Estudio Biblico – Obediencia Cristiana.

Estudio Biblico – Obediencia Cristiana.

Ya teniendo una salvación inicial la enseñanza de Jesús es que lejos de confiarse y lejos de poderse adormecer, se debe obedecer a Dios y cuidar la salvación, alcanzar la salvación final.

Después de que Jesús habla de que es necesario arrepentirse de pecado, q el evangelio de Juan señala, que es necesario creer en Jesús para tener vida eterna, luego Jesús enseña que para entrar al cielo es necesario nacer de nuevo por la obra del Espíritu Santo.

Pero ahora Jesús añade que los que entrarán en cielo no son todos los que le llaman Señor.  Jesús señala que los que entrarán al cielo son los que obedecen a Dios. Eso mismo señala un texto en Hebreos.

Véase el siguiente texto :

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?

 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”   Mateo 7 :  21 – 23

En el pasaje anterior Jesús mismo está diciendo que entrarán en el cielo los que hacen la voluntad del Padre Celestial. Ciertamente primero Jesús enseño que para entrar en el cielo es necesario nacer de nuevo, pero ahora añade otra condición diciendo que es necesario obedecer a Dios, es necesario andar en sus mandamientos, obedeciendo a Dios en sus mandamientos, obedeciendo su ley moral, andando en santidad.

Tenemos otro texto en el que el Señor Jesús, indica que para alcanzar la salvación final, existe la condición de permanecer en obediencia, y permanecer en la fe en Jesús.

Jesús dice: “De cierto, de cierto os digo que el que guarda mi palabra nunca verá muerte”  Juan 8 : 51.

Como obviamente los seres humanos estamos sujetos a la muerte física, la primera muerte (“Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” Hebreos 9 : 27) entonces Jesús se refiere a que quien guarda su palabra en obediencia, no verá la segunda muerte.

“Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda”  Apocalipsis 20 : 14

Entonces Jesús está señalando que una condición para alcanzar la salvación final es guardar su palabra en obediencia y fe en él.

Jesús enfatiza que aquéllos que lo obedecen son su verdadera familia:

Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre” Mateo 12 : 50

Así que Jesús enfatiza que la obediencia a Dios es una condición para alcanzar la salvación completa y final.

El ser un creyente y seguidor de Jesús, conlleva la responsabilidad de obedecerlo, Jesús mandó que a los nuevos discípulos se les enseñe a obedecer las enseñanzas que Jesús les mandó obedecer a los primeros discípulos, “Id y haced discípulos…..enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado” Mateo 28 : 20.

Veamos el siguiente versículo en Hebreos que corrobora lo que dice Jesús, indicando que  Jesús es el autor de la salvación para quienes lo obedecen:

“y habiendo sido perfeccionado vino a ser autor de eterna salvación  para todos los que lo obedecen” Hebreos 5 : 9 muestra como es necesario que el nacido de nuevo se mantenga en obediencia a Jesús, Dios quiere que el nacido de nuevo le obedezca manteniéndose en santidad, guardando sus mandamientos.

Esto también se confirma en 1a Juan 2 : 17:

“Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre

Nuevamente otro texto bíblico confirma que la condición de hacer la voluntad de Dios es necesaria para alcanzar la salvación final y vida eterna.

Como dice Apocalipsis 22 : 14:

 Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad

Apocalipsis 22 : 14 (Reina Valera 1909)

Este es el texto que hace sentido (la traducción 1960 presenta varios problemas), este texto en la versión antigua, coincide con los demás textos bíblicos a lo largo de la Biblia, que hablan de guardar los mandamientos de Dios, (tales como:

“Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos” 1ª Juan 2 : 3

“y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él” 1ª Juan 3 : 22

“En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.

 Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos” 1ª Juan 5 : 2 – 3

“Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo” Apocalipsis 12 : 17

“Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” Apocalipsis 14 : 12

Estos textos van de acuerdo en el concepto de que no solo la entrada es angosta sino el camino de la salvación es angosto, es un camino de mantenerse en fe en Jesús y de mantenerse en obediencia a los mandamientos de Dios, y de llegar a la muerte física en completa santidad (no hay santidad a medias) para poder ver al Señor, ya que sin santidad nadie lo verá.

Porque el que ha creído en Jesús y ha sido hecho una criatura nueva regenerada, nacido de nuevo por la obra del Espíritu Santo y se mantiene guardando sus mandamientos permanece en Jesús.

“Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.

 Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado” 1 Juan 3 : 23 – 24

De tal manera que entonces el que se mantiene creyendo en Jesús y se mantiene guardando los mandamientos de Dios y obedeciendo a Dios, alcanza la salvación final y la entrada al cielo, como lo dijo el Señor Jesús:

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” Mateo 7 : 21

La Biblia a lo largo de muchos textos muestra que la entrada al cielo está condicionada a:

Arrepentirse del pecado y dejar de pecar. Es necesario que el pecador vea que está sujeto a la ley moral del Dios Santo, que no pasa por alto el pecado, que es Juez de toda la tierra, y debe castigar al pecador ó sería mal juez, el pecador debe reconocer que está sujeto al juicio y castigo de Dios, porque si no reconoce que como pecador merece el juicio y castigo de Dios, no puede ver su necesidad de salvación de ese castigo de Dios.

Creer en Jesús, y mantenerse creyendo en él, creer en Jesús como Dios que se hizo carne y hueso para ocupar en la cruz el lugar que merecía el pecador, para recibir la muerte que merecía el pecador, para ocupar el lugar del pecador y morir como criminal cuando Jesús siendo santo y sin mancha no merecía ese lugar, pero Dios en la segunda persona de la Trinidad, por misericordia y amor, ocupó el lugar del pecador, para que Jesús en sustitución del pecador, recibiera el juicio, el castigo y la ira de Dios, que merecía recibir el pecador.

Ser hecho una criatura nueva, regenerada, naciendo de nuevo, naciendo espiritualmente y esto es algo que sólo lo puede hacer el Espíritu Santo.

Mantenerse en obediencia a Dios, guardando sus mandamientos.

Mantenerse en santidad, llegar en santidad completa y absoluta al momento de la muerte física, pues sin santidad nadie verá al Señor. (Hebreos 12 : 14).

Ciertamente sabemos que la salvación no se obtiene por nuestras obras, es imposible que un ser humano puede hacer algo para borrar ó neutralizar sus pecados, pero cuando nos arrepentimos de pecado, le confesamos a Dios que hemos pecado contra él, con tales y cuales acciones, luego el Espíritu Santo de Dios, obra en nosotros y nos da vida espiritual, nos hace nacer de nuevo y ser hechos nuevas criaturas, Dios nos podría decir vé y no peques más, ahora obedéceme.

El obedecer a Dios una vez que hemos nacido de nuevo, de ninguna manera significa que por nuestras obras ganemos nuestra salvación, si le dijeramos al Señor Jesús, “Señor me he ganado la salvación, por obras, porque te he obedecido, me he portado bien” Seguramente el Señor Jesús, diría: “Siervo inútil, tu obligación mínima era obedecerme”.

“Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”  Lucas 17 : 10

Después que la persona cree en Jesús y nace de nuevo por obra del Espíritu Santo, Dios quiere que el cristiano obedezca sus mandamientos, se mantenga en santidad, , y que cuando llegue a caer en pecado sea pronto en arrepentirse sinceramente de su pecado y buscar andar en santidad no pecando más. De ninguna manera Dios estará apoyando que el nacido de nuevo, ahora ande en pecado, de ninguna manera Dios estará de acuerdo en que el nacido de nuevo que peque se mantenga en el pecado sin arrepentirse.

Jesús dijo que sus ovejas, sus seguidores, los cristianos, oyen su voz, y dice que sus ovejas lo siguen, y siendo así a éstas ovejas, a éstos cristianos que le siguen, obedeciendo a Dios Padre y sus mandamientos, obedeciendo a Jesús (Juan 14 : 15 y 23), entonces Jesús les da vida eterna, vida eterna sin más muerte y no serán arrebatados de él (Juan 10 : 27 – 28). Pero fíjese que Jesús enfatiza se trata de sus ovejas que oyen su voz y que le siguen, le siguen justamente oyendo su voz y obedeciéndole. Enfatizo que dice que las ovejas le siguen, es decir los cristianos le siguen ejerciendo su propia y libre voluntad la cual se conserva aún nacido de nuevo, no es que Jesús los obligue ni acarreé a la fuerza, Jesús no toma por fuerza a las ovejas, Jesús no obliga a las ovejas, a los cristianos a seguirle.  Tienes que entender y conocer el carácter de Dios, y como continuamente pone a prueba la obediencia del cristiano, y como Dios desea  que el cristiano someta su propia voluntad a la de Dios, por voluntad propia, Dios no obliga a los cristianos a obedecerlo.

Pero también es cierto que el cristiano verdadero, el que ha nacido de nuevo, llega a pecar, pero mientras tenga tiempo de arrepentirse de su pecado, de admitir su culpabilidad y confesarla a Dios, aún tiene remedio, pero nadie te puede garantizar que si llegas a pecar tendrás tiempo de arrepentirte y confesarle a Dios tu pecado.

Porque cuando el cristiano llega a caer en pecado y como dice 1a Juan 1 : 9  “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”, ¿ pero si el cristiano ya nacido de nuevo, peca y no se arrepiente y no confiesa su pecado ante Dios para pedir perdón, como podrá ser perdonado por Dios ? Y si ese cristiano muere en ese momento se cierra su expediente quedando con pecado que no alcanzó perdón porque el cristiano no se arrepintió y no lo confesó a Dios. Ya desde el Antiguo Testamento Proverbios 28 : 13 indicaba “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”. Entonces si no los confiesa y no se aparta no alcanza misericordia.

Así a  lo largo de toda la Biblia, Dios muestra que no perdona el pecado sin arrepentimiento, sin remordimiento, un arrepentimiento genuino que significa cambiar y dejar de pecar.

La sangre de Jesús puede limpiar el pecado, pero no puede limpiar tu pecado, si tú no admites tu pecado, si no reconoces tu pecado ó lo quieres esconder, no puede limpiar tu pecado si no te arrepientes de él, no puede limpiar tu pecado si no se lo admites y confiesas a Dios.

Jesús habla de vencer, enfatiza el arrepentimiento, dice que no sólo la puerta es angosta sino que el camino también es angosto.

“El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias: Al que venciere , le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios” Apocalipsis 2 : 7.

Jesús enseñó que la puerta es angosta, y que el camino a recorrer después de pasar a través de la puerta, también es un camino angosto, no solo basta con pasar a través de la puerta angosta, que es Jesús el Cristo, con un nuevo nacimiento sino que es necesario luego el andar por un camino angosto de santidad.  “Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”.  Mateo 7 : 14.

Alcanzar la salvación, cuando lleguemos a nuestra muerte física. La salvación final.

Pablo enseña: “sino que golpeo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado” 1a Corintios 9 : 27.  Pablo habla de golpear su cuerpo, es decir negarse a su naturaleza carnal, no vaya a ser que quede eliminado de la carrera que lleva a la salvación final. La salvación final se obtiene cuando el nacido de nuevo, el cristiano estando en santidad y en ese momento sin pecados expira el espíritu para encontrarse con el Señor, a quien nadie verá sin santidad.

Aquí Pablo al mencionar la palabra eliminado es en griego la palabra adokimos, que significa reprobado, no aprobado, y la cual es utilizada claramente en otros versículos para significar rechazado, reprobado, como se utiliza en Romanos 1: 28, 2a Corintios 13 : 5 – 7, 2a Timoteo 3 : 8, , Tito 1 : 16, Hebreos 6 : 8.

“si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos. No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús” Filipenses 3 : 11 – 12. Aquí Pablo señala su deseo de llegar a la resurrección, a la salvación final, consciente de no haberla alcanzado aún, pero lejos de confiarse, prosigue adelante.

“Y esto conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos”  Romanos 13 : 11. Aquí Pablo en lugar de decirle a los cristianos que se pueden confiar y adormecerse los amonesta para estar despiertos, el tiempo final se acerca y la salvación final ya está más cerca que cuando creyeron ó nacieron de nuevo y tuvieron la salvación inicial. Si como dice Pablo la salvación está más cerca, es que aún no estamos en ella, aún no estamos en la salvación final, en la meta, aún no estamos en el cielo con Dios, aún no estamos a salvo de que al morir físicamente, recibamos sui ira y castigo, aún no se cierra nuestro expediente.

“que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero” 1a Pedro 1 : 5.  Cuando aquí el apóstol Pedro nacido de nuevo escribe a otros nacidos de nuevo (es decir personas con la salvación inicial) habla de alcanzar la salvación final, como indica para el tiempo postrero. Mientras no se alcanza la meta aún no se termina la carrera, un salvavidas puede meterse al mar a salvar a una persona, pero la persona salvada tiene que obedecer las instrucciones del salvavidas y perseverar en llegar a la playa, y ya que esté en la playa entonces si puede afirmar que está a salvo finalmente.

Todos estos pasajes hacen sentido cuando entendemos que es la salvación, como expuse antes,  es que a nuestra muerte física escapemos la ira y el castigo de Dios que justamente merecemos por nuestros pecados, si se trata de la salvación de un evento que se da después de nuestra muerte física, entonces la salvación (final)  se alcanza justamente posterior a nuestra muerte física.

Previo a nuestra muerte física aun no se ha cerrado nuestro expediente, lo que ocurre durante nuestra vida física determina los eventos que se dan posteriores a nuestra muerte física.

“Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fé en la verdad”  2a Tesalonicenses 2 : 13.

Aquí como explico en otro artículo la traducción correcta es os haya escogido como primicias, (no desde el principio no hay predestinación para salvación), para salvación mediante santificación, ya que la salvación inicial es por nacer de nuevo, la salvación inicial no es por obras (Efesios 2 : 9) aquí Pablo se refiere a la salvación final que se obtiene cuando nacidos de nuevo  con la salvación inicial, entonces sí mediante la santificación se obtiene la salvación final, porque una vez nacido de nuevo con la salvación inicial sin santidad nadie verá al Señor (Hebreos 12 : 14).

Como cuando Jesús enseña: “Entonces dijo Jesús a sus discípulos: Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a si mismo, y tome su cruz, y sígame” Mateo 16 : 24.    Jesús no enseñó en confiarse en que la salvación se conserva automáticamente, Jesús lo que enseña es a negarse a uno mismo, negar la naturaleza carnal y así cargar nuestra cruz, ya que Jesús no cargará nuestra cruz, eso nos toca a cada uno de nosotros, el negarse nos corresponde a nosotros no a Jesús, así que un cristiano nacido de nuevo debe ser responsable, cuidadoso y diligente en hacer eso que le toca en negarse a sí mismo, tomando su cruz, en lugar de ponerse a pensar que ya su salvación no la puede perder, y que no es necesario obedecer a Dios en todo, pero si el cristiano empieza a confiarse, adormecerse, y a fantasear, puede descuidarse y dejar de negarse a sí mismo cada día.

Jesús utilizaba en su enseñanza el lenguaje de vencer, de que el cristiano debe ser un vencedor ante la situación problemática que enfrenta en el mundo, pues bien dijo: “…En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”  Juan 16 : 33.

Jesús promete que el camino y la vida en este mundo será difícil y habrá problemas pero debemos perseverar y vencer.

“”Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” Romanos 8 :18

El que persevere hasta el fin, éste será salvo.

“Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre, mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” Mateo 10 : 22.

“Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” Mateo 24 : 13 cuando Jesús habla de los tiempos aún  peores que están por venir sobre el mundo, la implicación es que quien no persevere hasta el fin no será salvo, lo cual es lógico, aquel que se dé por vencido antes de tiempo cometiendo ciertos actos que mencionaré adelante, puede entonces no alcanzar su salvación final, siendo responsable de sus propios actos, jamás se puede culpar a Dios ni a Jesús por un nacido de nuevo que desiste en perseverar haciendo uso de su libre voluntad.

Nacido de nuevo se conserva la libre voluntad. Los judíos que salieron de Egipto no entraron a la tierra prometida porque en el camino no anduvieron en santidad, aunque fueron sacados de Egipto por Dios (tuvieron una salvación inicial) no se conservaron en obediencia a Dios (no se conservaron en santidad).

La posibilidad de que una persona no conserve su salvación es que cuando una persona nace de nuevo, y tiene la salvación inicial, conserva su libre voluntad, al nacer de nuevo no se convierte en un robot que a partir de allí siempre obedecerá a Dios, el nacido de nuevo sigue siendo humano y aún tiene libre voluntad para actuar.

Considere el caso del pueblo judío, sacado de Egipto, salvado de la plaga de la muerte en Egipto, por atender y creer a Dios y cubrir sus puertas con la sangre del cordero (Exodo 12) y salieron de Egipto, ya tenían una libertad y salvación inicial de Egipto, pero aún faltaba que llegaran y entraran a la tierra prometida, pero para llegar a la tierra prometida habría que recorrer un camino, sin embargo al recorrer ese camino en lugar de obedecer a Dios y creerle, los judíos (incluso Moisés) desobedecieron a Dios, cayeron en pecado y en incredulidad.

Habiendo salido de Egipto, la falta de santidad en su camino les costó el no poder entrar a la tierra prometida, incluso Moisés no entró a la tierra prometida porque en el camino desobedeció a Dios.

Pero si en el camino a recorrer hubieran andado en santidad obedeciendo y creyendo a Dios, hubieran podido entrar al reposo de la tierra prometida.

Parece muy ingenuo pensar que los judíos hubieran llegado a razonar que porque ya habían salido de Egipto ya tenían asegurada su entrada a la tierra prometida sin antes recorrer el camino, y que con base en ese razonamiento pensaran que teniendo la entrada asegurada podían desobedecer a Dios y caer en pecado sin que esto tuviera consecuencias que impidieran su entrada a la tierra prometida.

El caso del pueblo de Israel que fue liberado por Dios de Egipto pero luego no entro finalmente en la tierra prometida por desobedecer a Dios, por no mantenerse en obediencia a El, me recuerda el caso de la esposa de Lot.

La esposa de Lot, salvación inicial al salir de Sodoma, pero por no obedecer a no voltear atrás, quedó a medio camino, no alcanzó su salvación final.

En el caso de Lot y su familia Dios envió ángeles para salvarlos del juicio que vendría sobre Sodoma, pero Lot y su familia no fueron forzados a salir, los ángeles le dieron instrucciones a Lot, de hecho el resto de su familia estaban invitados a salir de Sodoma para escapar su destrucción, pero sus yernos no obedecieron y sufrieron la destrucción.

Aunque la esposa de Lot obedeció y salió de Sodoma, después de haber salido, se le ordenó que no mirara atrás, ya había salido de Sodoma para escapar el juicio que vendría, sin embargo, se mantuvo atrás de Lot y miró atrás, de tal forma que no llegó a lugar seguro y murió ahí mismo convertida en sal.

Dios no salvó a la fuerza a Lot y su familia, envió mensajeros con un mensaje para que obedecieran, los ángeles (mensajeros) no secuestraron a Lot y su familia, ni les vendaron los ojos, ni los tomaron por la fuerza para cargarlos para salvarlos,  les dieron las instrucciones que debían obedecer para llegar a lugar seguro, les dieron instrucciones que Lot y su familia debían obedecer para ser salvos de la destrucción que Dios traería como juicio justo y castigo sobre su ciudad.

Dios hizo la provisión de medios para su salvación, pero luego fue la responsabilidad individual de Lot y familia en cuanto a obedecer para llegar a lugar seguro a salvo.

Aunque en principio la esposa de Lot obedeció y salió de Sodoma, conservó su libre voluntad pero estimó en poco la instrucción de no voltear atrás, no tuvo el temor de Dios para obedecer a Dios y sus mensajeros (ángeles), a pesar de que había visto el milagro de los ángeles que llegaron y se hospedaron en su casa, y de enterarse seguramente de cómo habían causado ceguera en los hombres que querían atacarlos, a pesar de haber estado tan de cerca de esos milagros, desobedeció y miró hacia atrás, después de salir de Sodoma su obediencia a Dios aún se ponía a prueba, insisto que Dios no la salvó a la fuerza respetó su libre voluntad y puso a prueba su obediencia.

La esposa de Lot tuvo la salvación inicial al salir de Sodoma, pero no llegó a la salvación final a un lugar seguro, pues a medio camino desobedeció.

“Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.”  1a Corintios 10 : 11 – 12

Si puedes entender estos ejemplos terrenales y físicos, puedes entender el simbolismo espiritual.

Sin embargo hay quienes piensan que por tener una salvación inicial al nacer de nuevo, ya tienen asegurada su salvación final con la entrada al cielo aún y cuando anden en desobediencia a Dios y caigan en pecado continuo y sin arrepentimiento y que el mismo no tenga consecuencias, llegan a pensar que porque salieron de Egipto con un nacimiento de nuevo, pase lo que pase entrarán al cielo prometido y por tanto pueden recorrer el camino a la tierra prometida aún cayendo en pecado y sin arrepentirse y aún así entrar al cielo.

La persona que ha nacido de nuevo y es inteligente cuidará su salvación andando en obediencia a Dios y andando en santidad y si peca se arrepentirá para dejar de pecar, pero la persona nacida de nuevo que es ingenua ó floja para pensar, se convencerá a si misma que por tener la salvación inicial al nacer de nuevo, y conservando su libre voluntad,  sus acciones ya son irrelevantes, piensa que sus acciones de pecado sin arrepentimiento no tendrán consecuencias, piensa que no tiene porque obedecer a Dios en todo, y que un poquito de lujuria, de ver pornografía, de no perdonar al prójimo, de masturbación, de rencor, de robo por no pagar deudas, de fornicación, no tendrá consecuencias.

Considere estos pasajes que detallan porque la generación de judíos que salieron de Egipto no entró a la tierra prometida.

“Mas tan ciertamente como vivo yo, y mi gloria llena toda la tierra, todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz, 23 no verán la tierra de la cual juré a sus padres; no, ninguno de los que me han irritado la verá”    Números 14 : 21 – 23

“entre tanto que se dice:     Si oyereis hoy su voz,     No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.  ¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés?

 ¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?

¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? “  Hebreos 3 : 15 – 18.

“Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia, otra vez determina un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio de David, como se dijo:
Si oyereis hoy su voz,
No endurezcáis vuestros corazones.

 Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día.

 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.

 Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.

 Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.”   Hebreos 4 : 6 – 11.

Preguntas.

¿Eres un pecador que se ha arrepentido de su pecado?

“Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”  Mateo 4 : 17

¿Te arrepentiste de tu pecado y se lo confesaste a Dios, hiciste una reparación de tus pecados en lo posible?

“Y cuando yo dijere al impío: De cierto morirás, si él se convirtiere de su pecado, e hiciere según el derecho y la justicia, si el impío restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado, y caminare en los estatutos de la vida, no haciendo iniquidad, vivirá y ciertamente no morirá”  Ezequiel 33 :14 – 15

“Entonces Zaqueo dijo al Señor: ….. si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuatruplicado”   Lucas 19 : 8

¿Has creído en Jesús el Cristo como Dios (Dios Hijo) que se hizo carne y hueso para ocupar en la cruz el lugar que tu merecías como pecador, para que siendo El Santo y sin pecado, recibiera la muerte, el castigo y la ira de Dios que tú como pecador merecías recibir?

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquél que en el cree,, no se pierda, mas tenga vida eterna”  Juan 3 : 16

¿Has nacido de nuevo,  porque el Espíritu Santo te dio vida espiritual y te hizo una nueva criatura?

“Respondió Jesús y le dijo. De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”   Juan 3 : 3

Entonces ahora mantente en obediencia a Dios, andando en santidad.

Seguid la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”  Hebreos 12 : 14

No te sorprenda cuando Dios te ponga a prueba para probarte en: obediencia, en fidelidad a El, en ver si sometes tu voluntad a la de El.

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