Génesis 6 : 1 – 4 Comentario Bíblico.

Génesis 6 : 1 – 4 – Comentario Bíblico.

Abajo el texto bíblico, un comentario y más abajo una interpretación teológica.

“Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas,

 que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.

 Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años.

 Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antig:uedad fueron varones de renombre” RVR 1960

Los hijos de Dios no son hombres humanos, no son descendientes de Adán y Eva.

El término y concepto de los hijos de Dios (hebreo bene ha elohim) se mencionan en Génesis 6, Job 1 y 2, Job 38.  Y se trata de seres no humanos.

En el Salmo 29 : 1 se menciona a estos seres nuevamente, “tributad a Jehová – bene elim – es el original hebreo y debería estar traducido entonces como hijos de Dios (quienes le adoran en un lugar santo siguiente versículo) , sin embargo este versículo ha sido distorsionado en la mayoría de las traducciones y versiones de la Biblia, como hijos de los poderosos, ó hijos de los fuertes.   A veces es sorprendente la distorsión de las traducciones. La versión septuaginta (griego ó LXX) lo tradujo correctamente como hijos de Dios.

En el Salmo 82,  cuando Dios se encuentra en medio de los dioses y en medio de ellos juzga, Dios le dice a un grupo de seres: “Ustedes son dioses (elohim en hebreo) y ustedes son hijos del Altísimo (bene Elelyon en hebreo), pero aún siendo dioses (elohim) morirán como seres humanos. Dios enfatiza y los llama dioses e hijos suyos, el hecho de dictarles sentencia a morir como seres humanos confirma su calidad ó condición divina y muestra que esos seres divinos, tenían la función de juzgar, pero Dios juzga sobre ellos, Dios juzga sobre los seres divinos (ángeles, por ejemplo).

En Salmo 89 : 6 se menciona un equivalente a hijos de Dios (bene ha elohim) se menciona bene ha elim en hebreo, que tendría la misma traducción hijos de Dios, ó dioses, pero como veremos más adelante fue mal traducido al español. Y en ese versículo se refiere también a seres divinos en los cielos.

De tal forma que todas y cada una de las veces que en el Antiguo Testamento se utiliza el concepto hijos de dios (bene ha elohim en el hebreo ó sus equivalentes señaladas) se trata de seres NO humanos, sino mejor conocidos como ángeles. (En otro artículo examino la posibilidad de que dichos hijos de Dios son distintos a los ángeles, ambos grupos de seres divino ó celestiales digamos pero distintos en algunas cosas).

Aquí tomaré algunos extractos de mi artículo sobre gigantes Nephilim, el cual es bastante extenso y contiene mucha más información específica sobre el tema.

El versículo 3 referente a los 120 años lo comentaré al final, para poder hilar ahora lo referente a hijos de Dios con hijas de hombres y Nephilim.

Versículo 4

“Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antig:uedad fueron varones de renombre”

Los Nephilim, los gigantes, híbridos procreados por la unión sexual de los hijos de Dios y las mujeres humanas.

Había gigantes, ó nephilim en el original hebreo, y ésta misma palabra del original hebreo aparece en Números 13 :33, en donde los espías enviados a tierra de Canaán vieron a los gigantes (nephilim), raza de los gigantes (nephilim) y dicen que ellos parecían langostas comparados con ellos.

Lexicon Brown Driver Briggs en hebreo identifica la palabra original en hebreo nephilim como gigantes.

Pero una traducción más precisa diría que: Había ó surgieron gigantes en la tierra en aquellos días y también después cada vez que se llegaban los hijos de Dios a las hijas de los hombres y les concebían hijos.

Los comentarios de Skinner (International Critical Commentary Genesis) y Wenham (World Biblical Commentary Genesis 1-15), sobre el original hebreo apuntan a que el versículo señala que cada vez que se unían los hijos de Dios a las hijas de hombres (humanas) entonces le procreaban hijos, los Nephilim.

Estas uniones se daban tanto antes del diluvio y se continuaban dando incluso en la época en que Moisés escribió los primeros libros del antiguo testamento, pentateuco (torah) y si consideramos otras fuentes, esas uniones se continuaban dando (y continúan) incluso después de que Moisés escribió los primeros libros del Antiguo Testamento, ya que se vuelven a encontrar gigantes en el relato bíblico posterior al diluvio, además de que existen  evidencias de la existencia de gigantes en épocas post-diluvio en varias partes del mundo.

Estos fueron los héroes que de la antigüedad fueron varones de fama, es otra forma de entender la siguiente parte del versículos.

La explicación de que los hijos de Dios no son seres humanos sino ángeles también está plasmada en otros textos antiguos.

La explicación de que los hijos de Dios de Génesis 6 no son seres humanos fue entendida y plasmada en antiguos textos judíos.

En el libro de Enoc (Enoc 1).

Otros libros que no forman parte de la Biblia como el libro de Enoc, el cual era bien conocido incluso por los apóstoles de Jesús y del cual Judas cita de su capítulo 2 en la Biblia en Judas 1:14 dan muchos más detalles sobre éstos hechos de Génesis 6, identificando a algunos de éstos hijos de Dios que tomaron a mujeres humanas para procrear con ellas, entre estos hijos de Dios menciona a algunos como   Urakabarameel, Akibeel, Tamiel, Ramuel, Danel, Azkeel, y muchos más,  le enseñaron a los seres humanos diversas cosas como por ejemplo, que Azazel enseñó a los humanos la fabricación de espadas y manejo de metales, y como Tamiel les enseñó astronomía.

También le enseñaron a los humanos, hechicería, encantamientos,  astrología,  entre otras cosas prohibidas por Dios.

Estos textos extra bíblicos señalan que también les enseñaron a mezclar especies de animales con otras, mientras que el mandato de Dios había sido que cada especie animal y de planta se reprodujera según su especie como indica Génesis 1 : 24 -25.

El libro de Enoc 2, tambien confirma los hechos y refleja el mismo entendimiento de lo ocurrido en Génesis 6, cuando seres celestiales, los vigilantes (grigori) descendieron al monte Hermon, y procrearon con mujeres humanas, a gigantes y monstruos. (Enoc 2 : 18)

Flavio Josefo.

Aún el historiador judío Flavio Josefo en sus Antigüedades judías, menciona que ángeles que tomaron mujeres, procrearon hijos que eran muy malvados y confiaban en su fuerza y que sus actos parecen los actos de los que los Griegos llamaban los gigantes.

Sería obvio que Flavio Josefo, se basó en libros judíos más antiguos como los que aquí menciono, pero ese era el entendimiento claro y categórico, que se trató de una unión sexual entre ángeles (de ninguna forma seres humanos) y mujeres humanas.

Flavio Josefo escribió:

“Pues muchos ángeles de Dios se acompañaron de mujeres y procrearon hijos que resultaron injustos y despreciadores de todo lo que era bueno, en cuenta de la confianza que tenían en su propia fuerza, porque la tradición es, que éstos hombres hicieron lo que asemeja a los actos de los que los Griegos llaman Gigantes.

Pero Noé estaba incómodo por lo que hacían y estando molesto por su conducta los persuadió para cambiar su disposición y sus actos para mejoría, pero viendo que no le hacían caso, sino que eran esclavos de sus malvados placeres él estaba temeroso de que lo mataran a él y su esposa e hijos y a las que se casaron con sus hijos, así que partió de esa tierra”

Flavio Josefo en su Antigüedades  de los Judíos. Libro 1 – Cap 3 -73-74

El historiador Josefo narra que los gigantes, que aún existían en la época de Josué y despues, eran muy distintos a los hombres, que los gigantes tenían cuerpos tan grandes y apariencias tan distintas de los hombres que eran sorprendentes a la vista y terribles al oído y que sus huesos aún estaban en exhibición en los días de Josefo.

Véase Flavio Josefo en su Antigüedades  de los Judíos Libro 5 – Cap 2 – 3

Filón el Judío.

También conocido como Filón de Alejandría coincide en que los hijos de Dios de Génesis 6 no eran seres humanos, sino seres celestiales, lo cual plasma en su “Sobre los Gigantes”.

Libro de los Jubileos

El libro de los Jubileos que era considerado importante para algunos judíos y que incluso fue encontrado en los rollos del mar muerto, coincide en esa explicación de Génesis 6.

Rollos del Mar Muerto.

En varios escritos encontrado en los Rollos del mar muerto, se ha encontrado plasmada la misma explicación e identificación de los hijos de Dios, como por ejemplo en el texto de los rollos del mar muerto conocido como El Libro de los Gigantes.

Libro de los Gigantes

Da la misma explicación con más detalles

Apocrifón Génesis  1QapGen 1Q20, Eras del Mundo 4Q 180-181, son otros textos de Qumran con la misma explicación.

También el testamento de los 12 patriarcas coincide en la explicación e identificación de los hijos de Dios.

Los textos anteriores, proporcionan los detalles y el contexto necesario para entender mejor la situación del mundo en esa época en Génesis 6 y porque del diluvio.

Otras cuturas también coinciden en que en el remoto pasado, seres divinos tuvieron relaciones sexuales con mujeres humanas procreando seres poderosos.

Se puede consultar esta versión en Mesopotamia en el trabajo de Anne Kilmer “The Mesopotamian Counterpart of the Biblical Nephilim” en el libro de Francis I. Andersen, Edgar W. Conrad, & Edward G. Newing, eds., Perspectives on Language and Text: Essays and Poems in Honor of Francis I. Andersen’s Sixtieth Birthday, 1985.

La mitología griega y de otras culturas también habla de seres divinos que tomaron mujeres y procrearon con ellas híbridos ó semi-dioses. Incluso algunos textos de otras culturas y que se refieren a eventos posteriores al diluvio, coinciden en los conceptos de seres divinos, celestiales ó dioses que tomaban mujeres humanas y procreaban con ellas, y a esos hijos los ponían por reyes, el concepto muy mencionado en varias culturas de que la realeza, la majestad, ó reinado, digamos el derecho a reinar proviene de “arriba”, de seres divinos que ponían a sus hijos (parte divinos, parte humanos) por reyes sobre la tierra.

El libro de Enoc señala como los ángeles que tuvieron relaciones sexuales con mujeres humanas procreando los gigantes (híbridos Nephilim), fueron castigados por Dios por su mal actuar y como luego los ángeles querían escapar del castigo. Este texto de Enoc narra que los ángeles que hicieron lo malo fueron puestos en prisiones profundas como castigo, lo cual también narra en la Biblia en  Judas 6-7 y 2ª Pedro 2:4 del Nuevo Testamento. Si aquéllos hijos de Dios que fornicaron con mujeres humanas previo al diluvio fueron puestos en prisiones oscuras, se puede entender que posterior al diluvio fueron otros hijos de Dios quienes nuevamente tomaban mujeres humanas para procrear con ellas, a los nephilim ó híbridos.

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Los hijos de Dios ó  ángeles caídos definitivamente sí pueden tener relaciones sexuales y procrear con mujeres humanas.

Esto es un hecho contundente,  el cual además está documentado en la Biblia en Génesis 6, en Judas 6 y 7 y 2ª Pedro 2 : 4, además de muchos más textos antiguos extra bíblicos algunos de los cuales menciono aquí.  Dios crea y diseña sistemas biológicos, con entradas, consumos, procesos y salidas y rendimientos, y los hijos de Dios (ó ángeles para efectos de estos comentarios) de Génesis 6 no son la excepción a este modelo de sistema biológico creado y diseñado por Dios, en parte he expuesto como operan los ángeles caídos y espero ahondar próximamente sobre esto. El diseño de Dios para éstos seres, para éstos sistemas biológicos incluye un sistema de reproducción lo cual es justo lo que les permite que hayan tenido relaciones sexuales con mujeres humanas y procrear con ellas, seres híbridos, parte humano y parte “divino” justamente como lo señala la Biblia.

Los ángeles santos que habitan en el cielo (también llamado tercer cielo, ó como prefiero llamarle en la dimensión celestial), no tiene por costumbre casarse, no es una usanza, no es algo que hagan, y por cierto si todos los ángeles santos fueran hombres ó masculinos, cree que tendría sentido lo que dice Jesús, en lo personal creo que no.

Jesús dijo: “Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo” Mateo 22 : 30 y “Porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles que están en los cielos” Marcos 12 : 25.

Para quien piensa que los ángeles ó los seres humanos salvos en el cielo son asexuales me parece una posición aún más desafortunada,  pues eso implicaría que Jesús y el Padre celestial no son masculinos sino algo neutro, sin embargo,  en realidad el hecho de que un ser sea masculino ó femenino no implica que tenga forzosamente que tener relaciones sexuales. Jesús el Hijo de Dios vino al mundo como hombre como masculino (sin relacionarse sexualmente con mujeres) y ahora que está en el cielo, sigue siendo masculino y está como dice la Biblia a la diestra del Padre (Dios Jehová) Dios Padre es un término definitiva y contundentemente masculino.

Dios concede un periodo de 120 años

“Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años” Génesis 6 : 3

Así Dios, decide destruir la tierra con un diluvio, dando un periodo de gracia de 120 años a la humanidad.

En el caso de Nínive una ciudad con abundancia de pecado, Dios decide destruirla pero da un periodo de 40 días, y cuando la gente de Nínive se arrepiente de sus malos caminos, Dios decidió no destruirla finalmente. En ese caso Dios envió a Jonás como profeta avisando que Dios destruirá la ciudad dentro de 40 días y además llamó a la población a arrepentirse de su mal obrar. (Véase la historia de Jonás y Nínive en el libro de Jonás Antiguo Testamento).

El libro de Jaser mencionado y citado en la Biblia, enfatiza que Dios le ordenó a Noé hablar a la humanidad diciéndoles que se arrepientan y dejen sus malas obras y así Dios no hará venir la destrucción que les avisó vendría, Dios le indica a Noé:  diles que les doy un periodo de 120 años para que dejen de cometer malos actos y entonces no destruiré la tierra. Esto lo confirma la Biblia en 2 Pedro 2 : 5 que indica que Noé fue un predicador de justicia.

El libro de Jaser es insistente sobre esto y narra que Noé continuamente día tras día durante esos 120 años le decía a los hombres que se arrepintieran y si lo hacían Dios no traería el diluvio que les advirtió, pero que la gente seguía en sus malas obras sin hacer caso pues eran necios.

Este libro además señala que en ese tiempo todos los hombres que sí continuaban en los caminos de Dios, murieron pues Dios no quiso que vieran el mal y el diluvio que vendría sobre la tierra.

Así además Noé tuvo 120 años para construir el arca según las especificaciones que Dios le dio y Noé obedeció en todo esto a Dios.

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El Diluvio de Noé – Interpretación Teológica

En el caso del diluvio de Noé, vemos que:

Como antecedente.

Dios había creado al ser humano, a Adán y Eva, sobre la tierra, como su imagen, es decir así como Dios ejerce dominio y reina sobre toda su creación y sobre el reino celestial, Dios puso a Adán como su imagen en la tierra, para que Adán ejerciera dominio sobre la tierra, siendo una imagen de Dios sobre la tierra.

Dios desde un principio probó a Adán y Eva, en obediencia, es evidente que Dios no quería que pecaran y es evidente les dotó de libre albedrío, libre voluntad para obedecer ó desobedecer, pero estarían sujetos a las consecuencias de sus actos.  Dios no obligó a Adán y Eva a obedecerle ni a desobedecerle, ellos actuaron ejerciendo su libre voluntad. La Biblia y la vida real muestran que Dios dotó al ser humano de libre albedrío.

Adán y Eva pecaron, la vida sobre la tierra continuó habiendo dado la entrada al pecado sobre la misma.

En el tiempo de Noé.

Posteriormente vemos que Dios vio que la tierra estaba llena de seres humanos malvados, seres humanos cuyos pensamientos eran continuamente solo el mal.  El ser humano viviendo en su condición caída actuaba continuamente en pecado.

Además de eso, algunos ángeles habían pecado, tomando mujeres humanas y procreando con ellas a los gigantes (nephilim).

La tierra estaba saturada de agentes morales dotados con libre voluntad que estaban viviendo continuamente en pecado, contaminando toda la tierra.

El universo creado por Dios que es un Dios moral, es un universo moral con las leyes morales de Dios, y en toda era, en toda dispensación,  las leyes morales de Dios están vigentes, y cualquiera que las transgrede se convierte en pecador.

Las leyes morales de Dios existían cuando Lucifer se rebeló contra Dios, existían cuando Adán y Eva, y también en la época de Noé, aunque no estuvieran escritos los famosos diez mandamientos. La ley moral de Dios siempre está vigente en toda era y dispensación y cualquier agente moral libre que la transgrede comete pecado.

A tal grado llegó a estar llena la tierra de hombres pecadores, además del pecado de los ángeles caídos y su descendencia los gigantes, que Dios el juez de toda la tierra, se dolió de haber creado al ser humano.

Dios es santo y siendo santo no puede pasar por alto el pecado, Dios aborrece al pecador, porque el pecado no es una entidad sino es el humano el que comete el pecado y es el pecador.

Dios siendo santo y justo no puede ignorar ni pasar por alto el pecado, y Dios no puede dejar sin castigo al pecador ó sería mal juez.

Dios decide limpiar toda la tierra, enviando un diluvio para acabar con toda la vida sobre el planeta, una solución eficaz para terminar con la vida sobre la tierra, con todos los pecadores y la contaminación genética a la raza humana traída por los ángeles que pecaron y sus hijos los gigantes nephilim.

Pero Dios seguirá con sus planes y encuentra a un hombre justo que vive en santidad y Dios en su gracia lo salva a El y su familia, junto con animales para que sobrevivan al juicio que vendrá sobre toda la tierra, para dar paso a una nueva etapa, en la que Noé y su familia, estarán a cargo de re-poblar la tierra y transmitir a sus descendientes los estatutos de Dios.

Dios muestra que no someterá al justo Noé, al mismo castigo al que someterá a los pecadores.

El juicio, castigo y destrucción vendrá sobre toda la tierra, pero Dios cuidará al justo Noé, de no sufrir ese castigo, lo pondrá a salvo del diluvio, Dios pondrá al justo a salvo de todo lo que vendrá sobre la tierra cuando Dios desate su ira y castigo sobre la tierra, si Noé se mantiene en obediencia y en su justicia con Dios, obedeciéndole en cada pequeño detalle, en construir el arca con todas las especificaciones y no saliendo del arca antes de tiempo, si Noé el justo permanece en obediencia y fidelidad a Dios y conservando la paciencia y perseverando en ello durante todo ese tiempo, Noé verá el nuevo mundo después del diluvio.

Noé  no era experto en construcción de arcas, Dios en su gracia y misericordia le dio a Noé las especificaciones y materiales para construir el arca, Dios le proporcionó a Noé el medio para salvarse del juicio y castigo sobre la tierra. Noé se debía mantener en obediencia a Dios, en todo momento, siguiendo al pie de la letra las instrucciones de Dios, Noé no debía confiar en sus propias habilidades ni en su propia opinión de cómo construir el arca, sino confiar en Dios y obedeciendo hacer lo que Dios le mandaba.

Noé no podía alardear de que el mismo compró su salvación, ni que la logró por sus méritos propios, Noé  pudo salir salvo del diluvio y ver el nuevo mundo  por la misericordia y favor de Dios.

El que Noé se haya mantenido en obediencia a Dios no le podía comprar su salvación, la voluntad de Dios para Noé era que siguiera siendo obediente a Dios, era el camino de justicia que Dios en su santidad quería de Noé.

Dios muestra su misericordia con el ser humano pues pudo haber enviado el diluvio pronto y aún así salvar al justo Noé y su familia, Dios le dio a Nínive 40 días para arrepentirse o mandaría la destrucción,  Dios en su misericordia le dio a los pecadores de Nínive 40 días de gracia esperando y dando oportunidad a que los pecadores de Nínive se arrepintieran, lo hicieron y Dios no destruyó Nínive, en el caso del diluvio Dios concedió un periodo de gracia de 120 años, pero la humanidad pecadora no se arrepintió y Dios finalmente trajo el juicio y  castigo del diluvio.

Dios concedió al ser humano libre voluntad, pero precisamente por eso el ser humano debe rendir cuentas de sus actos ante Dios, el problema del ser humano pecador es que será juzgado por un Dios santo, que como buen juez debe castigar al pecador. Dios puede en su misericordia dar salvación de Su justo juicio y castigo, pero eso es algo que solo Dios puede otorgar en Su misericordia y gratuitamente, una salvación que nadie puede comprar con nada ni lograr por méritos propios, Dios es el único que puede proporcionar  el medio para escapar del castigo y hallar la salvación.

Abajo el enlace a mi artículo y estudio más profundo sobre gigantes nephilim incluso despues del diluvio:

Gigantes Nephilim en la Biblia – En los días de Génesis 6 antes del diluvio y después

En otros artículos y estudios, comento sobre como estas relaciones entre éstos hijos de Dios y mujeres humanas, continúan ocurriendo en la actualidad y con que fines.

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