Para que el cristiano no pierda la salvación, aún y cuando continúe pecando y aún y cuando muera con pecados no arrepentidos ni confesados.

Para que el cristiano no pierda la salvación, aún y cuando viva en pecado, aún y cuando continúe pecando y aún y cuando muera con pecados no arrepentidos ni confesados.

Si ese es tu caso, es decir, has creído en que Jesús derramó su sangre y murió en tu lugar, y has nacido de nuevo, has sido hecho una nueva criatura mediante el obrar del Espíritu Santo que te ha regenerado, pero aún deseas tener la tranquilidad y seguridad de que al morir irás al cielo aún y cuando continúes pecando, aún y cuando sigues practicando pecados de los cuales no te arrepientes, y quieres tener la seguridad y confianza de que si mueres en pecado, irás al cielo y no al infierno, entonces haz lo siguiente:

Dile a Dios que contrario a lo que Jesús ha dicho y lo que dice la Biblia, que siendo nacido de nuevo es necesario obedecerlo y andar en santidad, ó si se llega a pecar arrepentirse y confesarle tus pecados ( Mateo 7 :  21 – 23, Hebreos 5 : 9, 1ª Juan 1 : 9) dile que quieres tener la tranquilidad de poder pecar, de no perdonar sus ofensas a otros, de no admitir culpabilidad ni tener remordimiento ni arrepentimiento de los pecados que cometas y aún en esa condición, morir e ir al cielo.

Dile a Dios que quieres tener la seguridad de poder morir suicidándote, de morir mientras cometes fornicación, adulterio, morir sin pagar a otros el dinero que les debes (es decir robándoles), morir mientras estás embriagado e ir al cielo. Dile a Dios que si llegas a morir de un infarto en la cama de adulterio ó fornicación, que si mueres en un accidente al estar embriagado, que si mueres en un terremoto mientras ves pornografía y cometes lujuria, que si mueres por un aneurisma cerebral repentino, sin haber perdonado a otro su ofensa, sin haberle pagado el dinero que le debes (con pecado de robo), que si llegas a morir en pecado y sin tiempo de admitir tu pecado, sin tiempo de arrepentirte y confesarle tu pecado, dile que incluso así quieres ir al cielo.

Pídele a Dios que haga una excepción contigo, pídele que sea mal juez y juez injusto, que pase por alto tu pecado del cual no admites culpabilidad, que ignore tu pecado del cual no te arrepientes ni sientes remordimiento, que te perdone cuando tú no perdonas a otros sus ofensas, pídele a Dios que haga una excepción contigo.

Pero hay un gran problema, Dios no hace excepciones, es juez justo y si tú habiendo creído en que Jesús murió por tus pecados y habiendo nacido de nuevo por obra del Espíritu Santo, pecas y mueres sin haber admitido tu culpa, sin remordimiento y sin arrepentimiento, sin confesar tu pecado ante Dios, entonces a tu muerte física, Dios te pondrá con los hipócritas, en el infierno para que seas castigado justa y merecidamente, con un mayor castigo porque conociendo la voluntad de Dios y sus leyes morales, no las guardaste y las menospreciaste, pensando que no mereces perder tu salvación inicial y pensando que por haber nacido de nuevo tienes derecho a pecar de cualquier forma, porque en realidad lo que quieres es pecar cómoda y confiadamente, imaginándote que por haber nacido de nuevo ya estás exento de rendirle cuenta a Dios por tus pecados cometidos después de nacer de nuevo.

Como cristiano nacido de nuevo, tienes que morir físicamente en santidad para poder ver al Señor en el cielo, porque sin santidad nadie verá al Señor (Hebreos 12 : 14).

Si no perdonas a otros sus ofensas contra ti, entonces Dios no te perdonará tus ofensas (Mateo 6 : 14 – 15)

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?

 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”  Lucas 13 : 21 -23.  Jesús señala que el cristiano debe estar haciendo la voluntad de Dios, para poder entrar al cielo.

Porque es conveniente que conozcas el carácter y justicia de Dios revelado en la Biblia, y saber que Dios no puede pasar por alto tus pecados por los cuales no te arrepientes ni le confiesas, porque Dios aún en el caso del cristiano que ha sido justificado por su fe en Jesús, si ese justificado a quien se le ha dicho de cierto vivirás, si peca confiando en que ha sido justificado, su justicia no será recordada (Ezequiel 33 : 12 – 13).

El siervo del Señor que confiadamente empezó a pecar, fue llamado a cuentas por sorpresa y recibió mayor castigo que otros porque conociendo la voluntad de su Señor, no lo obedeció (Lucas 12 : 42 – 48).

Ese siervo del Señor que fue llamado a cuentas cuando fue sorprendido en pecado fue puesto con los hipócritas en el infierno (Mateo 24 : 45 – 51).