Por qué la salvación no se puede ganar por obras – ¿El obedecer a Dios, después de nacer de nuevo, son obras para salvación?

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Por qué la salvación no se puede ganar por obras

¿El obedecer a Dios, después de nacer de nuevo, son obras para salvación?

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Por qué la salvación no se puede ganar por obras – ¿El obedecer a Dios, después de nacer de nuevo, son obras para salvación?

Por qué la salvación no se puede ganar por obras

¿El obedecer a Dios, después de nacer de nuevo, son obras para salvación?

 

El problema con entender si la salvación puede ser por obras, ó si el obedecer a Dios, después de nacer de nuevo, entonces son obras que me dan salvación, normalmente proviene de falta de un claro entendimiento del carácter y naturaleza de Dios.

La mayoría de los cristianos que tienen dudas sobre el tema, no han recibido una enseñanza ó no se han ocupado en escudriñad la Biblia, para conocer el carácter de Dios.

Pero eso tiene solución, cuando haces un estudio diligente de la Biblia, para conocer a Dios y su carácter.

El problema es cuando el cristiano no quiere hacer ese estudio, esto puede ser por varias razones una de ellas es por temor a que lo que llegue a descubrir no le convenga ó no vaya de acuerdo con su propia creencia, aunque ese cristiano, siempre tiene la opción, mientras viva, de cambiarse de religión ó denominación a una que se ajuste a su estilo de vida y su creencia y entonces la doctrina en la congregación a la que asista se ajuste a su propia moral y esa congregación le apoye el vivir su estilo de vida.

¿Será esa la solución?

No ahondaré mucho en el tema del carácter de Dios, pues ese estudio es serio y merece ser tratado aparte.

Pero veamos lo básico.

Dios es santo, santo, santo.

Dios es único, y como El no hay otro, es único en muchas de sus cualidades y atributos.

Dios está libre de malicia y de maldad, Dios no obra con malicia ni maldad.

Como Dios es perfectamente santo y bueno, odia la maldad, como la maldad no es un ente, Dios odia al que obra maldad.

Mientras más ames algo, más te molestarán los que están en contra de lo que amas.

Si amas los animales y los bosques, el mar, etc, te molestará y te enojará ver a los que dañan los animales y el ecosistema, mientras más ames esa naturaleza, tu enojo contra los que lo dañan será mayor. Pero como ser humano no eres perfecto, y en tu enojo podrías llegar a actuar con injustica ó con maldad contra los ofensores.

Dios ama lo bueno, ama el bien, y mucho, por tanto odia a todo el que hace maldad y mucho, y cuando Dios actúa en contra de los ofensores (pecadores) no obra con malicia ni injusticia, como lo podría hacer un ser humano, Dios obra con rectitud y justicia.

Cuando el mundo entero estaba lleno de seres humanos (además de otro tipo de seres gigantes) que continuamente pecaban, Dios acabó con el mundo entero (salvo Noé y su familia) y Dios no obró maldad.

¿Ya sabes cómo es que Dios pudo haber matado a todos los seres que había sobre el planeta, al momento del diluvio, sin haber obrado maldad?

Si no lo sabes aún, ¿te gustaría saberlo?

Considera que el mundo entero, en esa época incluía bebés, niños, animales, etc. Fue el fin del mundo con todo y los activistas de “salvemos al planeta” de aquélla época de Noé.

Cuando Dios destruyó Sodoma y Gomorra (y otras ciudades) matando a sus habitantes (salvo Lot y parte de su familia), Dios obró en santidad y justicia, no obró con maldad ni injusticia.

¿Sabes cómo es eso, considerando que esas ciudades en ese momento, también incluían una población de niños y bebés y animales?

¿Sabes cómo es posible que Dios sea santo y justo aún y cuando haya acabado con el mundo entero, con ciudades y continentes enteros matando a su población incluyendo niños y animales?

¿Te interesar leer un estudio en el cual propongo que la Biblia incluye indicios de que Dios ha destruido planetas enteros anteriormente?

¿Sabes cómo puede ser Dios santo y justo, mientras algunas ciudades las destruyó completas y matando a todos sus habitantes, mientras que otras ciudades que decidió destruir completas con todo y su población entera, las dejó sin destruír?

¿Consideras que conoces realmente a Dios y su carácter?

ó ¿te parece que te falta por conocerlo aún más? cierto que tal vez nunca lleguemos a tener la capacidad para comprender a Dios por completo, todo lo que es El, pero si podemos llegar a conocerlo un poco más cada día.

Si crees que conocías a Dios, pero ves que aún te falta conocerlo más, te exhorto a conocerlo aún más.

Dios es Santo pero crea el mal.

No muchos cristianos conocen ó han entendido el siguiente pasaje en el que Dios mismo declara:

“….Yo Jehová y ninguno más que yo. Que formo la luz y crió las tinieblas, que hago la paz y crío el mal. Yo Jehová que hago todo esto”   Isaías 45 : 6 – 7   Reina Valera 1909.

Es el versículo donde Dios dice que El crea el mal, la palabra original hebrea es la que significa mal, y es usada con el concepto del mal y traducida como mal en la gran mayoría de los demás pasajes donde aparece.

Sin embargo para la versión Reina Valera 1960 y la mayoría de las traducciones se tradujo como que creo la adversidad, pues eso de que Dios crea el mal, sonaba como un punto que iba en contra de la teología y doctrina de muchos, y pareciera que los traductores tenían que entrar al rescate y defender a Dios de lo que El dijo, cambiando Sus palabras, no vaya a ser que esto del negocio del cristianismo pierda clientes.

Si esto te suena a que aún no conoces bien a Dios, es entendible entonces que tengas algunas dudas en cuanto a los conceptos de los cuales partimos, sobre si es posible ganarse la salvación por obras, ó si el obedecer a Dios, son obras de salvación.

Dios es Juez.

Dios es el Juez Máximo en el Universo que El creó.

Dios ha puesto su ley moral en Su universo, Su creación y universo es moral, de hecho Dios es ley moral. Vivimos en el Universo de Dios y nuestros actos morales tienen consecuencias de acuerdo con el estándar moral y ley moral de Dios. Estamos sujetos a ser juzgados por El, conforme a Su ley moral y no seremos juzgados por El conforme a nuestras opiniones y no conforme a lo que nos imaginemos que es Su ley moral.

Como Juez Dios tiene que ejercer juicio sobre los seres humanos, los seres humanos que transgreden la ley moral de Dios, (pecadores) deben recibir el juicio de Dios, y Dios les tiene que aplicar Su ley y el castigo que corresponde en la ley de Dios, a sus pecados.

Si Dios no ejerce, juicio y castigo, sería mal juez, por lo tanto tiene que ejercer juicio y castigo.

El justo castigo de Dios para el ser humano pecador es ser torturado sin fin en el lago de fuego.

Si Dios deja sin castigo al ofensor, al infractor, es decir al pecador, sería mal juez.

La ley de Dios establece en principio que la paga del pecado es muerte.

“Porque la paga del pecado es muerte” Romanos 6 . 23

El pecador debe morir como ofensor y pecador.

Ilustración de un juez

Un juez tiene un caso, le presentan a un asesino, éste asesino, mató a toda tu familia, violó a tu madre, hermana, hija y las mató, además de matar a los demás miembros de tu familia.

El juez le dice que la ley de ese lugar indica que debe serle aplicada la pena de muerte.

El violador y asesino, le dice al juez que hará buenas obras, que dará dinero a los pobres, que ayudará a ancianas a cruzar la calle, que de ahora en adelante ya no violará a ninguna mujer ni matará a nadie, pero que no le aplique la pena de muerte.

Sus obras no lo podrían salvar, pues la ley establece que la pena a aplicarse por violar y matar es la pena de muerte, la ley contempla que el criminal y asesino debe recibir un castigo en proporción a su delito, la ley ideal busca que el criminal tenga un castigo en proporción a su crimen.

Si vieras que el juez le dice al que violó y mató a tu familia, que está bien se puede ir libre, pero que dé a los pobres y que de ahora en adelante no mate a nadie, ¿Qué pensarías? ¿sirvió de algo la ley? ¿se aplicó? Ese juez ¿merece un premio? ¿sería justo que con dar un tanto de dinero a los pobres y ya no matar a nadie, quedara sin castigo por los asesinatos de tus familiares?

¿Estarías a favor de que el criminal saliera libre sin castigo a cambio de hacer unas obras de caridad?

Mientras más acerque la ilustración a algo que te afectara a ti y tu familia, más podrás sentir odio contra el hipotético violador y asesino de tu familia, si el ejemplo fuera de que mató a alguien que no conoces no sentirías el mismo dolor y odio. Para Dios el dolor y odio contra el pecador es el mismo, porque el pecador transgrede la ley moral de Dios, no importa si en tu opinión el cometer lujuria es un pecado chico, si para ti el no perdonar las ofensas del prójimo no es igual a matarlo, para Dios cualquier pecado que cometas es muy grave, y necesitas entender la gravedad de tu pecado y lo grave de las consecuencias que tiene el que hayas pecado contra Dios.

 

Volviendo al ejemplo anterior, haga lo que haga el criminal y deje de hacer lo que sea, sus actos no van a devolverle la vida a tus familiares, (incluso si no los hubiera matado, nada de lo que haga, les borraría a tus familiares el dolor y sufrimiento) su crimen ya quedó hecho y nada de lo que haga, puede borrar ni neutralizar su violación y asesinato.

La ley es severa e ideal en este ejemplo y no permite que sus obras de ayudar a pobres y ancianas ahora lo dejen en libertad. Su castigo es justo y en proporción a su delito.

En el caso de Dios como juez con el pecador, una vez que el ser humano transgrede la ley moral de Dios, su pecado está cometido, la ley moral de Dios ha sido transgredida, y el pecador no tiene ningún poder ni autoridad por encima de Dios ni Su ley moral, nada de lo que el pecador haga ó deje de hacer puede borrar ni neutralizar su vil pecado contra Dios.

Dios es Santo y cualquier pecado para El es un grave y mortal pecado.

El pecador puede pensar que su pecado no es tan grave, pero lo piensa porque no tiene el mismo estándar de santidad que Dios, el pecador puede pensar no robé tanto, ó no forniqué muy seguido, el problema de todo ser humano, es que será juzgado no conforme a sus bajísimos y equivocados estándares de moralidad, sino conforme a los estándares de Santidad de Dios y Su ley moral.

La ley moral de Dios es justa y el castigo que indica para el pecador es justo, la ley moral de Dios no contempla que nada de lo que haga el pecador lo pueda salvar del justo castigo que merece.

Salvación

Si la ley de Dios establece que el pecador debe morir, entonces:

Sólo el Dios de ley puede proporcionar salvación al castigo que Su ley impone, pero no puede actuar fuera de Su propia ley, tiene que aplicar Su ley.

Dios en su misericordia por el pecador, dispone la muerte en sustitución del pecador.

Que otro muera en lugar del pecador

Pero ese otro debe ser:

Inocente, santo completamente y sin pecado.

Debe haber demostrado vivir una vida humana en completa santidad, porque si ese otro tuviera pecados propios, sólo moriría por sus pecados, no serviría como sustituto de un pecador. Pero todo ser humano es pecador, todo ser humano ha cometido pecados contra Dios.

El otro grave problema es que ese sustituto debe poner Su propia vida por el pecador.

No puede servir un ser humano normal, pues su vida realmente no es suya, su vida es un regalo que Dios le dio, y por tanto no puede poner lo que no es suyo.

En pocas palabras no hay nadie que pueda morir en el lugar del pecador.

Nadie excepto alguien;

Que tenga en sí mismo la vida, que tenga la autoridad y potestad de la vida en Si mismo, para ponerla y retomarla.

Que sea también ser humano como el pecador, pero que sea santo, con una vida demostrada de vivir en santidad y obedeciendo la ley moral de Dios.

Que tenga en sí mismo la autoridad de la vida, de poner Su vida propia porque la vida está en él, que nadie más le haya dado la vida sino que la vida sea El, así puede poner lo suyo propio, poner su vida y volverla a tomar.

Solo hay Uno entonces, Dios mismo hecho humano en Jesús – Dios Hijo, quien vivió siendo humano una vida en completa santidad y obediencia a Dios, que siendo Dios mismo es La Vida y tiene la autoridad y potestad de poner Su propia vida para morir por el pecador y luego volver a tomar Su vida.

Jesús dijo:

“No temas, yo soy el primero y el último, y el que vivo y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos amén.  Apocalipsis 1 : 17 – 18

“Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar, nadie me la quita, sino que yo mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar.”  Juan 10 : 17 – 18

Solamente la muerte de Dios Hijo – Jesús el Cristo, en lugar del pecador, es lo que le da al pecador la salvación del juicio y castigo de Dios que merece el pecador, Dios pone esta salvación al alcance de todo ser humano, pero solo aplica para el pecador que arrepentido de su pecado, cree en Jesús – Dios Hijo.

Fuera de eso, nada de lo que un ser humano haga ó deje de hacer le puede comprar la salvación del justo y merecido castigo de Dios.

La Biblia dice en Isaías 64 : 5 – 6:

Que Dios se ha enojado, porque pecamos y en los pecados hemos perseverado por largo tiempo ¿podremos acaso ser salvos? Todos nosotros somos como suciedad, y nuestras justicias son como trapo de inmundicia.

¿El obedecer a Dios, después de nacer de nuevo, son obras y entonces significa que la salvación es por obras de portarse bien?

Como Jesús enseñó que no todo el que le dice Señor entrará al cielo, sino el que hace la voluntad de Dios Padre, un cristiano tomó ofensa.

Jesús dijo:

“No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” Mateo 7 : 21.

Este cristiano, razonó que después de arrepentirse, de creer en Jesús y nacer de nuevo, no debía condicionársele la entrada al cielo con el obedecer a Dios, porque era muy pesado el obedecer a Dios, y que entonces ahora Jesús al decirle que tenía que obedecer a Dios para entrar al cielo, entonces Su salvador el Señor Jesús, le estaba diciendo que se tenía que ganar la salvación por sus obras de portarse bien.

Este cristiano razonó que eso de portarse bien y obedecer a Dios, después de nacer de nuevo, son obras, pero rápidamente se acordó de un texto bíblico que dice que la salvación no es por obras. (Efesios 2 : 9).

 

Y es que a este cristiano no le agradaba la idea de que el obedecer a Dios fuera una condición para entrar al cielo, pues aún gustaba de fornicar, y de algunos otros “pecaditos insignificantes” les llamaba, además cuando fornicaba, decía que era hacer el amor, y lo hacía por amor, así lo razonaba y se justificaba.

Pero el Señor Jesús, conociendo su equivocado razonamiento, su incorrecta justificación le dijo:

Te molesta, que te diga que ahora dejes de pecar y que obedezcas al Padre, dices tú que esas son obras y que como la salvación no es por obras no estás ahora obligado a obedecer a Dios Padre.

Si después de que naces de nuevo, obedeces al Padre, llegarás al cielo, y no por obedecer al Padre.

Tus obras y lo que hagas y no hagas nunca jamás se podrán igualar al valor de Mi Vida y Mi Sangre que derramé por ti cuando ocupé el lugar que tú merecías ocupar en la cruz. Tú eras el que merecías recibir esos latigazos y heridas, yo derramé Mi Sangre y puse mi vida, para que tú no tengas que morir la muerte segunda y ser arrojado al lago de fuego para ser torturado eternamente como justo castigo por transgredir la ley moral de Dios Padre.

Si después de que nazcas de nuevo, te mantienes obedeciendo al Padre, eres tan solamente un siervo inútil que has hecho lo que era tu obligación, te salvé para que cambies tu vida de inmundo pecador, a una nueva vida moral en obediencia a Dios y santidad, no te salve para que sigas tu inmunda vida de pecador.

Entonces el que creyó en Jesús, y nació de nuevo, pero no le gustó que en su congregación enseñaran lo que dijo el Señor Jesús, de que para entrar al cielo es necesario obedecer al Padre, se fue molesto de esa congregación y busco otra congregación donde la enseñanza se ajustara a su baja moral, donde le decían que aún nacido de nuevo, podía morir en el acto mismo de la fornicación e ir al cielo, donde le decían que por haber creído en Jesús podía morir embriagado e ir al cielo, este cristiano pensó que la solución era la congregación con esa enseñanza donde se sentía cómodo y la doctrina se ajustaba a su estilo de vida.

Hasta que este hombre fue cayendo en más pecado y empezó a tener sexo violando niños, y como su congregación estaba en contra de eso, empezó a buscar una congregación donde lo aceptaran con su nueva práctica sexual y le aseguraran que aún manteniendo esa vida podía morir e ir al cielo.

Fue su solución, hasta que llegó el día en que murió y se encontró en el infierno.

Poco más de mil años después de estar sufriendo en el infierno, fue llevado al juicio del gran trono blanco, donde se encontró siendo juzgado no conforme a sus propias opiniones, no conforme a sus propias interpretaciones de la Biblia, no conforme a su baja moral sino que estaba siendo juzgado según el estándar moral Santo, Santo, Santo de Dios.

Y que estaba siendo juzgado por sus pecados, de los cuales no se arrepintió.

Este cristiano vio al Señor Jesús y le gritó:

Señor, yo creí en ti, nací de nuevo, deje de robar, si es cierto que luego tenía sexo fuera de matrimonio, pero era por amor, y además no es justo que se me juzgue por pecar después de nacido de nuevo, porque la salvación me la regalaste, no me puedes quitar lo que me regalaste, y la salvación además no es por obras, entonces yo no estaba obligado a hacer obras de portarme bien, para salvarme.

Y Jesús le dijo

Si , es cierto que morí por ti, te di el regalo de la salvación, pero no cuidaste ese regalo, no lo valoraste, no lo apreciaste no lo cuidaste con tu vida misma.

Tu obligación habiendo nacido de nuevo, era obedecer al Padre y a mí.

Si hubieras valorado y cuidado el regalo que te di y hubieras obedecido al Padre hubieras llegado al cielo, como un siervo inútil que solamente hizo lo que estaba obligado a hacer.

O no te acuerdas de estos textos:

“ No todo el que me dice Señor, Señor entrará al reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”   Mateo 7 : 21

Tu obligación habiendo creído en mí y habiendo nacido de nuevo, era obedecer a Dios Padre, si lo hubieras hecho, no hubieran sido obras que te ganaran ni salvación ni premio, simplemente te hubiera recordado el texto que dice:

“Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos” Lucas 17 : 10.

Después de haber nacido de nuevo, pecaste pero en lugar de arrepentirte, dejar de pecar, y confesar tu pecado al Padre Celestial, preferiste buscar tu propia interpretación bíblica para justificar tu vida de pecado, preferiste buscar una congregación donde la enseñanza se ajustara a tu vida de pecado, tuviste tiempo de arrepentirte, pero no lo hiciste.

Ahora:

Apártate de mí, nunca te conocí hacedor de maldad, tu destino es el lago de fuego y azufre

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Las obras de Flavio Josefo.

Las obras de Flavio Josefo.

 Para efectos de realizar un estudio bíblico diligente y detallado, así como uno utiliza un diccionario Bíblico, también uno se apoya en libros históricos que permitan entender mejor el antecedente, contexto y escenario de los tiempos Bíblicos.

En este sentido las obras del historiador Flavio Josefo, son una herramienta muy útil para quien desea llevar a cabo un estudio Bíblico, más provechoso.


Estudio Biblico – Obediencia Cristiana.

Estudio Biblico – Obediencia Cristiana.

Ya teniendo una salvación inicial la enseñanza de Jesús es que lejos de confiarse y lejos de poderse adormecer, se debe obedecer a Dios y cuidar la salvación, alcanzar la salvación final.

Después de que Jesús habla de que es necesario arrepentirse de pecado, q el evangelio de Juan señala, que es necesario creer en Jesús para tener vida eterna, luego Jesús enseña que para entrar al cielo es necesario nacer de nuevo por la obra del Espíritu Santo.

Pero ahora Jesús añade que los que entrarán en cielo no son todos los que le llaman Señor.  Jesús señala que los que entrarán al cielo son los que obedecen a Dios. Eso mismo señala un texto en Hebreos.

Véase el siguiente texto :

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?

 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”   Mateo 7 :  21 – 23

En el pasaje anterior Jesús mismo está diciendo que entrarán en el cielo los que hacen la voluntad del Padre Celestial. Ciertamente primero Jesús enseño que para entrar en el cielo es necesario nacer de nuevo, pero ahora añade otra condición diciendo que es necesario obedecer a Dios, es necesario andar en sus mandamientos, obedeciendo a Dios en sus mandamientos, obedeciendo su ley moral, andando en santidad.

Tenemos otro texto en el que el Señor Jesús, indica que para alcanzar la salvación final, existe la condición de permanecer en obediencia, y permanecer en la fe en Jesús.

Jesús dice: “De cierto, de cierto os digo que el que guarda mi palabra nunca verá muerte”  Juan 8 : 51.

Como obviamente los seres humanos estamos sujetos a la muerte física, la primera muerte (“Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” Hebreos 9 : 27) entonces Jesús se refiere a que quien guarda su palabra en obediencia, no verá la segunda muerte.

“Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda”  Apocalipsis 20 : 14

Entonces Jesús está señalando que una condición para alcanzar la salvación final es guardar su palabra en obediencia y fe en él.

Jesús enfatiza que aquéllos que lo obedecen son su verdadera familia:

Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre” Mateo 12 : 50

Así que Jesús enfatiza que la obediencia a Dios es una condición para alcanzar la salvación completa y final.

El ser un creyente y seguidor de Jesús, conlleva la responsabilidad de obedecerlo, Jesús mandó que a los nuevos discípulos se les enseñe a obedecer las enseñanzas que Jesús les mandó obedecer a los primeros discípulos, “Id y haced discípulos…..enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado” Mateo 28 : 20.

Veamos el siguiente versículo en Hebreos que corrobora lo que dice Jesús, indicando que  Jesús es el autor de la salvación para quienes lo obedecen:

“y habiendo sido perfeccionado vino a ser autor de eterna salvación  para todos los que lo obedecen” Hebreos 5 : 9 muestra como es necesario que el nacido de nuevo se mantenga en obediencia a Jesús, Dios quiere que el nacido de nuevo le obedezca manteniéndose en santidad, guardando sus mandamientos.

Esto también se confirma en 1a Juan 2 : 17:

“Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre

Nuevamente otro texto bíblico confirma que la condición de hacer la voluntad de Dios es necesaria para alcanzar la salvación final y vida eterna.

Como dice Apocalipsis 22 : 14:

 Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad

Apocalipsis 22 : 14 (Reina Valera 1909)

Este es el texto que hace sentido (la traducción 1960 presenta varios problemas), este texto en la versión antigua, coincide con los demás textos bíblicos a lo largo de la Biblia, que hablan de guardar los mandamientos de Dios, (tales como:

“Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos” 1ª Juan 2 : 3

“y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él” 1ª Juan 3 : 22

“En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.

 Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos” 1ª Juan 5 : 2 – 3

“Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo” Apocalipsis 12 : 17

“Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” Apocalipsis 14 : 12

Estos textos van de acuerdo en el concepto de que no solo la entrada es angosta sino el camino de la salvación es angosto, es un camino de mantenerse en fe en Jesús y de mantenerse en obediencia a los mandamientos de Dios, y de llegar a la muerte física en completa santidad (no hay santidad a medias) para poder ver al Señor, ya que sin santidad nadie lo verá.

Porque el que ha creído en Jesús y ha sido hecho una criatura nueva regenerada, nacido de nuevo por la obra del Espíritu Santo y se mantiene guardando sus mandamientos permanece en Jesús.

“Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.

 Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado” 1 Juan 3 : 23 – 24

De tal manera que entonces el que se mantiene creyendo en Jesús y se mantiene guardando los mandamientos de Dios y obedeciendo a Dios, alcanza la salvación final y la entrada al cielo, como lo dijo el Señor Jesús:

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” Mateo 7 : 21

La Biblia a lo largo de muchos textos muestra que la entrada al cielo está condicionada a:

Arrepentirse del pecado y dejar de pecar. Es necesario que el pecador vea que está sujeto a la ley moral del Dios Santo, que no pasa por alto el pecado, que es Juez de toda la tierra, y debe castigar al pecador ó sería mal juez, el pecador debe reconocer que está sujeto al juicio y castigo de Dios, porque si no reconoce que como pecador merece el juicio y castigo de Dios, no puede ver su necesidad de salvación de ese castigo de Dios.

Creer en Jesús, y mantenerse creyendo en él, creer en Jesús como Dios que se hizo carne y hueso para ocupar en la cruz el lugar que merecía el pecador, para recibir la muerte que merecía el pecador, para ocupar el lugar del pecador y morir como criminal cuando Jesús siendo santo y sin mancha no merecía ese lugar, pero Dios en la segunda persona de la Trinidad, por misericordia y amor, ocupó el lugar del pecador, para que Jesús en sustitución del pecador, recibiera el juicio, el castigo y la ira de Dios, que merecía recibir el pecador.

Ser hecho una criatura nueva, regenerada, naciendo de nuevo, naciendo espiritualmente y esto es algo que sólo lo puede hacer el Espíritu Santo.

Mantenerse en obediencia a Dios, guardando sus mandamientos.

Mantenerse en santidad, llegar en santidad completa y absoluta al momento de la muerte física, pues sin santidad nadie verá al Señor. (Hebreos 12 : 14).

Ciertamente sabemos que la salvación no se obtiene por nuestras obras, es imposible que un ser humano puede hacer algo para borrar ó neutralizar sus pecados, pero cuando nos arrepentimos de pecado, le confesamos a Dios que hemos pecado contra él, con tales y cuales acciones, luego el Espíritu Santo de Dios, obra en nosotros y nos da vida espiritual, nos hace nacer de nuevo y ser hechos nuevas criaturas, Dios nos podría decir vé y no peques más, ahora obedéceme.

El obedecer a Dios una vez que hemos nacido de nuevo, de ninguna manera significa que por nuestras obras ganemos nuestra salvación, si le dijeramos al Señor Jesús, “Señor me he ganado la salvación, por obras, porque te he obedecido, me he portado bien” Seguramente el Señor Jesús, diría: “Siervo inútil, tu obligación mínima era obedecerme”.

“Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”  Lucas 17 : 10

Después que la persona cree en Jesús y nace de nuevo por obra del Espíritu Santo, Dios quiere que el cristiano obedezca sus mandamientos, se mantenga en santidad, , y que cuando llegue a caer en pecado sea pronto en arrepentirse sinceramente de su pecado y buscar andar en santidad no pecando más. De ninguna manera Dios estará apoyando que el nacido de nuevo, ahora ande en pecado, de ninguna manera Dios estará de acuerdo en que el nacido de nuevo que peque se mantenga en el pecado sin arrepentirse.

Jesús dijo que sus ovejas, sus seguidores, los cristianos, oyen su voz, y dice que sus ovejas lo siguen, y siendo así a éstas ovejas, a éstos cristianos que le siguen, obedeciendo a Dios Padre y sus mandamientos, obedeciendo a Jesús (Juan 14 : 15 y 23), entonces Jesús les da vida eterna, vida eterna sin más muerte y no serán arrebatados de él (Juan 10 : 27 – 28). Pero fíjese que Jesús enfatiza se trata de sus ovejas que oyen su voz y que le siguen, le siguen justamente oyendo su voz y obedeciéndole. Enfatizo que dice que las ovejas le siguen, es decir los cristianos le siguen ejerciendo su propia y libre voluntad la cual se conserva aún nacido de nuevo, no es que Jesús los obligue ni acarreé a la fuerza, Jesús no toma por fuerza a las ovejas, Jesús no obliga a las ovejas, a los cristianos a seguirle.  Tienes que entender y conocer el carácter de Dios, y como continuamente pone a prueba la obediencia del cristiano, y como Dios desea  que el cristiano someta su propia voluntad a la de Dios, por voluntad propia, Dios no obliga a los cristianos a obedecerlo.

Pero también es cierto que el cristiano verdadero, el que ha nacido de nuevo, llega a pecar, pero mientras tenga tiempo de arrepentirse de su pecado, de admitir su culpabilidad y confesarla a Dios, aún tiene remedio, pero nadie te puede garantizar que si llegas a pecar tendrás tiempo de arrepentirte y confesarle a Dios tu pecado.

Porque cuando el cristiano llega a caer en pecado y como dice 1a Juan 1 : 9  “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”, ¿ pero si el cristiano ya nacido de nuevo, peca y no se arrepiente y no confiesa su pecado ante Dios para pedir perdón, como podrá ser perdonado por Dios ? Y si ese cristiano muere en ese momento se cierra su expediente quedando con pecado que no alcanzó perdón porque el cristiano no se arrepintió y no lo confesó a Dios. Ya desde el Antiguo Testamento Proverbios 28 : 13 indicaba “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”. Entonces si no los confiesa y no se aparta no alcanza misericordia.

Así a  lo largo de toda la Biblia, Dios muestra que no perdona el pecado sin arrepentimiento, sin remordimiento, un arrepentimiento genuino que significa cambiar y dejar de pecar.

La sangre de Jesús puede limpiar el pecado, pero no puede limpiar tu pecado, si tú no admites tu pecado, si no reconoces tu pecado ó lo quieres esconder, no puede limpiar tu pecado si no te arrepientes de él, no puede limpiar tu pecado si no se lo admites y confiesas a Dios.

Jesús habla de vencer, enfatiza el arrepentimiento, dice que no sólo la puerta es angosta sino que el camino también es angosto.

“El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias: Al que venciere , le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios” Apocalipsis 2 : 7.

Jesús enseñó que la puerta es angosta, y que el camino a recorrer después de pasar a través de la puerta, también es un camino angosto, no solo basta con pasar a través de la puerta angosta, que es Jesús el Cristo, con un nuevo nacimiento sino que es necesario luego el andar por un camino angosto de santidad.  “Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”.  Mateo 7 : 14.

Alcanzar la salvación, cuando lleguemos a nuestra muerte física. La salvación final.

Pablo enseña: “sino que golpeo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado” 1a Corintios 9 : 27.  Pablo habla de golpear su cuerpo, es decir negarse a su naturaleza carnal, no vaya a ser que quede eliminado de la carrera que lleva a la salvación final. La salvación final se obtiene cuando el nacido de nuevo, el cristiano estando en santidad y en ese momento sin pecados expira el espíritu para encontrarse con el Señor, a quien nadie verá sin santidad.

Aquí Pablo al mencionar la palabra eliminado es en griego la palabra adokimos, que significa reprobado, no aprobado, y la cual es utilizada claramente en otros versículos para significar rechazado, reprobado, como se utiliza en Romanos 1: 28, 2a Corintios 13 : 5 – 7, 2a Timoteo 3 : 8, , Tito 1 : 16, Hebreos 6 : 8.

“si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos. No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús” Filipenses 3 : 11 – 12. Aquí Pablo señala su deseo de llegar a la resurrección, a la salvación final, consciente de no haberla alcanzado aún, pero lejos de confiarse, prosigue adelante.

“Y esto conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos”  Romanos 13 : 11. Aquí Pablo en lugar de decirle a los cristianos que se pueden confiar y adormecerse los amonesta para estar despiertos, el tiempo final se acerca y la salvación final ya está más cerca que cuando creyeron ó nacieron de nuevo y tuvieron la salvación inicial. Si como dice Pablo la salvación está más cerca, es que aún no estamos en ella, aún no estamos en la salvación final, en la meta, aún no estamos en el cielo con Dios, aún no estamos a salvo de que al morir físicamente, recibamos sui ira y castigo, aún no se cierra nuestro expediente.

“que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero” 1a Pedro 1 : 5.  Cuando aquí el apóstol Pedro nacido de nuevo escribe a otros nacidos de nuevo (es decir personas con la salvación inicial) habla de alcanzar la salvación final, como indica para el tiempo postrero. Mientras no se alcanza la meta aún no se termina la carrera, un salvavidas puede meterse al mar a salvar a una persona, pero la persona salvada tiene que obedecer las instrucciones del salvavidas y perseverar en llegar a la playa, y ya que esté en la playa entonces si puede afirmar que está a salvo finalmente.

Todos estos pasajes hacen sentido cuando entendemos que es la salvación, como expuse antes,  es que a nuestra muerte física escapemos la ira y el castigo de Dios que justamente merecemos por nuestros pecados, si se trata de la salvación de un evento que se da después de nuestra muerte física, entonces la salvación (final)  se alcanza justamente posterior a nuestra muerte física.

Previo a nuestra muerte física aun no se ha cerrado nuestro expediente, lo que ocurre durante nuestra vida física determina los eventos que se dan posteriores a nuestra muerte física.

“Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fé en la verdad”  2a Tesalonicenses 2 : 13.

Aquí como explico en otro artículo la traducción correcta es os haya escogido como primicias, (no desde el principio no hay predestinación para salvación), para salvación mediante santificación, ya que la salvación inicial es por nacer de nuevo, la salvación inicial no es por obras (Efesios 2 : 9) aquí Pablo se refiere a la salvación final que se obtiene cuando nacidos de nuevo  con la salvación inicial, entonces sí mediante la santificación se obtiene la salvación final, porque una vez nacido de nuevo con la salvación inicial sin santidad nadie verá al Señor (Hebreos 12 : 14).

Como cuando Jesús enseña: “Entonces dijo Jesús a sus discípulos: Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a si mismo, y tome su cruz, y sígame” Mateo 16 : 24.    Jesús no enseñó en confiarse en que la salvación se conserva automáticamente, Jesús lo que enseña es a negarse a uno mismo, negar la naturaleza carnal y así cargar nuestra cruz, ya que Jesús no cargará nuestra cruz, eso nos toca a cada uno de nosotros, el negarse nos corresponde a nosotros no a Jesús, así que un cristiano nacido de nuevo debe ser responsable, cuidadoso y diligente en hacer eso que le toca en negarse a sí mismo, tomando su cruz, en lugar de ponerse a pensar que ya su salvación no la puede perder, y que no es necesario obedecer a Dios en todo, pero si el cristiano empieza a confiarse, adormecerse, y a fantasear, puede descuidarse y dejar de negarse a sí mismo cada día.

Jesús utilizaba en su enseñanza el lenguaje de vencer, de que el cristiano debe ser un vencedor ante la situación problemática que enfrenta en el mundo, pues bien dijo: “…En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”  Juan 16 : 33.

Jesús promete que el camino y la vida en este mundo será difícil y habrá problemas pero debemos perseverar y vencer.

“”Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” Romanos 8 :18

El que persevere hasta el fin, éste será salvo.

“Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre, mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” Mateo 10 : 22.

“Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” Mateo 24 : 13 cuando Jesús habla de los tiempos aún  peores que están por venir sobre el mundo, la implicación es que quien no persevere hasta el fin no será salvo, lo cual es lógico, aquel que se dé por vencido antes de tiempo cometiendo ciertos actos que mencionaré adelante, puede entonces no alcanzar su salvación final, siendo responsable de sus propios actos, jamás se puede culpar a Dios ni a Jesús por un nacido de nuevo que desiste en perseverar haciendo uso de su libre voluntad.

Nacido de nuevo se conserva la libre voluntad. Los judíos que salieron de Egipto no entraron a la tierra prometida porque en el camino no anduvieron en santidad, aunque fueron sacados de Egipto por Dios (tuvieron una salvación inicial) no se conservaron en obediencia a Dios (no se conservaron en santidad).

La posibilidad de que una persona no conserve su salvación es que cuando una persona nace de nuevo, y tiene la salvación inicial, conserva su libre voluntad, al nacer de nuevo no se convierte en un robot que a partir de allí siempre obedecerá a Dios, el nacido de nuevo sigue siendo humano y aún tiene libre voluntad para actuar.

Considere el caso del pueblo judío, sacado de Egipto, salvado de la plaga de la muerte en Egipto, por atender y creer a Dios y cubrir sus puertas con la sangre del cordero (Exodo 12) y salieron de Egipto, ya tenían una libertad y salvación inicial de Egipto, pero aún faltaba que llegaran y entraran a la tierra prometida, pero para llegar a la tierra prometida habría que recorrer un camino, sin embargo al recorrer ese camino en lugar de obedecer a Dios y creerle, los judíos (incluso Moisés) desobedecieron a Dios, cayeron en pecado y en incredulidad.

Habiendo salido de Egipto, la falta de santidad en su camino les costó el no poder entrar a la tierra prometida, incluso Moisés no entró a la tierra prometida porque en el camino desobedeció a Dios.

Pero si en el camino a recorrer hubieran andado en santidad obedeciendo y creyendo a Dios, hubieran podido entrar al reposo de la tierra prometida.

Parece muy ingenuo pensar que los judíos hubieran llegado a razonar que porque ya habían salido de Egipto ya tenían asegurada su entrada a la tierra prometida sin antes recorrer el camino, y que con base en ese razonamiento pensaran que teniendo la entrada asegurada podían desobedecer a Dios y caer en pecado sin que esto tuviera consecuencias que impidieran su entrada a la tierra prometida.

El caso del pueblo de Israel que fue liberado por Dios de Egipto pero luego no entro finalmente en la tierra prometida por desobedecer a Dios, por no mantenerse en obediencia a El, me recuerda el caso de la esposa de Lot.

La esposa de Lot, salvación inicial al salir de Sodoma, pero por no obedecer a no voltear atrás, quedó a medio camino, no alcanzó su salvación final.

En el caso de Lot y su familia Dios envió ángeles para salvarlos del juicio que vendría sobre Sodoma, pero Lot y su familia no fueron forzados a salir, los ángeles le dieron instrucciones a Lot, de hecho el resto de su familia estaban invitados a salir de Sodoma para escapar su destrucción, pero sus yernos no obedecieron y sufrieron la destrucción.

Aunque la esposa de Lot obedeció y salió de Sodoma, después de haber salido, se le ordenó que no mirara atrás, ya había salido de Sodoma para escapar el juicio que vendría, sin embargo, se mantuvo atrás de Lot y miró atrás, de tal forma que no llegó a lugar seguro y murió ahí mismo convertida en sal.

Dios no salvó a la fuerza a Lot y su familia, envió mensajeros con un mensaje para que obedecieran, los ángeles (mensajeros) no secuestraron a Lot y su familia, ni les vendaron los ojos, ni los tomaron por la fuerza para cargarlos para salvarlos,  les dieron las instrucciones que debían obedecer para llegar a lugar seguro, les dieron instrucciones que Lot y su familia debían obedecer para ser salvos de la destrucción que Dios traería como juicio justo y castigo sobre su ciudad.

Dios hizo la provisión de medios para su salvación, pero luego fue la responsabilidad individual de Lot y familia en cuanto a obedecer para llegar a lugar seguro a salvo.

Aunque en principio la esposa de Lot obedeció y salió de Sodoma, conservó su libre voluntad pero estimó en poco la instrucción de no voltear atrás, no tuvo el temor de Dios para obedecer a Dios y sus mensajeros (ángeles), a pesar de que había visto el milagro de los ángeles que llegaron y se hospedaron en su casa, y de enterarse seguramente de cómo habían causado ceguera en los hombres que querían atacarlos, a pesar de haber estado tan de cerca de esos milagros, desobedeció y miró hacia atrás, después de salir de Sodoma su obediencia a Dios aún se ponía a prueba, insisto que Dios no la salvó a la fuerza respetó su libre voluntad y puso a prueba su obediencia.

La esposa de Lot tuvo la salvación inicial al salir de Sodoma, pero no llegó a la salvación final a un lugar seguro, pues a medio camino desobedeció.

“Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.”  1a Corintios 10 : 11 – 12

Si puedes entender estos ejemplos terrenales y físicos, puedes entender el simbolismo espiritual.

Sin embargo hay quienes piensan que por tener una salvación inicial al nacer de nuevo, ya tienen asegurada su salvación final con la entrada al cielo aún y cuando anden en desobediencia a Dios y caigan en pecado continuo y sin arrepentimiento y que el mismo no tenga consecuencias, llegan a pensar que porque salieron de Egipto con un nacimiento de nuevo, pase lo que pase entrarán al cielo prometido y por tanto pueden recorrer el camino a la tierra prometida aún cayendo en pecado y sin arrepentirse y aún así entrar al cielo.

La persona que ha nacido de nuevo y es inteligente cuidará su salvación andando en obediencia a Dios y andando en santidad y si peca se arrepentirá para dejar de pecar, pero la persona nacida de nuevo que es ingenua ó floja para pensar, se convencerá a si misma que por tener la salvación inicial al nacer de nuevo, y conservando su libre voluntad,  sus acciones ya son irrelevantes, piensa que sus acciones de pecado sin arrepentimiento no tendrán consecuencias, piensa que no tiene porque obedecer a Dios en todo, y que un poquito de lujuria, de ver pornografía, de no perdonar al prójimo, de masturbación, de rencor, de robo por no pagar deudas, de fornicación, no tendrá consecuencias.

Considere estos pasajes que detallan porque la generación de judíos que salieron de Egipto no entró a la tierra prometida.

“Mas tan ciertamente como vivo yo, y mi gloria llena toda la tierra, todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz, 23 no verán la tierra de la cual juré a sus padres; no, ninguno de los que me han irritado la verá”    Números 14 : 21 – 23

“entre tanto que se dice:     Si oyereis hoy su voz,     No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.  ¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés?

 ¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?

¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? “  Hebreos 3 : 15 – 18.

“Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia, otra vez determina un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio de David, como se dijo:
Si oyereis hoy su voz,
No endurezcáis vuestros corazones.

 Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día.

 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.

 Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.

 Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.”   Hebreos 4 : 6 – 11.

Preguntas.

¿Eres un pecador que se ha arrepentido de su pecado?

“Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”  Mateo 4 : 17

¿Te arrepentiste de tu pecado y se lo confesaste a Dios, hiciste una reparación de tus pecados en lo posible?

“Y cuando yo dijere al impío: De cierto morirás, si él se convirtiere de su pecado, e hiciere según el derecho y la justicia, si el impío restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado, y caminare en los estatutos de la vida, no haciendo iniquidad, vivirá y ciertamente no morirá”  Ezequiel 33 :14 – 15

“Entonces Zaqueo dijo al Señor: ….. si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuatruplicado”   Lucas 19 : 8

¿Has creído en Jesús el Cristo como Dios (Dios Hijo) que se hizo carne y hueso para ocupar en la cruz el lugar que tu merecías como pecador, para que siendo El Santo y sin pecado, recibiera la muerte, el castigo y la ira de Dios que tú como pecador merecías recibir?

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquél que en el cree,, no se pierda, mas tenga vida eterna”  Juan 3 : 16

¿Has nacido de nuevo,  porque el Espíritu Santo te dio vida espiritual y te hizo una nueva criatura?

“Respondió Jesús y le dijo. De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”   Juan 3 : 3

Entonces ahora mantente en obediencia a Dios, andando en santidad.

Seguid la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”  Hebreos 12 : 14

No te sorprenda cuando Dios te ponga a prueba para probarte en: obediencia, en fidelidad a El, en ver si sometes tu voluntad a la de El.

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Predicaciones Escritas – Varios Temas

Predicaciones Escritas – Varios Temas

Abajo los enlaces a las Predicaciones Escritas:

El concepto judío de que la mujer era un ser inferior al hombre. La mujer debe estar en total sumisión y la mujer no debe tener cargos de autoridad en la iglesia ni enseñar.

Cuando Dios no sana, cuando Dios manda la enfermedad, sanidad con médicos ó sanidad divina

¿Qué hacer para no acabar en el infierno?

Por qué la salvación no se puede ganar por obras

¿El obedecer a Dios, después de nacer de nuevo, son obras para salvación?

Sean perfectos como su Padre es perfecto – Completa Santificación

¿Puede Dios perdonar al pecador así nada más perdonándolo y ya ?

El significado de la crucifixión, muerte y resurrección de Jesús

¿Estuvo Jesús realmente 3 días y 3 noches en la tumba como profetizó ó la tradición religiosa no hizo bien las cuentas?

Dios ama al pecador y odia al pecado – ¿Cierto ó falso?

Sodoma y Gomorra – Ciudades en las que sus habitantes continuamente pecaban y fueron destruidas por Dios

Expiación de pecados – Corderos sin mancha y el Cordero de Dios

Juan 3 : 16 Explicación de Porque de tal manera amó Dios al mundo

Orando persistentemente, no cayendo en desánimo, teniendo fe en Dios. Pase lo que pase y se vean las cosas como se vean, persiste en la oración, mantén tu fe en Dios

El que dice ser ateo y dice Dios no existe

La resurrección de Jesucristo, y porque ofreció su vida para morir por pecadores

La importancia de perdonar al prójimo. La Parábola de los dos deudores

Arrepentimiento en Nínive. El mensaje de Jonás. Como Dios probó a Jonás

Obediencia, Fidelidad. Cualidades que Dios busca y prueba en los cristianos

Job – Una enseñanza de cómo es la vida real

Noé, los gigantes, el diluvio y el arca. La historia real Biblica – Porque Dios destruyó el mundo de Noé

El cristiano en un mundo de pruebas, dificultades y tribulación. El propósito de las pruebas en la vida del cristiano

El temor al juez y el temor a Dios. El temor Bíblico que se debe tener a Dios – El temor que sobrevino cuando Ananías y su esposa murieron por mentirle a Dios

Nacer de nuevo, requisito para entrar al cielo

Caín y Abel – El pecado está a la puerta acechando – Una ofrenda aceptada y otra no

Ocultismo y sus peligros. Prácticas ocultistas, transgresiones a la ley de Dios, que abren la puerta a los agentes de Satanás

Como cuidar mi salvación. Como andar en santidad. Como se infiltra Satanas en los cristianos

Imponer manos a la ligera sus riesgos y los riesgos de caer en el espíritu cuando oran por tí

¿ No pagar deudas es pecado ?

¿Qué es el diezmo Bíblico? ¿Es un mandato para los cristianos que viven bajo el nuevo pacto de la sangre de Jesús? Como ofrendar

Matrimonio entre personas del mismo sexo declarado legal en Estados Unidos, pero, ¿ qué es lo que estableció Dios sobre el matrimonio?

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La esposa de Lot – Perdiendo la salvación a medio camino.

La esposa de Lot – Perdiendo la salvación a medio camino.

La Biblia narra como la mujer de Lot quedó a medio camino de conservar la salvación inicial que tuvo al salir de Sodoma. (Génesis 19 : 26)

Véase la historia completa en Génesis 18 : 20 a Génesis 19 : 29.

Recordemos unos puntos esenciales de esta historia:

–          La ciudad de Sodoma (Gomorra y aledañas) estaban llenas de pecadores que continuamente transgredían las leyes morales de Dios.

–          Dios aborrece al pecador, Dios es juez de toda la tierra, Dios destruye al pecador.

 “Jehová prueba al justo;
Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece.

 Sobre los malos hará llover calamidades;
Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos.

Porque Jehová es justo, y ama la justicia;
El hombre recto mirará su rostro. ”  Salmos 11 :  5 – 7

 

–          Dios tuvo misericordia de los parientes de Abraham, de Lot y su familia.

–          Dios envió mensajeros (ángeles) para avisarle a Lot que Dios destruiría la ciudad.

–          Los ángeles mensajeros dieron el mensaje a Lot y le pidieron que fueran con ellos para salir de la ciudad.

–          Lot y su esposa y dos hijas creyeron el mensaje, y actuaron obedeciendo y saliendo de la ciudad.

–          Los yernos de Lot no creyeron el mensaje, por lo tanto no actuaron saliendo y murieron en la ciudad, cuando Dios juzgó y la destruyó.

–          La esposa de Lot, creyó el mensaje de los ángeles mensajeros y por lo tanto salió por su propio pie, por cuanto creyó y actuó conforme a su creer.

Los ángeles no la iban a cargar sobre hombros para ponerla a salvo, ella debía usar su fe para creer el mensaje y ella debía ejercer su voluntad para obedecer el mensaje.

–          La esposa de Lot salió de Sodoma, ya tenía su salvación inicial de haber salido de Sodoma, pero estaba a medio camino de llegar a quedar en lugar seguro.

Los ángeles le dijeron a Lot y su esposa que no debían voltear atrás.

La esposa de Lot, estando a medio camino entre su salvación inicial y su salvación final para quedar en lugar seguro, no obedeció el mandato de los mensajeros de Dios (ángeles) y volteó hacia atrás, y se convirtió en estatua de sal.

Los ángeles pudieron haber amarrado a la esposa de Lot y llevarla sobre hombros, pero la esposa de Lot tenía que ser probada, en cuanto a si creía el mensaje de los ángeles de Dios, y si obedecía el mensaje de Dios, dado por los ángeles.

El pecador merece castigo eterno por transgredir las leyes de Dios, pero Dios en su misericordia dispuso que Jesús ocupara el lugar del pecador, cuando Jesús murió en la cruz y recibió la ira de Dios contra el pecador.

El pecador para tener acceso a la salvación debe creer en Jesús, el que sufrió la ira de Dios en lugar del pecador.

El pecador tendrá su salvación inicial, pero al nacer de nuevo, porque el Espíritu Santo lo regenera y hace una nueva criatura, el creyente en Jesús, nacido de nuevo, debe andar ahora en santidad y ya no pecando, si habiendo creído y nacido de nuevo, se mantiene en desobediencia a Dios, pecando, no entrará al cielo, quedará a medio camino entre su salvación inicial y su salvación final.

Porque Jesús primeramente enseñó que para ser salvos es necesario:

Creer en Jesús (Juan 3 : 16)

Nacer de Nuevo (Juan 3 : 3 – 8).

Y habiendo ocurrido lo anterior, es necesario obedecer a Dios para entrar al cielo, es decir, un creyente nacido de nuevo, que se mantiene pecando y desobedeciendo a Dios, no entrará al cielo, aún y cuando diga que llegó a hacer cosas en nombre de Jesús.

Jesús enfatizó que para entrar al cielo es necesario obedecer a Dios:

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?

 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”

Mateo 7 : 21 – 23

El obedecer a Dios, no es de ninguna manera el hacer obras para ganar la salvación, el obedecer de un creyente en Jesús nacido de nuevo es:ve y deja de pecar.

“y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen” Hebreos 5 : 9

La salvación que Dios puso al alcance de la esposa de Lot, era gratuita, y de ninguna manera era ninguna recompensa por obras de la mujer de Lot.

Como cuando una persona se está ahogando en el mar y de un barco le lanzan una cuerda con un salvavidas, lo están rescatando gratuitamente, de gracia, por misericordia, y no a cambio de que la persona en el mar haya hecho algo a cambio de que lo salven, y la persona en el mar que es rescatada no puede jactarse de que por su obra de extender la mano para tomar el salvavidas fue salva, es ridículo pensar que la salvación de quedar ahogado en el mar fue gracias a su obra de extender su mano para tomar el salvavidas que le extendieron, porque por más que haya extendido su mano no hubiera sido salvada, si no es porque llegó el barco y le lanzaron el salvavidas.

La esposa de Lot, recibió el mensaje de cómo salir salva de la destrucción de Sodoma, lo creyó y en principio obedeció saliendo por su propio pie, los yernos de Lot no creyeron el mensaje, si lo hubieran creído hubieran tenido acceso a la salvación.

Los ángeles no estaban allí para sacar cargando a los yernos ni a Lot ni a su familia, la responsabilidad de creer el mensaje recayó en Lot y su familia.

Ya salidos de Sodoma, pero antes de quedar a salvo en lugar seguro, el mensaje de los ángeles, dado a Lot y su familia era que no debían voltear atrás.

La esposa de Lot tenía acceso a su salvación final, solo tenía que mantenerse en obediencia.

Pero la mujer de Lot desobedeció estando a medio camino y volteó atrás y murió convertida en estatua de sal.

Cuán lamentable es que la esposa de Lot menospreció el mensaje por parte de los mensajeros de Dios, y no se mantuvo en obediencia. Tuvo tan en poca estima su salvación inicial que no se mantuvo en obediencia hasta llegar a su salvación final.

La pregunta.

Ahora la pregunta para ti, en caso de que tú seas un creyente en Jesús, nacido de nuevo:

¿Te mantienes en obediencia a Dios? ¿Menosprecias tu salvación inicial y no la cuidas con temor y temblor? Ó ¿Valoras tu salvación inicial y te mantienes en obediencia a Dios, y cuidas tu salvación con temor y temblor?

“Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor

Filipenses 2 : 2


Por gracia sois salvos por medio de la fe. La salvación es el regalo de Dios, pero la fe no es el regalo de Dios, sino la mano que se extiende para tomar la salvación que Dios da.

Por gracia sois salvos por medio de la fe.

La salvación es el regalo de Dios, pero la fe para creer en Jesús, no es el regalo de Dios, sino la mano que se extiende para tomar la salvación que Dios da por medio de la obra de Jesús el Cristo en la cruz.

“ Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;  no por obras, para que nadie se gloríe” Efesios 2 : 8 – 9.

Algunas personas han tomado como base éste pasaje en forma aislada para interpretar y concluir que la fe es un regalo de Dios, y que por lo tanto una persona ni siquiera es capaz por si misma de tener fe en Dios, ó fe para creer en Jesús.

Grámatica en original griego.

A.T. Robertson señala:

“Y esto (kai touto). Neutro, no femenino taute, y por tanto no se refiere a pistis (femenino) ó a charis (también femenino), sino al hecho de ser salvo por gracia condicionada a fe de nuestra parte”   A.T. Robertson – Word Pictures in the New Testament 1930

Sin embargo, además de considerar la gramática del original griego, la cual aclara que el regalo es la salvación y no la fe, tambien es importante no considerar este pasaje en forma aislada, ya que existen muchos pasajes que nos muestran como se da la fe de la persona.

Jesús recrimina a quienes tienen poca fe y felicita a los que tienen fe.

“En varios pasajes podemos apreciar como Jesús recrimina y reprocha a quienes carecen de fe, y por el contrario Jesús felicita a quienes tienen fe.

Vemos que en Nazaret, Jesús no hizo muchos milagros debido a la falta de fe de sus habitantes “Y no hizo allí muchos milagros, debido a la incredulidad de ellos”, Mateo 13 : 58, es decir que la gente de Nazaret en su falta de fe en Jesús, lo limitaron para obrar milagros, la culpa era de la gente de Nazaret por su falta de fe, de ninguna manera era culpa de Dios por no darles fe, la fe debe salir de cada persona como seguiremos viendo en otros textos.

Por ejemplo en Mateo 8 : 5 – 13, encontramos el pasaje que habla de la fe del centurión.

Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole,

y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado.

Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.

Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.

Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

10 Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.

11 Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos;

12 mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

13 Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora”

Este mismo acontecimiento lo encontramos en Lucas

Después que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le oía, entró en Capernaum.

Y el siervo de un centurión, a quien éste quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir.

Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo.

Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto;

porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga.

Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo;

por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero dí la palabra, y mi siervo será sano.

Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que le seguía: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.

10 Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.” Lucas 7 : 1 – 10.

Notamos tanto en el relato de Mateo 8 versículo 10, como en el relato de Lucas 7 versículo 9 que cuando Jesús, escuchó al centurión y como este creyó que ni siquiera era necesario que Jesús fuera a su casa, sino que bastaba con su palabra de autoridad para sanar a su siervo, Jesús se maravilló del centurión y dijo a los presentes que ni siquiera en Israel había hallado tanta fe.

En este acontecimiento del cual fueron testigos Mateo y Lucas, ambos coinciden y anotan que Jesús se maravilló, se sorprendió de la fe del centurión.

Si la fe fuera un regalo que Dios diera ó que Jesús que es Dios hecho carne y hueso diera como regalo ó como don, no tendría sentido que Jesús se maravillara de la fe que el centurión tuvo.

No tendría sentido que Dios y Jesús dieran como regalo ó don la fe y luego se maravillen de la persona que tiene fe, si Dios y Jesús dieran la fe como regalo ó como don, tampoco tendría sentido que Dios y Jesús reprocharan a las personas que no tienen fe.

Hay un pasaje que habla con claridad indicando que sin fe es imposible agradarle a Dios.

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11 : 6.

Sería absurdo que uno no le pueda agradar a Dios, por falta de fe, y que uno culpe a Dios por la falta de fe de uno, argumentando absurdamente que es la culpa de Dios que no me dio la fe, y por lo tanto no la tengo, y por lo tanto no le agrado a Dios, y por lo tanto Dios tiene la culpa, eso es absurdo.

Encontramos otro pasaje que muestra que Jesús no hizo muchos milagros en Nazaret, debido a la falta de fe de la gente ahí.

“ Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos” Mateo 13 : 58.

Podemos ver en el pasaje cuando Jesús caminó sobre el agua, como le recriminó fuertemente a Pedro su falta de fe.

“En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.

23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.

24 Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.

25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.

26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: !!Un fantasma! Y dieron voces de miedo.

27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: !!Tened ánimo; yo soy, no temáis!

28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.

29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.

30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !!Señor, sálvame!

31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.

33 Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.” Mateo 14 : 22 -33

Nótese en el versículo 31 que Jesús le recrimina a Pedro que haya dudado, y le llama claramente hombre de poca fe.

No tendría sentido que Jesús culpara ó felicitara a las personas por algo que Dios diera como don, si la fe fuera un don ó regalo de Dios, sería injusto e ilógico que Jesús recriminara a las personas por algo que no estuviera en su capacidad tener.

Pero es lógico y tiene sentido que Jesús y Dios recriminen a las personas por una falta de fe que no tengan cuando está en ellos la capacidad de tenerla.

Veamos otro pasaje en el cual Jesús sana a una mujer que ha tenido fe en Jesús.

“ Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada,

44 se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre.

45 Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?

46 Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha salido poder de mí.

47 Entonces, cuando la mujer vio que no había quedado oculta, vino temblando, y postrándose a sus pies, le declaró delante de todo el pueblo por qué causa le había tocado, y cómo al instante había sido sanada.

48 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz” Lucas 8 : 43 – 48.

Jesús dijo que su fe la había salvado, Jesús pudo saber que la mujer estiró su mano con fe para tocar el borde de su manto.

Lo cual es una buena ilustración de cómo funciona la fe.

La fe es como la mano que se extiende para tomar la salvación que nos da Dios por medio de Jesucristo.

La fe es cuando la gente se movía acercándose a Jesús, porque creían con fe que Jesús los podía sanar.

La fe no es un regalo de Dios.

El interpretar que Dios es quien da la fe, para que luego la persona tenga fe para salvación es un error, que distorsiona el evangelio, y luego con ese error algunos enseñan que en lugar de tener fe en Jesucristo para salvación como enseña Juan 3 : 16, lo que hay que hacer es una obra de orar a Dios para pedirle fe, lo cual es un grave error..

  1. J. I. Packer en su libro “Fundamentalism and the Word of God” menciona que este asunto es a veces representado como si Dios diera la fe al pecador primero, y entonces, cuando el pecador le trae su fe a Dios, Dios le da la salvación.
  2. Sir Robert Anderson en su libro “The Gospel and its Ministry” de 1876, señala que la aseveración de que la fe es un regalo es un error.y que este asunto es representado como si Dios le diera primero la fe al pecador, y cuando el pecador le trae la fe de vuelta, Dios le diera la salvación. Es como si un panadero que se rehúsa a dar pan a las personas con manos vacías, y entonces el panadero primero les da una moneda equivalente al precio del pan, para luego entonces a cambio del dinero que él mismo les da, les de la pieza de pan. Anderson señala que el decir que la fe es el regalo de Dios, no solo es destruir el versículo 9 (el siguiente versículo) sino destruir la fuerza de todo el pasaje.
  3. Thomas K. Doty en su libro “Lessons In Holiness” de 1881, señala acertadamente que las promesas son de Dios, pero el acto de fe es humano, pero aún así algunos suponen que el pasaje de Efesios 2 : 8 muestra que la fe es el regalo de Dios, pero en realidad el término “a través de la fe” es parentético en el texto. Es la salvación la que se establece como un regalo, el siguiente versículo contrastando tal regalo por medio de fe, con una salvación imposible por medio de obras, y señala que por lo tanto el orar a Dios pidiendo fe como un regalo de Dios no es correcto.
  4. Joseph Agar Beet explica: “Tú no eres la fuente de tu propia salvación, es un regalo y es un regalo que Dios da. No viene de obras humanas”. (A Commentary on St Paul’s Epistle to the Ephesians – 1890)

Vemos entonces que el leer el pasaje de Efesios 2 : 8 asumiendo que la fe es el regalo, es no solo destruir el sentido del versículo 9, sino mal interpretar todo el pasaje.

Asi la salvación que Dios ofrece por gracia, gratuitamente, por medio de la fe en Jesucristo.

La fe no es ningún regalo de Dios, la salvación es el regalo de Dios, pero la persona tiene que poner su fe en Jesús para entonces recibir el regalo de  la salvación en Jesús, dicha salvación es por gracia, Dios no la cobra, la da gratis cuando tu pones tu fe creyendo en Jesús.

Si la fe para creer en Jesús para salvación fuera un regalo de Dios, imagina lo que pasaría, con esta ilustración simple.

Un pecador muere y el día de su juicio, argumenta que no pudo creer en Jesús para salvación pues Dios no le dio la fe necesaria para creer en Jesús, por lo tanto no se le puede juzgar por no creer en Jesús, no se le puede juzgar como culpable de algo que estaba realmente imposibilitado para hacer porque Dios no le dio esa capacidad de tener fe.

El juzgarlo como culpable de no creer en Jesús, cuando era imposible que lo hiciera (por no haberle dado la fe para ello) legalmente sería injusto.

En el día del juicio ante el trono de Dios, ningún ser humano podrá exponer como argumento de defensa que Dios no le dió el regalo de fe para poder creer en Jesús, porque la fe para creer en Jesús no es ningún regalo de Dios. Todo ser humano tiene la capacidad de tener fe en Jesús para salvación, y es su responsabilidad si lo hace ó no.

Como todo ser humano tiene la capacidad en sí mismo de poner su fe en Jesús, para salvación.

Entonces Dios sería terriblemente injusto si la posibilidad de una salvación real solamente la pusiera al alcance de algunos a quienes El les regala la fe, aquí no es que Dios no sea soberano, aquí es que hay que entender que Dios ES JUSTO,  y perfectamente justo, Dios no puede hacer discriminación de seres humanos en ese sentido.

Debido a que todo ser humano tiene en sí mismo la capacidad y posiblidad de creer en Jesús para salvación, es que el ser humano que no crea en Jesús para salvación será hallado culpable y condenado, por no haber ejercido una fe que estaba habilitado y capacitado para ejercer.

“El que en él cree, no es condenado, pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”  Juan 3 : 18

Es precisamente por eso que Juan 3 : 18 señala que el que no cree en Jesús es condenado porque no ha creído en Jesús el Cristo el HIjo de Dios, es decir a quien no cree en Jesús, se le cuenta como culpa el no creer en Jesús, esto es lógico y válido legal y moralmente si el ser humano tiene en si mismo y por si mismo la posiblilidad de creer en Jesús, de extender su mano para recibir la salvación, y entonces al pecador que  no cree en Jesús, el pecador que no extendie su mano para recibir la salvación, el pecador que rechaza la salvación,  se le cuenta como culpa, precisamente porque pudo haber aceptado y recibido la salvación y no lo hizo.

Dios ha puesto la salvación al alcance de todo ser humano.

Dios ha dotado al ser humano de:

Libre voluntad,

Y además:

Dios  diseñó al ser humano con la capacidad de ejercer un acto de fe en creer en alguien.

Ya sea que el ser humano elija creer en Jesús para salvación, es decir el extender la proverbial mano para recibir la salvación, creer en Jesús como Dios hecho carne y hueso que ocupó  el lugar del pecador en la cruz, para recibir en sustitución el castigo que el pecador merecía,  ó bien el creer en alguien que no puede de ninguna forma dar salvación, en alguien que no murió en la cruz para ocupar el lugar del pecador, ya sea un “santo”, una virgen, un buda, etc. ó tambien el simplemente no creer, no ejercer fe alguna,  pero ésto no por falta de capacidad del ser humano.

Desgraciadamente es evidente que algunas personas usan su fe para ponerla en algún “santo” en alguna virgen, en buda, etc. en quienes no hay salvación del justo juicio de Dios.

Este pasaje de Efesios 2 :8 se debe contemplar y analizar junto con el versículo 9, para entender el sentido, pues Pablo está diciendo que la salvación es un regalo (que se recibe por medio de la fe) y lo contrasta con el versículo 9, enfatizando que la salvación no se puede obtener por obras.

Dios pone la salvación a disposición de todo ser humano, pero solo quien pone su fe en Jesús, puede gozar de la salvación a través de Jesús el Cristo.

La fe no es ninguna obra de la cual uno se pueda gloriar.

Leon Morris en su libro The Atonement ilustra cómo funciona la fe, con la anécdota de un muchacho sediento que extiende su vaso para recibir el regalo de la bebida fría, el hecho de que haya extendido su vaso no es ningún mérito, su vaso fue solo el medio para recibir el regalo de la bebida fría y así funciona la fe. La fe no es un mérito, sino el medio por el cual se recibe el regalo de salvación. Fe es la mano extendida para recibir el regalo de Dios.

Si alguien se encuentra a la deriva en el mar, y un barco se acerca para rescatarlo y salvarlo y le arroja una cuerda para subirlo al barco, la fe sería como la mano que se extiende para tomarse de la cuerda creyendo que lo subirán al barco para ser rescatado.

La persona que es rescatada de esta forma no se puede gloriar en que extendió su mano para tomar la cuerda y ser rescatado, es decir no se puede gloriar en decir que fue su esfuerzo de extender la mano para recibir la cuerda salvadora lo que lo salvó, no fue su obra ni su esfuerzo lo que lo salvó, lo que lo salvó fue que alguien tuvo misericordia de él y le lanzó la cuerda.  Así como tampoco una persona que extiende su mano para recibir un chaleco salvavidas se puede gloriar de que extendio la mano y su obra y esfuerzo lo salvó, ni tampoco una persona que pide dinero en la calle se puede gloriar de que hizo una obra ó trabajo al extender su mano para recibir las monedas que alguien le regaló.

De igual forma la fe no es ninguna obra y por no ser ninguna obra nadie se puede gloriar de haber tenido fe en Jesús para recibir el regalo de salvación que Dios da por medio del sacrificio de expiación de Jesús en la cruz.

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La Taza de Fe - Romanos 5:2

La salvación  de Dios se da libremente a todos, a través de creer en Jesús y su sacrificio en la cruz. Nosotros recibimos su salvación  por la fe. ¡ Así que voltea tu taza de fe ¡

Caricatura utilizada de acuerdo con las políticas de uso de Caricatura Alegre de Mike Waters (Enlace aqui)

Aaaa


Por gracia sois salvos por medio de la fe. La salvación es el regalo de Dios, pero la fe no es el regalo de Dios, sino la mano que se extiende para tomar la salvación que Dios da.

Por gracia sois salvos por medio de la fe. La salvación es el regalo de Dios, pero la fe no es el regalo de Dios, sino la mano que se extiende para tomar la salvación que Dios da.

“ Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;  no por obras, para que nadie se gloríe” Efesios 2 : 8 – 9.

Algunas personas han tomado como base éste pasaje en forma aislada para interpretar y concluir que la fe es un regalo de Dios, y que por lo tanto una persona ni siquiera es capaz por si misma de tener fe en Dios, ó fe para creer en Jesús.

Sin embargo es importante no considerar este pasaje en forma aislada, ya que existen muchos pasajes que nos muestran como es la fe.

Jesús recrimina a quienes tienen poca fe y felicita a los que tienen fe.

“En varios pasajes podemos apreciar como Jesús recrimina y reprocha a quienes carecen de fe, y por el contrario Jesús felicita a quienes tienen fe.

Por ejemplo en Mateo 8 : 5 – 13, encontramos el pasaje que habla de la fe del centurión.

Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole,

y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado.

Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.

Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.

Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

10 Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.

11 Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos;

12 mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

13 Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora”

Este mismo acontecimiento lo encontramos en Lucas

Después que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le oía, entró en Capernaum.

Y el siervo de un centurión, a quien éste quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir.

Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo.

Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto;

porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga.

Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo;

por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero dí la palabra, y mi siervo será sano.

Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que le seguía: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.

10 Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.” Lucas 7 : 1 – 10.

Notamos tanto en el relato de Mateo 8 versículo 10, como en el relato de Lucas 7 versículo 9 que cuando Jesús, escuchó al centurión y como este creyó que ni siquiera era necesario que Jesús fuera a su casa, sino que bastaba con su palabra de autoridad para sanar a su siervo, Jesús se maravilló del centurión y dijo a los presentes que ni siquiera en Israel había hallado tanta fe.

En este acontecimiento del cual fueron testigos Mateo y Lucas, ambos coinciden y anotan que Jesús se maravilló, se sorprendió de la fe del centurión.

Si la fe fuera un regalo que Dios diera ó que Jesús que es Dios hecho carne y hueso diera como regalo ó como don, no tendría sentido que Jesús se maravillara de la fe que el centurión tuvo.

No tendría sentido que Dios y Jesús dieran como regalo ó don la fe y luego se maravillen de la persona que tiene fe, si Dios y Jesús dieran la fe como regalo ó como don, tampoco tendría sentido que Dios y Jesús reprocharan a las personas que no tienen fe.

Hay un pasaje que habla con claridad indicando que sin fe es imposible agradarle a Dios.

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11 : 6.

Encontramos otro pasaje que muestra que Jesús no hizo muchos milagros en Nazaret, debido a la falta de fe de la gente ahí.

“ Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos” Mateo 13 : 58.

Podemos ver en el pasaje cuando Jesús caminó sobre el agua, como le recriminó fuertemente a Pedro su falta de fe.

“En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.

23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.

24 Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.

25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.

26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: !!Un fantasma! Y dieron voces de miedo.

27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: !!Tened ánimo; yo soy, no temáis!

28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.

29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.

30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !!Señor, sálvame!

31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.

33 Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.” Mateo 14 : 22 -33

Nótese en el versículo 31 que Jesús le recrimina a Pedro que haya dudado, y le llama claramente hombre de poca fe.

No tendría sentido que Jesús culpara ó felicitara a las personas por algo que Dios diera como don, si la fe fuera un don ó regalo de Dios, sería injusto e ilógico que Jesús recriminara a las personas por algo que no estuviera en su capacidad tener.

Pero es lógico y tiene sentido que Jesús y Dios recriminen a las personas por una falta de fe que no tengan cuando está en ellos la capacidad de tenerla.

Veamos otro pasaje en el cual Jesús sana a una mujer que ha tenido fe en Jesús.

“ Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada,

44 se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre.

45 Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?

46 Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha salido poder de mí.

47 Entonces, cuando la mujer vio que no había quedado oculta, vino temblando, y postrándose a sus pies, le declaró delante de todo el pueblo por qué causa le había tocado, y cómo al instante había sido sanada.

48 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz” Lucas 8 : 43 – 48.

Jesús dijo que su fe la había salvado, Jesús pudo saber que la mujer estiró su mano con fe para tocar el borde de su manto.

Lo cual es una buena ilustración de cómo funciona la fe.

La fe es como la mano que se extiende para tomar la salvación que nos da Dios por medio de Jesucristo.

La fe es cuando la gente se movía acercándose a Jesús, porque creían con fe que Jesús los podía sanar.

La fe no es un regalo de Dios.

El interpretar que Dios es quien da la fe, para que luego la persona tenga fe para salvación es un error, que distorsiona el evangelio, y luego con ese error algunos enseñan que en lugar de tener fe en Jesucristo para salvación como enseña Juan 3 : 16, lo que hay que hacer es una obra de orar a Dios para pedirle fe, lo cual es un grave error..

  1. J. I. Packer en su libro “Fundamentalism and the Word of God” menciona que este asunto es a veces representado como si Dios diera la fe al pecador primero, y entonces, cuando el pecador le trae su fe a Dios, Dios le da la salvación.
  2. Sir Robert Anderson en su libro “The Gospel and its Ministry” de 1876, señala que la aseveración de que la fe es un regalo es un error.y que este asunto es representado como si Dios le diera primero la fe al pecador, y cuando el pecador le trae la fe de vuelta, Dios le diera la salvación. Es como si un panadero que se rehúsa a dar pan a las personas con manos vacías, y entonces el panadero primero les da una moneda equivalente al precio del pan, para luego entonces a cambio del dinero que él mismo les da, les de la pieza de pan. Anderson señala que el decir que la fe es el regalo de Dios, no solo es destruir el versículo 9 (el siguiente versículo) sino destruir la fuerza de todo el pasaje.

Vemos entonces que el leer el pasaje de Efesios 2 : 8 asumiendo que la fe es el regalo, es no solo destruir el sentido del versículo 9, sino mal interpretar todo el pasaje.

Asi la salvación que Dios ofrece por gracia, gratuitamente, por medio de la fe en Jesucristo.

La fe no es ningún regalo de Dios, la salvación es el regalo de Dios, pero la persona tiene que poner su fe en Jesús para entonces recibir el regalo de  la salvación en Jesús, dicha salvación es por gracia, Dios no la cobra, la da gratis cuando tu pones tu fe creyendo en Jesús.

Si la fe para creer en Jesús para salvación fuera un regalo de Dios, imagina lo que pasaría, con esta ilustración simple.

Un pecador muere y el día de su juicio, argumenta que no pudo creer en Jesús para salvación pues Dios no le dio la fe necesaria para creer en Jesús, por lo tanto no se le puede juzgar por no creer en Jesús, no se le puede juzgar como culpable de algo que estaba realmente imposibilitado para hacer porque Dios no le dio esa capacidad de tener fe.

El juzgarlo como culpable de no creer en Jesús, cuando era imposible que lo hiciera (por no haberle dado la fe para ello) legalmente sería injusto.

En el día del juicio ante el trono de Dios, ningún ser humano podrá exponer como argumento de defensa que Dios no le dió el regalo de fe para poder creer en Jesús, porque la fe para creer en Jesús no es ningún regalo de Dios.

Entonces Dios sería terriblemente injusto si la posibilidad de una salvación real solamente la pusiera al alcance de algunos a quienes El les regala la fe, aquí no es que Dios no sea soberano, aquí es que hay que entender que Dios ES JUSTO,  y perfectamente justo, Dios no puede hacer discriminación de seres humanos en ese sentido.

Es precisamente por eso que Juan 3 : 18 señala que el que no cree en Jesús es condenado porque no ha creído en Jesús el Cristo el HIjo de Dios, es decir a quien no cree en Jesús, se le cuenta como culpa el no creer en Jesús, esto es lógico y válido legal y moralmente si el ser humano tiene en si mismo y por si mismo la posiblilidad de creer en Jesús, de extender su mano para recibir la salvación, y entonces al pecador que  no cree en Jesús, el pecador que no extendie su mano para recibir la salvación, el pecador que rechaza la salvación,  se le cuenta como culpa, precisamente porque pudo haber aceptado y recibido la salvación y no lo hizo.

Dios ha puesto la salvación al alcance de todo ser humano.

Dios ha dotado al ser humano de:

Libre voluntad,

Y además:

Dios  diseñó y dotó al ser humano con la capacidad de ejercer un acto de fe en creer en alguien, ya sea creer en Jesús para salvación, es decir el extender la proverbial mano para recibir la salvación, creer en Jesús como Dios hecho carne y hueso que ocupó  el lugar del pecador en la cruz, para recibir en sustitución el castigo que el pecador merecía,  ó bien el creer en alguien que no puede de ninguna forma dar salvación, sea un “santo”, una virgen, un buda, etc. ó tambien el simplemente no creer, no ejercer fe alguna,  pero ésto no por falta de capacidad del ser humano.

Desgraciadamente es evidente que algunas personas usan su fe para ponerla en algún “santo” en alguna virgen, en buda, etc. en quienes no hay salvación del justo juicio de Dios.

La fe no es ninguna obra de la cual uno se pueda gloriar.

Leon Morris en su libro The Atonement ilustra cómo funciona la fe, con la anécdota de un muchacho sediento que extiende su vaso para recibir el regalo de la bebida fría, el hecho de que haya extendido su vaso no es ningún mérito, su vaso fue solo el medio para recibir el regalo de la bebida fría y así funciona la fe. La fe no es un mérito, sino el medio por el cual se recibe el regalo de salvación. Fe es la mano extendida para recibir el regalo de Dios.

Si alguien se encuentra a la deriva en el mar, y un barco se acerca para rescatarlo y salvarlo y le arroja una cuerda para subirlo al barco, la fe sería como la mano que se extiende para tomarse de la cuerda creyendo que lo subirán al barco para ser rescatado.

La persona que es rescatada de esta forma no se puede gloriar en que extendió su mano para tomar la cuerda y ser rescatado, es decir no se puede gloriar en decir que fue su esfuerzo de extender la mano para recibir la cuerda salvadora lo que lo salvó, no fue su obra ni su esfuerzo lo que lo salvó, lo que lo salvó fue que alguien tuvo misericordia de él y le lanzó la cuerda.  Así como tampoco una persona que extiende su mano para recibir un chaleco salvavidas se puede gloriar de que extendio la mano y su obra y esfuerzo lo salvó, ni tampoco una persona que pide dinero en la calle se puede gloriar de que hizo una obra ó trabajo al extender su mano para recibir las monedas que alguien le regaló.

De igual forma la fe no es ninguna obra y por no ser ninguna obra nadie se puede gloriar de haber tenido fe en Jesús para recibir el regalo de salvación que Dios da por medio del sacrificio de expiación de Jesús en la cruz.

.

La Taza de Fe - Romanos 5:2

La salvación  de Dios se da libremente a todos, a través de creer en Jesús y su sacrificio en la cruz. Nosotros recibimos su salvación  por la fe. ¡ Así que voltea tu taza de fe ¡

Caricatura utilizada de acuerdo con las políticas de uso de Caricatura Alegre de Mike Waters (Enlace aqui)

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comentario biblico Efesios 2 : 8 – 9

exegesis Efesios 2 : 8 – 9

explicacion de Efesios 2 : 8 – 9

significado de Efesios 2 : 8 – 9

analisis de Efesios 2 : 8 – 9

es la fe un regalo de dios o no


¿Seguir a Jesús como cristiano significa perder la libertad?

¿Seguir a Jesús como cristiano significa perder la libertad?

Alguien que aún no cree en Jesús, pero anda en eso, comentaba que le sonaba que el seguir a Jesús parecía implicar una pérdida de la libertad.

Le respondí que seguir a Jesús, no es precisamente fácil y tiene un costo.

Recordando el pasaje en el que Jesús menciona que el que no lleva su cruz para seguirlo no puede ser su discípulo, y daba la ilustración del hombre que decide construir una torre, sin sentarse primero a estimar los costos y ver si cuenta con los recursos necesarios, empezando la construcción y luego dejándola a medias, por no haber calculado primero si tenía lo necesario para terminarla. (Lucas 14 : 26 -33).

Esa ilustración refiriéndose a que seguir al Señor Jesús tiene un costo, implica algo por parte del discípulo de Jesús.

Pero le comentaba a esta persona, que el seguir a Jesús no es la pérdida de la libertad.

El atleta olímpico y su libertad.

Lo ilustro con un atleta olímpico de alto rendimiento.

Ese atleta se entrena con el objetivo de ganar la medalla de oro.

Ese entrenamiento no es fácil, tiene un costo.

Porque se requiere disciplina.

Ese atleta entrena, con ese objetivo en mente, de ganar la competencia, y la medalla de oro, entrena duro, al final del día es doloroso, le duelen los músculos algunas noches.

Pero a pesar del dolor físico, el dolor no es tanto, cuando ve el objetivo final y se ve recibiendo la medalla de oro.

No ha perdido su libertad.

Pero ahora, no se desvela, no va a fiestas, no se emborracha. Tiene la libertad para hacerlo, nadie lo tiene encadenado a su habitación, pero el atleta sabe mejor que eso, sabe que su disciplina y el privarse de ciertas cosas tendrá su recompensa, y esa recompensa es algo que este atleta desea y sabe que bien vale la pena de privarse de algunas cosas.

Cierto que en el proceso algunos de los amigos del atleta lo invitan a una fiesta a desvelarse y emborracharse, y cuando este atleta no acepta, recibe burlas de sus amigos, que no alcanzan a entender que para el atleta el mantener su disciplina que lo llevará a recibir la medalla de oro, es más importante que pasar unas cuantas horas de entretenimiento, y unas horas más de resaca.

Este atleta ahora cuida su alimentación, tiene aún la libertad para comer todo lo que le plazca, helados, sodas, y cosas deliciosas que a la postre le pueden afectar en su rendimiento físico, tiene libertad de alimentarse con descuido, pero sabe que no le conviene satisfacer sus apetitos de placer, porque el premio que obtendrá bien lo merece y la satisfacción de verse con la medalla de oro es más valioso que satisfacer apetitos temporales, que le dejan una satisfacción pasajera y efímera.

Así es el cristiano que sigue a Jesús, tiene su libertad aún, nadie lo está obligando por la fuerza a nada, pero el cristiano que quiere seguir a Jesús, teniendo aún su libertad, sabe que muchas cosas ya no le son de provecho, que le pueden dañar, pero vale la pena no satisfacer deseos temporales porque el cristiano como atleta de alto rendimiento, tiene en mente el objetivo final, el premio que recibirá del Señor Jesús, la vida eterna y sabe que eso bien vale el costo de someter sus deseos carnales y mantenerlos bajo control.

 

El apóstol Pablo decía: “Todo me es permitido, pero no todo me conviene, todo me es permitido pero no todo edifica” 1ª Corintios 10 : 23.

“Vosotros hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne” Gálatas 5 : 13.

 Y no es que el cristiano, pueda hacer algo, que valga tanto que en lugar de caer al lago de fuego como justo juicio de Dios por sus pecados, gane vida eterna, ningún acto humano tiene la capacidad de borrar el pecado, esa libertad que conserva el cristiano, pero que ejerce con responsabilidad para no pecar, es el ve y no peques más, es el obedecer la voluntad del Padre Celestial y obedecer a Jesús, andando en santidad.

Pero la salvación no es por obras.

De ninguna manera es  que el cristiano, con lo que haga ó deje de hacer se gane la vida eterna, el cristiano no puede hacer ninguna obra que le borre sus pecados.

En realidad el cristiano, pecó aúnque sea un solo pecado, transgredió la ley de Dios, y su pecado merecía el justo juicio de Dios, y su justo castigo de ser torturado sin fin en el lago de fuego y azufre.

Si esa persona, hacía ahora buenas obras, y actos de caridad, por más que hiciera buenas obras, no podrían neutralizar ni borrar su pecado, merecía la condenación y tortura eterna en el lago de fuego, pero esa persona creyó que Jesús, era Dios mismo que se hizo carne y sangre para ocupar su lugar recibiendo el castigo de Dios, por sus pecados, siendo que Jesús nunca pecó y sufrió un inmerecido castigo, pero como esta persona creyó así en Jesús, tiene justificación de sus pecados, por su fe en Jesús el Cristo, por esa muerte de Jesús en su lugar y no por ninguna obra que pueda haber hecho esta persona que entonces es cristiana.

La salvación del castigo eterno que merece el pecador no es por obras, ni por lo que no hace, sino es por medio de la fe que el cristiano pone en Jesús, del sacrificio sustitucionario de Jesús, derramando su inocente sangre en la cruz y muriendo, sin merecerlo, para recibir el castigo y la ira de Dios, que merecía este cristiano, un pecador que ahora cree en Jesús el Cristo.

 

 


La salvación se puede perder ? Es necesario cuidar la salvación ? Qué es la salvación ?

La salvación se puede perder ? Por qué la Biblia nos amonesta a cuidar la salvación ?  Como cuidar nuestra salvación ?

Parte de la confusión que existe en este tema  es por no aclarar qué es la salvación. Salvación ¿ de qué ó de quién y por qué ?

Brevemente salvación ¿ de qué?     ¿Qué es la salvación ?

Dios ha creado al ser humano con libre voluntad, y Dios ha puesto leyes morales, toda persona después de morir físicamente, rendirá cuentas a Dios de sus actos y Dios juzgará a toda persona y derramará su ira contra los que se hallen culpables de pecado.

Dios aborrece a quien comete pecado (quien transgrede sus leyes).

“Los insensatos no estarán delante de tus ojos; Aborreces a todos los que hacen iniquidad.” Salmo 5 : 5

Jehová prueba al justo; Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece.” Salmo 11: 5.

“Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,  el cual pagará a cada uno conforme a sus obras:  vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad,  pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia.“ Romanos 2 : 5 -8.

Dios es justo y tiene que castigar al pecador por sus pecados, como los pecados se cometen ante todo contra la máxima autoridad de la Creación, (contra Dios Jehová), merecen después de la muerte física, un  castigo consistente en tortura sin fin en el lago de fuego y azufre.

Tortura eterna en el lago de fuego y azufre es el castigo que se merece toda persona por pecar contra Dios, aunque fuera con un solo pecado, para recibir la ira de Dios.

La salvación es que después de la muerte física se pueda escapar a la merecida ira de Dios contra nosotros por nuestros pecados, la salvación es que después de la muerte física, se pueda escapar del merecido castigo de tortura por siempre que nos corresponde por pecar contra Dios, transgrediendo sus leyes.

Es la salvación de la ira de Dios y del merecido castigo que nos debe sentenciar por nuestros pecados.

La salvación es literalmente ser salvados de que a nuestra muerte física, recibamos la ira de Dios contra nosotros, con su castigo eterno, cosas que merecemos por pecar contra El, transgrediendo sus leyes.

Cuando la persona muere físicamente, se encontrará en el infierno para recibir la ira de Dios por sus pecados, ó bien se encontrará a salvo de la ira de Dios, en el cielo, no hay ninguna condición intermedia.

Ejemplo paracaídas.

Las personas abordan un avión de guerra, como se trata de una guerra real, el vuelo será turbulento y el avión podrá ser derribado.

A bordo se les ofrece un paracaídas gratuito, unos no lo toman en serio, no se lo ponen, otros lo reciben cierto que lo recibieron gratis, pero no lo cuidan, no se lo ponen, piensan habrá tiempo de ponérselo en caso de que el avión caiga en picada.

Mientras el avión va volando, tanto el que tiene el paracaídas puesto como el que no lo tiene aún no están a salvo de vuelta en tierra firme. El avión recibe un ataque, va cayendo en picada, una persona que recibió su paracaídas, pero no lo cuidó, se lo quitó y ahora no lo encuentra, el otro nunca se lo puso, otro lo recibió y lo cuidó y lo mantiene puesto, como el avión va en picada, existe el riesgo de que caigan a tierra desplomados y mueran por el terrible impacto, mientras el avión empieza a caer ninguno está a salvo todavía en tierra firme. La forma en que trataron el paracaídas, será determinante para su futuro, el que recibió el paracaídas y no lo cuidó, y ya no lo encuentra, morirá ya sea que salte ó se quede en el avión, el que cuidó su paracaídas, salta, pero es hasta el momento en que cae en tierra firme con su paracaídas abierto, que podemos decir que ya está a salvo en tierra firme. Antes de eso, varias cosas podían pasar que evitaran su regreso salvo y sano en tierra.

Ahora veremos el carácter de Dios y su justicia, a través de varios textos Bíblicos y veremos si la ilustración anterior es aplicable al tema de la salvación y hasta que punto.

En qué momento se es salvo, cómo se da la salvación.

Jesús dijo que Dios envió a su Hijo únigenito, a Jesús (que es Dios hecho carne y hueso) para que todo aquél que crea en él tenga vida eterna. (Juan 3 : 16) Nótese en esta declaración de Jesús, que es para todo aquél, y no solo para unos cuantos elegidos ó predestinados, no existe la predestinación en cuanto algunos desde que nacen físicamente hagan lo que hagan vayan al infierno ó al cielo al morir físicamente. No existe tal predestinación. La otra cosa a resaltar es que dice es para aquél que crea en Jesús, es un acto de libre voluntad de la persona y es entre la persona y Jesús, si cree en él, no se trata de que la persona crea al predicador ó evangelista ni le confiese al predicador si cree ó no, es algo personal entre la persona y Jesús. Y nótese que dice para el que cree, en verbo presente continuo, porque algunos llegan a dejar de creer, como lo veremos adelante la misma Biblia habla de algunos que habiendo llegado a ser verdaderos cristianos abandonarán la fe.

Pero para entrar al cielo, Jesús mismo señala que es necesario nacer de nuevo.

Ante todo debo enfatizar que las palabras de Jesús, (Jesucristo) son las palabras de Dios Jehová hecho carne y hueso, son las palabras de Dios mismo. Y en ese nivel de autoridad están por encima de las de cualquier ser humano.

Qué hace la persona para ser salvo, y que hace Dios.

Jesús explicó que para poder entrar al reino de Dios es necesario nacer de nuevo, hablando a Nicodemo, Jesús le advierte que no se debe sorprender de que Jesús enseñe que con toda certeza la persona que no naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios. (Juan 3 : 3 – 8).

Así que Jesús enseña que es necesario nacer de nuevo, nacer del Espíritu (Juan 3 : 5). El nacer de nuevo lo hace a uno un cristiano real, nacido de nuevo, una nueva criatura espiritualmente hablando.

Jesús enfatiza “No te maravilles que os dije: Os es necesario nacer de nuevo”  Juan 3 : 6.

Si Jesús indica que para entrar al cielo es necesario nacer de nuevo, entonces el que no nace de nuevo, no puede entrar al cielo, aún y cuando haya dado el primer paso en creer en Jesús.

Jesús indica que el deseo de Dios es que nadie se pierda, y para esto ha puesto el medio, para que todo aquél que crea en Jesús, no acabe perdiéndose sino que pueda tener vida eterna. (Juan 3 : 16).

Entonces lo que la persona puede hacer, lo que le toca a la persona es creer en Jesús.

¿Pero que es nacer de nuevo Bíblicamente? ¿El nacer de nuevo lo puedo hacer yo mismo ó lo hace Dios en mí?

El único tipo de cristiano real es el que es nacido de nuevo,  ya que no se nace siendo cristiano, no se hace uno un cristiano nacido de nuevo por nacer o crecer en hogar cristiano, no se es cristiano salvo por afiliarse a una religión, no se puede ser nacido de nuevo por ser miembro de una  congregación, iglesia ó denominación, no se puede ser nacido de nuevo  por asistir religiosamente cada semana a un templo ó a un lugar determinado, no se es cristiano nacido de nuevo  por “convertirse al cristianismo” como quien pretende adoptar una filosofía, no se puede ser salvo por repetir una “oración del pecador” como si fuese una fórmula religiosa, concepto que no es bíblico y que ni Jesús ni sus apóstoles enseñaron ni practicaron al predicar el evangelio.

Jesús asemeja esta experiencia del nuevo nacimiento espiritual, al nacimiento físico, señala que lo que nace de la carne, carne es y lo que nace del Espíritu, espíritu es (Juan 3 : 6) así que Jesús ilustra esta experiencia como un nacer de nuevo, pero un nacer espiritual.

Una persona nunca elige en qué momento nacer, nunca puede una persona elegir el momento de su concepción ni puede jamás elegir la fecha de su nacimiento ó su fecha de cumpleaños, pero nacerá al cabo de su periodo de gestación posterior a la concepción.

Jesús continúa enseñando después de enfatizar que es necesario nacer de nuevo,  que así como el viento sopla y uno no sabe de dónde viene ni a donde va, uno lo puede sentir y escuchar, y así es el caso de todo aquél que es nacido del Espíritu, es decir de todo aquel que es nacido de nuevo. (Juan 3 : 8). Haciendo las comparaciones anteriores la conclusión es que la persona para tener el requisito para entrar al cielo que menciona Jesús,  requiere nacer de nuevo, requiere tener un nacimiento espiritual, y lo podrá sentir y experimentar pero así como cuando se nace físicamente no se puede escoger ni elegir el momento del nuevo nacimiento, del nacimiento espiritual, llegará para la persona que será nacido de nuevo en el momento en que esté listo para nacer, llegará como el viento sin saber cuándo pero lo sentirá, la persona no podrá decir: “mmm creo que mañana es un buen día para nacer de nuevo”.

Quien lee y sabe con certeza que ha nacido de nuevo, esto le sonará conocido, como ese nuevo nacimiento vino después de creer en Jesús (el periodo varía de segundos a años) como no se eligió la fecha del nacimiento de nuevo, y como las más de las veces ese momento es claro y queda marcado permanentemente en la memoria, y como llora uno arrepentido de pecar contra Dios bajo la convicción de pecado que trae el Espíritu Santo,  y ve uno y entiende a Jesús el Cristo como Dios mismo que se hizo carne para pagar el precio por los pecados de uno (Dios lo trae a uno a Jesús – Juan 6 : 44, 65). Y uno sabe con toda certeza que uno ha nacido de nuevo, no es que uno le haga a Jesús un favor en “aceptarlo” ni hacerle un favor de “hacer una decisión por El”. Quien tiene la certeza de haber nacido de nuevo también puede identificar que posterior al nacer de nuevo, tuvo una marcada hambre y  necesidad de leer la Biblia y aprender más de la palabra de Dios, un “hambre y sed” de la palabra de Dios. Y como evidencia de ese nuevo nacimiento espiritual la persona  cambia y es hecha  una nueva criatura (2a Corintios 5  : 17) se empieza a alejar del pecado, no siempre el cambio es automático pero la persona lo siente y lo nota, las personas a su alrededor lo notan que es una persona distinta realmente.

Muy semejante  al nacimiento físico, al cabo del período de una gestación espiritual desde que la persona cree en Jesús, hasta que nace de nuevo, y tiene la certeza de que ha nacido de nuevo.

Habiendo nacido de nuevo entonces, siendo una criatura nueva, ya cumple un requisito que Jesús marca como necesario para entrar al cielo, pero el cristiano nacido de nuevo, aún no entra al cielo.

Salvación Inicial.

Se podría decir que el cristiano nacido de nuevo tiene una salvación inicial, como la persona que recibió el paracaídas.

Ya teniendo una salvación inicial la enseñanza de Jesús es que lejos de confiarse y lejos de poderse adormecer, se debe obedecer a Dios y cuidar la salvación, alcanzar la salvación final.

Ahora Jesús añade que los que entrarán en cielo no son los que le llaman Señor.  Jesús señala que los que entrarán al cielo son los que obedecen a Dios. Eso mismo señala un texto en Hebreos.

Véase el siguiente texto :

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?

 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”   Mateo 7 :  21 – 23

En el pasaje anterior Jesús mismo está diciendo que entrarán en el cielo los que hacen la voluntad del Padre Celestial. Ciertamente primero Jesús enseño que para entrar en el cielo es necesario nacer de nuevo, pero ahora añade que es necesario obedecer a Dios, es necesario andar en sus mandamientos, andando en santidad.

Tenemos otro texto en el que el Señor Jesús, indica que para alcanzar la salvación final, existe la condición de permanecer en obediencia, y permanecer en la fe en Jesús.

Jesús dice: “De cierto, de cierto os digo que el que guarda mi palabra nunca verá muerte”  Juan 8 : 51.

Como obviamente los seres humanos estamos sujetos a la muerte física, la primera muerte (“Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” Hebreos 9 : 27) entonces Jesús se refiere a que quien guarda su palabra en obediencia, no verá la segunda muerte.

“Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda”  Apocalipsis 20 : 14

Entonces Jesús está señalando que una condición para alcanzar la salvación final es guardar su palabra en obediencia y fe en él.

Jesús enfatiza que aquéllos que lo obedecen son su verdadera familia:

“Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre” Mateo 12 : 50

Así que Jesús enfatiza que la obediencia a Dios es una condición para alcanzar la salvación completa y final.

El ser un creyente y seguidor de Jesús, conlleva la responsabilidad de obedecerlo, Jesús mandó que a los nuevos discípulos se les enseñe a obedecer las enseñanzas que Jesús les mandó obedecer a los primeros discípulos, “Id y haced discípulos…..enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado” Mateo 28 : 20.

Veamos el siguiente versículo en Hebreos que corrobora lo que dice Jesús, indicando que Jesús es el autor de la salvación para quienes lo obedecen:

“y habiendo sido perfeccionado vino a ser autor de eterna salvación  para todos los que lo obedecen” Hebreos 5 : 9 muestra como es necesario que el nacido de nuevo se mantenga en obediencia a Jesús, Dios quiere que el nacido de nuevo le obedezca manteniéndose en santidad, guardando sus mandamientos.

Esto también se confirma en 1a Juan 2 : 17:

“Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre

Nuevamente otro texto bíblico confirma que la condición de hacer la voluntad de Dios es necesaria para alcanzar la salvación final y vida eterna.

Como dice Apocalipsis 22 : 14:

 Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad

Apocalipsis 22 : 14 (Reina Valera 1909)

Este es el texto que hace sentido (la traducción 1960 presenta varios problemas), este texto en la versión antigua, coincide con los demás textos bíblicos a lo largo de la Biblia, que hablan de guardar los mandamientos de Dios, (tales como:

“Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos” 1ª Juan 2 : 3

“y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él” 1ª Juan 3 : 22

“En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.

 Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos” 1ª Juan 5 : 2 – 3

“Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo” Apocalipsis 12 : 17

“Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” Apocalipsis 14 : 12

Estos textos van de acuerdo en el concepto de que no solo la entrada es angosta sino el camino de la salvación es angosto, es un camino de mantenerse en fe en Jesús y de mantenerse en obediencia a los mandamientos de Dios, y de llegar a la muerte física en completa santidad (no hay santidad a medias) para poder ver al Señor, ya que sin santidad nadie lo verá.

Porque el que ha creído en Jesús y ha sido hecho una criatura nueva regenerada, nacido de nuevo por la obra del Espíritu Santo y se mantiene guardando sus mandamientos permanece en Jesús.

“Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.

 Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado” 1 Juan 3 : 23 – 24

De tal manera que entonces el que se mantiene creyendo en Jesús y se mantiene guardando los mandamientos de Dios y obedeciendo a Dios, alcanza la salvación final y la entrada al cielo, como lo dijo el Señor Jesús:

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” Mateo 7 : 21

La Biblia a lo largo de muchos textos muestra que la entrada al cielo está condicionada a:

Arrepentirse del pecado para dejar de pecar.

Creer en Jesús, y mantenerse creyendo en él

Ser hecho una criatura nueva, regenerada, naciendo de nuevo espiritualmente y esto es algo que sólo lo puede hacer el Espíritu Santo.

Mantenerse en obediencia a Dios, guardando sus mandamientos.

Mantenerse en santidad, llegar en santidad completa y absoluta al momento de la muerte física, pues sin santidad nadie verá al Señor.

El obedecer a Dios, no son obras que te puedan hacer ganar salvación.

Ciertamente sabemos que la salvación no se obtiene por nuestras obras, pero cuando nacemos de nuevo, arrepentidos de pecado, pidiendo perdón a Dios por pecar contra él, nacemos de nuevo, somos justificados, pero Dios en ese momento prácticamente nos podría decir vé y no peques más, en otras palabras ya has sido hecho nueva criatura, regenerado, justificado ahora obedece y anda en santidad, no cometas más pecados.

El obedecer a Dios una vez que hemos nacido de nuevo, de ninguna manera significa que por nuestras obras ganemos nuestra salvación, si le dijeramos al Señor Jesús, “Señor me he ganado la salvación, por obras, porque te he obedecido, me he portado bien” Seguramente el Señor Jesús, diría: “Siervo inútil, tu obligación mínima era obedecerme”.

“Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”  Lucas 17 : 10

Si tú pretendes decirle al Señor Jesús, que tú te has ganado tu salvación por obras y que por lo tanto su sangre derramada fue inútil para tí, y que te has ganado tu salvación porque despúes de ser un vil pecador, llegó el momento en que te arrepentiste, creíste en él, naciste de nuevo y a partir de ahí, ya no seguiste fornicando, ni robando, ni cometiendo luguria, ni viendo pornografía, ni masturbandote, y que gracias a eso, si tu crees que esas son obras que dan salvación y tú crees que tus obras te dieron la salvación, seguramente Jesús te diría:

Siervo inútil, era tu obligación el dejar de pecar y andar en obediencia al Padre y santidad a partir de que naciste de nuevo.

Además de que es obvio que no has entendido, que nada de lo que hagas jamás, puede borrar tus asquerosos pecados contra Dios y su ley moral, y que Dios no te perdona así nada más, Dios mismo en la persona de Jesús – Dios Hijo, ocupó el lugar que tu merecías ocupar en la cruz, el murió como si hubiera sido pecador, siendo que Jesús fue y es santo y el pecador eres tú.

Igual que si pretendieras decirle al Señor Jesús, que porque desde que naciste de nuevo ya no pecaste mereces un premio, lo que mereces es que el Señor Jesús te diga: Siervo inútil, eso es lo que debías hacer, era tu obligación obedecer al Padre.

Después que la persona cree en Jesús y nace de nuevo por obra del Espíritu Santo, Dios quiere que el cristiano obedezca sus mandamientos, se mantenga en santidad, y se santifique, y que cuando llegue a caer en pecado sea pronto en arrepentirse sinceramente de su pecado y buscar andar en santidad no pecando más. De ninguna manera Dios estará apoyando que el nacido de nuevo, ahora ande en pecado, de ninguna manera Dios estará de acuerdo en que el nacido de nuevo que peque se mantenga en el pecado sin arrepentirse.

Jesús dijo que sus ovejas, sus seguidores, los cristianos, oyen su voz, y dice que sus ovejas lo siguen, y siendo así a éstas ovejas, a éstos cristianos que le siguen, obedeciendo a Dios Padre y sus mandamientos, obedeciendo a Jesús (Juan 14 : 15 y 23), entonces Jesús les da vida eterna, vida eterna sin más muerte y no serán arrebatados de él (Juan 10 : 27 – 28). Pero fíjese que Jesús enfatiza se trata de sus ovejas que oyen su voz y que le siguen, le siguen justamente oyendo su voz y obedeciéndole. Enfatizo que dice que las ovejas le siguen, es decir los cristianos le siguen ejerciendo su propia y libre voluntad la cual se conserva aún nacido de nuevo, no es que Jesús los obligue ni acarrée, Jesús no toma por fuerza a las ovejas, Jesús no obliga a las ovejas, a los cristianos a seguirle.  Tienes que entender y conocer el carácter de Dios, y como continuamente pone a prueba la obediencia del cristiano, y como Dios desea  que el cristiano someta su propia voluntad a la de Dios, por voluntad propia, Dios no obliga a los cristianos a obedecerlo.

Pero también es cierto que el cristiano verdadero, el que ha nacido de nuevo, llega a pecar, pero mientras tenga tiempo de arrepentirse de su pecado, de admitir su culpabilidad y confesarla a Dios, aún tiene remedio.

Porque cuando el cristiano llega a caer en pecado y como dice 1a Juan 1 : 9  “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”, pero si el cristiano ya nacido de nuevo, peca y no se arrepiente y no confiesa su pecado ante Dios para pedir perdón, como podrá ser perdonado por Dios ? Y si ese cristiano muere en ese momento se cierra su expediente quedando con pecado que no alcanzó perdón porque el cristiano no se arrepintió y no lo confesó a Dios. Ya desde el Antiguo Testamento Proverbios 28 : 13 indicaba “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”. Entonces si no los confiesa y no se aparta no alcanza misericordia.

Así a  lo largo de toda la Biblia, Dios muestra que no perdona el pecado sin arrepentimiento, sin remordimiento, un arrepentimiento genuino que significa cambiar y dejar de pecar.

Jesús habla de vencer, enfatiza el arrepentimiento, dice que no sólo la puerta es angosta sino que el camino también es angosto.

“El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias: Al que venciere , le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios” Apocalipsis 2 : 7.

Jesús enseñó que la puerta es angosta, y que el camino a recorrer después de pasar a través de la puerta, también es un camino angosto, no solo basta con pasar a través de la puerta angosta, que es Jesús el Cristo, con un nuevo nacimiento sino que es necesario luego el andar por un camino angosto de santidad.  “Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”.  Mateo 7 : 14.

Alcanzar la salvación, cuando lleguemos a nuestra muerte física. La salvación final.

Pablo enseña: “sino que golpeo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado” 1a Corintios 9 : 27.  Pablo habla de golpear su cuerpo, es decir negarse a su naturaleza carnal, no vaya a ser que quede eliminado de la carrera que lleva a la salvación final. La salvación final se obtiene cuando el nacido de nuevo, el cristiano estando en santidad y en ese momento sin pecados expira el espíritu para encontrarse con el Señor, a quien nadie verá sin santidad.

Aquí Pablo al mencionar la palabra eliminado es en griego la palabra adokimos, que significa reprobado, no aprobado, y la cual es utilizada claramente en otros versículos para significar rechazado, reprobado, como se utiliza en Romanos 1: 28, 2a Corintios 13 : 5 – 7, 2a Timoteo 3 : 8, , Tito 1 : 16, Hebreos 6 : 8.

“si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos. No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús” Filipenses 3 : 11 – 12. Aquí Pablo señala su deseo de llegar a la resurrección, a la salvación final, consciente de no haberla alcanzado aún, pero lejos de confiarse, prosigue adelante.

“Y esto conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos”  Romanos 13 : 11. Aquí Pablo en lugar de decirle a los cristianos que se pueden confiar y adormecerse los amonesta para estar despiertos, el tiempo final se acerca y la salvación final ya está más cerca que cuando creyeron ó nacieron de nuevo y tuvieron la salvación inicial. Si como dice Pablo la salvación está más cerca, es que aún no estamos en ella, aún no estamos en la salvación final, en la meta, aún no estamos en el cielo con Dios, aún no estamos a salvo de que al morir físicamente, recibamos sui ira y castigo, aún no se cierra nuestro expediente.

“que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero” 1a Pedro 1 : 5.  Cuando aquí el apóstol Pedro nacido de nuevo escribe a otros nacidos de nuevo (es decir personas con la salvación inicial) habla de alcanzar la salvación final, como indica para el tiempo postrero. Mientras no se alcanza la meta aún no se termina la carrera, un salvavidas puede meterse al mar a salvar a una persona, pero la persona salvada tiene que obedecer las instrucciones del salvavidas y perseverar en llegar a la playa, y ya que esté en la playa entonces si puede afirmar que está a salvo finalmente.

Todos estos pasajes hacen sentido cuando entendemos que es la salvación, como expuse antes,  es que a nuestra muerte física escapemos la ira y el castigo de Dios que justamente merecemos por nuestros pecados, si se trata de la salvación de un evento que se da después de nuestra muerte física, entonces la salvación (final)  se alcanza justamente posterior a nuestra muerte física.

Previo a nuestra muerte física aun no se ha cerrado nuestro expediente, lo que ocurre durante nuestra vida física determina los eventos que se dan posteriores a nuestra muerte física.

“Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fé en la verdad”  2a Tesalonicenses 2 : 13.

Aquí como explico en otro artículo la traducción correcta es os haya escogido como primicias, (no desde el principio no hay predestinación para salvación), para salvación mediante santificación, ya que la salvación inicial es por nacer de nuevo, la salvación inicial no es por obras (Efesios 2 : 9) aquí Pablo se refiere a la salvación final que se obtiene cuando nacidos de nuevo  con la salvación inicial, entonces sí mediante la santificación se obtiene la salvación final, porque una vez nacido de nuevo con la salvación inicial sin santidad nadie verá al Señor (Hebreos 12 : 14).

Como cuando Jesús enseña: “Entonces dijo Jesús a sus discípulos: Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a si mismo, y tome su cruz, y sígame” Mateo 16 : 24.    Jesús no enseñó en confiarse en que la salvación se conserva automáticamente, Jesús lo que enseña es a negarse a uno mismo, negar la naturaleza carnal y así cargar nuestra cruz, ya que Jesús no cargará nuestra cruz, eso nos toca a cada uno de nosotros, el negarse nos corresponde a nosotros no a Jesús, así que un cristiano nacido de nuevo debe ser responsable, cuidadoso y diligente en hacer eso que le toca en negarse a sí mismo, tomando su cruz, en lugar de ponerse a pensar que ya su salvación no la puede perder, pero si el cristiano empieza a confiarse, adormecerse, y a fantasear, puede descuidarse y dejar de negarse a sí mismo cada día.

Jesús utilizaba en su enseñanza el lenguaje de vencer, de que el cristiano debe ser un vencedor ante la situación problemática que enfrenta en el mundo, pues bien dijo: “…En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”  Juan 16 : 33.

Jesús promete que el camino y la vida en este mundo será difícil y habrá problemas pero debemos perseverar y vencer.

“”Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” Romanos 8 :18

 

El que persevere hasta el fin, éste será salvo.

“Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre, mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” Mateo 10 : 22.

“Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” Mateo 24 : 13 cuando Jesús habla de los tiempos aun peores que están por venir sobre el mundo, la implicación es que quien no persevere hasta el fin no será salvo, lo cual es lógico, aquel que se dé por vencido antes de tiempo cometiendo ciertos actos que mencionaré adelante, puede entonces perder su salvación, siendo responsable de sus propios actos, jamás se puede culpar a Dios ni a Jesús por un nacido de nuevo que desiste en perseverar haciendo uso de su libre voluntad.

Nacido de nuevo se conserva la libre voluntad. Los judíos que salieron de Egipto no entraron a la tierra prometida porque en el camino no anduvieron en santidad.

La posibilidad de que una persona no conserve su salvación es que cuando una persona nace de nuevo, y tiene la salvación inicial, conserva su libre voluntad, al nacer de nuevo no se convierte en un robot que a partir de allí siempre obedecerá a Dios, el nacido de nuevo sigue siendo humano y aún tiene libre voluntad para actuar.

Considere el caso del pueblo judío, sacado de Egipto, salvado de la plaga de la muerte en Egipto, por atender y creer a Dios y cubrir sus puertas con la sangre del cordero (Exodo 12) y salieron de Egipto, ya tenían una libertad y salvación inicial de Egipto, pero aún faltaba que llegaran y entraran a la tierra prometida, pero para llegar a la tierra prometida habría que recorrer un camino, sin embargo al recorrer ese camino en lugar de obedecer a Dios y creerle, los judíos (incluso Moisés) desobedecieron a Dios, cayeron en pecado y en incredulidad.

Habiendo salido de Egipto, la falta de santidad en su camino les costó el no poder entrar a la tierra prometida.

Pero si en el camino a recorrer hubieran andado en santidad obedeciendo y creyendo a Dios, hubieran podido entrar al reposo de la tierra prometida.

Parece muy ingenuo pensar que los judíos hubieran llegado a razonar que porque ya habían salido de Egipto ya tenían asegurada su entrada a la tierra prometida sin antes recorrer el camino, y que con base en ese razonamiento pensaran que teniendo la entrada asegurada podían caer en pecado sin que esto tuviera consecuencias que impidieran su entrada a la tierra prometida.

El caso del pueblo de Israel que fue liberado por Dios de Egipto pero luego no entro finalmente en la tierra prometida por desobedecer a Dios, por no mantenerse en obediencia a El, me recuerda el caso de la esposa de Lot.

La esposa de Lot, salvación inicial al salir de Sodoma, pero por no obedecer a no voltear atrás, quedó a medio camino.

En el caso de Lot y su familia Dios envió ángeles para salvarlos del juicio que vendría sobre Sodoma, pero Lot y su familia no fueron forzados a salir, los ángeles le dieron instrucciones a Lot, de hecho el resto de su familia estaban invitados a salir de Sodoma para escapar su destrucción, pero sus yernos no obedecieron y sufrieron la destrucción.

Aunque la esposa de Lot obedeció y salió de Sodoma, después de haber salido, se le ordenó que no mirara atrás, ya había salido de Sodoma para escapar el juicio que vendría, sin embargo, se mantuvo atrás de Lot y miró atrás, de tal forma que no llegó a lugar seguro y murió ahí mismo convertida en sal.

Dios no salvó a la fuerza a Lot y su familia, envió mensajeros con un mensaje para que obedecieran, los ángeles (mensajeros) no secuestraron a Lot y su familia, ni les vendaron los ojos, ni los tomaron por la fuerza para cargarlos para salvarlos,  les dieron las instrucciones que debían obedecer para llegar a lugar seguro, les dieron instrucciones que Lot y su familia debían obedecer para ser salvos de la destrucción que Dios traería como juicio justo y castigo sobre su ciudad.

Dios hizo la provisión de medios para su salvación, pero luego fue la responsabilidad individual de Lot y familia en cuanto a obedecer para llegar a lugar seguro a salvo.

Aunque en principio la esposa de Lot obedeció y salió de Sodoma, conservó su libre voluntad pero estimó en poco la instrucción de no voltear atrás, no tuvo el temor de Dios para obedecer, a pesar de que había visto el milagro de los ángeles que llegaron y se hospedaron en su casa, y de enterarse seguramente de cómo habían causado ceguera en los hombres que querían atacarlos, a pesar de haber estado tan de cerca de esos milagros, desobedeció y miró hacia atrás, después de salir de Sodoma su obediencia a Dios aún se ponía a prueba, insisto que Dios no la salvó a la fuerza respetó su libre voluntad y puso a prueba su obediencia.

La esposa de Lot tuvo la salvación inicial al salir de Sodoma, pero no llegó a la salvación final a un lugar seguro, pues a medio camino desobedeció.

“Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.”  1a Corintios 10 : 11 – 12

Si puedes entender estos ejemplos terrenales y físicos, puedes entender el simbolismo espiritual.

Sin embargo hay quienes piensan que por tener una salvación inicial al nacer de nuevo, ya tienen asegurada su salvación final con la entrada al cielo aún y cuando caigan en pecado continuo y sin arrepentimiento y que el mismo no tenga consecuencias, llegan a pensar que porque salieron de Egipto con un nacimiento de nuevo, pase lo que pase entrarán al cielo prometido y por tanto pueden recorrer el camino a la tierra prometida aún cayendo en pecado y sin arrepentirse y aún así entrar al cielo.

La persona que ha nacido de nuevo y es inteligente cuidará su salvación andando en santidad y si peca se arrepentirá para dejar de pecar, pero la persona nacida de nuevo que es ingenua ó floja para pensar, se convencerá a si misma que por tener la salvación inicial al nacer de nuevo, y conservando su libre voluntad,  sus acciones ya son irrelevantes, piensa que sus acciones de pecado sin arrepentimiento no tendrán consecuencias.

Considere estos pasajes que detallan porque la generación de judíos que salieron de Egipto no entró a la tierra prometida.

“Mas tan ciertamente como vivo yo, y mi gloria llena toda la tierra, todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz, 23 no verán la tierra de la cual juré a sus padres; no, ninguno de los que me han irritado la verá”    Números 14 : 21 – 23

“entre tanto que se dice:     Si oyereis hoy su voz,     No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.  ¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés?

 ¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?

¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? “  Hebreos 3 : 15 – 18.

“Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia, otra vez determina un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio de David, como se dijo:
Si oyereis hoy su voz,
No endurezcáis vuestros corazones.

 Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día.

 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.

 Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.

 Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.”   Hebreos 4 : 6 – 11

Evidencia bíblica de que si se puede perder la salvación inicial, es decir no alcanzar la salvación final.

La condición de ser hallado digno del rapto se puede perder así como la salvación se puede perder, ya que la Biblia señala que sin santidad nadie verá a Dios (Hebreos 12:14), el riesgo de enseñar que la salvación no se pierde o que basta con ser creyente o asistir a una congregación para ser hallado digno del rapto o de que al morir se esté en la presencia de Dios, es que esa enseñanza falsa ayuda a la agenda de Satanás, porque la naturaleza pecadora del humano se inclinaría mas a pensar algo así como “bueno no estaré al 100% en santidad pero aún así seré hallado digno del rapto o de morir e ir al cielo, pues creo en Jesús como salvador y me reúno con creyentes y me enseñaron que la salvación no se pierde así que puedo seguir practicando algunos pecadillos, y no creo que el haber descargado ilegalmente esa canción sea realmente un robo, no hace falta arrepentirme”.

El mismo Jesús lo dijo y quedó asentado en la Biblia en Apocalipsis 3:5 (en un mensaje a la iglesia, a los cristianos) donde Jesús dice que el nombre de una persona anotado en el libro de la vida puede llegar a ser borrado en el caso de aquéllos cristianos nacidos de nuevo que pecan y luego no se arrepienten y no velan y no saben que el Señor puede venir en cualquier momento sin previo aviso.

La advertencia dada por el mismo Señor Jesús en Apocalipsis 3 : 5 de que el nombre de una persona que ha sido anotado en el libro de la vida puede llegar a ser borrado, es una advertencia verdadera, dada por el Señor Jesús, Dios hecho carne y hueso, así que para aquél que diga que no puede ser cierto, vale recordar que sea Dios verdadero y todo hombre mentiroso (Romanos 3 : 4) y que esta advertencia verdadera procede de Jesús, Dios Hijo el Fiel y Verdadero como se le llama en Apocalipsis 19 . 11.

Y por eso Jesús enseñó una parábola de siervo que pensó su amo tardaría en volver y tenía tiempo de pecar y tal vez  arrepentirse después de pecar,  pues siendo su siervo tal vez pensó no le haría nada malo y sin embargo Jesús indica claramente como ese siervo que pecó y fue encontrado infraganti fue puesto con los infieles y allí mismo en esa parábola por eso indica que el siervo que conociendo la voluntad del Señor no la hizo será castigado más severamente que aquél que siendo digno de castigo no conocía la voluntad de Dios. (Lucas 12: 41-48).

En Mateo 24 : 45 – 51,  Jesús mismo muestra en la parábola que el amo que a su regreso encuentre a su siervo siendo fiel, lo pondrá sobre muchos bienes, pero si ese siervo se confía pensando que su Señor, su amo no le hará nada malo, porque es siervo de él, y ese siervo obra mal, incluso comiendo y bebiendo con los borrachos, no siendo responsable, y queriendo justificar sus malos actos diciendo que como es siervo del amo y aún tiene tiempo para obrar así, el amo con toda intención regresará para pescarlo en la comisión de sus pecados, y entonces lo pondrá con los hipócritas en el infierno.

Esta parábola habla del amo, del Señor, Dios y de sus siervos, de Jesús y sus discípulos, digamos los cristianos genuinos, porque cuando regresa el Señor Jesús para establecer su reino en la tierra, al que encuentra siendo obediente y fiel, le pone sobre más responsabilidades, pero al que encuentra en pecado y desobediencia le pone como hipócrita en el infierno, porque dice ser siervo del Señor y obra pecados, pensando que no puede perder su posición como siervo del Señor, (que no puede perder su salvación). El primero fue puesto sobre más bienes y responsabilidades como recompensa por fidelidad, pues ya tenía salvación inicial, de ninguna manera se puede interpretar que el siervo fiel es una persona no creyente que por hacer buenos actos, se compra su salvación y es recompensado por el Señor en la era por venir, de ninguna manera es eso, sino un siervo fiel, un cristiano, que se encuentra en santidad y obedeciendo al Señor, (cuidando su salvación, dando fruto) y por eso el Señor le da responsabilidades y galardones en la siguiente era. Pero si ese cristiano genuino, ese discípulo de Jesús, es encontrado en desobediencia, pecando, no obrando de acuerdo con lo que Jesús espera de él, este discípulo es considerado inútil para el reino de Dios, y será puesto junto con los hipócritas, esto es una seria advertencia y llamaada de atención que debe alarmar no a los pecadores e inconversos, sino a los discípulos de Jesús genuinos.

Los cristianos nacidos de nuevo, tienen aún mayor responsabilidad de obedecer a Dios, y andar en santidad.

El Dios Hijo – el Señor Jesús que borra nombres del libro de la vida, que vomita a creyentes tibios, y que mata a hijos de creyentes, el Dios Padre que borra de su libro a quienes pecan.

En Apocalipsis 3 : 15 -16, en el mensaje de Jesús a los cristianos de Laodicea, les dice que por ser tibios, los vomitará de su boca, que mejor ilustración de no alcanzar la salvación final.

Jesús les da consejo y les conmina a arrepentirse, nótese que no los obliga, a la fuerza no salva, si piensa que Jesús hace estas advertencias de que si puede borrar el nombre del creyente del libro de la vida (Apocalipsis 3 : 5)  y de vomitar de su boca a cristianos, si piensa que Jesús hace advertencias sin fundamento y sin posibilidad de que sea verídico, y lo lleve realmente a cabo, me parece que usted tiene ya serios problemas al desconocer el carácter de Dios y de Jesucristo, vea que el mismo Señor Jesucristo es el que en el mensaje a la iglesia de Tiatira Apocalipsis 3 : 23 está diciendo que matará a sus hijos, y siendo Jesucristo Dios Hijo, siendo un solo Dios, con Dios Padre, es el mismo Dios que le dijo a Moisés que a quien peque lo borrará de su libro (Exodo 32 : 33).

Hebreos 6:4 – 6 indica que un cristiano nacido de nuevo  puede recaer y más aún este pasaje indica que para tal persona ya no es posible arrepentirse y por lo tanto pierde su salvación,  eso dice el pasaje al indicar “es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento…” Aunque la realidad es que un cristiano nacido de nuevo si puede llegar a pecar, sin embargo   el Espíritu Santo le acusara de pecado y si esa persona está sensible se puede arrepentir. Pero Dios no obliga al cristiano nacido de nuevo a arrepentirse. Eso es de cada uno.

El riesgo grave es que un cristiano caiga en pecado y no se arrepienta y la muerte le tome de sorpresa, porque con pecado,  es decir sin santidad nadie verá al Señor y como hemos visto en pasajes anteriores, y en otros más adelante, Dios no perdona el pecado del cristiano que no admite su culpabilidad y no se arrepiente.

Veamos lo que el Señor mismo dice en Ezequiel 3 : 20 cuando amonesta al profeta Ezequiel “Si el justo se apartare de su justicia e hiciere maldad, y pusiere yo tropiezo delante de él, él morirá, porque tu no lo amonestaste, en su pecado morirá, y sus justicias que había hecho no vendrán en memoria;  pero su sangre demandaré de tu mano.”

Veamos en el siguiente texto, de Ezequiel 33:

11 Diles: Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?

12 Y tú, hijo de hombre, di a los hijos de tu pueblo: La justicia del justo no lo librará el día que se rebelare; y la impiedad del impío no le será estorbo el día que se volviere de su impiedad; y el justo no podrá vivir por su justicia el día que pecare.

13 Cuando yo dijere al justo: De cierto vivirás, y él confiado en su justicia hiciere iniquidad, todas sus justicias no serán recordadas, sino que morirá por su iniquidad que hizo.

14 Y cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; si él se convirtiere de su pecado, e hiciere según el derecho y la justicia,

15 si el impío restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado, y caminare en los estatutos de la vida, no haciendo iniquidad, vivirá ciertamente y no morirá.

16 No se le recordará ninguno de sus pecados que había cometido; hizo según el derecho y la justicia; vivirá ciertamente.

17 Luego dirán los hijos de tu pueblo: No es recto el camino del Señor; el camino de ellos es el que no es recto.

18 Cuando el justo se apartare de su justicia, e hiciere iniquidad, morirá por ello.

En el pasaje anterior apreciamos:

Dios insiste en mencionar que quiere que el que peca se arrepienta, esto es que el pecador reconozca y admita que ha pecado contra Dios, y muestre remordimiento, se arrepienta genuinamente, realmente dejando de pecar, incluso con hechos concretos como reponiendo lo que se robó.

Si el cristiano nacido de nuevo peca y justifica su pecado, en lugar de comprar un libro cristiano le saca copias para no pagar tanto por el, ó lo descarga ilegalmente de internet, se justifica diciendo que no tiene dinero ó que es para ministrar, pide prestado dinero y no lo paga justificándose diciendo que no tiene dinero,  no admite que el fornicar es pecado sino que se justifica diciendo lo hace por amor, si justifica su ver pornografía y cometer lujuria y masturbación, y no admite su culpabilidad y se justifica diciendo que está solo satisfaciendo una necesidad sexual sin pecar, si el nacido de nuevo, no paga la música y la roba descargándola ilegalmente de internet y se justifica diciendo es para ministrar ó porque no tengo dinero, y en tales casos no admite su culpabilidad, no admite haber pecado contra Dios, no puede haber arrepentimiento y así Dios no puede perdonar, si el cristiano muere en ese momento así se cierra el expediente con pecado no arrepentido, no muere en santidad,, no alcanza la salvación final, y tal persona no puede culpar a Dios de que no lo salvó, no puede culpar a Jesús de que no lo salvó, cuando ese  cristiano abrazó su pecado y no se arrepintió de su pecado.

Dios insiste en que quien peca y se arrepienta, ya no peque más sino que ande en santidad.

Es ilógico que Dios perdone al cristiano que no admite haber hecho mal.

Si ese cristiano peca y no admite haber pecado contra Dios y por lo tanto no se arrepiente, ese cristiano que robó, que no pagó deudas,  que justificó su fornicación, que justificó su lujuria al ver pornografía, el que se suicida, etc., y muere,  se cierra su expediente con pecado no arrepentido y de nada le cuenta su previa justificación recibida de Jesús, ni le cuenta los días que anduvo en santidad.

Entienda bien el versículo 13, aún y cuando Dios le haya dicho que de cierto viviría, tal cristiano por su propia culpa y confiarse de su justica peca y no se arrepiente, morirá, pero morir en pecado significa la segunda muerte, la cual es en el lago de fuego y azufre.

Es ilógico que un cristiano que aún no está en el cielo, se confié como si ya estuviera ahí y piense que no puede perder su salvación, y que en lugar de preocuparse por andar en santidad y de arrepentirse realmente cuando peca, ande por la vida como si ya estuviera en el cielo, descuidando su salvación, confiándose y minimizando el riesgo y posibilidad de pecar y no arrepentirse.

Algunas personas cristianas pero inmaduras echan la responsabilidad de su salvación final en Dios, y en su ignorancia espiritual ó será ceguera espiritual ó inmadurez espiritual o será que Satanás logró engañarlos, se deslindan de su propia responsabilidad de mantenerse en santidad en todo momento, de cuidar  la salvación (Hebreos 2 : 1-3).

“Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.

 Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución,

 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron,” Hebreos 2 : 1-3

Cierto que la salvación la da Dios mediante Jesucristo por su misericordia y gracia, es gratuita, es un regalo, pero quien nace de nuevo, el cristiano, debe cuidar tan grande regalo de salvación que ha recibido, debe ser responsable y cuidadoso, no descuidar tan grande salvación que ha recibido de Dios, y no descuidar significa cuidar, cuidar mediante la obediencia a Dios, el mantenerse en santidad y obediencia a Dios es el ve y no peques más.

Una actitud de inmadurez espiritual y de irresponsabilidad espiritual es la de pensar, ” ya nací de nuevo y no puedo perder la salvación a Dios le toca ahora todo lo demás”  pero un cristiano que busca madurar espiritualmente buscará cuidar su salvación andando en santidad, guardando los mandamientos de Dios en todo momento y cuando llegue a pecar, arrepentirse pedirle perdón a Dios y no volver a pecar.

Considere la historia de Ananías y su esposa, nacidos de nuevo por creer en Jesús, salvos y llenos del Espíritu Santo hasta que quisieron engañar a Dios, y murieron, tuvieron tiempo de arrepentirse desde que desearon mentir hasta que llevaron el dinero a Pedro, pero entregando el dinero a Pedro se les acabó el tiempo para poder arrepentirse y pedir a Jesús les limpiara ese pecado (Hechos 4: 31-36, 5: 1-11).

Parte del problema con quienes creen que no pueden perder la salvación jamás, aún y cuando tengan pecados inconfesos y ó que continúen practicando, es que no han entendido que Dios es un juez justo y que tiene que hacer justicia.

Debido a que la salvación inicial se puede perder ó en otras palabras, la persona que cree en Jesús y que luego es regenerada por la obra del Espíritu Santo no alcanza la salvación final debido a su irresponsabilidad y descuido,  es que la Biblia amonesta en 2a de Corintios 7:1 cuando Pablo se dirige a los cristianos diciendo “puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”, es decir que si fuese cierto que la salvación no se pierde (esa mentira de que una vez salvo siempre salvo entonces no tendría sentido ni necesidad de continuamente andar en el temor de Dios apartándose del mal andando en santidad y limpiándose continuamente.

Siervo cristiano que peca por omisión al no dar fruto y es echado al infierno.

La parábola de los talentos (Mateo 25: 14-30) ilustra como un hombre llama a sus siervos para confiarle sus bienes y se va para regresar después de un tiempo y pedirle cuentas a sus siervos sobre la utilización y aprovechamiento de los talentos y bienes que les confió.

Los dos primeros siervos rinden cuentas positivas ya que utilizaron los talentos y con ello ganaron más. Entonces su amo los felicita y les llama siervos buenos y fieles, indicando que como en lo poco han sido fieles, sobre mucho les dará autoridad, y además les dice que entren a su gozo.

El caso del tercer siervo es radicalmente distinto, pues al rendir cuentas el siervo alega que como sabía que su amo era duro y siega donde no sembró, tuvo miedo y en lugar de utilizar el talento para rendir más fruto, lo mantuvo escondido sin utilizar.

A lo cual su amo le dice Siervo malo y negligente, ya sabías que siego donde no siembro, hubieras por lo menos dado el talento al banco para que ganara intereses,  el amo da órdenes de que se le quite el talento y se le dé a los siervos buenos y fieles.

Además el amo, da órdenes de que el siervo malo y negligente sea echado en las tinieblas de afuera donde será el lloro y crujir de dientes.

Al estudiar la parábola es importante considerar que:

– Ilustra parte del funcionamiento del reino de los cielos.

– El amo da a sus siervos algunos talentos según su capacidad, el amo es Dios ó Jesús y sus siervos son aquéllos que le sirven, los seguidores de Jesús ó cristianos. En esta parábola las tres personas son siervos, lo cual se interpreta como que los tres son cristianos.

– El amo, Jesús,  regresa al cabo de un tiempo, para pedir cuentas a los cristianos de cómo usaron sus talentos, Jesús regresará y premiará a cada cristiano según su obra “He aquí yo vengo pronto y mi galardón conmigo para recompensar a cada uno según sea su obra”.  Apocalipsis 22 : 12

“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”  2ª Corintios 5: 10. Estas palabras las dirige Pablo a la iglesia en Corinto es decir es un mensaje a los cristianos.

También aquéllos que finalmente caigan al infierno y sean echados al lago de fuego y azufre son juzgados según sus obras  Apocalipsis 20 : 12

– Los dos primeros siervos buenos y fieles, reciben autoridad sobre mucho, en la parábola similar de las minas el amo les da autoridad para gobernar sobre ciudades (Lucas 19 : 17 y 19)

– Jesús con esas parábolas enseña que cristianos fieles que dan fruto serán puestos en autoridad en su reino y gobernarán junto con él,  enseña que no todos los cristianos serán puestos en autoridad para gobernar y que habrá diferencias en autoridad según las obras que cada uno haya hecho.

– La parábola muestra que el tercer siervo del amo, es decir un cristiano que no dio fruto es un siervo malo y negligente (perezoso y holgazán son otras acepciones de la palabra original griega utilizada), es decir que su amo lo regaña por no dar fruto, y esto es un pecado (de omisión ó por no hacer) y por ello es echado al infierno, pues el lugar donde será el lloro y crujir de dientes en otras parábolas es el infierno, como se ilustra en Lucas 13 : 28, Mateo 22:13.  Además sabiendo que la salvación no es por obras (“Porque por gracias sois salvos por medio de la fé y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se glorié” Efesios 2 : 8-9) Por lo tanto, no es que el siervo no logre su salvación por falta de obras, sino que habiendo tenido un nuevo nacimiento ó salvación inicial y por lo tanto siervo de su amo, se esperaba de él fruto de siervo, pero por su falta de fruto acaba en el infierno.

Jesús también enseñó que quien no permanece en El y no da fruto es echado al fuego.

“Todo pámpano que en mi no lleva fruto, lo quitará, y todo aquél que lleva fruto, lo limpiará para que lleve más fruto” Juan 15: 2

“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que permanece en mí,  y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano y se secará y los recogen y los echan en el fuego y arden” Juan 15 : 5-6

“Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego” Mateo 7 : 19

El caso de este tercer siervo es radicalmente lamentable y es distinto al caso del siervo  que cumple con los mandamientos de Dios, como enseñó Jesús en Lucas 17 : 7-10.

“¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara ó apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa y siéntate a la mesa ? ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú? ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que ha sido ordenado, decid:  Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer hicimos”.

Los siervos ó los cristianos que cumplen con obedecer las leyes de Dios, no hacen algo extra simplemente cumplen con las leyes básicas de Dios y no merecen recompensa, por eso en la parábola se les llama siervos inútiles,  quienes hacen más que solamente cumplir las leyes de Dios, serán recompensados según sus frutos (obras adicionales). Por ejemplo no sería digno de ser recompensado el cristiano que dijera a Dios: “Señor dame un premio pues he obedecido tu mandamiento y no he matado a nadie”.

Pero aquél siervo ó cristiano que es negligente, perezoso, holgazán y no da fruto con el talento que Dios le ha dado, es recriminado y echado al infierno, aún y cuando haya sido siervo del amo, (cristiano), por cometer pecado de no dar fruto.

Lamentable caso de un cristiano que puede perder la salvación y ser echado al fuego del infierno por no dar fruto.

 

Algunas cosas  que pueden hacer que un nacido de nuevo, pierda su salvación a medio camino y no entre al cielo.

Los siguientes pecados ó transgresiones a la ley de Dios que cometa un cristiano y por las cuales no se arrepienta y/ó continúepracticando sin luego arrepentirse, y le llegue la muerte guardando esos pecados sin arrepentimiento, significan pecados guardados y manchas a una santidad sin la cual nadie verá a Dios.

– No perdonar a otros sus ofensas y morir sin haberles perdonado sus ofensas.

(Mateo 6 : 14 -15 “Por tanto, si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;  pero si no perdonáis sus ofensas a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas”   y Mateo 18 : 35). Gálatas 6:8 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”.  Si un cristiano nacido de nuevo que conserva su libre voluntad no perdona a otro su ofnesa y a pesar de la exhortación del Espíritu Santo a perdonarlo, decide no perdonar al otro y la muerte le llega de sorpresa sin tiempo a perdonarlo, entonces muere guardando esa falta de perdón y rencor, muere abrazando ese pecado y lejos de morir en santidad muere prefiriendo su pecado de falta de perdón a preferir perdonar, Dios no puede perdonarlo tal como señaló Jesús. Dios es un juez justo, también por esto Jesús enseñó la parábola del hombre y el deudor al que perdonó y éste que no perdonó la deuda al otro (Mateo 18 :  21 -35).

Si eres un cristiano nacido de nuevo obedece a Jesús y perdona al que te ofendió antes de que te llegue la muerte por sorpresa, no te vayas a encontrar demasiado tarde cosechando lo que sembraste y descubriendo que la salvación se puede perder por no perdonar a otro su ofensa, porque en tal escenario de nada te serviría argumentar que tal ó cual pastor ó predicador te dijo que la salvación no se podía perder.

Apostatar de la fe.

1a Timoteo 4 : 1 dice que:  “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios”,  Para apostatar ó abandonar la fe en el Señor Jesús, es necesario haber tenido primero fe en Jesús.

Es evidente que algunos cristianos pueden abandonar la fe y de hecho este pasaje profetiza que esto ocurrírá en estos últimos tiempos.

Un cristiano que llega a entrar en desánimo ante los problemas que enfrenta y endurece su corazón ante la palabra de Dios, es presa fácil de las voces del diablo y sus demonios, y puede llegar a tal grado en el que piense y decida ya no querer nada con Dios ni con el Señor Jesús, despues de haber creído y haber nacido de nuevo por obra del Espíritu Santo.

Debido a que el verdadero creyente en Jesús y regenerado (nacido de nuevo por la obra del Espíritu Santo) pasa por pruebas y tribulaciones, los apóstoles predicaban y educaban a los nuevos creyentes a permanecer (en presente continuo) en la fe, “exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles – es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios”  Hechos 14  : 22.

Varios textos hablan con una advertencia severa de que el cristiano apostate de la fe, es precisamente porque es posible que un cristiano apostate de la fe, que estos pasajes son muy severos en su advertencia.

Tenemos estos pasajes:

“Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo,

y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero,

 y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.

Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios;

 pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada”

Hebreos 6 : 4 – 8.

Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,

 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.

 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente.

 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? ”  Hebreos 10 :  26 – 29

Es un caso extremo pero es posible que un cristiano nacido de nuevo por obra del Espíritu Santo, haga caso a demonios, que no lo pueden obligar nunca a tomar tal decisión sino que el cristiano mismo piense en tal condición de desánimo, cuando no ve respuestas de Dios, que prefiere ya no aceptar la salvación en Jesús, que prefiere ya no tener nada que ver, que prefiere vivir en pecado y pagar el mismo por sus pecados en el lago de fuego, a sabiendas de lo que significa la salvación en Jesús y lo que significa el tener que recibir el catigo de sus pecados.

Suena a algo extremo, pero si es posible que ocurra, el extremo es cuando no sólo llega a pensarlo sino que lo decide y entonces apostata de la fé, y muere en esa condición, habiendo negado la fe que puso en Jesús, digamos quitándo su fe en Jesús, y volviendo a incurrir en pecado, eso por su propia decisión, Dios no obliga a nadie a creer y poner su fe en Jesús, Dios nunca predestinó a nadie para que desde antes de nacer se tuviera una garantía de que algunos serían salvos y otros serían condenados al lago de fuego. Una condición para la salvación es creer en Jesús en presente continuo, no basta con haber creído una vez y luego apostatar de la fe.

Perseverancia en la fe en Jesús, requisito indispensable para alcanzar la salvación final.

El mensaje a través de todo el Nuevo Testamento es de amonestación a los creyentes en Jesús, a perseverar y mantenerse en la fe en Jesús y mantenerse en santidad en obediencia a Dios.

Es un mensaje a ser responsables.

El apóstol Pablo dice en su carta a los Colosenses, acerca de Jesús y la reconciliación que el hizo para con nosotros y Dios Padre:

“ 15 El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.

16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.

17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;

18 y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;

19 por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,

20 y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

21 Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado

22 en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;

23 si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.” Colosenses 1 : 15 -23.

Nótese en los versículos 22 y 23, que si en verdad permanecemos fundados y firmes en la fe en Jesús, entonces seremos presentados santos y sin mancha delante de él, no hace falta un análisis muy profundo para entender que entonces cuando NO permanecemos fundados y firmes en la fe en Jesús, entonces NO seremos presentados santos y sin mancha delante de Dios.

El perseverar y mantenerse en la fe en Jesús hasta el final, (sea la muerte física ó el rapto de la iglesia) es una condición indispensable para alcanzar la salvación final.

Aquél que cree en Jesús y que incluso es regenerado por la obra del Espíritu Santo, pero luego se vuelve atrás, no es digno de alcanzar la salvación final.

“Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”

Lucas 9 : 62

– No pagar deudas y morir sin cubrirlas

(Romanos 13 : 7 – 8).  Cristianos que contraen deudas y no las pagan, no le dan importancia a devolver el dinero que no es suyo y se lo quedan (lo cual es un robo). El no tener dinero no elimina el pecado, no cubre la deuda, si llega la muerte y se cierra el expediente con una deuda con un dinero no repuesto (con un robo), es un pecado no arrepentido. Algunos cristianos tratan de autojustificar su pecado de robo, de no regresar el dinero que pidieron prestado, de no regresar los artículos que pidieron prestados, pero esa autojustificación no elimina la falta, no elimina la deshonestidad y pecado de no regresar lo que pidieron prestado.

Si tiene deudas cúbralas, si no tiene dinero para hacerlo,  pídale ayuda a Dios para cubrirlas. El que el cristiano  no tenga dinero para cubrir deudas no elimina la obligación de cubrirlas. La Biblia nos enseña a cubrir deudas, a reponer lo prestado, recuerde el caso del hacha prestada que Eliseo hizo flotar en el agua, para que pudiera ser devuelta,  y el caso de la viuda que  tenía deudas, y Dios mediante Eliseo  le dió provisión de aceite para venderlo y  pagar sus deudas.

La práctica de los pecadores es tomar prestado, pedir prestado dinero ó alguna cosa y no devolverlo.

“El impío toma prestado y no paga” Salmo 37 : 21.

El pedir prestado y no pagar es un pecado equivalente al robo, es tomar algo de otra persona, del prójimo y quedárselo, mediante engaño ó mentira diciendo que solo es prestado y que lo devolverá, así que el cristiano nacido de nuevo que toma prestado y no paga y muere en esa condíción, muere en su pecado y los que mueren en pecado caen al infierno, no pueden entrar al cielo, pues sin santidad nadie puede ver a Dios.

– No pagar por bienes ó servicios obtenidos,  tratando de auto-justificarse.

(Exodo 20 : 15). Normalmente un cristiano no pensaría en robar un banco ó una tienda, pero es importante pensar en que ahora el internet y otros medios electrónicos pueden ser utilizados para ésto.

Un cristiano no pensaría en entrar a una tienda y robarse un disco compacto de música ó con software pero y si ese cristiano se auto justifica y obtiene ese software ilegalmente de internet, eso está tipificado como un robo por lo menos para efectos espirituales, si ese cristiano se auto justifica con sus propios razonamientos (es que no tengo dinero para pagarlo), ó es que es música para ministración, Acaso su auto-justificación  limpiará su pecado ?.

La realidad es que no,  y si después de cometer ese pecado no se arrepiente y no repone el daño, siempre y cuando sea posible,  lo cual sería evidencia de arrepentimiento real y genuino, aunque puede haber casos en que no sea materialmente posible reponer el daño pero Dios es capaz de perdonar a quien realmente se arrepiente, si ese cristiano  muere en su pecado entonces caerá en el infierno. Si usted está en dicha situación busque arrepentirse, repare el daño en todo lo que sea posible, (compre una copia legal del cd ó software, o de la canción de su cantante cristiano favorito que descargó ilegalmente de internet en lugar de comprarla, etc sí el caso es más complejo pídale ayuda y dirección a Dios para  corregirse).

El pasaje de Ezequiel 33 : 14 – 16, señala como Dios perdona a quien realmente se arrepiente, quien de todo corazón se arrepiente y lo demuestra reponiendo lo que se robó.

“Y cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; si él se convirtiere de su pecado, e hiciere según el derecho y la justicia,

 si el impío restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado, y caminare en los estatutos de la vida, no haciendo iniquidad, vivirá ciertamente y no morirá.  No se le recordará ninguno de sus pecados que había cometido; hizo según el derecho y la justicia; vivirá ciertamente.”   Ezequiel 33 : 14 – 16,

Un cristiano y aquí insisto me refiero a verdaderos cristianos nacidos de nuevo, , que en lugar de pagar por el album de su cantante cristiano favorito, decide comprar una copia pirata barata ó descargarlo de internet ilegalmente (sin pagar), ó lo mismo hace con una película cristiana, o en lugar de pagar por un libro cristiano que es para venta  y para no pagar por el libro, le saca copias ó lo descarga ilegalmente de internet, comete una transgresión a la ley de Dios, un pecado de robo por no pagar por bienes de los que se está haciendo y sigue siendo pecado aunque trate de auto-justificarse diciendo que es material cristiano, tan pecado como el cristiano que comete fornicación ó adulterio aunque busque auto-justificarse diciendo que ama a su pareja, tal cristiano debe arrepentirse de su pecado, confesarlo a Dios y como evidencia y fruto de su arrepentimiento dejar de cometerlo, como forma práctica yo aconsejaría que pague por lo que descargó ilegalmente de internet, descargando una copia legal y pagándola. Lo grave es el cristiano que sigue incurriendo en tales prácticas auto-justificándose y se le acabe el tiempo para arrepentirse ya que al morir estaría muriendo en pecado. Hay algunos ministerios que si ofrecen material para descargarse de internet gratuitamente y hay que distinguir esos casos.

Tienes en tu ipod música por la cual no quisiste pagar y en lugar de comprarla la bajaste ilegalmente de internet ó la copiaste de un cd de un amigo para no pagar por ella ? y aún así vas a la reunión el fin de semana a cantar a Dios ? Regulariza tu situación, antes que te tome la muerte por sorpresa y se cierre tu expediente encontrándote como ladrón. Elimina de tu ipod ó computadora la música que le cargaste ilegalmente sin pagarla, si quieres alguna canción, paga por ella, compra el cd ó cómprala en internet. No te tome la muerte por sorpresa y se revise tu expediente espiritual encontrándote culpable de robo, sin arrepentimiento, y caigas en el infierno, donde ningún predicador ó pastor podrá salir a defenderte diciéndote que se suponía que no podías perder la salvación.

Estando en el infierno no te servirá de consolación el recordar que esa canción la bajaste del internet y te ahorraste el dinero que costaba comprarla legalmente. En el infierno no tendrás tu ipod para oírlo.

– Otra causa puede ser el negar a Jesús y morir sin tener tiempo a arrepentirse.

Tal vez quien está leyendo no vive en una nación donde el ser cristiano, tener y leer una Biblia y congregarse con otros cristianos sea un delito, pero hay naciones en donde eso es considerado un delito y traición, algunos cristianos en esos países son sometidos para negar su fé en Jesús y de no hacerlo morir, es cierto que así es como muchos cristianos en esos países mueren como mártires prefiriendo no amar sus vidas por encima de su amor y fidelidad a Jesús, pero que hay de aquéllos verdaderos cristianos nacidos de nuevo que flaquean y no vencen ese momento y niegan a Jesús, y aún así son asesinados sin tiempo de arrepentirse de haber negado a Jesús ?     La Biblia habla de aquéllos mártires que menospreciaron sus vidas hasta la muerte, en Apocalipsis 12:11 “Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte”.  Jesús dijo: “Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos”  Mateo 10:33.

Pedro negó a Jesús, pero tuvo tiempo luego para arrepentirse.

El caso de este hombre cristiano, negó a Jesús, bajo la presión de estos musulmanes, que amenazaban con cortarle la cabeza, entonces haciendo uso de su libre voluntad, estimó más su vida física, y declaró la herejía de que Ala es grande negando a Jesús.

Aún así los musulmanes le cortaron la cabeza matándolo, sin tiempo para arrepentirse y pedir perdón a Dios, sin tiempo de admitir su culpabilidad de negar a Jesús, sin tiempo de arrepentirse ni de tener remordimiento, fue asesinado.

Jesús dijo que si alguien lo niega, el lo negará ante el Padre, los mártires que están con Jesús en la vida eterna son los que no estimaron su propia vida física por encima de Jesús.

“Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos” Mateo 10 : 33

Para los cristianos que se lleguen a encontrar ante una situación similar hay quien recomienda que en lugar de decir lo de ala es grande repitan el Padre nuestro.

Me viene a la memoria un caso de una madre y sus dos hijos, que fueron amenazados con que los matarían si no renunciaban a su fe en Jesús, esto me parece fue en Asia, no era un país musulmán, pero lo que recuerdo es el relato de que ante la mirada de preocupación de los niños viendo a su madre, ella les dijo, No se preocupen niños, ésta noche cenaremos con Jesús, no negaron a Jesús, y los mataron físicamente, pero esa noche estaban en vida eterna ya con Jesús.

“Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y reinaron con Cristo mil años” Apocalipsis 20 : 4

“Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte” Apocalipsis 12 : 11.

El video donde se muestra al cristiano que es forzado a convertirse al Islam, y quien luego declara que Ala es el único dios, es difundido por Theodore Shoebat,  él es cristiano pero su padre fue miembro de la Organización de Liberación Palestina y activista de la hermandad Musulmana.

Aqui el enlace al blog de Theodore.

Sobre el video Theodore menciona lo siguiente:

Por Theodore Shoebat:

“Un hombre cristiano fue capturado por musulmanes en Siria y forzado a declarar el Shahadatan (“No hay dios sino Ala y Mahoma es su mensajero”). Después de decir el credo herético, ellos lo consideraron como un infiel de cualquier forma y brutalmente lo decapitaron.

Rescate de Cristianos está trabajando ahora en el terreno en Siria y en Irak ya que somos socios con la Hermana Hatune Dogan quien ya ha salvado miles de cristianos de la muerte. Podemos salvar y proteger más cristianos en Siria e Irak con su ayuda. La Hermana Hatune ha sido premiada con la Orden del Mérito del gobierno Alemán por su trabajo (equivalente a la Medalla de Honor del Congreso). Nuestro contacto de Siria encontró el video de esta decapitación el cual no ha sido expuesto a los medios occidentales hasta ahora, y con traducción al inglés.

Como una lección, si usted se encuentra alguna vez en tal situación como ésta, no diga el credo Islámico (ó Musulmán), sino el Padre Nuestro.

Los cristianos sirios están siendo perseguidos cada día, con violación, decapitación, secuestro y todo tipo de violencia horrible.”

Advierto que el video muestra una escena muy cruel, no fácil de digerir y no fácil de olvidar. Pero para aquéllos cristianos que aún creen que sin aceptar la responsabilidad de sus actos, en un acto tal como negar a Jesús no pierden su salvación, me gustaría que lo vieran y meditaran sobre ello.

Abajo el enlace al video.

http://www.liveleak.com/view?i=026_1393880424

– Un cristiano que se suicida. No tiene tiempo para arrepentirse de su pecado de suicidio.

Por ejemplo el caso del hijo (de 27 años) del famoso pastor Rick Warren autor del libro “Una vida con propósito” que se suicidó de un balazo. El caso de un cristiano que se suicide es que está cometiendo un pecado de auto-homicidio y no tiene tiempo de arrepentirse.

Tom White exdirector de la Voz de los Martires al parecer  murió por suicidio, esto  después de acusaciones de haber abusado de una menor.

Es un hecho que un cristiano nacido de nuevo puede pasar por problemas y sufrir depresión y opresión demoníaca (aún los cristianos pueden estar demonizados) los demonios llegan a oprimir y poner pensamientos pero no pueden obligar a la persona incluso cristiana a matarse a si mismo, si el cristiano no se aferra a Jesús y no busca apoyo en intercesión y oración, sino que decide darse por vencido y cobardemente matarse a sí mismo (cometiendo homicidio contra sí mismo), comete un pecado y si el suicidio resulta exitoso no tiene tiempo de arrepentirse de su pecado, así que cae al infierno perdiendo su salvación. “Pero el que persevere hasta el fin, este será salvo” Mateo 24 : 13.  “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” Apocalipsis 21 : 8

– Un cristiano que no da absolutamente ningún fruto.

Como vimos anteriormente. El problema no es dar algo de fruto ó poco fruto sino que pudiendo dar fruto no se dé absolutamente nada de fruto.

Otra causa muy peculiar por la cual un verdadero cristiano nacido de nuevo pueda perder su salvación es por:

La marca de la bestia – Quien decide tomarla no tiene ya perdón –

Es digno de notar lo que la Biblia señala en cuanto a quienes deciden tomar la marca de la bestia:

– No se puede forzar a las personas a que la tomen, las personas aún pueden ejercer su libre voluntad para aceptarla ó rechazarla aún a costo de su vida.

– Toda persona que decida recibir la marca ya no tiene perdón, ya no es redimido.

“Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca de la bestia en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira: y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero, y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen,ni nadie que reciba la marca de su nombre” Apocalipsis 14 : 9 – 11  Reina Valera 1960

Aquí la palabra traducida como alguno – Si alguno adora a la bestia…. en el original griego significa cualquiera, ó toda persona – es decir que toda persona que adore a la bestia y reciba su marca será condenado eternamente, toda persona, como dice el versículo 11 – Nadie que reciba la marca de su nombre tendrá reposo ni día ni noche – sino que será atormentado con fuego y azufre por los siglos de los siglos.

Es claro y contundente el mensaje de que todo aquél que adore a la bestia y tome su marca será condenado eternamente, ya no es redimible, ya no tiene perdón.

Las personas tendrán aún la libertad de elegir entre adorar la bestia, su imágen y recibir su marca o bien negarse a hacerlo lo cual significa que serán asesinados.

“Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase” Apocalipsis 13 : 5.

“Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar;  y vi las almas de los decapitados que por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años” Apocalipsis 20 : 4

Este último pasaje señala que quienes por testimonio a Jesús se negaron a adorar a la bestia y su imagen y se negaron a recibir su marca fueron decapitados, para luego reinar con Cristo, en gran contraste con la condenación eterna que sufren quienes si adoraron la bestia y recibieron su marca.

De tal forma que:

– Quien acepta adorar la bestia, su imagen y recibir su marca ya no tiene perdón, sino que sufrirá condenación y castigo eterno en el lago de fuego y azufre.

De que forma Satanás trata de engañar a los cristianos.

No permita que Satanás le engañe a usted,  porque el diablo dice si ya eres salvo ya no te preocupes ya no tienes que velar por andar en santidad, el diablo le dirá ya eres salvo ya te puedes relajar y confiar y bajar la guardia. Todo lo contrario a lo que continuamente enseña la Biblia sobre andar en santidad y arrepentirse, velad y orad para no caer en tentación.

Recordaba a un ministro cristiano que ha tenido amplia experiencia en ministrar a personas atadas por el diablo y demonizadas y mencionaba que NUNCA ha visto el caso de una persona nacida de nuevo que haya podido ser liberada de sus ataduras demoniacas sin antes haber reconocido y confesado su pecado. Cuanto más es necesario que el cristiano que cae en pecado reconozca su pecado y lo confiese ante Dios para estar en santidad antes de morir.

Qué hay del cristiano que piense no puede perder su salvación y comete fornicación ó adulterio y en ese momento muere de un paro cardiáco ? muere en su pecado sin tiempo de reconocerlo, arrepentirse y confesar su pecado a Dios.

Y qué del cristiano que cree no puede perder su salvación y cae en la tentación de embriagarse y habiendo cometido el pecado de embriaguez, estando embriagado y borracho sufre un accidente y muere ?  Muere en su pecado sin tiempo de reconocer ante Dios su pecado, sin tiempo de arrepentirse y  confesarlo ante Dios.

Recuerde que Dios mató a Ananías y a su esposa, sin darles tiempo para arrepentirse.

“Pero si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, és es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso y su palabra no está en nosotros” 1a Juan 1 : 8 – 10.

Si usted aún cree que siendo nacido de nuevo, puede cometer pecado y sin  admitir su culpabilidad y reconocerlo antes Dios, y sin arrepentirse y sin confesarlo ante Dios, puede morir y entrar a su presencia, es que usted aún no conoce el carácter de Dios y Su santidad y su justicia  y Satanás le está viendo a usted como un ignorante presa fácil de sus mentiras.

Hace tiempo supe de una historia la cual me impactó, el caso real de un pastor, su hijo estaba estudiando en un Colegio Bíblico (ö Instituto Bíblico), a nuestro mejor entender el muchacho era realmente cristiano nacido de nuevo, pero seguía siendo un ser humano sujeto a pasiones y tentaciones. La noche previa a la graduación, el joven sucumbió a la tentación y junto con otros compañeros decidieron salir a festejar, pero bebiendo alcohol, triste pero cierto, se embriagaron y sufrieron un accidente en el automóvil en el que iban, el hijo de este pastor murió en el accidente, murió embriagado sin tiempo de arrepentirse y pedir perdón a Dios por su pecado, el pastor mejor conocedor de la verdad y santidad de Dios que muchos otros pastores, recibía la consolación de otro compañero pastor, pero el padre del hijo muerto dijo que no le servía de mucho llorar, pues sabía que su hijo sabía la verdad y desgraciadamente murió embriagado, murió  en pecado y ya del infierno no había salida.

Si usted aún cree que por ser un verdadero cristiano nacido de nuevo, (no de los que se creen cristianos sólo por asistir religiosamente a un lugar cada fin de semana, ó por haber rezado una oración), y cree que por haber nacido de nuevo, no puede perder su salvación y entonces no importa si cae y permanece en pecado, está usted jugando con su eternidad y tratando de burlar a Dios pero Dios no puede ser burlado.

La dañina enseñanza de que la salvación no la puede perder el cristiano, minimiza y va en contra de la continua instrucción a andar en santidad y a arrepentirse que encontramos en el Nuevo Testamento, en los mensajes que Jesús da a las iglesias en Apocalipsis, el llamado insistente es a arrepentirse, incluso diciendo que si no lo hacen vendrá cuando no lo esperen.

Algunos abandonarán la fe.

La Biblia señala incluso que en los últimos días algunos (tal vez muchos) abandonarán la fé (1era Timoteo 4:1) y que en los tiempos finales lejos de venir un avivamiento vendrá una gran apostasía es decir muchos creyentes que caerán en engaño del diablo dejando su fé en Jesús previo a la revelación del Anticristo (2a Tesalonicenses 2: 1-3), por eso Jesús decía “pero cuando regrese el hijo del hombre hallará fe en la tierra ?” (Lucas 18:8).

En algunos medios cristianos en algunas iglesias y congregaciones desgraciadamente ya no se predica sobre el pecado, el arrepentimiento, la realidad del infierno, el evangelio completo de salvación en Jesús y sobre santidad, no se predica sobre el regreso de Jesús y que vendrá por una iglesia santa y sin mancha, algunos cristianos consideran esos temas incómodos y prefieren se hable solo sobre bendiciones materiales,  se deleitan en una predicación semanal tipo conferencia motivacional y que se les diga que todo está bien  y que el diablo no es un enemigo del cual hay que preocuparse (contrario a lo que dice la Biblia en 1era Pedro 5:8).

Jesús enseñó: “Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado en el infierno” Mateo 5: 29-30.

Si acaso la salvación no la pudiera perder una persona que ha nacido de nuevo, aún cayendo en pecado, Jesús no hubiera dicho algo tan radical como lo anterior. Jesús fue muy radical al enseñar que si algún miembro del cuerpo es ocasión de caer en pecado es mejor cortarlo en lugar de caer en el infierno con el cuerpo entero.

Ninguna persona se debe confiar de que porque ha escuchado que la salvación no la puede perder entonces el caer en pecado no es cosa grave, (pues de alguna forma casi mágica tendrá tiempo de arrepentirse o no perderá su salvación aunque recaiga en pecado y no admita su culpabilidad antes Dios y no se arrepienta).

El mandamiento aquí de Jesús es corta de tu cuerpo esa parte que te hace pecar para que puedas entrar al cielo manco y no que caigas al infierno con todos tus miembros.

Conclusión.

La persona que ha nacido de nuevo (requisito indispensable para entrar al reino de Dios como Jesús enseña en Juan 3), y que naciendo de nuevo tiene una salvación inicial, debe conservar su salvación, andando en santidad y obedeciendo a Dios.

Sin embargo como aún puede llegar a pecar, si llega a pecar debe admitir su culpabilidad ante Dios, arrepentirse de su pecado (dejar de pecar, cambiar) y confesarlo ante Dios.

Dios no puede pecar al cristiano nacido de nuevo, que peca y no admite que pecó y por lo tanto no se arrepiente, y no confiesa su pecado ante Dios.

Si el cristiano muere en pecado no arrepentido, no muere en santidad y cae al infierno.

La Biblia nos amonesta continuamente aun como nacidos de nuevo a obedecer a Dios, andando en santidad y arrepentirnos de nuestros pecados, a vencer.

Es justo porque aún el cristiano nacido de nuevo conserva su libre voluntad para pecar ó para obedecer a Dios, que debe vencer las tentaciones, ó adversidades puestas por Satanás para que se rebele contra Dios, Dios mismo y Jesús hacen énfasis al nacido de nuevo en que debe vencer. Como dice Dios mismo en Apocalipsis 21 : 7  “El que venciere heredará todas las cosas, y él será mi Hijo”.  Y como enfatiza Jesús en los mensajes a los cristianos en Apocalipsis capítulos 2 y 3, véase Apocalipsis 2 : 11 Jesús hablando a los cristianos dice: ” El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte”.  La segunda muerte es el lago de fuego y azufre como lo indica Apocalipsis 20 : 14 : “Y la muerte y el Hades (infierno) fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda”, y Apocalipsis 21 : 8 “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”.

Seguid la paz con todos y la santidad sin la cual nadie verá al Señor”  Hebreos 12:14.

U cristiano nacido de nuevo,  es posible que no alcance la salvación final, como claramente lo establece la Biblia y Jesús en sus propias palabras, la enseñanza de que la salvación no se puede perder es falsa y es una mentira satánica para que los verdaderos cristianos nacidos de nuevo y hechos nuevas criaturas en Jesucristo se confíen y bajen la guardia para que caigan en una flojera e irresponsabilidad y adormecimiento espiritual, para que piensen que a partir de un nuevo nacimiento ya no son ellos responsables de sus propias acciones realizadas bajo su libre voluntad, para hacerle creer al cristiano realmente nacido de nuevo que a partir de su salvación inicial y nuevo nacimiento, no importa como viva su vida, “no puede perder su salvación”, totalmente contrario a la amonestación bíblica para que aquellos cristianos que han nacido de nuevo, anden en santidad cuidando su salvación, contrario a la enseñanza de Jesús de que los que entrarán al cielo son los cristianos que obedecen a Dios.

Quienes promueven la enseñanza falsa de que la salvación no se puede perder (y si no se pude perder no hace falta cuidarla) están diciendo que no importa como viva su vida el cristiano nacido de nuevo, que entonces el cristiano nacido de nuevo puede estar en pecado practicando fornicación, viendo pornografía, robando (bajando canciones ilegalmente de internet), no pagando sus deudas, y que aun si no se arrepienten y la muerte lo sorprende,  aún así irá al cielo, LO CUAL ES FALSO.

Hay una frase popular que dice que no es bueno cantar victoria antes de tiempo, recuerdo un video donde un ciclista iba en primer lugar en una carrera y ya casi para llegar a la meta, confiado, decidió celebrar y levantar los brazos con lo cual perdió el control de la bicicleta y se cayó, con lo cual no sólo perdió el primer lugar sino el segundo tercero, cuarto, pasaron más de una docena de ciclistas delante de él en tan solo unos segundos, si para éstas cosas mundanas la persona inteligente y con sentido común es más cuidadosa de no cantar victoria antes de tiempo, cuanto más cuidadoso debe ser un cristiano nacido de nuevo para no perder algo aún más valioso y algo eterno.

Jesús es quien pagó el precio de su salvación con su propia muerte sobre la cruz, derramando su sangre inocente y El mismo menciona consus propias palabras en Mateo 6 : 14-15 que Dios no perdonará a quienes no perdonen a otros y en Apocalipsis 3 : 3-5 Jesús menciona a los cristianos que no son dignos que no lleguen a vencer (cosa que depende de los creyentes y no de Jesús) el Señor Jesús afirma que  El borrará su nombre del libro de la vida, es porque El,  que es Dios mismo hecho carne y hueso conoce y domina ese tema por encima de cualquier predicador y pastor y líder de congregación.

Existen 2 personas ambas nacidas de nuevo,, la primera persona escucha a un pastor que dice que la salvación no se puede perder pero compara ese mensaje con la Biblia como indica Hechos 17 : 11 y aprende que conforme a la Biblia y Jesús ( y los textos antes mencionados) si se descuida si puede perder su salvación por lo cual decide cuidarla con temor a Dios y esmero esforzándose aún más por vivir en santidad obedeciendo a Dios y cuando llega a caer en pecado busca arrepentimiento inmediato y no pecar más.

La segunda persona escucha a su pastor decir que la salvación no se pierde y se confía en ello, sin estudiar esa enseñanza a la luz de la Biblia sin aplicar Hechos 17 :11 y piensa que entonces no tiene mucho sentido el esforzarse tanto por andar en santidad, da lugar a pecados considerando que son pequeños y no se arrepiente de ellos. Esta segunda persona es inmadura espiritualmente y no se da cuenta de que ahora es su responsabilidad mantenerse en santidad, de que no debe ser irresponsable ni flojo en ese sentido, no debe decir que ahora a Dios le toca hacer todo, debe guardar los mandamientos de Dios, no pecar, perdonar a los demás sus ofensas,  no autojustificarse, porque si cae en pecado y no se arrepiente y la muerte lo toma de sorpresa las consecuencias son fatalmente eternas. Y el pastor que le dijo que no podía perder su salvación no tendrá autoridad para sacarlo del infierno.

La primera persona es la prudente sensata e inteligente y temerosa de Dios, la segunda persona es insensata y descuidada de su salvación. (Mateo 25 : 1 – 13). La primera persona tal vez no pueda vivir en santidad todo el tiempo,  tal vez llegue a pecar pero se levanta busca arrepentirse y clamar a Dios por perdón y busca no volver a caer en pecado.

En la vida real el nacer de nuevo y tener el bautismo del Espíritu Santo no lo hace a uno un super cristiano que no pueda caer en pecado ya jamás, pero la clave está en que si cae en pecado se levante, se sacuda el pecado con sincero arrepentimiento clame a Dios por perdón y busque sinceramente no pecar más crucificando la carne cada día, y pidiendo al Espíritu Santo su ayuda para andar en el Espíritu y no satisfacer la carne y andar en santidad.

Le exhorto para que usted sea como la primera persona ya que la segunda persona es descuidada de su salvación y si cae en pecado y no se arrepiente pidiendo perdón a Dios caerá al infierno y no será justificada por decir que su pastor le enseñó que la salvación no podía perderse, o por decir que pensó que una vez nacido de nuevo ya no perdería su salvación aunque cayera en pecado y no se arrepintiera.

Si usted ama a alguien, a un familiar por ejemplo y usted quiere que su ser amado, que ya es nacido de nuevo, llegue a la salvación final,  ¿ Qué haría usted si ese ser amado estuviera cometiendo pecados ?, le enseñaría usted algo como bueno no lo cometas muy seguido, o arrepiéntete cuando acabe el fin de semana, total la salvación no se pierde, haría eso usted con su ser más amado ó le conminaría a arrepentirse y confesar su pecado inmediatamente y dejar de pecar inmediatamente no sea que la muerte le tome de sorpresa, a usted no le importaría incluso hablar de la realidad del infierno o perder hasta una parte de su cuerpo con tal de que no caiga al infierno sino que pueda alcanzar la salvación final.. (Mateo 5: 27-30, 10:28).

Repito qué harías con tu ser más amado si lo ves en pecado no arrepentido, le dirás no hace falta que te arrepientas, síguelo haciendo, total la salvación no se pierde  ?  Creo que si eres un cristiano nacido de nuevo y ya tienes cierta madurez espiritual no le dirías eso a tu ser amado,  así que tampoco lo hagas con los cristianos  a quienes les predicas, tú no tienes ninguna autoridad para salvarlos, ni para garantizarles la salvación, llámalos a andar en el temor de Dios en santidad.

El cristiano nacido de nuevo que ha leído esto, ahora tiene 2 opciones:

Opción 1- Andar en obediencia a Dios y santidad guardando sus mandamientos continuamente y cuando peque arrepentirse inmediatamente , confesar su pecado a Dios y pedirle perdón, no sea que la muerte lo tome de sorpresa con pecado no arrepentido, esta opción de obedecer a Dios es Bíblica, va de acuerdo a la voluntad de Dios, de acuerdo con su carácter revelado en la Biblia, y si practica esto, el riesgo de perder la salvación es prácticamente nulo. Esta primera actitud  te mantiene y acerca más a Dios. Es una actitud precavida, conservadora e inteligente.

Opción 2.- Confiarse en que no puede perder la salvación y por lo tanto, no tendrá temor de Dios en andar continuamente en santidad, cuando peque no tendrá la urgencia de arrepentirse inmediatamente y dejar de pecar.

Mantener esta segunda actitud te aleja más de Dios, es una actitud riesgosa, descuidada y poco inteligente.

Permanecer en pecado es como arenas movedizas, corre el riesgo alto de que cuando la muerte lo tome lo encuentre en pecado sin arrepentimiento, de tal forma que corre el riesgo alto de encontrarse en el infierno al morir. Pero estando en el infierno como ya leyó esto no puede argumentar que no sabía que podía perder la salvación, el argumentar que tal predicador le dijo que no podía perder la salvación no lo sacará del infierno.

Para que el cristiano no pierda la salvación, aún y cuando viva en pecado, aún y cuando continúe pecando y aún y cuando muera con pecados no arrepentidos ni confesados.

Si ese es tu caso, es decir, has creído en que Jesús derramó su sangre y murió en tu lugar, y has nacido de nuevo, has sido hecho una nueva criatura mediante el obrar del Espíritu Santo que te ha regenerado, pero aún deseas tener la tranquilidad y seguridad de que al morir irás al cielo aún y cuando continúes pecando, aún y cuando sigues practicando pecados de los cuales no te arrepientes, y quieres tener la seguridad y confianza de que si mueres en pecado, irás al cielo y no al infierno, entonces haz lo siguiente:

Dile a Dios que contrario a lo que Jesús ha dicho y lo que dice la Biblia, que siendo nacido de nuevo es necesario obedecerlo y andar en santidad, ó si se llega a pecar arrepentirse y confesarle tus pecados ( Mateo 7 :  21 – 23, Hebreos 5 : 9, 1ª Juan 1 : 9) dile que quieres tener la tranquilidad de poder pecar, de no perdonar sus ofensas a otros, de no admitir culpabilidad ni tener remordimiento ni arrepentimiento de los pecados que cometas y aún en esa condición, morir e ir al cielo.

Dile a Dios que quieres tener la seguridad de poder morir suicidándote, de morir mientras cometes fornicación, adulterio, morir sin pagar a otros el dinero que les debes (es decir robándoles), morir mientras estás embriagado e ir al cielo. Dile a Dios que si llegas a morir de un infarto en la cama de adulterio ó fornicación, que si mueres en un accidente al estar embriagado, que si mueres en un terremoto mientras ves pornografía y cometes lujuria, que si mueres por un aneurisma cerebral repentino, sin haber perdonado a otro su ofensa, sin haberle pagado el dinero que le debes (con pecado de robo), que si llegas a morir en pecado y sin tiempo de admitir tu pecado, sin tiempo de arrepentirte y confesarle tu pecado, dile que incluso así quieres ir al cielo.

Pídele a Dios que haga una excepción contigo, pídele que sea mal juez y juez injusto, que pase por alto tu pecado del cual no admites culpabilidad, que ignore tu pecado del cual no te arrepientes ni sientes remordimiento, que te perdone cuando tú no perdonas a otros sus ofensas, pídele a Dios que haga una excepción contigo.

Pero hay un gran problema, Dios no hace excepciones, es juez justo y si tú habiendo creído en que Jesús murió por tus pecados y habiendo nacido de nuevo por obra del Espíritu Santo, pecas y mueres sin haber admitido tu culpa, sin remordimiento y sin arrepentimiento, sin confesar tu pecado ante Dios, entonces a tu muerte física, Dios te pondrá con los hipócritas, en el infierno para que seas castigado justa y merecidamente, con un mayor castigo porque conociendo la voluntad de Dios y sus leyes morales, no las guardaste y las menospreciaste, pensando que no mereces perder tu salvación inicial y pensando que por haber nacido de nuevo tienes derecho a pecar de cualquier forma, porque en realidad lo que quieres es pecar cómoda y confiadamente, imaginándote que por haber nacido de nuevo ya estás exento de rendirle cuenta a Dios por tus pecados cometidos después de nacer de nuevo.

Como cristiano nacido de nuevo, tienes que morir físicamente en santidad para poder ver al Señor en el cielo, porque sin santidad nadie verá al Señor (Hebreos 12 : 14).

Si no perdonas a otros sus ofensas contra ti, entonces Dios no te perdonará tus ofensas (Mateo 6 : 14 – 15)

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?

 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”  Lucas 13 : 21 -23.  Jesús señala que el cristiano debe estar haciendo la voluntad de Dios, para poder entrar al cielo.

Porque es conveniente que conozcas el carácter y justicia de Dios revelado en la Biblia, y saber que Dios no puede pasar por alto tus pecados por los cuales no te arrepientes ni le confiesas, porque Dios aún en el caso del cristiano que ha sido justificado por su fe en Jesús, si ese justificado a quien se le ha dicho de cierto vivirás, si peca confiando en que ha sido justificado, su justicia no será recordada (Ezequiel 33 : 12 – 13).

El siervo del Señor que confiadamente empezó a pecar, fue llamado a cuentas por sorpresa y recibió mayor castigo que otros porque conociendo la voluntad de su Señor, no lo obedeció (Lucas 12 : 42 – 48).

Ese siervo del Señor que fue llamado a cuentas cuando fue sorprendido en pecado fue puesto con los hipócritas en el infierno (Mateo 24 : 45 – 51).

Abajo el enlace al artículo:

Para que el cristiano no pierda la salvación, aún y cuando continúe pecando y aún y cuando muera con pecados no arrepentidos

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