Como pedir justicia a Dios. .

Como orar para pedir justicia a Dios.

 

Posiblemente tienes un problema, del cual necesitas y quieres que Dios te haga justicia y por eso has llegado a esta página.

Posiblemente te preguntas si se le puede pedir a Dios justicia en tu problema ó injusticia que te están haciendo.

Mi intención aquí es mostrarte cómo puedes estar en una situación para que le pidas a Dios que te haga justicia y El te responda. Y mostrarte que Dios es el juez de toda la tierra y es justo.  Y es capaz de hacer justicia.

Para lo cual empezaré por mostrar una ilustración que dio Jesús Cristo, el Hijo de Dios.

Es la parábola ó la ilustración de una viuda y un juez injusto.

“También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar,

 diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario.

Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre,  sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia.

Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto.

 ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?

 Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra ? “

Lucas 18 : 1 – 8

Vemos en Lucas 17 previo a esta parábola que Jesús hablaba a sus discípulos de cuando él regresará a la tierra para establecer su reino.

En la parábola hay 2 personajes:

Una viuda – Que en la Biblia y en las parábolas que enseñó Jesús, es la figura de una persona vulnerable, una viuda que ha perdido al marido al que trae el sustento a la casa. Pero este personaje es persistente y perseverante en pedir justicia al segundo personaje.

Un juez – Teniendo el cargo de juez, este personaje no teme a Dios ni tiene respeto por el hombre, por lo tanto no tiene la calidad moral para juzgar justamente, por eso también se le llama en la parábola un juez injusto.

Esta viuda representativa de las personas vulnerables sin marido que la defendiera ó apoyara ó trajera el sustento a casa, tenía un problema con un adversario y acudía al juez injusto para pedirle justicia en su problema.

Este juez sin valores morales, sin preocuparse por hacer su labor de juez, no le hizo caso a la viuda, de hecho la parábola dice que no le quiso hacer justicia por un tiempo.

Sin embargo no fue porque el juez tuviera remordimiento ni conciencia que le acusara para hacer justicia a la viuda, sino porque pensó el juez que esta mujer le agotaría la paciencia, pues ella venía de continuo con él.

Como tanto le molestaba y temía que le fuera peor pidiéndole justicia continuamente hartándolo, entonces decidió hacerle justicia.

Jesús comenta si hace actúa un juez injusto, acaso no le hará justicia Dios a los suyos que le claman día y noche ? Aquí Jesús dice se tardará en responderles ? Jesús dice que pronto les hará justicia.

Jesús dice que Dios les hará justicia pronto a sus escogidos

¿Eres tú de los suyos? Para que entonces le pidas justicia y te haga pronto justicia

Si una persona que es injusta con otra, recibe injusticias de una tercera persona y pide a Dios justicia, sería hipócrita pensando que Dios le hará justicia, mientras él ó ella sigue siendo injusto con otro.

Dios es juez de toda la tierra y conoce todas las cosas y todo lo que haces.

Si eres una persona que has transgredido las leyes morales de Dios, y/ó continuas transgrediendo sus leyes, es decir pecando contra Dios, y le pides justicia a Dios de algo, estás en una situación comprometedora y que te obstaculiza para recibir justicia de Dios, porque estás en transgresión de sus leyes morales, estás en pecado.

Para que estés en una situación apropiada para pedirle justicia a Dios, es mejor que estés en una situación limpia ante Dios.

Así que primero veamos que te puede ser un obstáculo para pedir justicia de Dios y luego como puedes recibir su justicia.

Para ir directo al problema.

Si has quebrantado una sola de las leyes morales de Dios, estás en pecado.

Basta que hayas robado una sola monedita, que hayas engañado a alguien, que adores ídolos ó imágenes, que hayas orado a santos ó vírgenes, cuando solamente Jesucristo es el único mediador entre Dios y los seres humanos, que hayas orado ó invocado ángeles ó guías espirituales, que hayas o sigas consultando tu futuro en horóscopos, que pediste algo prestado y no lo devolviste, que hayas cometido lujuria, aún sin llegar a la relación sexual, ó bien que hayas tenido aunque sea una sola vez relaciones sexuales fuera del matrimonio (incluso masturbación), ó que sigas en ese tipo de relaciones, ó que hayas cometido ó sigas cometiendo, homosexualidad, borracheras, drogas, que no hayas perdonado a otro cuando te ofendió, que hayas practicado brujería, hechicería.

Esos son algunos ejemplos, de lo que es transgresión a la ley de Dios, de un pecado.

Si has cometido aunque sea sólo un pecado, y seguramente lo has hecho eres un pecador.

Eso te trae problemas.

Porque Dios aborrece al pecador. Como lo dice claramente la Biblia en varios pasajes como:

“Aborreces a todos los que hacen iniquidad. Destruirás a los que hablan mentira. Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová” Salmo 5 : 5 – 6

“Dios es juez justo. Y Dios está airado contra el impío todos los días” Salmo 7 : 11

Porque has transgredido Sus leyes, las leyes que estableció el Creador del Universo, la máxima autoridad que existe.

Al haber  transgredido las leyes de Dios, estás en pecado, como le vas a pedir justicia a Dios si tu mismo has quebrantado y violado sus leyes, las leyes del juez de toda la tierra

Primero ve tu problema más importante y que es fatal.

Al haber transgredido sus leyes, mereces el justo castigo de Dios.

Juicio

Todo ser humano después de la muerte física, sigue existiendo y será presentado delante de Dios, para recibir juicio, se abrirá un libro y esa persona será juzgada por todas las cosas que hizo, y sus acciones serán vistas ante la ley de Dios, del Dios único que no tiene principio ni fin, del Dios que es juez de todo el universo y que no puede pasar por alto las transgresiones a su ley.

Esa persona entonces escuchará todas sus acciones, todos sus actos que transgredieron la ley de Dios, cuando mintió, cuando robó aún y cuando fue una sola monedita, cuando engañó, cuando cometió lujuria, cuando pidió prestado dinero y no lo pagó, cuando otro lo ofendió y éste no le perdonó la ofensa.

Sentencia.

Al leer todos sus actos que han sido transgresiones a la ley de Dios, se le encontrará CULPABLE, de transgredir las leyes del Dios Creador.

Se le dictará sentencia. Por haber transgredido las leyes de Dios, de la Suprema Autoridad del Universo, no leyes de hombres mortales, entonces la sentencia es ser castigado con tortura interminable en el lago de fuego y azufre.

Acaso en ese momento esta persona ya sentenciada a tortura eterna, mirando la majestad de Dios, y viendo que comparado con El, no es nada, cobre ánimo y se atreva a proferir palabra pidiendo misericordia, no se atreve a querer sobornar a Dios, pues aunque haya sido millonario en la tierra, ahí en esa triste realidad no posee ya nada y ve y experimenta la realidad de que quien tiene el poder para juzgarlo y sentenciarlo al fuego es Dios.

Y se atreva a decir, Señor, ten misericordia, no me mandes al lago de fuego, ¿hay alguna otra opción?

A lo que Dios podría responder que como juez de todo el Universo, El tiene que ejercer justicia, y castigar al transgresor de sus leyes, porque si no lo hiciera sería mal juez, pero El es juez justo y sus castigos son justos, y NO está obligado a tener misericordia de nadie.

Y un pecado, basta uno sólo para hacerlo a uno pecador, y Dios tiene que ejercer justicia y aplicar su ley, el pecador debe morir, si Dios no aplicara justicia sería un mal juez, Dios no pasa por alto el pecado, no deja pasar por alto lo que hace el pecador. Los buenos actos que uno haga de ninguna forma borran ó neutralizan nuestros pecados. El dar dinero en la iglesia, el leer la Biblia, el dar a los pobres, el recitar oraciones de ninguna forma neutraliza ó borra nuestros pecados.

Pero cuando reconoces que has pecado contra Dios y reconoces por tanto que Dios como juez justo te tiene que castigar y que el castigo que el pecador merece es la muerte, puedes verte como pecador que merece el justo castigo de Dios. El justo castigo que mereces del Juez Divino es la segunda muerte, es ser castigado por siempre en el lago de fuego y azufre.

Dios en su misericordia ha dispuesto que si tú crees que Jesús es el Hijo de Dios, Dios mismo hecho carne y hueso, y que él ocupó tu lugar para ser crucificado y muerto en la cruz, recibiendo el castigo de muerte que tú debías recibir, creyendo que Jesús ocupó tu lugar, que él pago el precio por el castigo que tu mereces, entonces creyendo eso, Dios te justifica por tu fe en Jesús.

Así Jesús murió en tu lugar, por tus pecados, para que tú no tengas que ir al infierno por tus pecados, ni ser torturado para siempre en el lago de fuego.

Jesús murió ocupando tu lugar, pero Jesús resucitó, pues como Hijo de Dios, como Dios mismo hecho ser humano, la muerte no lo puede retener.

Jesús partió luego al cielo con el Padre Celestial, para sentarse a la derecha del Padre Celestial que ocupa su trono en el reino de los cielos, pero a su tiempo, él mismo,  Jesús el Hijo de Dios, regresará a la tierra para recibir todos los reinos de la tierra, y para gobernarlos con vara de hierro, con justicia, llenando la tierra con su gloria y con el reino de Dios.

Jesús será el Rey sobre toda la tierra, Rey sobre Israel y sobre todos los demás reyes que él ponga sobre las demás naciones, por eso se le llama Rey de Reyes.

¿Crees tú que Jesús es el Hijo de Dios, Dios mismo hecho carne y hueso, y sabiendo que has pecado contra Dios, y que mereces el justo castigo de Dios en el infierno, Crees tú que Jesús murió como pago por tus pecados, que Jesús ocupó tu lugar en la cruz y recibió tu castigo?

Las cosas que hizo Jesús, algunas de ellas, pues hizo muchas y que están escritas en los evangelios, fueron escritas para que creas que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios y para que creyendo en él, puedas tener vida (Juan 20 : 31).

Si tu ya crees así en Jesús, entonces ya puedes ser justificado por El por tus pecados, arrepiéntete de tus pecados, no volviendo a cometerlos, renunciándolos, para mantener tu condición limpia ante Dios.

Si has creído en Jesús conforme a lo anterior, entonces estando en una buena relación ante Dios, puedes ahora ser uno de sus escogidos a los que se refiere Jesús en la parábola, para que estando en una relación ahora apropiada ante Dios, por medio de su hijo Jesús Cristo, le puedas pedir justicia.

Perseverancia, persistencia, no perder el ánimo, no perder la fe.

El principio del texto bíblico indica que la parábola de la viuda y el juez injusto es para enseñar sobre la importancia de orar siempre, continuamente y no perder el ánimo.

Porque en ocasiones (tal vez muchas más de las que deseamos) la respuesta a nuestras oraciones no llega pronto, es que Jesús enseñó esta parábola.

Si Dios siempre contestara inmediatamente nuestras peticiones y oraciones, esta parábola no sería necesaria.

No perder el ánimo y no perder la fe es algo necesario en el cristiano, en medio de un mundo en el que no se pueden evitar los problemas, tribulaciones y aflicciones.

Esta parábola dice que aunque la viuda iba continuamente con el juez a pedirle justicia, el juez no quiso hacerlo por un tiempo, si la viuda hubiera perdido el ánimo, este juez injusto e inmoral obviamente no le haría justicia y si la viuda se hubiera dado por vencida entonces no tendría justicia. Pero la viuda perseveró, fue persistente, venció la tentación de desanimarse, venció la posible pérdida de fe en que el juez le hiciera justicia y su perseverancia y persistencia le valió que el juez le hiciera justica y eso que era un juez injusto.

Dios recompensará a los vencedores, a quienes perseveran en vencer las pruebas, Dios no recompensa a quienes pierden el ánimo y la fe.

Dios es el juez de toda la tierra y sus juicios son justos.

Esta promesa de Jesús en que el Padre Celestial hará justicia a sus escogidos, es para quienes realmente son sus hijos, para los verdaderos cristianos, a quienes El conoce, no para los que creen que son cristianos y realmente no lo son.

Como pedir justicia a Dios.

Cuando ores a Dios, le puedes pedir justicia exponiéndole tu caso, el es un juez justo, El tiene la autoridad y la capacidad para resolver el asunto, de una forma u otra.

Se le pide justicia a Dios y El sabrá la forma de hacerla.

También es apropiado que al pedirle justicia a Dios, el cristiano esté en una buena condición ante Dios. Sería hipócrita por ejemplo pedir justicia a Dios cuando uno mismo está cometiendo injusticias ante el prójimo y sería mejor que hagas primero justicia a tu prójimo a quien le has sido injusto y entonces ya puedes pedirle a Dios justicia.

Además es bueno que el cristiano, al pedir justicia a Dios, le recuerde a Dios sus promesas, por ejemplo:

– Dios es padre de huérfanos y defensor de viudas, como dice Salmo 68 . 5. Esta palabra de Dios asentada en la Biblia, la puede presentar la viuda que le pide justicia a Dios, recordándole que en Su palabra está escrito que El es defensor de viudas.

Existe otro pasaje del Antiguo Testamento que muestra el carácter de Dios y como le molesta el que alguien aflija y sea injusto con los más vulnerables como viudas y huérfanos.

Aunque este texto es parte del viejo pacto entre Dios y su pueblo Israel, y ese pacto ya no es vigente, desde que existe el nuevo pacto en la sangre del Señor Jesús el Cristo, este texto nos permite conocer ese carácter de Dios y cómo ve la situación de injusticias contra viudas y huérfanos.

“A ninguna viuda ni huérfano afligiréis.  Porque si tú llegas a afligirles, y ellos clamaren a mí, ciertamente oiré yo su clamor;

y mi furor se encenderá, y os mataré a espada, y vuestras mujeres serán viudas, y huérfanos vuestros hijos “ Exodo 22 : 22 – 24

Dios Jehová, el Padre de nuestro Señor Jesús el Cristo, es un Dios que no le agrada que se aflija y haga injusticia contra viudas y huérfanos,

– Recordarle a Dios el mismo pasaje de Lucas que hemos visto arriba, donde el mismo Jesús dice que Dios hará justicia a los suyos, y dice que pronto les hará justicia.

– Yo por ejemplo me pongo de acuerdo con alguien más en oración, para clamar a Dios, y recordarle que El ha prometido que si dos personas se ponen de acuerdo en pedirle algo. El lo hara (Mateo 18 . 19).

El cristiano que le pide justicia a Dios, no tiene autoridad para decirle a Dios, como resolver el caso. Esa parte le toca a Dios.

Narraré aquí un caso en el cual le pedí justicia a Dios me dirigí a El por medio del Señor Jesúcristo, que es el único mediador entre Dios y los seres humanos,  ningún santo, ni ningún ángel es el puente ó mediador entre Dios y los seres humanos, solamente Jesucristo.

Caso 1

Un caso sencillo. Tengo unos vecinos que se hicieron de un perro, el cual empezó a ser una molestia para mí y mi familia en casa. Yo cuido el no molestar ni perturbar a los vecinos cuidando no hacer ruido ni cosas que les sean molestas aplicando en forma práctica el mandamiento de amarás a tu prójimo como a ti mismo, así como a mí no me gustaría que me molesten con ruidos de fiestas, de instrumentos musicales como tambores y baterías, y en este caso de un perro. En ocasiones lo dejaban parte del día en un espacio reducido solo y la molestia por sus lastimeros aullidos era peor. Mi oración a Dios fue decirle que El es el juez de toda la tierra y mucho mejor que cualquier juez terrenal, que quería evitar el llevar un asunto legal (terrenal) con los vecinos, recordándole a Dios que El tenía la capacidad de juzgar justamente el asunto del perro que causaba ruido que invadía mi tranquilidad y privacía, y recordándole a Dios que El en su justicia era capaz de resolver esto pacíficamente, recordándole la parábola de la viuda y el juez y que su promesa allí es no demorarse en hacer justicia y diciéndole a Dios que mientras no me hiciera justicia yo tendría que estar llevándole esta petición de continuo, diario día y noche.

La respuesta no fue inmediata, pero apliqué lo que hizo la viuda, diario, diario, día y noche, aunque pasaron unos días que me parecían eternos y me pusieron a prueba en cuanto a seguir orando a Dios por justicia y no desmayar y en clamar sus promesas, un día ya no oí más al perro, me enteré que la dueña informó que el perro se había enfermado y que ya no lo tenía (ignoro exactamente como es que ya no lo tenía).

Mi petición a Dios solo fue por justicia, por mi derecho a tener paz en mi propio hogar cuando yo no causo molestias a los vecinos, y nunca pedí por ningún mal ni para el can ni para sus dueños.

El juez de toda la tierra, el Señor Jehová me hizo justicia y resolvió el asunto pacíficamente para ambas partes. El asunto puso a prueba mi perseverancia y persistencia en las promesas de Dios y mi fe en que El era capaz y resolvería el asunto

 

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