Lenta Destrucción

Lenta Destrucción

Una anciana de 90 años de edad salía de la iglesia un domingo, cuando fue asaltada a plena luz del día por un joven de 19 años, como el joven atacante no logró sacarle dinero, la arrastró y el joven de 19 años, violó a la anciana de 90 años que acababa de salir de la iglesia.

Un joven de 20 años, que estaba en una alberca (piscina) pública, atacó sexualmente a un niño de 10 años, luego argumentó que lo hizo porque tuvo una “urgencia sexual”.

Y así como esos casos hay muchos más.

Si usted se encarga de investigar y estar informado, ya sabe que estos casos mencionados específicamente y muchos más casos similares, tienen algo en común.

Si usted se mantiene bien informado no hace falta que le mencione detalles.

Para quién desconoce los detalles de estos casos, mencionaré:

Que ambos casos ocurrieron en países Europeos “de primer mundo” de Europa del oeste.

El hombre que violó a la anciana de 90 años en Dusseldorf, Alemania, no se llamaba Hans ni tenía un apellido que terminara en er. El hombre que atacó sexualmente al niño de 10 años en Viena, Austria tampoco se llamaba Hans ni tenía ningún apellido terminado en er.

Los crímenes fueron cometidos por migrantes, normalmente las autoridades y medios locales encubren los detalles porque no es “políticamente correcto” mencionar que esos atacantes eran y aquí si lo puedo señalar, eran migrantes musulmanes. Si eran migrantes legales más penoso aún, , porque no son solo unos pocos casos, sino muchísimos similares.

Desgraciadamente, y por lo general, los migrantes que reciben, documentos y ayudas económicas por parte del gobierno, no lo aprecian, no lo valoran, pues lo reciben gratis, no les costó ningún trabajo ni esfuerzo.

Pero aún así, la solución no ha estado en que el gobierno les haya dado a refugiados, una calidad migratoria legal y autorización para trabajar. En Alemania una encuesta reveló que, con base en sus resultados, se podía concluir razonablemente que de 1 millón 100 mil refugiados, que habían recibido y que tenían documentación legal para trabajar, solamente el 13% tenían empleo y estaban siendo productivos y ayudando a la economía.

En los países europeos, que han recibido este tipo de migrantes, es común ver en horarios hábiles de trabajo, a jóvenes en edad laboral, en la calle, sin hacer nada productivo, y no se preocupan por trabajar, al recibir ayudas económicas.

El caso de la anciana de 90 años violada por el migrante, ocurrió en Dusseldorf, Alemania, el joven provenía de un país predominantemente musulmán, Marruecos.

El caso del hombre que atacó sexualmente al niño de 10 años, ocurrió en Viena, Austria, el hombre era un migrante que provenía de un país musulmán, Iraq.

Los incidentes que ocurrieron en la noche del año nuevo, 31 de diciembre de 2015, no solamente involucraron las aproximadamente 1,200 mujeres atacadas sexualmente y/ó violadas en Colonia, Alemania, ese tipo de incidentes ocurrió también en otras ciudades de Alemania.

Las autoridades, encubrieron la noticia, no era cómodo admitir que los crímenes sexuales habían sido cometidos por migrantes, a quienes el mismo gobierno les dio la entrada y “bendición” de quedarse en el país como refugiados.

Pero este tipo de incidentes que han estado destruyendo a Europa, están ocurriendo en muchos más países, la gente local, ya no puede caminar con tranquilidad en su propia ciudad, debido al riesgo y peligro que representa, el caminar en sus propias calles y recibir ataques de los migrantes musulmanes.

Antes era atractivo, el visitar algunas ciudades de Europa, y conocer esas ciudades y sus atractivos, actualmente desgraciadamente, el visitar algunas ciudades de Europa, parece más una actividad de turismo de aventura y riesgo, caminar por calles de París y ver tantos migrantes musulmanes viviendo en la calle, en tiendas de campaña, es impactante si llegó usted a conocer la Europa de antes de los migrantes, aunque tal vez eso no le parezca tan espantoso si usted procede de San Francisco ó de Los Angeles, y ha andado por las calles del centro y está acostumbrado a esos paisajes de tiendas de campaña y personas sin hogar, y ya es usted todo un experto en caminar por esas calles sin pisar heces fecales humanas y sin pisar agujas tiradas por todo el piso (utilzadas por esas personas para drogarse), ó tal vez tampoco le espante mucho si usted ha caminado por las calles de Hastings en Vancouver.

Tal vez no se impresione tanto si usted ha visto la zona de personas sin techo en Anaheim, cerca del estadio de beisbol.

Migrantes musulmanes, tanto los migrantes económicos ilegales, como los migrantes legales refugiados, destruyendo lentamente Europa.

Para luego dar paso a lo que viene, que será después de un tiempo mucho peor, como nunca antes ha ocurrido.