, justicia, ira, y de solamente destacar su amor.

Dios ama el bien y por lo tanto odia el mal, Si Dios ama el bien, debe odiar el mal, si no, no es congruente, pero el mal no es una persona que se pueda castigar, el mal, el pecado lo comete el ser humano, y por lo tanto, Dios odia al malo que hace el mal, Dios odia al pecador que comete el pecado.

Aquí es conveniente explicar que es el pecado, para que así como el empleado irresponsable, ó el hijo desobediente no tengan excusa de decir que no sabían que sus actos eran malos, es mejor que el empleado irresponsable tome ofensa cuando se le explica que está en graves problemas por su irresponsabilidad y que ya no tiene futuro en esa empresa, para que si ese empleado irresponsable valora su empleo, se arrepienta de su irresponsabilidad y se componga si es que desea tener otra oportunidad de continuar con vida en ese empleo, de igual forma es necesario que el pecador oiga que es el pecado para que aún y cuando se enoje y tome ofensa, si ese pecador se da cuenta de que tendrá que enfrentar el odio y la ira de Dios y su justo juicio, si ese pecador se arrepiente de su inmoralidad y pecado, pueda acudir a Dios para tener salvación de su juicio y dejar de practicar su inmoralidad y pecado.

El pecado es la transgresión a las leyes morales de Dios.

Y aquí es importante señalar y recalcar eso que son transgresiones a las leyes morales de Dios, independientemente de que las leyes de hombres sean ó no iguales.

Un pecador puede presentarse en el día de juicio ante Dios y argumentar, que era homosexual en vida, pero que su país era un país con una progresista ley e ideología de género, y que ese país permitía y veía bien el matrimonio homosexual, la pedofilia y otras cosas.

El problema es que el pecador no se presenta a juicio ante Dios, con el favor de las leyes terrenales, ni puede presentar como argumento válido, sus opiniones ó sus gustos.

El problema que tiene el pecador es que será juzagado por Dios mismo con base en las leyes morales de Dios, y como hemos visto, Dios es un Dios radical, y que odia al pecador.

¿Y que son algunas de esas transgresiones a las leyes morales de Dios?

Por mencionar algunas cosas que podemos ver que son transgresiones a leyes morales de Dios, por mencionar solo algunos pecados, son la lujuria, el tener pensamientos de lujuria, el cometer pensamientos de agresión, el robar, ya sea mediante el hacer engaños y trampas para no pagar lo debido, el robar mediante no pagar deudas, el robar mediante internet por ejemplo para adquirir un libro sin pagar por el, cuando el autor lo puso a la venta a cambio de un precio de adquisición, el robar a otro, el cometer lujuria viendo pornografía, el satisfacer relaciones sexuales y carnales (ya sea tan sólo en la mente ó con el cuerpo) fuera de la relación del matrimonio, fornicación, el cometer inmoralidad sexual por medio de la homosexualidad, adulterio, pedofilia, la embriaguez, la idolatría, la hechicería, brujería, santería, el asesinato de inocentes, aún por medio del aborto y muchos más,

La ira de Dios contra el pecador y ejerciendo castigo sobre el pecador se revela a lo largo de toda la Biblia (Diluvio, la destrucción de Sodoma y Gomora), y además del juicio final en el que los pecadores no anotados en el libro de la vida son puestos en el lago de fuego y azufre, pero se revela aún antes del juicio final, así se muestra el justo castigo y juicio de Dios contra aquéllos que han llegado a creer en Jesús, pero llegan a pecar contra Dios, (véase el juicio y castigo que Dios dio a Ananías y Safira por mentir en Hechos 5 : 1 -11).

Dios toma muy en serio el pecado que comete el pecador y mucho más seriamente el pecado que llega a cometer el que ha llegado a creer en Jesús y ha nacido de nuevo, pues ya han conocido la luz y mayor responsabilidad tienen de andar en santidad y alejados del pecado.

Entonces el pecador está en graves y eternos problemas, pues el pecador es merecedor de la ira y odio de Dios, y Dios tiene la autoridad y obligación como juez justo de castigarlo por sus pecados, con un castigo que nunca termina, con tortura sin fin en el lago de fuego y azufre.

Entonces el pecador que se auto-justifica sus pecados y que no admite ni reconoce su inmoralidad, no tiene posibilidad de salvarse de ese merecido castigo.

El pecador que reconoce que ha pecado contra Dios y quiere estar bien con Dios, tiene aún esperanza pero necesita de un Salvador de esa ira de Dios y de ese castigo justo de Dios.

Conclusión – Puntos a recordar

El pecado no puede ser odiado ni castigado, no es una persona.

El pecador es responsable de sus pecados (de sus transgresiones a la ley de Dios)

El pecador merece el odio y castigo de Dios que es Santo y justo y Dios entonces descargará su ira contra el pecador y lo juzgará con justicia y con castigo justo lo pondrá para tortura sin fin en el lago de fuego, por lo tanto el pecador se enfrenta ante un problema de consecuencias graves y eternas.

Dios quiere que el pecador se arrepienta y deje sus malos actos y su inmoralidad, y deje de pecar.

Entonces la evidencia Bíblica demuestra que Dios odia y aborrece al pecador.

Dios no estaba obligado a dar un camino de salvación al pecador, como juez justo debe juzgar y castigar.

La misericordia y amor de Dios, no hacen sentido y no pueden ser comprendidas por el pecador que ignora que ha pecado contra Dios, y que ignora la gravedad de su pecado, que ignora la ira de Dios contra el pecador, que ignora la justicia de Dios, y del castigo que merece el pecador.

El pecador que entiende y reconoce que ha pecado contra Dios, y que ve la gravedad de su pecado y que entiende que es merecedor de la ira de Dios y de su juicio y castigo, estará en posibilidad de ver su necesidad de salvación del justo castigo que se merece y podrá solo entonces apreciar y valorar la misericordia de Dios, y la salvación que Dios ofrece por gracia (gratis) al pecador.

Pero el problema ahora es otro muy grande.

¿Quién será capaz de salvar al pecador de la ira y odio y justo castigo que se merece de parte de Dios?

¿Acaso otro ser humano, puede salvar al pecador? ¿Algún hombre ó mujer que haya muerto antes? ¿Algún profeta? ¿Algún ángel?

Pero, aún y cuando el pecador es merecedor de la ira de Dios y de su castigo justo, aún así, Dios en su misericordia, aún cuando el pecador no merece la misericordia de Dios, aún y cuando el pecador nunca podría hacer nada para borrar sus pecados  y aún y cuando el pecador nunca podría hacer nada para hacerse merecedor al amor de Dios ni hacer nada para merecer el camino de salvación que ofrece Dios, aún así Dios demostró su misericordia ante los pecadores, al hacer disponible para ellos una posibilidad de salvarse de la ira de Dios y de su castigo justo.

Dios tuvo misericordia por toda la humanidad

Solamente Dios mismo puede salvar al pecador del odio, y justo castigo que merecen de Dios.

Como en algunas películas en las que se resuelve el misterio y se averigua que hay un criminal, y el criminal pregunta al policía si tendrá que ir a la cárcel, y el policía ó el fiscal contesta, – Alguien tiene que ir a la cárcel,

En este caso, el pecador tiene que ser castigado, alguien tiene que ser castigado.

Dios mismo, dispuso en su misericordia, ser el que ocupara el lugar del pecador.

Dios mismo se hizo de carne y hueso, se hizo humano, en Jesús nacido en Belén, en Jesús de Nazaret, para ocupar en la cruz, el lugar del pecador, muriendo como si hubiera sido un pecador. Solamente Dios mismo podía poner su vida, en forma humana, para morir en sustitución del pecador, para que así Jesús el Cristo, Yeshua El Mesías, Dios Hijo, muriera en lugar del pecador, derramando su sangre inocente para satisfacer la ira de Dios Padre. solo él podía derramar la sangre inocente que satisfaciera la justicia de Dios, para dar salvación del castigo merecido a todos los pecadores humanos, y muriendo así Jesús, Dios HIjo, solo El siendo Dios mismo, podía después de poner su vida volverla a tomar para resucitar.

Jesús el Cristo puso su vida como sustituto del pecador, para recibir la ira de Dios, para aplacar la ira de Dios contra el pecador (esto es la propiciación) y así reconciliarnos con Dios, Jesús puso su vida para recibir la muerte que le corresponde al pecador.

Pero esta posibilidad de salvarse de la ira y castigo de Dios, aún y cuando Dios la puso disponible para todo ser humano, sólo funciona y es efectiva para el pecador que admitiendo y reconociendo que ha pecado contra Dios, se arrepiente de haber pecado contra Dios y cree que  Jesús el Cristo es Dios mismo que se hizo carne y hueso, que es Dios Hijo, que murió en la cruz, ocupando ese lugar que le correspondía ocupar al pecador.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” Juan 3 : 16

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida”   Romanos 5 : 8 – 10

Aaaa


La resurrección de Jesucristo, y porque ofreció su vida para morir por pecadores.

La resurrección de Jesucristo, y porque ofreció su vida para morir por pecadores.

 

Todo ser humano y toda criatura viva es un invitado en el universo que Dios creó, Dios le ha dado al ser humano libre voluntad para poder actuar, pero finalmente todo ser humano tiene que rendir cuentas ante Dios y será juzgado por los actos que haya cometido en vida.

Cuando la persona transgrede las leyes de Dios, es decir cuando peca, se hace merecedora al castigo y sentencia de Dios, y la ignorancia de las leyes de Dios, no exenta al pecador del castigo y sentencia.

Aún y cuando la persona cometiera un solo pecado, un engaño, un robo, etc., ´cualquiera que sea el pecado, al pecar contra Dios, actuando contra sus leyes, merece un castigo, el cual por ser cometido contra Dios el creador del universo, la máxima autoridad en el cosmos creado por El, entonces merece un castigo y tortura sin fin, así que el pecador merece ser castigado por sus pecados con castigo y tortura eterna en el lago de fuego y azufre, que fue preparado para el diablo (Satanás , también llamado Lucifer) y sus ángeles.

Dios es además del creador del cosmos que habitamos como invitados, el juez de toda la creación y autoridad suprema, y como juez debe ejercer justicia y castigo contra los pecadores (los transgresores de Su ley). Y como creador y juez no está obligado a ejercer misericordia ni perdón contra el pecador.

Sin embargo Dios es misericordioso, y para poder ejercer justicia y misericordia a la vez, dispuso el único medio para que el pecador pueda escapar del castigo eterno en el lago de fuego, que es lo que se merece, y se trata de un pago en sustitución, que alguien más fuera quien pagara el castigo.

Pero sólo Dios, la máxima autoridad y juez es quien puede disponer de un pago en sustitución, sólo Dios tiene el valor legal para hacer el pago en sustitución, eso no lo puede hacer ningún ser creado. Así que Dios mismo se hizo un ser humano en Jesús el Hijo de Dios, para ofrecer su vida en sacrificio, muriendo como pecador y criminal y derramando su sangre inocente, aunque Jesús nunca cometió ningún pecado.

No es que lo mataron ya que Jesús, siendo Dios mismo encarnado, pudo haber llamado ejércitos de ángeles para que lo defendieran pero El prefirió ser obediente a Dios Padre y ofrecer su vida y soportar el enojo y la ira de Dios contra el pecado y el pecador, soportando eso en la cruz, porque así Jesús estaba tomando el lugar del pecador que creé en El y que creyendo en El, es justificado por Dios, y entonces el pecador que cree en Jesús el Hijo de Dios, en lugar de tener que pagar por sus propios pecados siendo castigado eternamente en el lago de fuego, puede gozar de una vida eterna con Dios.

Jesús regresará para recibir los reinos terrenales y ocupar su trono en Jerusalén, cumpliendo lo profetizado en la Biblia, todo indica que falta poco para que regrese. Y regresará porque resucitó de la muerte en la que se ofreció como sacrificio y pago en sustitución por el pecador. La muerte no puede retener a Dios encarnado.

Usted prefiere ser castigado por sus pecados, pagando su propia condena con castigo y tortura eterna en el lago de fuego, lo cual sería el castigo justo por pecar contra Dios y sus leyes ? De ser así está ejerciendo su libre voluntad la cual es un regalo de Dios.

De nada sirve que en esta vida la persona tenga una vida cómoda, y riquezas y conocimiento si cuando sea juzgada por Dios es encontrada culpable de no creer en Dios, de haber transgredido sus leyes, y de no creer en Jesús, y entonces sea sentenciada a castigo y tortura eterna en el lago de fuego en donde ni las cuentas bancarias, ni las posesiones materiales, ni un alto coeficiente intelectual, ni el conocimiento abundante, ni los premios,  ni los títulos, ni grados académicos, ni los puestos, ni cargos, etc. que se hayan tenido en vida, sirven ni de consuelo.

O tal vez usted prefiere reconocer que es pecador y que ha pecado contra Dios y sus mandamientos, y tal vez usted prefiere creer en Jesús, el Hijo de Dios, Dios mismo hecho carne y hueso, que pagó el precio correspondiente a sus pecados, para así creyendo en Jesús gozar de vida eterna.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito para que todo aquél que en él cree, no se pierda más tenga vida eterna” Evangelio según San Juan 3 : 16


Los dos criminales crucificados junto a Jesús, uno arrepentido y salvado, el otro sigue pagando por sus crímenes hasta el día de hoy y por siempre.

Los dos criminales crucificados junto a Jesús, uno arrepentido y salvado, el otro sigue pagando por sus crímenes hasta el día de hoy y por siempre.

“Llevaban con él a otros dos, que eran malhechores para ser muertos. Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda” Lucas 23 : 32 -33

“ Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros.

 Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación?

 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo.

 Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.

 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.”

Lucas 23 : 39 – 43

Cuando Jesús estaba siendo crucificado, castigado injustamente pues no había cometido ningún crimen, junto a él había dos criminales crucificados, castigados con tortura y pena de muerte como castigo justo por sus crímenes y delitos.

Uno de los criminales se burlaba de Jesucristo, como no creía en él, y como ese criminal no creía en Dios, pues estando a pocos momentos de morir, ni aún así se arrepentía ni tenía temor de Dios, se burlaba de Jesús diciendo si realmente eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros.

No conocía ó no había entendido que Jesucristo tenía que morir para pagar el castigo de los pecadores y para que Dios ejerciera justicia ya que el violar las leyes de Dios merece pena de muerte y castigo eterno.

Pero la ignorancia de las leyes de Dios y de su plan de salvación no exenta al criminal (al pecador) de que se le aplique la ley de Dios y Su justicia.

La actitud del otro criminal fue distinta, ese criminal si creyó en Jesús, lo cual es evidente cuando le reprocha al criminal burlón, que se burlaba de Cristo, cuando el castigo de Jesucristo en la cruz era injusto pues no había cometido mal alguno.

Este criminal reconoce que él mismo está recibiendo el justo castigo por sus crímenes y delitos. Pero creyendo en Jesús y a unos pocos momentos de morir, le pidió que se acordara de él, cuando viniera en su reino, evidencia de que este ladrón había oído de Jesús y sus predicaciones del reino de Dios y que Jesús había dicho que regresaría.

Creyendo en Jesús, fue salvo, tal como lo dijo Jesús que para ser salvo se requiere creer en él, no se requiere recitar ni rezar ninguna oración ó rezo específico como algunos creen, (Jesús no le pidió repetir ninguna oración ni rezo diciendo que lo “aceptaba” ni tampoco le pidió que fuera bautizado) , solo basta creer en él y luego el Espíritu Santo hace su obra para que la persona pueda nacer de nuevo, entre creer en Jesús y nacer de nuevo pueden ocurrir tan solo unos segundos, ó a veces años, pero eso es lo que enfatizó Jesús.

1-      Es necesario creer en Jesús para ser salvo “Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” Juan 3 : 16

2-      Es necesario nacer de nuevo para entrar al cielo “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” Juan 3 :3 y Jesús vuelve a decirlo: “No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo” Juan 3 : 7

Ese mismo día que el criminal creyó en Jesús y murió estuvo con El en el paraíso, y está hasta el día de hoy en el cielo, mientras que el segundo criminal que no se arrepintió y no creyó en Jesús, pagó el precio por sus crímenes aquí en la tierra con la pena de muerte y siendo crucificado, desde ese día cayó al infierno y continúa hasta el día de hoy pagando el precio de sus delitos y transgresiones a la ley de Dios, siendo castigado y torturado en el infierno, aún hasta hoy y por siempre en el lago de fuego.

Un ladrón escogió no creer en Jesús lo cual significa pagar por sus propios crímenes a la ley de Dios, siendo castigado y torturado por siempre en el lago de fuego.

Pero el otro criminal creyó en Jesús de tal forma que a Jesús se le cargaron los pecados de él y Dios ejerció su justicia divina contra Jesús en lugar de aplicar Su justicia divina contra el criminal que creyó en Jesús.

Jesús es el justo que pagó por los pecadores que creen en él.

Si usted aún se pregunta porque Dios permite que ocurra el mal en este mundo, primero necesita entender por qué Dios permitió que Jesús (siendo el verbo de Dios hecho carne) siendo inocente y justo fuera crucificado como un criminal para que los pecadores que crean en él, puedan tener vida eterna.


La importancia de perdonar al prójimo. La Parábola de los dos deudores.

La importancia de perdonar al prójimo.

Textos bíblicos a comentar y analizar:

Mateo 18 . 21 -35 , Mateo 6 : 14 – 15, Mateo 18 : 35  y Gálatas 6 : 7 – 9

Parábola de los dos deudores

“Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?

 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.

 Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.

 Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.

A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda.

 Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

 El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.

 Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes.

Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

 Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.

 Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado.

 Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.

¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?

 Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía.

Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas. “

Mateo 18 . 21 -35

“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;  mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.”

Mateo 6 : 14 – 15

“ No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.

Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.

 No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”

Gálatas 6 : 7 – 9

La enseñanza que  Jesús utiliza es sobre deudas monetarias, pero esta ilustración la usa Jesús para enseñar que la persona debe perdonar a quien le ofende, para que también recibas perdón de Dios.  Principalmente la enseñanza es para los seguidores de Jesús,  para los cristianos que quieren seguir a Jesucristo obedeciendo sus enseñanzas y siendo como él.

Nótese que Jesús promete y advierte que si una persona no perdona a su prójimo las ofensas que le ha hecho a uno, Dios no lo perdonará.

“Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas” Mateo 18 : 35

“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;  mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.”

Mateo 6 : 14 – 15

 Quien está diciendo y asegurando esto es Jesucristo el Fiel y Verdadero, quien no puede mentir sino decir la verdad.

Cuando el cristiano no perdona a su prójimo las ofensas recibidas, es como el deudor de la parábola, quien habiendo sido perdonado, no hace igual para perdonar a otro. El cristiano que no perdona a otro incurre así en un pecado y mientras no perdone al prójimo permanece en ese pecado y con esto abre puertas legalmente a demonios para que lo opriman y ataquen.

Pero más aún si ese cristiano quien ha recibido misericordia de Dios, permanece en ese pecado sin hacer misericordia al prójimo y sin perdonarlo y llega a morir así, se encontrara con la triste realidad de que aún y habiendo nacido de nuevo, si el cristiano muere sin perdonar a otro, es decir si el cristiano muere en pecado habiendo podido decidir perdonar al prójimo, entonces el cristiano está por su propia decisión en pecado y si le llega la muerte sin tiempo para arrepentirse y perdonar entonces va al infierno.

Es decir que si el cristiano muere en el pecado de no haber perdonado las ofensas recibidas de su prójimo, entonces el cristiano  prefiere no perdonar a otro, y prefiere conservar ese pecado y conservarse en ese pecado y le llega la muerte sorpresivamente entonces ese cristiano tiene que pagar por si mismo las ofensas que Dios no le puede perdonar, las ofensas cometidas contra Dios se llaman pecado y se pagan recibiendo el justo y merecido castigo de ser torturado por siempre en el lago de fuego y azufre.

Así que si como cristiano que has creído en Jesús y que has nacido de nuevo por el poder del Espíritu Santo, decides no perdonar sus ofensas a tu prójimo y así jugar y arriesgar tu eternidad, por hacerle caso a un predicador que te “asegure” y te “certifique” que no puedes perder la salvación de ninguna manera, entonces harás mal,  porque tal predicador no estará para defenderte ni salvarte en el día de tu jucio, mejor hazle caso a Jesús que si sabe del tema de salvación, de vida eterna y de entrar al cielo, y obedece a Jesús y perdona sus ofensas a tu prójimo que te ofendió.

Así como en la parábola el que no perdonó al otro fue entregado a los verdugos para que pagase todo lo que debía, dice Jesús que así hará Dios con los que no perdonen al prójimo sus ofensas.

Dios no puede ser burlado como indica el pasaje en Gálatas, lo que el hombre siega eso cosecha.

No debemos permitir que la falta de perdón se interponga entre nosotros y nuestros hermanos y hermanas, ya que tambien será un muro entre nosotros y nuestro Padre Celestial

No debemos permitir que la falta de perdón se interponga entre nosotros y nuestros hermanos y hermanas, ya que tambien será un muro entre nosotros y nuestro Padre Celestial

Ilustración utilizada de Caricaturas Alegre (Joyful toons) de Mike Waters, de acuerdo con sus políticas de utilización.

Watermark

 


Sobre la enseñanza de la sanidad física en la expiación. .

Sobre la enseñanza de la sanidad física en la expiación.

En la vida real no todos los creyentes en Jesús sanan de sus enfermedades ó dolencias físicas.

Aunque hay quienes enseñan que la sanidad física es parte del beneficio que ofrece la obra de expiación de Jesús en la cruz, y enseñan que por lo tanto la sanidad física está a demanda del creyente en Jesús, con tan solo declararla por fe, y que si el creyente no sana es por falta de fe.

Muchos creyentes en Jesús han escuchado algunas enseñanzas sobre que la expiación de Jesús fue para dar sanidad física y estos creyentes en Jesús han tomado como válidas tales enseñanzas y doctrinas falsas, debido a que no han estudiado con cuidado la Biblia y en particular la obra expiatoria de Jesús en la cruz.

Jesús ciertamente puede sanar, Dios puede sanar, pero la sanidad física no está relacionada ni de ninguna manera incluida en la obra expiatoria de Jesús el Cristo, en la cruz, como mostraré más adelante.

Voy a mencionar algunas de las enseñanzas falsas que han propagado algunos famosos.

Oral Roberts.

Oral Roberts enseño que:

“Sabe que es la voluntad de Dios, no sólo sanar a otros pero a ti también. La sanidad está en la expiación y por lo tanto incluye todo”   Oral Roberts – If you need healing do these things.

Sin embargo, no se puede afirmar categóricamente y absolutamente que en todos los casos, la voluntad de Dios sea la sanidad física de toda persona, por cierto que Dios se interesa más en la salud espiritual del individuo antes que en su sanidad física, pero esto sólo lo sabrás si tú estudias la Biblia para ante todo conocer a Dios, conocerlo a El, y Su voluntad, y conocer a Jesús el Cristo quien El envió al mundo.

Basta con leer un solo pasaje bíblico (2 Samuel 12) para saber que en ocasiones la voluntad de Dios ha sido una enfermedad física y que no haya sanidad de ésta, en el caso específico de David, el hijo que tuvo producto de su adulterio, Dios lo hirió con enfermedad para muerte, Dios mandó enfermedad sobre un inocente, pero recuerda que los propósitos de Dios son muy altos, que El obra con perfección y justicia, y yo pienso que Dios entre otras cosas, hasta libró a ese bebé de crecer en la casa de David que sufriría las consecuencias de sus pecados de adulterio, y homicidio, cuando luego uno de sus hijos violó a su hermana, y otro de sus hijos mató al hermano violador.

Dios ciertamente puede mandar la enfermedad como un juicio y castigo, como ocurrió cuando Dios mandó la enfermedad de lepra sobre la hermana de Moisés, porque ella pecó (Números 12 : 9 – 11).

La expiación de Jesús en la cruz fue para la remisión de pecados, pero como vemos que señaló Roberts y muchos otros famosos, enseñan falsamente que la expiación de Jesús en la cruz también fue por sanidad física.

Roberts señaló:

“Jesús de Nazareth quien él mismo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras enfermedades. Si Jesús tomó nuestras enfermedades, no necesitamos tenerlas ya más….El tomó nuestras enfermedades específicas sobre su propio perfecto cuerpo sin pecado, en pago completo por el castigo del pecado”

“La enfermedad no es parte del plan de Dios y no diseñado por Su voluntad.” Oral Roberts, “Why I know that God wants to heal you,” Abundant Life, Sept. 1976).

Pero es falso que Jesús haya tenido enfermedades físicas en su cuerpo en su obra expiatoria en la cruz, su obra fue expiatoria por los pecados y no por enfermedades, Roberts también fue en contra de la verdad al afirmar que la enfermedad no es voluntad de Dios, cuando en casos específicos como el del hijo de David y la hermana de Moisés, si fue por la voluntad de Dios.

Kenneth Hagin Sr.

Kenneth Hagin Sr. También ha propagado la falsa enseñanza de sanidad en la expiación.

Hagin señaló:

“Como la salvación, la sanidad es un regalo ya pagado en el Calvario. Todo lo que tenemos que hacer es aceptarlo” (Hagin, Healing Belongs to Us, p. 32).

En su libro Seven Things You Should Know about Divine Healing, Hagin señaló:

“la sanidad está en el plan de redención de Dios….sabemos que el dolor, enfermedad que parece estar en nuestros cuerpos fue puesto sobre Jesús. El lo cargó, nosotros no necesitamos cargarlo. Todo lo que necesitamos hacer es ponernos de acuerdo con Dios y Su palabra y aceptar que él mismo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras enfermedades, y por sus heridas somos sanados”.

Todos los creyentes deberían entender bien que su sanidad fue consumada en Cristo. Cuando vengan a saber eso en sus espíritus, tal como en sus cabezas, ese será el fin de la enfermedad en sus cuerpos.”

Jesús hizo una obra expiatoria por pecados en la cruz, y no por enfermedades físicas, y Hagin añadió a su falsa enseñanza, que la sanidad estaba disponible tan fácil como a la demanda de cualquier creyente que se pusiera de acuerdo con Dios, ó que simplemente con entender tal falsa enseñanza sería el fin de las enfermedades.

Yonggi Cho.

Yonggi Cho, otro famoso proponente del llamado “evangelio” de prosperidad material y salud física, dice en su libro:

Salvation, Health & Prosperity Our Threefold Blessings in Christ (Las Tres Bendiciones de Cristo título en español)

Yonggi Cho señala:

“ (Santiago 5:16).Ahí se da a entender que la enfermedad surge a causa del pecado, por eso debemos confesarnos nuestras faltas para que nuestra enfermedad pueda ser curada. Nuestra sanidad está en la gracia redentora de jesús; recibimos la sanidad del cuerpo al mismo tiempo que nuestros pecados son perdonados….

….Este aspecto de la sanidad divina se describe explícitamente en el versículo 5:

“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”

Esta Escritura fue citada por Pedro explicando con elocuencia que nuestro Señor nos redimió de nuestros pecados y a la vez de nuestras enfermedades:

Nosotros proclamamos la verdad de que, siendo que recibimos a la vez la salvación y los dones de sanidad, todos los que son salvados también deben ser sanados.

Por lo tanto ninguno podría contradecir la verdad de que Jesús mediante Su obra redentora también nos redimió de nuestras enfermedades y dolores.

Por lo tanto, si nosotros creemos que Cristo nos redimió de nuestros pecados, también debemos creer que nos redimió de nuestras enfermedades.

Si no podemos creer en ambos puntos de la redención, no debemos creer en ninguno, pues jesús llevó tanto nuestros pecados como nuestras enfermedades. Si es verdad que Jesús llevó nuestros pecados e iniquidades, también es cierto que quitó nuestras enfermedades y dolores. “

Pero Yonggi Cho falla al decir que todas las enfermedades sean a causa de pecado, pues en la vida real, no toda enfermedad es consecuencia de pecado, además de que señala también como los demás proponentes de esta falsa enseñanza que Jesús hizo en la cruz una obra para redimirnos de enfermedad.

Kenneth Copeland 

Kenneth Copeland añadiendo a la falsa enseñanza de sanidad en la expiación, inclusive ha dicho que la expiación de Jesús también fue para acabar con la pobreza. Dice “Dios puso nuestro pecado, enfermedad, pena, dolor y pobreza sobre Jesús en el Calvario” Kenneth Copeland The Troublemaker.

Benny Hinn.

Benny Hinn dice en su enseñanza 7 purposes of divine healing

Propósito 6 Jesús sana para mostrar el poder en su sangre.

La sangre de Jesús fue derramada para perdón de pecados y proporcionar sanidad.

Además Benny Hinn añade a esta falsa enseñanza de sanidad en la expiación, que la comunión se toma también para sanidad física.

En la Biblia, la obra de Jesús en la cruz fue solamente por expiación de pecados.

“quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

 Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas” 1ª Pedro 2 : 24 – 25

Este es uno de los pasajes que utilizan como base quienes enseñan la falsa doctrina de que la obra expiatoria de Jesús en la cruz incluyó sanidad física.

En el texto Pedro se refiere claramente a Isaías 53 : 5, y Pedro señala que Jesús cargó sobre si mismo nuestros pecados (no enfermedades), porque debido a que éramos como ovejas descarriadas, lo cual se refiere a que estábamos en transgresiones y pecados contra Dios.

La ilustración de que éramos como ovejas descarriadas no se refiere a que padeciéramos enfermedades físicas.

Así que Pedro ilustra que de nuestro malestar espiritual de andar como ovejas descarriadas, la obra expiatoria de Jesús, esa expiación que hizo Jesús en la cruz cargando con nuestros pecados, nos ha sanado en un sentido espiritual. para restaurar nuestra relación con Dios, por eso dice que gracias a esa obra expiatoria de Jesús en la cruz ahora hemos vuelto al Padre, pues Pedro hacía alusión al pasaje de Isaías 53 : 5 donde también Isaías señalaba que nosotros nos apartamos del camino de Dios, para seguir como ovejas descarriadas nuestro propio camino.

Ya que analizando este versículo de 1ª Pedro 2 : 24, junto con el versículo 25, es evidente que Pedro se refiere a una sanidad espiritual, no son tantos los falsos maestros que utilizan éste pasaje, pues no les sirve para promover su falsa enseñanza.

El pasaje de Isaías 53 señala:

“ Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros” Isaías 53 : 5 – 6

Isaías profetizando sobre el siervo de Jehová, sobre su elegido Jesús el Mesías, señala que él cargaría sobre sí mismo nuestros pecados, y que por nuestras transgresiones contra Dios, por nuestros pecados, él sufriría heridas, y que el castigo que El recibiría en sustitución nuestra, nos traería la paz, así que por sus heridas tenemos la salvación, la sanidad espiritual.

Porque el que Jesús haya cargado sobre de sí nuestros pecados en la cruz, significa que nos traería solución a nuestro problema espiritual, no habla de problemas de dolencias ó enfermedades físicas.

Jesús ocupó en la cruz el lugar que le correspondía ocupar al pecador, para recibir en sustitución del pecador el castigo de muerte que corresponde a los pecados del pecador.

Jesús ocupó en la cruz el lugar del pecador, para recibir el castigo en lugar del pecador, porque el pecador era merecedor de recibir el castigo y la ira de Dios, por las transgresiones y pecados que todo pecador ha cometido. El pecador merece recibir la justicia de Dios y por tanto merece la muerte, la paga del pecado es muerte (Romanos 6 : 23).

Como el pecador ha transgredido las leyes morales de Dios, ha pecado, entonces el pecador es merecedor del castigo de Dios, pero Dios en su misericordia se dio a si mismo Dios en la persona del Hijo, de Jesús el Cristo, para que Jesús ocupara el lugar correspondiente al pecador y Jesús siendo santo e inocente, recibiera el castigo que merecía el pecador, es decir Jesús recibió el castigo sustituyendo al pecador. Dios tenía que castigar al pecador pues si no lo hiciera sería un juez injusto, pero Dios en su misericordia, ocupó en la persona de Jesús – Dios Hijo, el lugar del pecador, para recibir el castigo que el pecador merecía.

Jesús derramó su sangre santa e inocente, para expiar, borrar los pecados del pecador.

Jesús recibió el castigo que merecía el pecador, por las transgresiones y pecados cometidos por el pecador.

Porque el pecador merece castigo por sus pecados y transgresiones, merece el justo castigo de Dios.

La enfermedad no siempre es consecuencia de pecado, puede ser consecuencia de un virus, de un accidente, por ejemplo, entonces el ser humano ó incluso el cristiano genuino que se enfermó, ¿merece el castigo de Dios? De ninguna manera. Porque el enfermarse no siempre equivale a  haber transgredido las leyes morales de Dios, por tanto el enfermo no merece castigo de Dios por el hecho de haberse enfermado.

La enfermedad en si misma y la pobreza no son en si, transgresiones a la ley moral de Dios, y por lo tanto, no merecen el castigo de Dios.

Es claro y obvio que la enfermedad y la pobreza que sufre una persona no merecen castigo de Dios, por lo tanto, Jesús no ocupó ese lugar en la cruz, para recibir castigo alguno en sustitución del enfermo ni del pobre.

Jesús ocupó en la cruz el lugar del pecador, pero Jesús no ocupó en la cruz el lugar del enfermo ni del pobre.

Las enfermedades pueden tener diversas causas.

Jesús durante su ministerio sanó a los enfermos, expulsó demonios, y lo hizo para dar cumplimiento a la profecía de Isaías 53 : 4, véase Mateo 8 : 17.

Y Jesús aún puede sanar el día de hoy, cierto, pero la sanidad no está a demanda porque haya sido incluida en la expiación de Jesús en la cruz, Jesús no cargó sobre si las enfermedades del pecador cuando estuvo en la cruz.

Y salir de la pobreza, tampoco está a demanda porque Jesús haya cargado sobre si la pobreza del pecador ó creyente en Jesús, cuando estuvo en la cruz, eso es una falsa enseñanza.

La obra de Jesús en la cruz fue para la expiación de pecados, Jesús sufrió y recibió en la cruz el castigo que le correspondía recibir al pecador.

Cuando un pecador arrepentido de sus pecados pone su fe en Jesús, cree que  Jesús el Dios hecho carne y hueso  murió en la cruz por el en su lugar, funciona siempre para salvación, funciona el 100% de las veces,  sin embargo no ocurre lo mismo con la fe para sanidad física.

Esto es debido a que la obra expiatoria de Jesús en la cruz fue para la expiación de pecados, fue para dar salvación al pecador y no fue una obra de ocupar el lugar del enfermo y del pobre en la cruz, por tanto la sanidad física no está disponible con tan solo declararla ó clamarla como si ya hubiera sido incluida en la obra expiatoria de Jesús y estuviera a demanda del creyente.

En la vida real, hay cristianos genuinos, nacidos de nuevo, que tienen fe para sanidad física de ellos ó algun familiar y no se da la sanidad física y no es por falta de fe, no es que ellos sean culpables por su falta de fe y por eso no sean sanados.

Aaaa