Consejos cristianos sobre que hacer en las tribulaciones

Consejos cristianos sobre que hacer en las tribulaciones.

Porque está garantizado que el cristiano pasará por tribulaciones y aflicciones en ésta vida.

El señor Jesús aseguró que en este mundo tendremos aflicción.

 Las malas y falsas enseñanzas de predicadores como Joel Osteen que pintan un mundo en el cual el cristiano tendrá su mejor vida ahora, en lugar de tenerla en el cielo, y de que todos los días son viernes y que basta con que uno declare el favor de Dios para estar bien, son muy dañinas y son inservibles para cuando el verdadero cristiano se encuentra en el mundo real en medio de tribulaciones.

Anteriormente he escrito sobre los textos bíblicos que aseguran que el cristiano pasará por tribulaciones, y que muchas veces esas aflicciones y tribulaciones son utilizadas por Dios para comprobar si el cristiano:

Se mantiene fiel a Dios pase lo que pase

Se mantiene en obediencia

Mantiene su voluntad sometida a la voluntad de Dios.

 

Pero ahora la pregunta lógica es que hacer cuando uno como cristiano pasa por tribulaciones.

 Cuales pueden ser algunos recursos y consejos prácticos.

Veamos que hicieron algunos personajes bíblicos en problemas.

Daniel en los leones

Daniel fue puesto en el foso de los leones, por ser un hombre de Dios, por orar a Dios.

Pasó por la tribulación de que sabiendo que era inocente ante Dios, fue sentenciado al foso de los leones, Dios pudo haber intervenido milagrosamente para evitar que fuera puesto ahí, pues para Dios no hay nada imposible, sin embargo esa era precisamente la prueba, si Daniel sabiendo que fue sentenciado por orar a Dios, seguiría con su fe firme en Dios y confiando en él, aunque la situación se veía muy mal, ó bien Daniel se enojaría con Dios, por permitir que lo echarán al foso y negaría a Dios.

Muchas veces esa es la mayor prueba dentro de las tribulaciones y aflicciones que vive el cristiano, ya que las cosas materiales se pueden reponer (recuerde el caso de Job), la salud puede regresar (recuerde también el caso de Job), pero la mayor prueba para el cristiano es ver si en medio de la aflicción y los problemas que muchas veces son injustos, se mantiene confiando en Dios, aunque la cosa se vea muy mal.

En esta historia de Daniel podemos leer y deducir que aunque fue echado al foso de leones, Daniel no se enojó con Dios, por la injusticia que le hacían, sino que se mantuvo confiando en Dios.

“….y fue Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque había confiado en Dios” Daniel 6 : 23.

Entonces de esta historia podemos sacar nuestro primer consejo práctico.

Cuando como cristianos estemos ante una aflicción, problema, tribulación por grave que sea, aunque sea algo que no merecemos, debemos mantenernos confiando en Dios, y no enojándonos con El.

Tal vez suena muy fácil de decirlo, pero no es fácil hacerlo, y mantener la fe en Dios en medio de los problemas es algo que también requiere práctica.

Si mantienes tu fe en Dios en medio de problemas pequeños y enfermedades pequeñas, será más fácil que lo hagas también en los problemas más grandes, pero el no mantenerse confiando en Dios en problemas pequeños, y querer dar un salto a confiar en Dios en problemas muy grandes es difícil.

El confiar en Dios y mantener la fe en El, no significa que las cosas siempre saldrán como nosotros queremos ó esperamos, pero es confiar en que El mantiene el control de todo, y que no nos pasa nada que El no autorice.

Recordemos un texto bíblico que dice:

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” Romanos 8 : 28

El confiar en Dios en medio de los problemas y de los problemas injustos, es confiar en Su palabra de que todas las cosas nos son para bien a los cristianos verdaderos.

Amigos de Daniel en el horno

Tenemos en el libro de Daniel otro ejemplo de hombres de Dios que precisamente por ser hombres de Dios, pasaron por un problema muy grave en el cual corrían el riesgo de perder la vida.

Recordará la historia en Daniel capítulo 3, el rey de Babilonia ordenó que todas las personas debían adorar una estatua, y los hombres judíos amigos de Daniel, guardaban los mandamientos de Dios, incluyendo el no adorar imágenes.

El rey los amenazó diciendo que si no adoraban la estatua, serían echados a un horno de fuego, y les dijo que cuál dios podría librarlos de ello.

Suena a una historia clásica de la Biblia, hasta que nos ponemos en el lugar de estos hombres de Dios, el problema era grave, ó adoraban la estatua, y de esa forma se rebelaban contra Dios, y hacían esto por salvar su vida, ó bien a pesar de que la cosa se veía muy grave, confiaban en Dios y en obedecerlo a El.

Así que contestaron al rey que Dios los podía librar de ese problema, pero que aún y cuando Dios no los librara de ser echados al horno de fuego, ellos no se inclinarían ante la estatua, no servirían a los dioses de Babilonia.

Eso es importante, ellos contemplaron la posibilidad de que Dios aún con su poder de librarlos del horno de fuego, no lo hiciera pero aún así, ellos se mantuvieron firmes en servir solo a Dios y guardar sus mandamientos.

Entonces de esta historia, podemos tomar otro consejo práctico:

Aun y cuando la situación por la que pasemos sea muy grave y se nos abra una puerta para salir del problema, pero esa salida significa pecar contra Dios, nos debemos mantener en obediencia a Dios.

Un cristiano puede pasar por problemas graves de dinero, y se puede abrir una puerta para salir del problema, haciendo algún engaño, ó un robo que no parezca grande, pero eso sería pecar contra Dios, y como cristianos nos debemos mantener en obediencia a Dios en medio de las aflicciones.

Pablo y Silas en la cárcel cantando a Dios.

Recordarás la historia de cuando Pablo y Silas estuvieron en la cárcel, otro caso de una aflicción injusta que ponía a prueba su fe y fidelidad a Dios.

Pablo y Silas, en lugar de poner sus ojos en la tribulación, y en lugar de enojarse contra Dios por tal injusticia, ya que acabaron en la cárcel porque Pablo echó fuera un demonio de una mujer, en lugar de eso, ellos cantaron a Dios, en esa ocasión Dios los sacó milagrosamente de la cárcel (Hechos 16 : 25).

Aunque eso no significa que cuando estés pasando por aflicciones, el alabar a Dios sea como un acto de magia por medio del cual Dios te libre del problema, el alabar y adorar a Dios y a Jesús en medio de tu tribulación te ayudará a que en lugar de que te mantengas con la mirada más tiempo en ver que grande es tu problema, pases más tiempo en ver la grandeza de Dios y el poder de Jesús, te permite una perspectiva más amplia de la realidad.

Es muy fácil el alabar y adorar a Dios y al Señor Jesús cuando todo nos va bien, pero no es fácil hacerlo cuando estamos en medio de problemas y aflicciones, eso es algo que también requiere práctica.

Alabar a Dios, aún en medio de nuestros pequeños problemas, nos permite irnos acostumbrando a hacerlo en problemas más graves, pero es difícil el alabarlo sólo cuando estamos bien y luego querer dar un salto a alabarlo cuando estamos en grandes tribulaciones.

En las tribulaciones no debemos temer, porque Dios es nuestro amparo y fortaleza.

“Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida y se traspasen los montes al corazón del mar” Salmo 46 : 1 2

En las tribulaciones no debemos temer, sino confiar en Dios.

El Señor Jesús en su mensaje a la iglesia de Esmirna les dijo:

“No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí el diablo echará a algunos de vosotros a la cárcel, para que seaís probados, y tendréis tribulación por diez días. Se fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida” Apocalipsis 3 : 10

Ten algo que te recuerde cuando Dios te ha librado de algún problema.

En el antiguo testamento está la historia de cuando Dios abrió el río Jordán para que pasara el pueblo de Israel y Josué les dijo que tomaran piedras del Jordán para que esto fuera un monumento conmemorativo y les recordara incluso a siguientes generaciones que Dios abrió el Jordán para que pasaran (Josué 4).

Cuando Dios te libre de alguna aflicción ó problema hazte de algún objeto que sólo sea conmemorativo, no como objeto de adoración, pero que te sirva para recordar cuando Dios te libró de algo difícil.

Yo tenía un botecito con medicinas, y el verlo me recordaba como el Señor me libró de un ataque del enemigo en un viaje misionero.

Cuando más adelante en mi vida yo pasaba por problemas me servía tener ese botecito de medicina que me dio en aquél viaje de misiones uno de los médicos, y el verlo me recordaba de cómo Dios me libró esa vez.

En medio de las tribulaciones orar y no desmayar.

El Señor Jesús, cuando vivó en la tierra, vivió el momento que parece ser el de mayor tribulación fue cuando fue a orar en Getsemaní, previo a ser crucificado, lo sabemos por el relato bíblico.

No era que el Señor Jesús tuviera miedo a poner su vida para recibir el castigo de muerte que nos corresponde a nostros pecadores, Jesús no podía morir a menos que el Padre lo autorizara y que el Señor Jesús lo permitiera.

Jesús no tenía miedo a morir, ó ser crucificado, hoy en día podemos ver incluso mártires que son degollados por su fe en Jesús y no muestran llanto y congoja antes de ser ejecutados.

Pero sabemos que en Getsemaní Jesús estaba muy triste hasta la muerte (Mateo 26 : 37 – 38), y estaba en agonía pero lo que hacía era orar más intensamente y su sudor era como grandes gotas de sangre (Lucas 22 : 44).

Es más lógico pensar que lo que más le angustiaba a Jesús tener que soportar la copa de la ira del Padre contra El, la ira que Dios tiene contra todo pecador (como indica Salmo 7 : 11, Salmos 11 :  5 – 7) , pero que Jesús siendo inocente y ocupando nuestro lugar tendría que soportar.

El no quería eso, como lo muestra el texto bíblico, pero oró a Dios Padre que sea no mi voluntad sino Tu voluntad.

Así que del mismo Señor Jesús, podemos aprender que en medio de la angustiante tribulación nos debemos mantener orando al Padre, y haciendole notorias nuestras peticiones en oración, pero sometiendo nuestra voluntad a la de El.

Lo peor que podemos hacer en la tribulación es entrar en ociosidad y desánimo y falta de oración, porque entonces el enemigo nos buscará amedrentar en nuestra debilidad, atacando nuestra fe con preguntas como ¿y dónde está tu Dios ahora?

Así que también debemos estar preparados por si nos llega esa pregunta y mantenernos firmes en nuestra fe de que aún en medio de nuestra tribulación, nuestro Dios, está en control de todo.

La paz en medio de la tormenta, solamente confiando en Dios y el Señor Jesús.

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” Juan 16 : 33

Repasando los consejos prácticos:

Cuando como cristianos estemos ante una aflicción, problema, tribulación por grave que sea, aunque sea algo que no merecemos, debemos mantenernos confiando en Dios, y no enojándonos con El.

Aun y cuando la situación por la que pasemos sea muy grave y se nos abra una puerta para salir del problema, pero esa salida significa pecar contra Dios, nos debemos mantener en obediencia a Dios.

Recordemos el texto bíblico de que todas las cosas nos ayudan a bien a los que amamos a Dios, que está en Romanos 8 : 28.

Alabar a Dios, aún en medio de nuestros pequeños problemas, nos permite irnos acostumbrando a hacerlo en problemas más graves.

En medio de las tribulaciones no debemos temer, porque Dios es nuestro amparo y fortaleza.

Ten a la vista un objeto que te recuerde de un caso específico en el que Dios te libró de algún problema, para que te recuerde como Dios te ha ayudado anteriormente en las tribulaciones.

En medio de angustiantes tribulaciones, sigamos el ejemplo que nos dió el Señor Jesús, oremos aún más intensamente, hagamosle conocer a Dios Padre nuestras peticiones, y mantengamos nuestra voluntad sometida a la de El.

Debemos confiar en Jesús, el nos ha dicho: “confiad yo he vencido al mundo”.