Caminito del infierno, alegremente andando hacia el infierno.

Caminito del infierno, alegremente andando hacia el infierno.

La gran mayoría de los seres humanos, van rumbo al infierno, pero no van tristes, sino muy alegremente, y gozosos, muchos de ellos, van gozando literalmente su mejor vida ahora, para acabar en sufrimiento sin fin.

Y van en absoluta y legítima ignorancia, tal vez algunos, pocos, pero muchos van en ese alegre camino al infierno, mientras van acallando su conciencia, y justificando y minimizando su inmoralidad, cuando se les menciona esto, toman ofensa y se enojan y no tienen el valor para seguir leyendo ó escuchando el mensaje de advertencia, pero si tienen el “valor” para seguir en su deshonestidad e inmoralidad.

Pero algunos tienen el interés, la precaución, la inteligencia de preguntarse ¿qué puedo hacer para no acabar en el infierno?

¿Qué puedo hacer antes de que sea demasiado tarde?

Considera esta ilustración:

Tu llegas a cometer un crímen y no sabes las leyes del país en el que vives, tú hiciste algo, pero no sabes que artículo de la ley has violado, y entonces aunque tal vez tienes un peso de conciencia porque bien sabes que has hecho algo malo, no te preocupas por buscar un abogado que te defienda, pues no sabes bien que ley violaste ni que castigo mereces conforme a la ley.

Pero si supieras bien que ley has violado y si supieras que el castigo que impone la ley por tal crimen es el resto de vida en prisión, tal vez tu conciencia te lleve a admitir que sí cometiste el crimen voluntariamente y que realmente te mereces el estar en la cárcel el resto de tu vida, y entonces estarías desesperado por conseguir un abogado, y tal vez te preocuparía conseguir misericordia del juez para que no te imponga el castigo que te mereces.

En el sentido espiritual la situación es similar.

Tu seguramente en muchas ocasiones has transgredido las leyes morales de Dios, y mientras más lo has hecho, más te justificas por hacerlo, y más insensible te has vuelto, has llegado a minimizar los actos inmorales que has cometido, ó te justificas por la inmoralidad y deshonestidad que has practicado, y esto también te ha ocurrido a ti que en un momento específico llegaste a creer en Jesús, y que naciste de nuevo, pero que en algún momento llegaste a descuidarte y volviste a tus caminos de antes.

Pero has transgredido las leyes morales de Dios, al hacer cosas como:

Robar a otro, aún y cuando sea por medio de no devolverle el dinero que le pediste prestado, ó en no pagarle lo que le debes, y te has convertido en ladrón y manejas dobles estándares en tu inmoralidad, cuando haces a otro lo que no quieres que te hagan.

Robar a otro, aún y cuando te justifiques diciendo que sólo lo bajaste del internet, ó has comprado una copia ilegítima, cuando le has robado al autor de la obra que puso su música, película, software, etc para la venta, y has aprovechado, el descargarlo ilegalmente de internet, convirtiéndote en ladrón, aun y cuando te quieras justificar diciendo que era material secular ó cristiano para ministración, para justificar tu inmoralidad y robo.

Robar a otro, mediante la forma que sea, aún y mediante falsificación ó alteración de documentos, ó registros, cometiendo inmoralidad, y convirtiéndote en un ladrón.

Cometer inmoralidad sexual, al tener relaciones sexuales fuera del matrimonio entre un hombre y una mujer, aún y cuando quieras justificar tu inmoralidad sexual ó inmoralidad homosexual bajo cualquier nombre, aún y cuando tu inmoralidad sexual la practiques por medio de internet ó en tu mente.

Cometer embriaguez y consumir drogas para alterar tu estado emocional y mental, incapacitándote mentalmente y espiritualmente, aún y cuando quieres llamarle de otra forma para no reconocer que has cometido actos inmorales al ponerte en ese estado alterado en el cual has cometido más actos inmorales.

Acudir en busca de ayuda, ante hechiceros, brujos, curanderos, ángeles, “santos”, “vírgenes”,, Satnás, ó Lucifer, en lugar de acudir ante Dios y ante Jesús el Cristo, el único mediador entre Dios y el ser humano. Has transgredido la ley de Dios al hacer esto.

Acudir a Dios solamente cuando tienes problemas y requieres ayuda, pero no acudes ante El para agradecer, ó para ponerte a cuentas con El, por tus actos inmorales.

Al matar a otro, te has convertido en asesino, al matar a otro para robarlo, para “saldar cuentas”, cobrar venganza, porque según tú te estorbaba, aún y le llames como sea, aún y cuando sea por medio del aborto, te has convertido en asesino, en un inmoral asesino.

Hay aún muchos ejemplos más de cómo es que tú has transgredido las leyes de Dios.

El mayor problema que puedes tener.

Debes saber que al haber transgredido las leyes de Dios (al pecar) estás ante el mayor problema de tu existencia.

Esto es debido a que:

Dios aborrece y odia al que practica la inmoralidad, odia al pecador.

Dios es el juez de toda la tierra y todo ser humano tendrá que rendirle cuentas a Dios.

Dios como buen juez tendrá que castigar al inmoral, al pecador.

Tú no puedes sobornar al Juez Dios, no le puedes ofrecer nada a cambio para que no te haga justicia. Cuando te presentes delante de Dios para ser juzgado verás la diferencia abismal que existe entre Dios y tú, y que si acaso durante tu vida tuviste poder y dinero, fueron cosas temporales las cuales no tienes ante Dios en el momento en que te juzgue.

Dios te encontrará culpable de transgredir sus leyes morales y la sentencia es tortura sin fin en el lago de fuego, estando en el lago de fuego, de nada te servirá decirte ateo, ó decir que Dios no existe, ó repetir varias veces que el infierno no existe, de nada te servirá el dinero y poder que tuviste en la tierra.

Al haber transgredido las leyes morales de Dios, te has convertido en un pecador.

Dios odia al pecador, el pecador merece el castigo de Dios y es un castigo de tortura sin fin en el lago de fuego y azufre.

No tienes ninguna posibilidad de escapar de ese castigo, ninguna posibilidad fuera de la misericordia, amor y gracia de Dios.

Dios quiere que dejes de cometer tus actos inmorales.

Dios dispuso de un solo medio, un solo camino, para que en lugar de que acabes en el lago de fuego, puedas librar tu alma de ese lugar.

Dios mismo se hizo ser humano en Jesús el Cristo, Jesús el Hijo de Dios, para que Jesús ocupara el lugar tuyo, el lugar del pecador.

A Jesús que nunca cometió ningún pecado se le cargó la culpa de tus pecados. Y Dios puso esta salvación de castigo eterno a tu disposición.

Pero esta salvación solo la puedes hacer efectiva si crees en Jesús.

En Jesús el Cristo, Dios mismo hecho carne y hueso, que ocupó en la cruz el lugar tuyo como pecador, poniendo su vida por ti, para que él que fue inocente, fuera muerto como pecador.

Dios como buen juez tiene que juzgar al pecador y castigarlo, pero Dios dispuso que Jesús ocupara el lugar del pecador en la cruz, para recibir ese odio que Dios tiene por el pecador, para que Jesús recibiera la ira de Dios en lugar de que tú la recibas, para que Jesús recibiera un castigo como pecador, que no le correspondía, y lo recibiera en sustitución tuya.

Solamente la muerte de Jesús y su sangre inocente y santa derramada en la cruz, es capaz de cubrir la salvación de todo ser humano, pero sólo funciona si crees en Jesús.

¿Seguirás en el caminito alegre hacia el infierno?

¿Ö estás dispuesto a reconocer que has transgredido las leyes morales de Dios, que has pecado contra El, y que en realidad mereces su justo juicio y castigo?

Y de ser así

¿Crees en Jesús?

Jesús, que es Dios mismo que se hizo carne y hueso, y que en lugar tuyo cargó con tus pecados, muriendo en tu lugar como si fuera pecador, aunque El nunca pecó.

Y que habiendo resucitado, regresará a la tierra para establecer su reino.